“La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán es un masivo y continuo crimen de guerra por parte de Estados Unidos e Israel, con el potencial de convertirse en algo aún más terrible, más allá de sus horrorosas dimensiones actuales”.
— Tres líneas divisorias: De los Revcom, sobre la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, 11 de marzo de 2026
La semana pasada confirma lo anterior. Estados Unidos e Israel han intensificado su agresión criminal, lanzando una cantidad ingente de bombas, sembrando el caos, asesinando civiles y profiriendo amenazas criminales y, literalmente, genocidas. Esto ya se está derivando en una espiral de una guerra regional extremadamente peligrosa, e incluso existe el riesgo de un enfrentamiento entre potencias dotadas de armas nucleares.
Un posteo compartido por Los Revcom (@therevcoms), en inglés
La guerra actual es el resultado de 47 años de esfuerzos estadounidenses e israelíes por contener, debilitar y, en ocasiones, derrocar a la República Islámica de Irán. Estos esfuerzos abarcan desde la guerra Irán-Irak de 1980-1988, instigada e impulsada por Estados Unidos, hasta décadas de sanciones paralizantes contra Irán, ciberataques y asesinatos de dirigentes iraníes, y ataques directos de Estados Unidos e Israel contra Irán y sus aliados en los últimos años.
La República Islámica de Irán es, en sí, un régimen reaccionario — si bien en cuanto a criminalidad, no se compara con el estado terrorista genocida de Israel, y mucho menos con su protector, el imperialismo estadounidense. Aun así, sigue representando un obstáculo importante para lo que Estados Unidos e Israel perciben arrogantemente como sus intereses y derechos en esa parte del mundo. Estos supuestos derechos incluyen el dominio absoluto del Medio Oriente, que alberga más del 50% de las reservas mundiales de petróleo y es un punto de tránsito crucial para el comercio global.
Este control es crucial para el funcionamiento y el dominio continuos del capitalismo-imperialismo estadounidense en el mundo. Desde la perspectiva de este sistema, también es necesario para contrarrestar los crecientes desafíos de Rusia y, en particular, de China, el principal rival imperialista global de Estados Unidos, cuya presencia en la región es cada vez mayor.
Esta es la base fundamental y la fuerza impulsora de la guerra de agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán, que ya entra en su tercera semana.
La agresión de Estados Unidos e Israel se caracteriza por crímenes de guerra reiterados y sin remordimientos
Humo y llamas se elevan tras un ataque aéreo israelí en Dahiyeh, Beirut, Líbano, 11 de marzo de 2026. Foto: AP
Estados Unidos e Israel ya han atacado la asombrosa y devastadora cifra de 15.000 objetivos en Irán, y la escalada continúa. Estados Unidos está desplegando más buques, 5.000 militares adicionales, entre ellos 2.000 infantes de marina, y amenaza con destruir las instalaciones petroleras iraníes, pilar fundamental de la economía iraní. Israel también está intensificando su guerra injusta y asesina contra el Líbano, donde, al domingo 15 de marzo por la noche, ¡ha dejado sin hogar entre 800.000 y 1 millón de personas! Pero esta cifra palidece ante los 3,2 millones de iraníes que ahora están forzados a abandonar sus hogares debido a los bombardeos estadounidenses e israelíes contra viviendas, rascacielos, hospitales, tiendas, escuelas, plazas públicas, edificios gubernamentales y otras infraestructuras civiles.
¡Y todo esto en tan solo dos semanas! Aquí van algunos ejemplos espeluznantes de atrocidades cometidas por Estados Unidos e Israel tan sólo en la última semana, una semana en que Estados Unidos e Israel realizaron un promedio de mil ataques aéreos al día, con la promesa de intensificarlos la semana que viene.
Los ataques aéreos contra depósitos de petróleo en Irán suscitan el temor a una lluvia negra tóxica, vídeo en inglés.
* Lluvia tóxica de petróleo asfixia Teherán
Por la noche del 7 al 8 de marzo, Israel bombardeó varias instalaciones petroleras importantes y depósitos de combustible en diversos vecindarios de Teherán y en la cercana Karaj. Los ataques aéreos prendieron enormes bolas de fuego que iluminaron la noche y lanzaron masivas columnas de fueloil al cielo. Posteriormente, se informó de lluvia cargada de petróleo en algunas zonas de Irán. Por la mañana, los residentes de la zona describieron que una “muy densa humareda había ennegrecido todo el cielo” y que, al salir a la calle, “se sintieron como si les hubieran vertido ácido en la garganta”, según informó Drop Site News.
El director general de la Organización Mundial de la Salud advirtió a los más de nueve millones de habitantes de Teherán: “Los daños a las instalaciones petroleras en Irán conllevan el riesgo de contaminar los alimentos, el agua y el aire, peligros que pueden tener severas consecuencias para la salud, especialmente para los niños, las personas mayores y las personas con afecciones médicas preexistentes”.
Vídeo en inglés: Gran crimen de guerra: Estados Unidos bombardea una planta desalinizadora
* Bombardeo de una planta desalinizadora de agua vital
El 7 de marzo, Irán informó que Estados Unidos había atacado una planta desalinizadora en la isla de Qeshm que abastecía de agua potable a unas 30 aldeas. Esto ocurre en un momento en que Irán enfrenta una extrema crisis hídrica debido a la sequía, el uso excesivo de aguas subterráneas, el impacto del calentamiento global y otros factores. Cabe destacar que las leyes de la guerra prohíben la destrucción de infraestructura civil vital, incluidas específicamente “las instalaciones de agua potable”.
* Triple ataque deja 40 muertos en un edificio de apartamentos
Por la noche del lunes 9 de marzo, Estados Unidos atacó con un potente misil un vecindario residencial en el este de Teherán, repleto de tiendas, panaderías, cafés, edificios de apartamentos y pequeños mercados de comestibles.
Drop Site News informó: “Volaron las fachadas de los edificios. Los balcones se habían derrumbado. Las ventanas estaban hechas añicos. Había escombros por todas partes. Dentro, donde las familias yacían sepultadas bajo el hormigón destrozado, los gritos empezaron a llenar el aire”.
Otros edificios de la zona fueron alcanzados simultáneamente.
“La explosión nos puso la vida totalmente patas arriba”, dijo una mujer. “Vi edificios derrumbándose ante mis ojos, oí los gritos de los vecinos. No podía quedarme quieta”. Corrió hacia el edificio dañado más cercano, temiendo a cada paso que se derrumbara aún más. “Cada minuto que pasaba podía significar la pérdida de una vida”.
* Muertes y heridos en masa de civiles y destrucción
Trump y el “secretario de Guerra” Pete Hegseth alardean de que Estados Unidos “nunca ataca a civiles”. La realidad es que, en tan sólo las últimas dos semanas, Estados Unidos e Israel han:
- Matado a más de 1.444 iraníes, de los cuales se estima que casi un tercio eran niños, e hirió a 18.551.
- Dado a más de 21.720 objetivos civiles, entre ellos 17.353 unidades residenciales, 4.122 propiedades comerciales y 160 centros médicos.
- Dado a 69 escuelas y 16 filiales de la Media Luna Roja (Cruz Roja Iraní).
- Asesinado a 12 trabajadores sanitarios y lesionado a 781
Más de 160 colegialas masacradas: Trump lo minimiza y amenaza con más matanzas bárbaras
Tumbas de las víctimas, en su mayoría niñas, del ataque estadounidense contra una escuela primaria femenina en Minab, Irán, el 28 de febrero de 2026. Foto: AP
“Como para indicar la naturaleza de su guerra contra Irán, el primer día [28 de febrero], Estados Unidos atacó una escuela primaria para niñas en el pueblo de Minab, en el sur de Irán, y mató al menos a 175 personas, en su mayoría niñas de entre 7 y 12 años, junto con algunos profesores y padres de familia”, reportamos la semana pasada.
Trump y Hegseth afirmaron disparatadamente que Irán disparó un misil Tomahawk estadounidense contra una de sus propias escuelas. Pero un análisis en video realizado por el New York Times confirmó rápidamente que se trataba de un misil estadounidense disparado por parte de Estados Unidos, que fue responsable de este atroz crimen de guerra.
Cuando se le presentó este informe, Trump afirmó que su gobierno aún estaba investigando, pero dijo con indiferencia: “Sea lo que sea que muestre el informe, estoy dispuesto a aceptarlo”.
Piénsenlo. ¿Estados Unidos masacra a más de 160 niñas en un instante? Sin problema. Trump puede vivir con ello. Y eso no es todo. Recientemente, Trump amenazó con aniquilar a Irán: “Los golpearemos tan fuerte que no será posible que ni ellos ni nadie les ayuden a recuperar esa parte del mundo, si es que hacen algo”.
Irán responde con una guerra asimétrica
En respuesta, las fuerzas armadas iraníes han encontrado formas de causar fuertes daños económicos a Estados Unidos, a las naciones árabes del Golfo Pérsico alineadas con Estados Unidos (Arabia Saudita, Omán y otras) y a las potencias imperialistas europeas. Para ello, han recurrido a la llamada guerra asimétrica, es decir, utilizan métodos “de baja tecnología” e ingenio para ubicar y aprovechar las debilidades de sus enemigos mucho mejor armados. En este momento, Irán efectivamente ha clausurado el estrecho de Ormuz, una vía marítima por la que transita el 20% del petróleo mundial, bombardeando a los buques que le entren, así como sembrando minas en el Estrecho. Los precios del petróleo se han disparado, la dislocación económica se está extendiendo y ni Trump ni Israel han encontrado aún la manera de contrarrestar esta situación. Esto parece haber tomado por sorpresa al gobierno de Trump. Al cierre, Estados Unidos sigue buscando una respuesta.
En este momento, la situación es extremadamente incierta y potencialmente aún más explosiva. Sin entrar en especulaciones, cabe recordar que, una vez iniciada, el curso de cualquier guerra es sumamente impredecible. Y esta guerra criminal en un mundo volátil podría derivarse en una espiral fuera de control de maneras que nadie anticipó, lo que encierra un peligro mayor para la humanidad.
Teniendo en cuenta esa dimensión, las siguientes palabras de Bob Avakian, el líder revolucionario y arquitecto del nuevo comunismo, resuenan con mayor urgencia:
Ya no podemos darnos el lujo de permitir que estos imperialistas dominen al mundo y determinen el destino de la humanidad. Hay que derrocarlos cuanto antes. Y es un hecho científico que la humanidad no tiene que vivir así.
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Y como escribimos en Tres líneas divisorias: De los Revcom, sobre la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán:
Es crucial que la protesta contra este crimen de guerra masivo, cometido por los Estados Unidos e Israel, se manifieste tan poderosamente como sea posible, de manera oportuna, y cada fuerza política necesita ser evaluada en términos de dónde se sitúa y qué hace con respecto a esto.
Y es crucial que la gente examine seriamente el problema más profundo del sistema que impulsa esta locura, y la solución revolucionaria para crear un mundo radicalmente diferente y mucho mejor.