Buques en el golfo de Omán, ruta marítima que une el estrecho de Ormuz con el mar Arábigo, 16 de junio de 2026. Foto: AP
28 de junio. Durante los últimos cuatro días, Estados Unidos e Irán han intercambiado ataques militares a pesar del alto el fuego y el Memorando de Entendimiento (MdE) que ambos firmaron el 17 de junio. Este MdE les comprometía a detener las operaciones militares entre ellos, y si bien ambas partes afirman estar comprometidas con nuevas negociaciones, esta nueva ronda de combates podría descarrilar las conversaciones y potencialmente conducir a una guerra más amplia y aún más destructiva1.
Estos ataques comenzaron el 25 de junio y se centran en determinar si la República Islámica de Irán o Estados Unidos y sus aliados controlarán el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. Este estrecho, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo transportado a nivel mundial, es un punto estratégico crucial para el comercio mundial y la economía global.
El MdE firmado recientemente establece que Irán “tomará las medidas necesarias, haciendo todo lo posible, para el paso seguro de buques comerciales sin costo alguno durante 60 días”. Y que, posteriormente, Irán, junto con Omán, “definirá la futura administración y los servicios marítimos en el estrecho de Ormuz”, en consulta con otros estados del golfo y de conformidad con el derecho internacional2.
Irán, víctima y objetivo de una guerra de agresión no provocada que lanzaron Estados Unidos e Israel, insiste en que este MdE (con su lenguaje general e inespecífico3) le otorga el derecho a controlar el tráfico marítimo a través del estrecho, incluyendo el cobro de tasas por el paso (tras un período de 60 días). Durante un reciente viaje al golfo Pérsico, el secretario de Estado Marco Rubio insistió repetidamente en que el golfo es una vía marítima internacional que ningún país tiene derecho a controlar (a pesar de que el lenguaje del MdE claramente otorga a Irán cierto papel en la configuración de la navegación a través del estrecho)4.
Del 25 al 28 de junio: una nueva oleada de ataques y contraataques
El 24 de junio, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) denunció un nuevo plan, respaldado por Estados Unidos, de Omán y la Organización Marítima Internacional para crear un corredor marítimo temporal cerca de Omán. El CGRI advirtió que era “inaceptable” y “completamente peligroso”, y que el paso por el estrecho solo sería seguro a través de rutas aprobadas por Irán.
Al día siguiente, un buque mercante que navegaba por el corredor cerca de Omán fue alcanzado por un ataque con drones, presuntamente perpetrado por Irán. Estados Unidos denunció este hecho como una violación del alto el fuego y, entre el 26 y el 27 de junio, lanzó una oleada de ataques contra instalaciones militares iraníes, depósitos de drones y misiles, nodos de radar y centros de mando. El 27 de junio, Irán lanzó ataques con drones contra otro buque y contra Bahréin, aliado de Estados Unidos. Los ataques continuaron con bombardeos estadounidenses a primera hora del 28 de junio, seguidos por un ataque iraní contra una base naval estadounidense en Bahréin y una base aérea kuwaití, advirtiendo que el proceso de paz podría “paralizarse por completo” si Estados Unidos continuaba con sus ataques.
“Una negociación por medio de armas” que podría salirse de control
Tanto Estados Unidos como Irán insisten en que desean continuar sus negociaciones y se acusan mutuamente de violar el MdE. Estos ataques militares recíprocos (que hasta ahora parecen haber sido limitados y no hay informes de víctimas) bien podrían ser una forma de “negociación” en la que cada parte utiliza la fuerza militar para obtener ventaja o crear “hechos sobre el terreno” en el contexto de dar forma a las negociaciones y el acuerdo final.
(Algunos de estos ataques también podrían reflejar la influencia de facciones dentro de las distintas potencias involucradas que podrían querer interrumpir o incluso sabotear las negociaciones).
Irán ataca Bahréin y Kuwait tras los ataques estadounidenses, y amenaza las conversaciones de paz.
Sin embargo, sea cual sea el motivo de este ciclo de ataque y contraataque, ambas partes ven que sus intereses fundamentales ahora están en juego, y este tipo de situación puede adquirir una dinámica propia. Cualquiera que sea el detonante inmediato, podría descontrolarse y derivar en una situación en la que ambas partes se sientan obligadas a volver a la guerra total para impedir que la otra obtenga una ventaja estratégica que podría poner en riesgo sus intereses fundamentales.
En este contexto, nadie debería desestimar la amenaza genocida de Trump del 27 de junio como mera bravuconería:
“Puede que llegue un momento en que ya no seamos capaces de ser razonables y nos veamos obligados a completar militarmente la tarea que iniciamos con tanto éxito. Si eso sucede, ¡la República Islámica de Irán dejará de existir!”
¿Cómo llegamos hasta aquí... y qué le da a Estados Unidos el “derecho” a decidir quién vive y quién muere al otro lado del mundo (o en cualquier otro lugar)?
Esta última ronda de ataques y contraataques en el golfo Pérsico ha sido tratada por los gobernantes de este sistema y los principales medios de comunicación, en gran medida, como una cuestión de quién disparó primero: Irán o Estados Unidos. Y dado que, según se informa, Irán lanzó el primero de estos ataques, pues es el culpable.
¡Pero un momento! ¿Por qué se enfrentan Estados Unidos e Irán? Se enfrentan porque el 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra de agresión no provocada contra Irán. Esto constituye un crimen de guerra y, como consecuencia, miles de iraníes han muerto, Irán ha sufrido daños por valor de cientos de miles de millones de dólares y cientos de millones de personas en todo el mundo se ven afectadas por las repercusiones de la guerra, especialmente por el cierre del estrecho de Ormuz.
Y además: ¿Qué demonios hace Estados Unidos en Oriente Medio y el golfo Pérsico? ¿Por qué tiene más de una docena de bases militares, permanentes y temporales, en toda la región, con entre 40.000 y 50.000 tropas yanquis? ¿Por qué apoya al Estado terrorista genocida de Israel con miles de millones de dólares al año? ¿Por qué, durante los últimos 70 años, Estados Unidos ha estado asesinando gente, arruinando sus vidas y creando un caos económico que ahora amenaza con descontrolarse y provocar un conflicto global e incluso una guerra mundial?
¿Qué le dio a Estados Unidos el “derecho” a hacer nada de esto, como usar a la CIA para derrocar al primer ministro iraní elegido democráticamente, Mosaddeq, en 1953 e instalar al títere estadounidense, el “Shah [Rey]” de Irán, que saqueó el país y torturó a los disidentes durante más de 25 años?
El hecho de que Estados Unidos tenga fuerzas militares en la región rara vez se cuestiona; se trata como algo inevitable. Lo mismo ocurre con la historia de los 70 años de crímenes del imperialismo yanqui en la región. Esta aceptación acrítica del derecho de Estados Unidos a sembrar el caos en todo el mundo permite que los crímenes continúen sin cesar.
Como escribimos la semana pasada:
Esos son sus intereses… Pero ¿dónde residen nuestros intereses?
En los medios de comunicación, desde MSNOW hasta Fox News, pasando por los principales políticos y muchos otros, todos claman por saber qué debemos hacer y cómo debemos abordarlo. Pero a pesar de sus diferencias, cuando dicen "nosotros", se refieren a los estadounidenses.
Pero como hemos dicho en este sitio web: “Dejen de pensar como estadounidenses. Empiecen a pensar en la humanidad”. ¿Y si abordáramos esta guerra y todo lo demás desde la perspectiva de los ocho mil millones de personas en el mundo y su interés por una vida mejor, digna de los seres humanos?
- La humanidad no tiene ningún interés en que Estados Unidos pueda dominar e incluso amenazar con la destrucción total de Irán mientras financia, arma y apoya diplomáticamente la guerra genocida de Israel contra Palestina.
- La humanidad no tiene ningún interés en que Estados Unidos triunfe en sus guerras imperialistas reaccionarias, que han asesinado a 15 millones de personas tan solo desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.
- La humanidad no tiene más ni menos interés en que la reaccionaria República Islámica de Irán obtenga armas nucleares que en que Estados Unidos e Israel —que sí las poseen— las utilicen para chantajear e intimidar al mundo entero.
De hecho, si se considera el bienestar de los ocho mil millones de personas que habitan nuestro planeta, ¡nadie debería poseer estas armas monstruosas! Y esto se aplica especialmente a Estados Unidos, la única potencia que las ha utilizado, y la única cuyo jefe de Estado, un lunático sádico, amenaza constantemente con usarlas.
En las palabras de Bob Avakian:
Nosotros, la gente del mundo, ya no podemos darnos el lujo de permitir que estos imperialistas continúen dominando el mundo y determinando el destino de la humanidad. Y es un hecho científico que la humanidad no tiene que vivir así.
Esto significa alzar la voz NO para tomar partido en el debate entre los imperialistas, sino para exigir el fin de esta guerra, ¡YA! Y significa, sobre todo, en este momento de urgencia en que la humanidad está realmente al borde del precipio, examinar la única salida a esta locura: el nuevo comunismo, impulsado por el líder revolucionario Bob Avakian.