Un edificio se revienta a causa de un ataque aéreo israelí en el centro de Beirut, El Líbano, 18 de marzo de 2026. Foto: AP/Hussein Malla
En Teherán, Irán, las familias viven en un terror constante, con bombas que caen en cualquier momento y lugar… En El Líbano, Israel ha desatado el genocida “Modelo Gaza”, de devastación total, apoderamiento y ocupación… Gaza permanece bajo el asedio genocida de Israel, y la población casi no tiene de comer y continúan los ataques mortíferos… En Cisjordania, una familia sale a celebrar: una madre, un padre y dos hijos resultan asesinados de un disparo en la cabeza por soldados israelíes.
Miles de personas ya han resultado asesinados, y millones más corren un peligro cada vez mayor contra su vida debido a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, una guerra de agresión no provocada que tiene como objetivo al pueblo iraní, que es claramente ilegal según el derecho internacional y es profundamente inmoral.
La guerra de agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán entra en su cuarta semana, y la violencia criminal desatada contra los pueblos de Irán y el Líbano, así como contra el pueblo palestino en Gaza y Cisjordania, amenaza con escalar a niveles aún más horrorosos y peligrosos.
Las respuestas iraníes a la agresión y los bombardeos masivos de Estados Unidos e Israel han incluido ataques contra Israel, las bases estadounidenses en el Golfo Pérsico y las instalaciones petroleras de los países que las albergan. Irán prácticamente ha cerrado el estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial. Todo esto ha generado grandes problemas para Estados Unidos, incluidas sus militares, ha trastocado los mercados petroleros mundiales, ha sacudido la economía global, etc.
Ante esta situación, Trump solicita 200 mil millones de dólares adicionales para financiar esta guerra. Está enviando otros miles de infantes de marina a la región y está lanzando bombas antibúnker de 2.268 kg sobre bases iraníes a lo largo del estrecho de Ormuz. Según informes, está considerando apoderarse de islas iraníes en el golfo Pérsico e incluso intentar confiscar las reservas de uranio enriquecido de Irán (el elemento esencial para un arma nuclear). Se desconoce la ubicación de estas reservas, pero podrían estar enterradas a gran profundidad en Irán, lo que representa un gran peligro.
La semana pasada, Israel atacó el yacimiento de gas de South Pars, en Irán, del que dependen la mayoría de los iraníes para obtener agua caliente, calefacción y cocinar. Ahora, Trump ha amenazado con “aniquilar” las centrales eléctricas de Irán en caso de que éste no abra el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas. Esto dejaría a Irán completamente sin electricidad y posiblemente afectaría a los reactores nucleares, lo que podría provocar un desastre ambiental mortífero.
Irán ha rechazado el ultimátum de Trump y ha advertido que “atacaría la infraestructura utilizada por Israel, Estados Unidos y sus aliados, incluidas las plantas desalinizadoras que son vitales para gran parte del Medio Oriente”, en el caso de sus centrales eléctricas fueran bombardeadas, según el New York Times. El presidente del Parlamento iraní declaró que “las instalaciones energéticas y petroleras de toda la región serán consideradas objetivos legítimos y serán destruidas irreversiblemente”1.
Si Estados Unidos sigue adelante con este ataque, no solo sería un crimen monstruoso contra todo el pueblo iraní, sino que agravaría enormemente el peligro de esta guerra, provocando nuevos y aún más peligrosos niveles de muerte y destrucción en todo el Medio Oriente, con repercusiones en todo el mundo.
¡Hay que detener esta guerra ahora!
Una guerra contra la población civil: el pueblo de Irán
Por un lado de la boca, Estados Unidos e Israel afirman que no atacan a civiles, sino únicamente a objetivos militares y gubernamentales.
Por el otro lado de la boca, Trump habla de “aniquilar” a Irán, mientras que su socio genocida, el primer ministro israelí Netanyahu (también conocido como Netan-Nazi), se jacta con júbilo de que “está en marcha la eliminación de Irán” y que “estamos aniquilando su base industrial”.
Desde el inicio de la guerra, Israel ha lanzado unas 12.000 bombas sobre Irán, 3.600 de ellas solo en la región de Teherán. Estados Unidos afirma haber dado en más de 8.000 objetivos.
¿Los objetivos? Incluyen casas, edificios de apartamentos, panaderías, escuelas, centros culturales, hospitales, etc. Y siguen asesinando a funcionarios iraníes.
Se trata de objetivos civiles y, en su inmensa mayoría, de víctimas civiles — crímenes de guerra.
Para el pueblo iraní: “Ningún lugar es seguro, la guerra está en todas partes”
Esta guerra se está librando contra el pueblo iraní en su conjunto. Y es una pesadilla interminable, inimaginable.
“Los habitantes de Teherán y otros lugares dicen que los ataques ocurren a todas horas del día y sacuden el suelo”, según New York Times. “Para muchos iraníes que viven bajo los incesantes ataques aéreos israelíes y estadounidenses, cada día trae un nuevo nivel de ira y miedo… los ataques están cobrando intensidad, se vuelven más fuertes y se acercan más. Día y noche, con intervalos mínimos, las explosiones sacuden el suelo y lanzan enormes columnas de humo y fuego hacia el cielo”.
Revisan los escombros de la escuela primaria destruida por un ataque aéreo estadounidense, Minab, Irán, 28 de febrero de 2026. Foto: AP
Mientras tanto, las familias afligidas de esas 168 niñas pequeñas —en su mayoría niñas de entre siete y doce años— masacradas por un misil estadounidense que impactó en su escuela en la ciudad de Minab, se reúnen cada noche en el cementerio local. “Llegan con alfombras y cojines, comida y agua, y velas o faroles que colocan sobre las pequeñas tumbas recién cavadas”, informa Drop Site News desde el lugar. “Los padres de familia limpian con esmero las lápidas de sus hijas enterradas. Arreglan los espacios a su alrededor y se preparan para pasar la noche: una silenciosa vigilia que se prolongará hasta el amanecer. El dolor colectivo en Minab, Irán, es inmenso… los padres de familia luchan por asimilar la magnitud de la pérdida”.
“Ningún lugar es realmente seguro”, dijo Amir. Él es de Rasht, en el norte de Irán. Muchos huyeron hacia allá debido a los bombardeos de Teherán, antes de que Rasht también fuera atacada. “La guerra está en todas partes”.
“Israel y Estados Unidos hablan de que tienen en la mira a emplazamientos militares, instalaciones militares y personas vinculadas al gobierno, pero en realidad no es así”, dice Sussan Tahmasebi, directora ejecutiva de Femena, una organización que promueve los derechos humanos de las mujeres en el Medio Oriente y el norte de África.
“Es un bombardeo de saturación, literalmente, y sobre todo un bombardeo de saturación contra Teherán, que es mi ciudad… Según la Sociedad de la Media Luna Roja y los últimos informes que he leído, más de 19.000 edificios han sido alcanzados desde el comienzo de esta guerra. Más de 16.000 eran edificios civiles, y creo que la mayoría son viviendas”.
Idrees Ali @idreesali114:
Una mujer permanece sentada frente a su apartamento destruido, tras haber sufrido daños por un ataque aéreo mientras ella se encontraba en su interior, en medio del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán; en Teherán, Irán, 12 de marzo de 2026. REUTERS/Alaa Al Marjani
“Esto genera un nivel increíble de desplazamiento al interior del país, porque, como saben, ¿qué pasa cuando atacan viviendas, y la mayoría de estos bombardeos ocurren en ciudades, especialmente en Teherán, que está superpoblada? Teherán es una ciudad de más de 10 millones de habitantes, ¿verdad? Así que cuando un edificio es alcanzado, no se trata solo de la casa de una persona, sino de varias viviendas. Por lo tanto, muchas familias resultan desplazadas”.
Tahmasebi informa que al menos 1.200 personas murieron en los primeros días de la guerra. Desde entonces, la cifra de fallecidos ha ascendido a al menos 1.444 y la de heridos a 18.551, según el Ministerio de Salud de Irán. Tahmasebi sostiene que esta cifra es muchísimo menor de lo real.
Tahmasebi habló con Sam Goldman en el podcast de Rechazar el Fascismo el 15 de marzo. Dijo que en los primeros días de la guerra, según los informes, murieron más de 1.200 personas. Pero desde entonces, “esas cifras no se han actualizado porque, creo, al igual que Israel y Estados Unidos, cada uno de estos gobiernos piensa que hablar de sus bajas es una señal de debilidad”. Añadió que “la República Islámica ha cortado el acceso a internet”, lo que hace que sea “muy difícil documentar el impacto de la guerra”.
Según la Media Luna Roja iraní, al menos 47.000 viviendas en Irán han sido destruidas. También se han reportado daños generalizados a muchos miles de instalaciones civiles, entre ellas escuelas, hospitales, instituciones de asistencia social, infraestructura de medios de comunicación, centros médicos, centros humanitarios, etc.
Estos son crímenes de guerra.
“Están destruyendo a nuestro país y nuestra infraestructura”, declaró un empresario de Teherán al New York Times. “Pronto seremos como Gaza. No tendremos electricidad, ni calefacción, ni comida”. Añade el New York Times: “Añadió que si algunos iraníes habían pensado que la guerra podría liberarlos del dominio de la república islámica, esa esperanza se estaba desvaneciendo a medida que la gente se enfrentaba a edificios de apartamentos arrasados, sitios culturales dañados, transacciones bancarias que no se completaban y ahora infraestructura crucial destruida”.
Una guerra criminal por y para un sistema criminal
La ONU advierte que se desplazaría tres millones de iraníes debido a los ataques de Estados Unidos e Israel.
Esta guerra no está motivada por el ego de Trump, ni por alguna obsesión que Netanyahu tenga con Irán.
Esta es una guerra de agresión criminal monstruosa que emana de la esencia misma y dinámicas del sistema capitalista-imperialista. Este sistema se rige por una competencia global de expandirse o morir por el dominio de regiones enteras del planeta, recursos naturales y mercados clave, fuentes de mano de obra y mucho más, a la vez que le niega este control a sus rivales.
Estas dinámicas han impulsado a Estados Unidos a luchar por la región y a imponerle un control absoluto desde la Segunda Guerra Mundial. Ha controlado y explotado su vasta riqueza natural. Ha instaurado y apuntalado regímenes brutales de torturadores y saqueadores para perpetuar esta explotación y opresión. Ha mantenido a toda la región en un grotesco estado de atraso forzado en algunas zonas, con centros de recreo ostentosos y decadentes en otras. Sin embargo, en la última década, China se ha consolidado como una potencia contendiente en esta región.
Estados Unidos ha librado guerras imperialistas injustas, desde Afganistán hasta el Líbano, desde Irak hasta Libia, pasando por Gaza y ahora Irán. Estas guerras literalmente han cobrado la vida de millones de personas. Durante los últimos casi 80 años, Estados Unidos ha contado con la cada vez mayor ayuda de su perro de ataque terrorista genocida, Israel, y ahora esta coordinación ha alcanzado alturas sin precedentes con su guerra conjunta contra Irán.
Ahora, libran una guerra cuyo objetivo es destruir a Irán como potencia regional, y quizás derrocar a la República Islámica de Irán. Constituye un régimen reaccionario, pero el objetivo de Estados Unidos e Israel es derrocarlo a fin de amarrar su dominio estrangulador sobre todo el Medio Oriente, sin importarles la vida de los civiles.
Como escribimos hace tres semanas:
Sí, este régimen iraní de tiranos fundamentalistas islámicos brutalmente opresivos es verdaderamente terrible. Pero, contrariamente a lo que repiten de memoria los políticos burgueses de ambos partidos de la clase dominante (tanto demócratas como republicanos) y otros representantes del imperialismo estadounidense, este régimen iraní no es la fuerza terrorista más terrible en el Medio Oriente (ni en el mundo entero, como ha afirmado Trump). Esa “distinción”, con respecto al Medio Oriente, corresponde claramente a Israel, un estado terrorista genocida que ha cometido, y continúa cometiendo, atrocidades a una escala muy superior a la del régimen iraní. (Y, a nivel mundial, la fuerza más destructiva, y sí, terrorista, es claramente Estados Unidos, no solo en la forma del actual régimen fascista, sino en general y desde hace tiempo).
¿Por qué en su inmensa mayoría, los demócratas apoyan esta masacre?
La inmensa mayoría de los dirigentes del Partido Demócrata apoyan la guerra imperialista de Trump. Incluso los demócratas que se le oponen y señalan en parte el sufrimiento de la población civil iraní, siguen planteando la cuestión en términos de cómo afectará a Estados Unidos y a los estadounidenses.
Tomemos como ejemplo al demócrata Ro Khanna. Khanna ha criticado parte del sufrimiento humanitario en Irán causado por Estados Unidos, pero también es miembro importante del “Comité Selecto de la Cámara de Representantes sobre la Competencia Estratégica entre Estados Unidos y el Partido Comunista de China”. En esta función, emitió una declaración de crítica sobre la guerra por “Debilitar la preparación de Estados Unidos frente a China” y por poner “en riesgo la seguridad y la economía de Estados Unidos”, en lugar de contrarrestar a China en el Pacífico.
“La preparación de Estados Unidos frente a China” significa ¡estar listo para ir a la guerra! Khanna sigue defendiendo que Estados Unidos debería enfrentarse a sus rivales imperialistas dotados de armas nucleares a fin de dominar el mundo, pero critica la forma en que Trump lo está haciendo.
El Partido Demócrata es un partido de la clase dominante, parte del mismo sistema capitalista-imperialista que ha engendrado el fascismo de Trump y tantas otras atrocidades. Tienen grandes diferencias con el fascismo de Trump, pero discrepan en torno a lo que conviene a su sistema, un sistema que las masas de personas no tienen ningún interés en mantener y que amenaza la existencia misma de la humanidad.
El creciente peligro de una guerra más amplia y más mortífera
El desenlace de todo esto es impredecible y potencialmente incontrolable. Existe un peligro cada vez mayor de que la guerra se extienda aún más, se intensifique aún más y se vuelva mucho más peligrosa para la gente de Irán, del Medio Oriente y de toda la humanidad.
Nosotros, la gente del mundo, ya no podemos darnos el lujo de permitir que estos imperialistas sigan dominando al mundo y determinando el destino de la humanidad. Hay que derrocarlos cuanto antes. Y es un hecho científico que no tenemos que vivir así.
—Bob Avakian
Y como escribimos en Tres líneas divisorias: De los Revcom, sobre la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán:
Es crucial que la protesta contra este crimen de guerra masivo, cometido por los Estados Unidos e Israel, se manifieste tan poderosamente como sea posible, de manera oportuna, y cada fuerza política necesita ser evaluada en términos de dónde se sitúa y qué hace con respecto a esto.
Y es crucial que la gente examine seriamente el problema más profundo del sistema que impulsa esta locura, y la solución revolucionaria para crear un mundo radicalmente diferente y mucho mejor.
¡Alto a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán!
¡En nombre de la humanidad, nos negamos a aceptar un Estados Unidos fascista!
¡Todo este sistema está podrido e ilegítimo — Necesitamos y Exigimos una forma totalmente nueva de vivir, un sistema fundamentalmente diferente!
David Brooks, ex columnista del New York Times y autoproclamado experto en ética, se pronuncia sobre la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán
Como deja claro el artículo adjunto, Estados Unidos e Israel han estado librando una guerra criminal contra la población civil de Irán, atacando complejos de apartamentos en centros urbanos, escuelas y servicios esenciales que millones de personas necesitan para vivir.
¿Qué opina David Brooks, ex columnista del New York Times y republicano anti-Trump, sobre esta guerra? Como autor de numerosos escritos sobre la moral, la ética y la empatía, incluido “El arte de ver a los demás con profundidad”, sin duda tiene una opinión al respecto.
Resulta que sí, ¡está a favor de esta guerra!
Cuando se le preguntó en el programa PBS Newshour la semana pasada, dijo que Trump podría legítimamente atribuirse el mérito de “lo fundamental”, o sea, que “hemos reducido la capacidad [de Irán] para ser una potencia regional. Y tal vez hayamos eliminado su capacidad para ser una potencia regional. Y eso sería una victoria total para la región... [Trump y Netanyahu] han “descabezado al régimen. Se han deshecho de gran parte de Hamas y Hezbolá. Han eliminado gran parte de su capacidad armamentística. Y de mayor importancia, han destruido las fábricas donde fabrican las armas. Así que reconstruir todo eso lleva mucho tiempo... Y eso sería, en cierto modo, una victoria [énfasis añadido]”.
Piense en lo que esto dice sobre Brooks y su “moral”, y aún más sobre todo el sistema capitalista-imperialista de Estados Unidos. ¡Aquí vemos a Brooks aplaudiendo el asesinato en masa y la destrucción que están teniendo lugar en Irán, que principalmente tienen como objetivo a civiles!
Oiga Brooks, librar una guerra de agresión no provocada contra un país que no representa ninguna amenaza es un crimen de guerra, ¡y atacar a civiles también lo es! ¿Qué clase de moral justifica eso? ¿Y qué clase de especialista en ética y en empatía hablaría de “victorias totales”, como si la devastación de la vida de 90 millones de iraníes fuera un deporte de espectadores? ¿Acaso como un partido de fútbol americano entre los Gigantes y los Jets?
¿Y qué clase de sistema ensalzaría a este pomposo e imperialista inmoralizador como uno de sus principales pensadores y comentaristas sociales, aun cuando sus palabras gotean con la sangre de iraníes, palestinos, libaneses y otros?
Respuesta: ¡un sistema pútrido, ruin y criminal que ya ha caducado hace mucho tiempo!