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POR QUÉ TANTOS NEGROS SE SUMARON AL EJÉRCITO DE LA UNIÓN EN LA GUERRA CIVIL... 
Y QUÉ RELACIÓN TIENE ESO CON LA ACTUALIDAD

Algo terrible, o algo verdaderamente emancipador” habla de esta cuestión decisiva:

¿Por qué tantos negros (casi doscientos mil) se sumaron al Ejército de la Unión en los combates contra la Confederación esclavista del Sur durante la Guerra Civil en la década de 1860?1

A lo largo de los cientos de años de esclavitud en América del Norte, y específicamente durante los casi 100 años de esclavitud en Estados Unidos tras su fundación, se dio una resistencia continua de diversos tipos por parte de quienes fueron esclavizados — resistencia a menor escala, así como fugas organizadas y espontáneas, marcadas en ocasiones por grandes rebeliones de esclavos. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos heroicos —ante una represión brutal— esta resistencia no abarcó la mayoría de los esclavos ni de lejos, ni puso fin a la esclavitud. Pero, como enfatiza “Algo terrible, o algo verdaderamente emancipador”, la Guerra Civil en la década de 1860 generó la posibilidad de un cambio importante y realmente profundo en ese momento:

Estados Unidos, y quienes lo gobernaban, se habían escindido, y masas de negros podían intuir que, en esa situación, existía una verdadera posibilidad de poner fin a su condición de esclavización, lo que sí ocurrió como consecuencia de esa Guerra Civil.

Esta es la razón básica por la que tantos negros se sumaron a esa Guerra Civil — y lucharon con tanto heroísmo y sacrificio en ella.

Es crítico captar la importancia de esto: Entre las personas que son explotadas y oprimidas, siempre habrá resistencia y rebeliónpero, cuando una crisis profunda se apodera de todo el sistema que las explota y las oprime, se incrementa considerablemente la posibilidad objetiva de poner fin concretamente a ese sistema.

Como he señalado en varias obras (incluidos mis recientes artículos sobre la Declaración de Independencia), es un hecho que, aunque la esclavitud fue finalmente abolida como resultado de la Guerra Civil:

[T]ras un breve período de Reconstrucción (que se inició a mediados de la década de 1860, con el fin de la Guerra Civil), que proporcionó ciertos derechos básicos al pueblo negro, esto se revirtió tan sólo una década después, y el pueblo negro fue sometido una vez más a la cruel explotación de los terratenientes blancos de las plantaciones (muchos de ellos antiguos esclavistas) y al terror del Ku Klux Klan y la estructura de poder en el Sur en particular, con la colaboración de la clase capitalista dominante en su conjunto2.

Aun así, no se debe permitir que esto oculte (ni borre) el punto crucial que merece la pena repetir y recalcar aquí: cuando una crisis profunda se apodera de todo el sistema que explota y oprime a las masas de personas, se incrementa considerablemente la posibilidad objetiva de poner fin concretamente al sistema que las ha explotado y oprimido.

La Guerra Civil fue un momento poco común en que se volvió posible poner fin a una forma horrorosa de opresión: la esclavitud literal. La situación actual implica un momento poco común en el que se ha vuelto posible dar un salto poderoso hacia finalmente eliminar y erradicar todas las formas de opresión y explotación.

En lo que sigue aquí, citando varias obras, voy a explicar cómo ha surgido esta situación, por un proceso marcado por varios puntos de inflexión históricos cruciales, y examinaré lo que debe entenderse, y lo que debe hacerse, para aprovechar esta situación ahora, para tener una oportunidad real de dar el poderoso salto emancipador que se ha vuelto posible.

Por qué se hicieron concesiones al movimiento por los derechos civiles — Por qué estos cambios no pusieron fin a la opresión — Y qué relación tiene eso con la actualidad

La respuesta a la primera parte (por qué se hicieron estas concesiones) se aborda en “Algo terrible, o algo verdaderamente emancipador”:

Con las condiciones cambiantes en este país, y en el mundo en su conjunto, durante el tiempo transcurrido desde el fin de la Segunda Guerra Mundial (hace 75 años), ha sido necesario que la clase dominante, para mantener “el orden y la estabilidad” en este país, hiciera ciertas concesiones a la lucha contra la supremacía blanca, la supremacía masculina y algunas otras relaciones opresivas, mientras que al mismo tiempo insistiera en que todo eso fuera parte de “crear una unión más perfecta” y “perfeccionar aún más la gran democracia que siempre ha existido en este Estados Unidos”. Esto también ha sido necesario para que los gobernantes de este país continúen promocionándolo como “el líder del mundo libre”, que ellos dicen que es necesario que siga siendo la potencia dominante en el mundo — pero que, en realidad, es la potencia más opresiva y destructiva, que saquea a las masas de personas así como a la Tierra3.

En resumen:

Como he analizado en otras obras, estas concesiones —esta ampliación de ciertos derechos, particularmente en las décadas posteriores al fin de la Segunda Guerra Mundial (en 1945)—, si bien resultaron de la lucha heroica y el sacrificio de masas de personas, también se han basado en las necesidades de la clase dominante de Estados Unidos, en cuanto al funcionamiento de la economía y la estabilidad del dominio del sistema capitalista-imperialista, en el contexto de la competencia y la rivalidad internacionales4.

Pero, de nuevo, estos cambios, por significativos que fueran, no pusieron ni pudieron poner fin a la opresión general de la gente negra y otra gente de color, mujeres y personas LGBT, y otros — porque esta opresión está integrada en el sistema de capitalismo-imperialismo que gobierna este país (y domina en el mundo en general)5.

De hecho, como muestra la Tercera parte de la serie sobre la Declaración de Independencia (y cuestiones relacionadas), incluso cuando se estaban adoptando ciertas leyes y políticas de derechos civiles en los años 60, esto iba acompañado de, y cada vez más se convertía en, ataques contra estos derechos, por medio de una represión gubernamental intensificada, impuesta por la clase dominante en su conjunto, y ambos partidos políticos (demócratas y republicanos) especialmente mediante una declaración de una “guerra contra el crimen”6

Y ahora:

[U]n sector de esa clase dominante —un sector fascista— ha surgido y ascendido al poder, decidido a que es necesario … pisotear los derechos básicos y los principios legales, dentro de Estados Unidos y a nivel internacional, a fin de mantener este sistema dentro de Estados Unidos y su posición dominante en el mundo, frente a serios desafíos, especialmente de China. (Poco después de la muerte de Mao en 1976, el socialismo en China fue derrocado y el capitalismo restaurado, y en las décadas posteriores China se ha desarrollado como un país capitalista-imperialista cada vez más poderoso)7.

¿De dónde vino este fascismo?

Las causas y dinámicas subyacentes de este ascenso al poder del fascismo se explican en LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura?:

Este fascismo es una expresión concentrada de que este sistema del capitalismo-imperialismo se está topando con sus límites. Se proclama que en Estados Unidos, existe “libertad y justicia para todos”, pero tiene todo un historial, y una realidad actual, de despiadadas desigualdades y opresiones brutales, literalmente asesinas contra el pueblo negro y otras personas de color. Existe la opresión en curso por motivos de sexo y género. Incluso sin llegar a una guerra total entre las potencias imperialistas, este sistema es la causa fundamental de la continuación de las guerras así como la devastación climática y el saqueo de los países en todo el tercer mundo en especial — todo lo que resulta en el destierro de enormes cantidades de migrantes hacia Estados Unidos (y otros países capitalista-imperialistas). Todo eso es una parte integral y se deriva de las relaciones, dinámicas y compulsiones básicas de este sistema, el que no puede ofrecer ninguna solución a todo eso. A la vez, sigue siendo cierto que donde haya opresión, habrá resistencia — y la justa resistencia y rebelión contra las relaciones y acciones opresivas de este sistema ha fortalecido a su vez el atractivo del fascismo entre algunos sectores de la población, y de la clase dominante, que están decididos a que hay que aplicar brutalmente no solo las relaciones opresivas básicas, sino las expresiones y excesos más extremos de eso. (En Estados Unidos, ello se concentra en el lema “Hacer que Estados Unidos Vuelva a Tener Grandeza”, pero se manifiesta de formas específicas distintas en Europa, y otras partes, donde se han desarrollado poderosas fuerzas fascistas como una expresión horrorosa de estas contradicciones básicas. En mi e-mensaje #118, que está disponible en @BobAvakianOfficial, abordo en mayor detalle algunas de las dimensiones centrales de esto)8.

Aunque se ha caracterizado por protestas y resistencia contra las atrocidades del régimen fascista en el poder, la situación actual es verdaderamente terrible — y, si uno ve en la superficie lo que está ocurriendo, puede concluir a primera vista que esta terrible situación probablemente continúe, y se agrave aún más. Pero eso es solo una parte del panorama — y hay un punto crucial:

Para entender por qué nos enfrentamos a la situación en la que nos encontramos, es necesario no solo responder a lo que está pasando en la superficie en un momento dado —y de hecho dejar que semejante situación nos zarandee de un lado para otro—, sino explorar debajo de la superficie, para descubrir los resortes principales subyacentes y causas de las cosas, y llegar a entender el problema fundamental y la solución real. Esto significa llegar a entender de manera científica que vivimos bajo un sistema, y lo que ese sistema es en realidad (el sistema del capitalismo-imperialismo); trabajar para captar las relaciones y dinámicas más profundas de este sistema y la forma en que eso está determinando el marco para la manera espontánea de pensar y de reaccionar de los diferentes sectores de la sociedad en relación a los acontecimientos en la sociedad y en el mundo, y cuál es el camino posible hacia adelante para transformar todo eso en concordancia con los intereses de las masas de la humanidad y, en última instancia, de la humanidad en su conjunto9.

La salida fundamental de esta locura es una revolución real, para abolir y desarraigar todo este sistema y reemplazarlo por un sistema fundamentalmente diferente y verdaderamente emancipador. De nuevo, si uno ve la superficie, a lo mejor concluya que no hay posibilidad realista para esta revolución. Pero, también de nuevo, necesitamos cavar debajo de la superficie, lo que hace posible entender esto: Precisamente debido al hecho de que este sistema está topando con sus límites, este es un momento poco común en el que una revolución real se vuelve más posible — porque, al dar lugar a una versión fascista extrema de las relaciones fundamentales explotadoras y opresivas de este sistema, esto también está destrozando la unidad al interior de la clase dominante que ha sido fundamental para la estabilidad del reino de este sistema, y todo esto está sacudiendo la creencia entre muchos de que “así como siempre han sido las cosas, así siempre serán.” Abordada científicamente, con materialismo dialéctico e histórico (examinando la realidad concreta a la que nos enfrentamos, las raíces históricas de esta realidad y, en particular, las contradicciones cada vez más agudas dentro de ella) se puede ver cómo el ascenso al poder de un régimen fascista, encabezado por Donald Trump, es en sí una demostración de contradicciones profundas y agudas dentro de este sistema, incluyendo este hecho crítico:

[E]n realidad existen “dos países” dentro de Estados Unidos.

En un sentido concreto, esto es una extensión de una división fundamental que ha existido desde el inicio del llamado “Estados Unidos” de América, fundado en la esclavitud y en el genocidio —una división que en realidad nunca se ha resuelto a lo largo de la historia de Estados Unidos— no mediante la Guerra Civil de la década del 1860 y no mediante los cambios que se llevaron a cabo durante la década del 1960 y en los años posteriores.

Tal como he declarado anteriormente, existe una línea directa de la Confederación pro-esclavitud, de los años de la Guerra Civil, al fascismo del día de hoy, con su determinación de hacer que Estados Unidos una vez más sea abierta y agresivamente supremacista blanco, supremacista masculino y anti-gente LGBT.

(Esto es de mi mensaje mediático número 102, disponible @BobAvakianOfficial).

Para referirse al análisis crucial en “Algo terrible, o algo verdaderamente emancipador”, estas divisiones:

No es posible resolver estas divisiones… en el marco que ha existido, y que ha mantenido la articulación de las cosas, durante casi 150 años, desde poco después del fin de la Guerra Civil de Estados Unidos que condujo a la abolición de la esclavitud — no es posible resolverlas sobre la base de la “democracia” capitalista que ha sido la forma “normal” de gobierno capitalista (dictadura) durante tanto tiempo.

De nuevo, de mi mensaje mediático número 102:

No puede haber ninguna resolución buena bajo este sistema debido a que, a pesar de las falsas promesas y mentiras del “sector tradicional” de la clase dominante (representado por el Partido Demócrata), el sistema entero se basa en la despiadada explotación —y en la opresión por motivos de raza, sexo y género, en el saqueo del medio ambiente y de la gente por todo el mundo, así como en la devastación debido a las guerras— todo lo cual es parte integral del sistema gobernante del capitalismo-imperialismo.

Y de Este es un momento poco común en que la revolución se vuelve posible — por qué es así, y cómo aprovechar esta oportunidad poco común:

Esta situación poco común, con la profundización y la agudización de los conflictos entre los poderes gobernantes, y en la sociedad en general, pone una base más fuerte y oportunidades más grandes para romper el control de este sistema sobre las masas de personas.

Una dimensión crucial de esta situación de un “momento poco común” es el hecho de que las profundas y agudas divisiones al interior de la clase dominante tienen el potencial de que las instituciones dominantes de este sistema, incluidas las instituciones de represión violenta, se escindan y desintegren en gran medida, especialmente en el contexto de un levantamiento revolucionario masivo. Esto es especialmente posible porque las principales instituciones gubernamentales de represión violenta incluyen a cantidades significativas de personas procedentes de sectores profundamente oprimidos de la sociedad. 

Las condiciones necesarias, y el reto, para hacer una verdadera revolución

Las condiciones necesarias para la revolución se abordan en términos concretos en LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO.

Una revolución se vuelve posible, incluso en un país poderoso como Estados Unidos, cuando se hayan gestado tres factores principales:

Una crisis en la sociedad y en el gobierno que sea tan profunda y que trastorne tanto “la manera acostumbrada de hacer las cosas”, que aquellos que nos han gobernado, durante tanto tiempo, ya no puedan hacerlo de la forma “normal” la que, por su condicionamiento, la gente acepte.

Un pueblo revolucionario que cuente con millones y millones de personas, cuya “lealtad” a este sistema se haya roto, y su determinación de luchar por una sociedad más justa sea más grande que su temor por la represión violenta de este sistema.

Una fuerza revolucionaria organizada —conformada por cantidades cada vez más grandes de personas, de entre los más oprimidos pero también de muchas otras partes de la sociedad— una fuerza que se base en el enfoque más científico para impulsar y luego llevar a cabo una revolución y que trabaje sistemáticamente por aplicar ese enfoque, y a la cual masas de personas recurran cada vez más para que las dirija a fin de realizar el cambio radical que se necesita con urgencia.

LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO continúa con este importante análisis:

Estos factores para la revolución, en su conjunto, claramente no existen en este momento — pero, para repetir, éste es uno de los momentos poco comunes en que sería posible gestar estos factores para la revolución

[L]a primera condición existe ahora, y esta situación se está intensificando constantemente — en particular mediante el avance acelerado implacable del régimen fascista de Trump.

En cuanto a las segunda y tercera condiciones, se encuentran seriamente “rezagadas” en relación al desarrollo de la primera condición. En cuanto a la segunda condición, si bien hay millones, y decenas de millones, de personas que están profundamente consternados e indignados debido a los atropellos intensificados del régimen fascista de Trump, hasta ahora ha habido muy poca (casi nula) sed y búsqueda de una solución radical fuera del marco del sistema existente. Algo estrechamente interconectado en particular con el estatus de las cosas en relación con la segunda condición, aunque sí existen fuerzas comunistas revolucionarias basadas en el nuevo comunismo, en este momento éstas se han quedado muy cortas a lo que con urgencia necesitan ser, tanto cuantitativamente (números muy reducidos) como cualitativamente (una comprensión y aplicación muy dispares del nuevo comunismo).

En el contexto de la situación cada vez más profunda, y que sigue intensificándose en general en torno a la primera condición, con la dialéctica entre las atrocidades del régimen y la resistencia en contra, hace falta tomar la iniciativa para transformar las segunda y tercera condiciones, mediante lucha — tanto lucha contra el sistema opresivo y la intensificación de sus atrocidades bajo el régimen fascista de Trump, como la feroz lucha ideológica que hay que librar para elevar la vista de la gente más allá de los límites estrechos de este sistema, a fin de ganarnos a cantidades rápidamente crecientes de personas (lo que incluye entre los que hoy todavía no están en movimiento) para que reconozcan y aprovechen la necesidad y la posibilidad de una revolución real para barrer con este sistema en su conjunto — que, junto con sus atrocidades generales en marcha, ha engendrado el régimen fascista de Trump.

Repito, si despierten, y a medida que despierten, cada vez más personas a la necesidad, y la posibilidad, de aprovechar este momento poco común para avanzar en una dirección revolucionaria, esto puede tener una gran influencia y repercusiones, resonando poderosamente con gran impacto en las filas al interior de las instituciones dominantes de este sistema — a su vez haciendo que la posibilidad y las condiciones para la revolución sean más favorables, de una manera que no lo son en los “tiempos normales”.

Y también repito este punto crucial: No se puede reconocer la posibilidad de todo esto simplemente viendo la superficie de las cosas pero sí se puede comprenderla aplicando un enfoque científico para cavar debajo de la superficie, para llegar a la realidad más profunda y a las dinámicas impulsoras de la situación — y específicamente las contradicciones profundas y agudas dentro de esa realidad.

El tiempo de los propietarios de esclavos y los explotadores capitalistas debe terminar — Este es un momento para una revolución radicalmente nueva y fundamentalmente emancipadora

En relación con todo esto, he aquí esta comprensión básica y esencial, señalada tajantemente en “Algo terrible, o algo verdaderamente emancipador”:

Esta no es la época de la Guerra Civil en la década de 1860, cuando el objetivo de quienes luchaban contra la injusticia era abolir la esclavitud y —en términos de quienes gobernaban la sociedad— el único desenlace positivo posible era la consolidación y el fortalecimiento del gobierno de la clase capitalista en ascenso centrado en el Norte. Esa época desde hace mucho tiempo dejó de existir. Y este sistema del capitalismo, que se ha desarrollado y transformado en un sistema de explotación y opresión mundial, en el capitalismo-imperialismo, desde hace mucho tiempo se ha vuelto anticuado — yendo mucho más allá de su fecha de caducidad, mucho más allá de cualquier circunstancia en la que pudiera desempeñar un papel positivo. Es necesario que el objetivo ahora sea precisamente deshacerse de todo este sistema del capitalismo-imperialismo.

Como enfatiza la Tercera parte de la serie sobre la Declaración de Independencia (y cuestiones relacionadas):

Si bien la movilización masiva no violenta con el objetivo de llevar a la derrota y la destitución del régimen fascista de Trump sigue siendo de crucial importancia, es de aún mayor importancia que las masas de personas lleguen a tener la comprensión científica, y actúen decisivamente en consecuencia, de que la solución fundamental a todo esto no es hacer que se restaure la forma “tradicional” de la dictadura de este sistema capitalista-imperialista de explotación y opresión desde hace mucho obsoleto y verdaderamente monstruoso —no es volver a una Declaración y una Revolución de los propietarios de los esclavos y los capitalistas de hace 250 años—, sino en cambio: lo que es radicalmente diferente ahora es que la revolución que se ha vuelto posible, y que es urgentemente necesaria, es una revolución —la revolución comunista—, cuyo objetivo fundamental es de eliminar toda explotación y opresiónen todas partes.

El deseo, tan profundamente sentido, y la real posibilidad, de finalmente liberarse de siglos de opresión 

Como también indica la Tercera parte de la serie sobre la Declaración de Independencia (y cuestiones relacionadas):

A pesar del significativo aumento de la pequeña burguesía negra (clase media) y, en menor medida, del surgimiento de una burguesía negra extremadamente rica, “la realidad (demostrada incesantemente en la vida cotidiana, y mediante innumerables estudios e investigaciones científicos) es que la segregación, la discriminación y la opresión racista en general continúan, y siguen teniendo consecuencias terribles, para el pueblo negro y otras personas que han sufrido el racismo sistémico, y a menudo mortífero, de este sistema —en la vivienda, la educación, el empleo, la atención médica, con la policía, los tribunales y las prisiones— en cada parte de la sociedad”. (Esto proviene de la Primera parte de esta serie, “Profunda desigualdad, brutal opresión — y burda tergiversación de los verdaderos cimientos y naturaleza de Estados Unidos”, que también está disponible en revcom.us).

Y:

En El parasitismo imperialista y la recomposición social y de clases en Estados Unidos de los años 1970 al presente: Una exploración de las tendencias y los cambios, Raymond Lotta analiza cómo precisamente los cambios en la economía dentro del propio Estados Unidos —en el contexto del creciente parasitismo de la economía estadounidense, en el que gran parte de la producción se ha trasladado a países más pobres en los que las personas son más vulnerables a la explotación extrema por parte del capital— han llevado, entre otros fenómenos significativos, a una situación en la que un gran número de jóvenes en las comunidades urbanas pobres de Estados Unidos han quedado efectivamente excluidos de la economía formal. Esto ha dado como resultado la realidad de que (como lo expresó sin rodeos el autor “conservador” Edward Luttwak en su libro Turbocapitalismo. Quiénes ganan y quiénes pierden en la globalización): para un gran número de jóvenes en las comunidades urbanas pobres, el crimen se ha convertido en una opción racional. Independientemente de la intención de Luttwak, ¡esto constituye objetivamente otra contundente denuncia a la ruindad (y a la naturaleza completamente obsoleta) de este sistema capitalista-imperialista!

Junto con el encarcelamiento en masa y los asesinatos a manos de la policía, y las medidas represivas como la práctica de parar y registrar a los jóvenes, en las últimas décadas se han promulgado leyes y se han adoptado políticas policiales que equivalen a la criminalización preventiva de los jóvenes en las comunidades urbanas pobres — por ejemplo, ¡se les prohíbe reunirse en lugares públicos en grupos numerosos de jóvenes, bajo el pretexto de que “podrían pertenecer” a una pandilla y cometer un delito! También se han aplicado las leyes de “tres strikes”, que ordenan castigos extremadamente severos para la tercera condena por un delito mayor, incluso en situaciones donde dicho delito (o uno o más de los anteriores) de hecho podría ser relativamente menor. Y, como demuestra Hinton en su libro, a partir de mediados de la década de 1960, las medidas que incluso afirmaban abordar las condiciones desesperadas que dan un impulso a la actividad delictiva, y a menudo constituyen una necesidad real para dicha actividad, han sido reemplazadas por un aumento de la represión y el castigo por la delincuencia10.

A corto plazo, esto ha tenido un impacto e influencia claramente negativos en los sectores de la juventud negra en particular que están sometidos a estas condiciones y atrapados en dichas condiciones — que no son creación propia, sino que resultan de las relaciones básicas históricamente evolucionadas y de la dinámica subyacente del sistema que domina a las masas de la gente.

Al mismo tiempo, como he comentado en LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO (y otras obras), en respuesta a sus condiciones cambiantes durante las últimas décadas, se han desarrollado otras tendencias negativas entre diferentes sectores de la población negra, incluyendo un retiro hacia el fatalismo religioso y la desesperación sobre la posibilidad de un cambio emancipador positivo en este mundo real, y un debilitamiento de la orientación de luchar colectivamente contra su opresión como pueblo, con la magnanimidad intelectual y generosidad de espíritu que históricamente han caracterizado a las masas de personas negras, incluso siendo sometidas a la opresión más horrible.

(LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO examina más a fondo las influencias y tendencias negativas entre los negros en las últimas décadas, y la base material subyacente de esto).

Todo esto es objetivamente una continuación del hecho de que, aunque esto ha adoptado diferentes formas en distintos periodos, y ha afectado a diferentes sectores de la población negra de diferentes maneras y en distintos grados, la opresión del pueblo negro como pueblo —incluso de las formas más bárbaras— ha sido una característica constante y definitoria de Estados Unidos, desde su fundación hace 250 años, con raíces en la esclavitud y el genocidio, hasta la actualidad.

Pero lo que ahora es profundamente diferente es que existen las bases para poner fin finalmente a este horror aparentemente interminable, a través de una revolución —la revolución basada en el nuevo comunismo que he desarrollado— cuyo objetivo fundamental es poner fin no solo a una forma de esclavitud, solo para que sea reemplazada por otra forma terrible de opresión — sino para acabar con todas las formas de opresión y explotación, de todas las personas en todas partes.

Una vez más, por las razones aquí explicadas —y analizadas más a fondo en obras que he citado aquí (y otras disponibles en revcom.us)— este es un momento poco común en que esta revolución se ha vuelto más posible. Y, para enfatizar de nuevo este punto crucial: Este tiempo poco común no se debe desperdiciar —despilfarrar, desaprovechar— al seguir actuando bajo los terribles términos de este sistema, en todas las formas en que degrada a las personas, les hace actuar en contra de sus propios intereses fundamentales y sofoca sus aspiraciones mejores y más elevadas. Este momento poco común debe aprovecharse activa y audazmente — por la incorporación de personas a las filas de la nueva revolución comunista, que necesitan crecer urgente y rápidamente para estar en posición de tener una oportunidad real de ganar, de la manera más plena y emancipadora.

Para todos los que anhelen (o incluso sueñen con) un mundo radicalmente diferente, libre de toda la locura y sufrimiento a los que tantos están tan innecesariamente sometidos, lo que se necesita urgentemente ahora es no perderse, no ignorar, no descartar la posibilidad poco común — sino ¡APROVECHAR EL MOMENTO!

Como ya he escrito antes: Por parte de las personas negras, como una fuerza potencialmente crucial y poderosa para esta revolución sin precedentes y verdaderamente histórica, esto significa dar vida, con el mayor sentido, a esta realidad — que, ante todos los horrores a los que han sido sometidos los negros, sigue siendo profundamente cierta:

Entre las masas de personas negras continúa “el deseo sentido muy profundamente de liberarse de estos largos siglos de opresión [del pueblo negro], un deseo que a veces se expresa abiertamente, a veces parcialmente y a veces de una manera incorrecta”. 

Y, una vez más:

Existe el potencial de que algo de una hermosura inaudita surja de una incalificable fealdad: de que el pueblo negro juegue un papel crucial para, por fin, deshacerse de este sistema que no sólo lo ha explotado sino que por tanto tiempo y de tantas formas lo ha deshumanizado, aterrorizado y atormentado —deshacerse de todo este sistema de la única manera posible— luchando por emancipar a la humanidad, para poner fin a la larga noche en que la humanidad ha estado dividida en amos y esclavos, y en que las masas de la humanidad han sido azotadas, golpeadas, violadas, masacradas, encadenadas y amortajadas en ignorancia y miseria.

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NOTAS

1. ALGO TERRIBLE, O ALGO VERDADERAMENTE EMANCIPADOR: Crisis profunda, divisiones crecientes, la inminente posibilidad de una guerra civil — y la revolución que se necesita con urgencia, Una base necesaria, una hoja de ruta básica para esta revolución está disponible en revcom.us. [volver]

2. Esta declaración sobre la revocación de la Reconstrucción, poco después del fin de la Guerra Civil, aparece en las partes 2 y 3 de la serie  LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA (y cuestiones relacionadas): INVENTOS Y TERGIVERSACIONES DE LA REALIDAD Y LA HISTORIA — AL SERVICIO DE ATROCIDADES REALES Y REPETIDAS. Esta serie está disponible en revcom.us. [volver]

3. Mi declaración de Año Nuevo de 2021 incluye este importante análisis:

Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial…, la situación del pueblo negro ha cambiado dramáticamente. Al comienzo, estos cambios se basaban en un aumento de la mecanización y otras transformaciones en la producción agrícola, y en la economía en general; un poderoso auge de lucha del pueblo negro los impulsó, lo que arrancó concesiones a la clase dominante en Estados Unidos la que se inquietaba por mantener su imagen de “paladín de la democracia” y “líder del mundo libre”, especialmente en su enfrentamiento con la Unión Soviética durante varias décadas después de la Segunda Guerra Mundial. Como resultado de éstos y otros factores, la opresión del pueblo negro ya no se centra en torno a la explotación brutal en el Sur rural, en condiciones de casi esclavitud (y en algunos casos de esclavitud real) respaldada por el terror del Ku Klux Klan, sino que en cambio opera una situación en la que masas del pueblo negro están segregadas y concentradas en comunidades urbanas en todo Estados Unidos y están sometidas a una discriminación sistemática y a la continua brutalidad y asesinato por parte de la policía.

(Este Declaración de Año Nuevo de 2021, Un año nuevo, La necesidad urgente de un mundo radicalmente nuevo — Para la emancipación de toda la humanidad está disponible en las Obras escogidas de BA en revcom.us).

También se incluye un análisis exhaustivo y detallado de por qué y cómo se produjeron cambios significativos en la situación de la población negra en las décadas posteriores al final de la Segunda Guerra Mundial (en 1945) en mi libro EL NUEVO COMUNISMO, La ciencia, la estrategia, la dirección para una revolución real y una sociedad radicalmente nueva en el camino a la verdadera emancipación, en particular las páginas 25-30 de “Introducción y orientación”. [volver]

4. Esta declaración, sobre los motivos de la extensión de ciertos derechos tras el fin de la Segunda Guerra Mundial (en 1945), está en la Segunda parte de LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA (y cuestiones relacionadas): INVENTOS Y TERGIVERSACIONES DE LA REALIDAD Y LA HISTORIA — AL SERVICIO DE ATROCIDADES REALES Y REPETIDAS. [volver]

5. En “Algo terrible, o algo verdaderamente emancipador” —y varias otras obras, incluida “Es posible eliminar la opresión racial — pero no se puede hacer bajo este sistema”— examino por qué no es posible eliminar la opresión racial, así como la del sexo y género, bajo este sistema de capitalismo-imperialismo, y cómo un sistema socialista radicalmente diferente sí puede avanzar para abolir eso por fin y arrancarlo de raíz, igual que otras formas de opresión y explotación. (La Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte, de mi autoría, brinda una visión panorámica y plano concreto para esta sociedad emancipadora. La declaración de los revcom, NECESITAMOS Y EXIGIMOS: UNA FORMA COMPLETAMENTE NUEVA DE VIVIR, UN SISTEMA FUNDAMENTALMENTE DIFERENTE, incluye resúmenes importantes de principios y provisiones básicas de esta Constitución). [volver]

6. La Tercera parte de LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA (y cuestiones relacionadas): INVENTOS Y TERGIVERSACIONES DE LA REALIDAD Y LA HISTORIA — AL SERVICIO DE ATROCIDADES REALES Y REPETIDAS se refiere a dos libros importantes — The New Jim Crow, Mass Incarceration in the Age of Colorblindness, de Michelle Alexander, y From the War on Poverty to the War on Crime, The Making of Mass Incarceration in America, de Elizabeth Hinton, libros que, como indican sus títulos, contienen muy importantes análisis que documentan con contundencia la terrible realidad continuada —y la existencia de nuevas formas— en la que la opresión racial sigue siendo una parte esencial de la “democracia estadounidense”, refutando la ridícula noción de que Estados Unidos se volvió “ciego al color de la tez”, siendo supuestamente la elección de Obama “prueba” de ello.

La nota a pie de página #7 en la Tercera parte de La Declaración de Independencia (y cuestiones relacionadas) también detalla aspectos importantes de la manera en que el “crimen” ha sido fomentado por las dinámicas del sistema dominante de capitalismo-imperialismo, así como aprovechado para justificar el tipo de represión brutal documentada en los libros de Alexander y Hinton citados aquí. [volver]

7. Esta declaración (sobre el ascenso al poder de un régimen fascista) también se encuentra en la Tercera parte de LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA (y cuestiones relacionadas): INVENTOS Y TERGIVERSACIONES DE LA REALIDAD Y LA HISTORIA — AL SERVICIO DE ATROCIDADES REALES Y REPETIDAS. [volver]

8. LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura? está disponible en revcom.us. [volver]

9. Esta declaración, sobre la necesidad de cavar debajo de la superficie, procede de mi Declaración de Año Nuevo de 2021, tal y como se cita en LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO. [volver]

10. Este análisis sobre la exclusión de la economía formal a los jóvenes de las comunidades urbanas pobres, y la relación de eso con la “conversión del crimen en una opción racional” para muchos de estos jóvenes, se encuentra en la nota a pie de página #7 de la Tercera parte de LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA (y cuestiones relacionadas): INVENTOS Y TERGIVERSACIONES DE LA REALIDAD Y LA HISTORIA — AL SERVICIO DE ATROCIDADES REALES Y REPETIDAS. [volver]