Se están intensificando los ataques contra el derecho al aborto: los fascistas por toda la sociedad y en cada nivel del gobierno incluido el poder judicial, muestran su determinación fanática de subordinar a las mujeres al estatus de procreadoras e incubadoras. Sin el derecho al aborto, las mujeres no pueden ser libres. Es por eso que estos ataques han sido la punta de lanza de un programa fascista cristiano para gobernar mediante la supremacía blanca abierta, criminalizar a la gente LGBTQ, atacar y aterrorizar a los inmigrantes, y redefinir el “estado de derecho” como lo que beneficie su programa, mientras declaran que no respetarán las elecciones que ellos pierdan.
Si no quieres vivir en un mundo donde los sueños de las mujeres se hacen añicos y se les eclipsa la vida al ser obligada por el estado a tener hijos contra su voluntad, la pregunta que hay que contestar es, ¿qué vas a hacer ahora?
Los demócratas nos dicen que libremos una lucha de 30 o 40 años para recuperar este derecho, y están trabajando desesperadamente para restaurar, defender y confiar en lo que han sido los “procedimientos y canales normales” de este sistema opresivo mientras los republicanos fascistas maniobran con rapidez y determinación para consolidar una sociedad de esclavización femenina y un reino plenamente fascista — se repite, ¿qué vas a hacer ahora?
Como dice la proclama, Somos los Revcom (comunistas revolucionarios):
Ahora se perfilan ante nosotros dos futuros fundamentalmente opuestos: Algo terrible, O algo verdaderamente emancipador. Y esta verdad resuena ahora con más fuerza que nunca: el futuro que obtengamos depende en gran medida de lo que hagamos.
Mientras que la gente ha tenido sueños escapistas de una Corte Suprema dirigida por una Barbie, en el mundo real el asalto de este verano ha sido implacable:
** El 16 de agosto, el Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito —una corte federal repleta de fascistas— dictaminó por restringir el uso del medicamento abortivo, mifepristona, en medio de una batalla legal compleja y continua (artículo con vídeos en inglés). Esta decisión particular declara que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) no acató los procedimientos apropiados cuando aflojó las restricciones en 2016 para facilitar el acceso a la mifepristona. Dicta que el uso de la mifepristona se permite solamente en las mujeres con siete semanas o menos de embarazo, mucho antes de que muchas se den cuenta de su embarazo (actualmente el uso de la mifepristona se permite hasta las 10 semanas del embarazo). Dicta que solamente un doctor médico (y no otros profesionales médicos) puede recetar el medicamento, y solamente con una cita en persona con la mujer que la use.
Seattle, De Pie Por el Derecho al Aborto, 25 de febrero de 2023. Foto: RU4AR_Seattle
Esto es preocupante, tanto porque disminuirá el acceso que tienen las mujeres a una píldora que se usa en casi la mitad de todos los abortos, así como el precedente que establece la imposición de la supervisión judicial sobre una decisión, determinada científicamente, de la FDA sobre el acceso al medicamento.
La historia de este caso: lo conoció por primera vez un juez fascista cristiano nombrado por Trump, Matthew Kacsmaryk, en una corte federal de instancia menor en Amarillo, Texas. En abril del año pasado, dictó que la FDA quitara por completo su aprobación de la mifepristona. Incluyó en esta decisión una serie de maniobras muy peligrosas que podrían sentar la base para una prohibición federal del aborto (de plano o en efecto). La Corte Suprema suspendió de emergencia este dictamen mientras se tramitaba la apelación ante el Quinto Circuito.
El Quinto Circuito acaba de rendir su decisión, pero la suspensión por la Corte Suprema sigue vigente. Se espera que el Departamento de Justicia apele este dictamen del Quinto Circuito, y no sabemos qué hará, o no hará, la Corte Suprema.
Pero algo SÍ es cierto: tal como están las cosas ahora, este ataque al aborto médico sigue encaminado a consagrarse en ley.
** Idaho es un epicentro de leyes antiaborto extremas. Ya han prohibido al aborto casi por completo a menos que un embarazo resulte de la violación o el incesto (lo que tendría que ser denunciado ante el estado), o para salvar la vida de la mujer (una categoría extremadamente imprecisa y arriesgada, que resulta en que muchas mujeres tienen que estar al borde de la muerte antes de que se le practique un aborto).
Pero eso no fue suficiente. En mayo del año pasado, el gobernador de Idaho firmó una nueva ley contra lo que ellos llaman el “tráfico de abortos”. Penaliza que alguien ayude a una menor de edad a obtener un aborto sin consentimiento parental, lo que podría poner en riesgo a amplias categorías de personas, incluido el o la doctor(a) que remite a una mujer menor de edad a una clínica fuera del estado, la persona que la transporta en coche para cruzar la frontera del estado, o incluso el/la amigo o amiga que le presta fondos. Incluso podría incluir al doctor o a la doctora en otro estado que le practica el aborto — aunque el aborto sea legal en el estado donde lo practica.
Bajo esta ley, un adulto declarado culpable del “tráfico de abortos” enfrentaría cargos graves penables con dos a cinco años en una prisión estatal. Cualquier pariente del hombre que embarazó a la joven tiene el derecho de demandar a un adulto que le ayuda a ella a obtener un aborto — hasta cuatro años después del aborto.
Al menos un aspecto de esta ley que prohíbe que los doctores en Idaho den consejos sobre el aborto ha sido suspendido por un juez porque bloquea la libre expresión de los doctores. Además, los estados colindantes de Washington y Oregón —donde el aborto es legal, y hacia donde viajan muchas mujeres de Idaho— están trabajando para promulgar leyes protectoras tipo escudo que impiden la persecución de doctores o de personas que ayudan a las mujeres a viajar hacia estos estados. Pero esto resultaría en un conflicto directo entre leyes estatales que podría terminar ante la Corte Suprema repleta de fascistas.
** También en Idaho, seis profesores en universidades estatales y dos sindicatos de docentes han presentado una demanda contra funcionarios del estado, porque una ley que lleva dos años en vigor, la Ley “No Public Funds for Abortion” (ningún financiamiento público para el aborto), viola sus derechos de la Primera Enmienda. La ley penaliza el uso de fondos públicos en Idaho para “promover” o “aconsejar en favor del” aborto — ¡con hasta 16 años de prisión! Esto ha resultado en una ola vergonzosa de autocensura entre los profesores, al cambiar lo que discuten en clases, alterar lo que enseñan e incluso cambiar sus biografías en línea para quitar toda mención del “aborto”, sea relacionada con la política pública o investigación sanitaria. Es muy positivo que estos profesores y sindicatos estén luchando contra esta ley ante las cortes, pero hacía falta una resistencia y oposición de masas contra esta ley cuando fue aprobada en primer lugar, ¡aunque esto hubiera conllevado riesgos personales reales!
** Dentro de poco un juez federal abiertamente antiaborto en Texas —Matthew Kacsmaryk— decidirá si Planned Parenthood tendrá que reembolsar a Texas millones de dólares que la organización recibió de fondos estatales de Medicaid. Este es el mismo fascista antimujer que anteriormente dictó sobre el caso original de mifepristona en abril. En 2021, Texas quitó a Planned Parenthood de su lista de recipientes de Medicaid, lo que significa que mujeres que necesitaban detecciones de cáncer, planificación familiar o tratamiento de infecciones de transmisión sexual tenían que encontrar otra clínica o doctor si Medicaid fuera a cubrir estos servicios. Esto resultó de una serie de batallas legales que comenzó en 2017. Ahora Texas está demandando a Planned Parenthood que le devuelva los fondos de Medicaid desde el comienzo de estos procedimientos en los tribunales en 2017 — aunque una orden judicial dictó que el sistema de Medicaid de Texas debía cubrir y pagar estos servicios. Planned Parenthood dijo que esto podría resultar en cobros de ¡hasta $1.8 miles de millones de dólares!
Este caso no tiene ninguna conexión con la región donde presentaron la demanda aparte del hecho de que este juez fascista preside en ese distrito. Esta táctica, llamada “judge shopping” (ir de compras en busca de un juez favorable), la ocupan los fascistas para hacer que un juez fascista conozca el caso que se sabe que probablemente dicte a su favor.
Día Internacional de la Mujer, 8 de marzo de 2023, Cleveland. Foto: revcom.us
Se necesita con urgencia: Responder con lucha… COMO PARTE DE LOS PREPARATIVOS PARA LA REVOLUCIÓN
En todos estos casos, no solamente se da el vil ataque que arrastra atrás a las mujeres sino que los casos específicos contra el derecho al aborto los utilizan un movimiento fascista organizado para triturar el estado de derecho y lo que las personas se han acostumbrado a considerar las “normas” judiciales básicas. Esto refleja la intensificada riña entre los gobernantes de este sistema, que cada vez más afectará a todas las instituciones básicas de la sociedad. Para citar de nuevo la Proclama Somos los Revcom, estos gobernantes “están profundamente divididos como no lo han estado desde la Guerra Civil en la década de 1860, y el país se está desgarrando, de modo que un sector avanza hacia una forma de gobierno totalmente fascista mientras que el otro sector lucha por la forma horrorosa en que han sido las cosas”.
Lo que se necesita con urgencia ahora es que las personas se pongan de pie en una resistencia de masas, desafíen a estas prohibiciones, se expresen en contra de estas leyes fascistas, luchen de manera sin concesiones por el Aborto Legal a Solicitud y Sin Pedir Disculpas a Nivel Nacional — y que lo hagan como parte de organizarse para una revolución real para derrocar todo este sistema del capitalismo-imperialismo… una revolución que se ha vuelto más posible debido a las agudización de estas divisiones en toda la sociedad.
Que se unan en sentido amplio en esta resistencia de masas para defender los derechos y la vida de las mujeres, los y las doctores, profesores, consejeros… cualquier persona y toda persona que facilite que las mujeres controlen su futuro informándose sobre el derecho al aborto y teniendo el acceso al derecho al aborto. Y que lo hagan como parte de organizarse para una revolución real para crear un sistema radicalmente diferente y mucho mejor.
Como ha dicho el líder revolucionario y autor del nuevo comunismo Bob Avakian:
En lugar de ser una cola del burro demócrata —con sus esfuerzos por mantener en marcha este sistema monstruoso, y lidiar con el creciente peligro fascista, apoyándose en los “procedimientos normales” de este sistema y los fútiles esfuerzos por “curar las divisiones” que se están profundizando día a día—, es necesario que las personas trabajen para la revolución que se necesita con urgencia, y lidien con el peligro fascista como parte de hacer eso.