Imagina que acudieras a una sala de emergencia en medio de sufrir un aborto espontáneo, en agonía y desangrándose… y el doctor que te atendía dijo: “Lo siento, pero tienes que acércate más al borde de la muerte antes de que yo pueda tratarte”.
Esa es la realidad para millones de mujeres en varios estados de Estados Unidos.
Se está librando una lucha en los tribunales a nivel nacional sobre la cuestión de que si los doctores de la sala de emergencia tengan un derecho y responsabilidad de proveer abortos a las mujeres que sufren emergencias médicas que ponen en peligro su vida. Ahora mismo, si acudes a un hospital en Idaho o Texas por un aborto espontáneo que pone en peligro tu vida, la respuesta del estado es: “No, que te jodas. ¡Muérete!”.
Tras la anulación de Roe contra Wade a nivel federal, la administración de Biden trató de aprobar unas leyes débiles para aparentar tantito preocuparse por la vida de las mujeres. Extendieron una ley federal existente para sostener que los hospitales que reciben fondos de Medicare provean atención de emergencia, incluido el aborto, incluso en estados que prohíben el aborto. Así intentaron circunvenir las leyes locales antiaborto.
De inmediato, Texas demandó a la administración de Biden en oposición a esa ley, y una corte fascista de apelaciones acaba de dictaminar a favor de Texas. Idaho aprobó una ley en oposición, penalizando con una cadena de hasta 5 años en prisión a cualquier persona que provea o ayude en un aborto, inclusive en una situación de emergencia. El gobierno federal demandó a Idaho al respecto, y ahora la Corte Suprema, llena de fascistas, ha aceptado conocer este caso, pero mientras tanto permitirá que siga en vigor esa ley cruel de Idaho.
Ya las historias de horror se han acumulado: una mujer que perdió más de la mitad de su sangre en un aborto espontáneo antes de que la trataran, una mujer fue obligada a llevar un feto muerto en el vientre durante dos semanas, una mujer fue obligada a aguantar horas en el parto para expulsar a un feto muerto en vez de tener un procedimiento sencillo y seguro del aborto… una y otra vez, los doctores y enfermeros de las salas de emergencia les dicen a las mujeres que aún no se han acercado al borde de la muerte suficientemente como para requerir un aborto de emergencia.
¡El feto NO es un bebé!
¡El aborto NO es asesinato!
¡La mujer NO es incubadora!