Acyn @Acyn: Hegseth: Sin cuartel, sin piedad para nuestros enemigos. Sin embargo, algunos en la prensa de plano no pueden parar. Más noticias falsas de la CNN que informan que la administración Trump subestimó el impacto de la guerra contra Irán en el estrecho de Ormuz. Cuanto antes David Ellison tome las riendas de esa cadena, mejor.
Durante las últimas dos semanas, mientras Estados Unidos e Israel daban una paliza con bombas a Irán, el “secretario de Guerra” cristiano y fascista Pete Hegseth declaró que las tropas estadounidenses no están sujetas a “estúpidas reglas de enfrentamiento”. Y mientras continuaba esta guerra criminal a gran escala, Hegseth afirmó: “Seguiremos presionando, seguiremos empujando, seguiremos avanzando. Sin cuartel, sin piedad para nuestros enemigos”.
Se supone que las “reglas de enfrentamiento” militares guían la forma en que combaten las tropas, limitando las acciones para que sean coherentes con el derecho internacional. Hegseth considera “estúpido” siquiera fingir que le importa el derecho internacional.
“Sin cuartel” significa matar a los “combatientes enemigos” sin posibilidad de rendición. Incluso solicitar esto se considera un crimen de guerra.
“Sin piedad” significa no mostrar compasión, moderación ni indulgencia. Significa castigo sin perdón.
A lo largo de su historia de guerras criminales, las fuerzas armadas estadounidenses han demostrado repetidamente una actitud de “sin cuartel” y “sin piedad” hacia los contra los cuales están combatiendo. Y a pesar de la flagrante mentira de Hegseth de que “Estados Unidos nunca ataca a civiles”, también han perpetrado repetidamente masacres de civiles. Tan solo desde la Segunda Guerra Mundial, 14 millones de personas han sido asesinadas a causa de guerras, golpes de estado, bombardeos y matanzas estadounidenses. Desde Vietnam hasta El Salvador, Somalia, Afganistán, Irak y muchísimos otros. (Este tema se trata regularmente en nuestra serie Crimen Yanqui). Sin embargo, al cometer estos crímenes contra la humanidad, Estados Unidos ha afirmado operar bajo “reglas de enfrentamiento” legales. Y ha habido casos excepcionales de enjuiciamientos en los que estas “reglas de enfrentamiento” se han violado de forma clara y flagrante.
Se acabó. En la medida en que estas reglas y leyes proporcionaban algún tipo de restricción, eso ya no importa, y bajo la dirección abierta de Hegseth, toda la iniciativa —y el apoyo— irá a parar a los más brutales y sádicos. Hegseth está eliminando incluso cualquier pretensión de legalidad; se jacta de ello abierta y repetidamente. Esto es una doctrina militar con el objetivo de forjar a las fuerzas armadas estadounidenses existentes —la mayor máquina de muerte y destrucción en masa— en una fuerza de combate fascista: una fuerza lista y dispuesta a ejecutar órdenes ilegales y matar a civiles a petición de los comandantes fascistas.
Cuando el máximo responsable militar solicita ABIERTAMENTE tales crímenes de guerra y la gente decente no hace más que negar con la cabeza y postear algunos comentarios, esto representa un salto hacia la complicidad consciente. En cambio, millones de personas deben oponerse urgentemente a esta locura.
Y al hacerlo, la gente debe adoptar lo que el líder revolucionario Bob Avakian ha dicho que son tres cosas que tienen que ocurrir “para que haya un cambio duradero y concreto hacia lo mejor”.
1) Las personas tienen que reconocer toda la historia propia de Estados Unidos y su papel en el mundo hasta hoy, y las correspondientes consecuencias terribles.
2) Las personas tienen que adentrarse con seriedad y ciencia en la manera en que el presente sistema del capitalismo-imperialismo funciona en los hechos, y los correspondientes resultados concretos en el mundo.
3) Las personas tienen que examinar profundamente la solución a todo eso.