Bob Avakian escribe que una de las tres cosas que tiene “que ocurrir para que haya un cambio duradero y concreto hacia lo mejor: Las personas tienen que reconocer toda la historia propia de Estados Unidos y su papel en el mundo hasta hoy, y las correspondientes consecuencias terribles”.
Tres cosas que tiene que ocurrir para que haya un cambio duradero y concreto hacia lo mejor:
1) Las personas tienen que reconocer toda la historia propia de Estados Unidos y su papel en el mundo hasta hoy, y las correspondientes consecuencias terribles.
2) Las personas tienen que adentrarse con seriedad y ciencia en la manera en que el presente sistema del capitalismo-imperialismo funciona en los hechos, y los correspondientes resultados concretos en el mundo.
3) Las personas tienen que examinar profundamente la solución a todo eso.
Bob Avakian
1 de mayo de 2016
En ese sentido, y en ese espíritu, “Crimen yanqui” es una serie regular de www.revcom.us. Cada entrega se centrará en uno de los más de cien peores crímenes de los gobernantes de Estados Unidos, de entre un sinnúmero de sanguinarios crímenes que han cometido por todo el mundo, de la fundación de Estados Unidos a la actualidad.
La lista completa de los artículos de la serie Crimen Yanqui
Introducción de la redacción: Hasta ahora hemos documentado 100 crímenes en esta serie, y pretendemos seguir documentando más. Pero el crimen de ocultar la verdad —negar a la gente la posibilidad de comprender la verdadera historia de su sociedad— merece una mención especial. Aunque a continuación nos centramos en cómo se ha manifestado esto —y se está manifestando de forma especialmente acusada en la actualidad— contra la población negra, que sirva esto como ejemplo del crimen más universal de blanquear la historia que este país siempre ha cometido y que ahora se está intensificando cualitativamente bajo el régimen fascista en el poder.
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250 años de ocultación de la verdadera historia del pueblo negro
Peter, un esclavo estadounidense fugado con extensas cicatrices queloides en la espalda por los azotes recibidos durante la esclavitud.
El linchamiento de Rubin Stacy, Florida, 19 de julio de 1935.
La policía apunta con un arma a Alton Sterling justo antes de matarlo, 5 de julio de 2016. Captura de pantalla del vídeo de un testigo
Durante más de 400 años, las personas negras han sido brutalmente oprimidas por este sistema desde la época de la esclavitud, hasta la época de la era Jim Crow con todos sus linchamientos, hasta hoy con su encarcelación en masa, asesinatos por parte de la policía y ahora, una vez más, atacando y restringiendo el derecho al voto del pueblo negro.
Desde los inicios de este país, ha habido quienes han intentado justificar los crímenes de este país y eludir la verdad de su historia. Esto es aún más evidente con las mentiras y distorsiones sobre la historia y la realidad de la esclavitud y las luchas del pueblo negro a lo largo de generaciones por su liberación.
Desde los primeros años de los años 1800, versiones falsas de la historia del pueblo negro se escribieron en libros de historia y se enseñaron sistemáticamente a generaciones de jóvenes. Como resume Donald Yacovone en su libro Teaching White Supremacy (Enseñando la supremacía blanca): “[Según estos escritores,] el negro de los días de las plantaciones solía ser feliz. Le gustaba la compañía de los demás y le gustaba cantar, bailar, soltar chistes y reír; admiraba los colores vivos y se sentía orgulloso de llevar un pañuelo rojo o naranja... Nunca tenía prisa, y siempre estaba dispuesto a dejar las cosas pasar hasta mañana. La mayoría de los plantadores aprendieron que no era el látigo, sino la lealtad, basada en el orgullo, la bondad y las recompensas, lo que traía los mejores beneficios”1.
Escena de la película Birth of a Nation (El nacimiento de una nación), 1915. Foto: Biblioteca Pública de Nueva York, DP
John H. Van Evrie merece una mención especial. La representación de la esclavitud y los esclavos por parte de Van Evrie adoptaron muchos historiadores que utilizaron la proposición de Van Evrie que “defendía el concepto de que las diferentes razas eran seis especies distintas, con la caucásica superior a todas las demás y que cualquier intento de abolir la esclavitud ‘resultaría en la degradación y destrucción universal de la sangre blanca de Estados Unidos, con el consiguiente derrocamiento de las instituciones republicanas y, de hecho, de la civilización y el cristianismo del Nuevo Mundo’”2. Van Evrie fue el padre de la supremacía blanca en los libros de historia de Estados Unidos. Donald Yacovone describe a Van Evrie como una “combinación tóxica de Joseph Goebbels, Steve Bannon y Rupert Murdoch...”3. De hecho, para Van Evrie, degradar a los afroamericanos como subespecie fue esencial para crear la democracia estadounidense del siglo XIX y una identidad blanca duradera4.
En diversas formas, esta narrativa continuó a lo largo de las décadas.
La lucha por la historia negra
Líder de la Unión de Estudiantes Negros en San Francisco State College en diciembre de 1968, parte de la huelga estudiantil por un programa de estudios negros. Foto: AP
Mientras que académicos negros como W.E.B. Dubois realizaron un trabajo pionero desde finales de la década de 1890, fue en los años 60 cuando la demanda de la verdad sobre la historia negra se extendió por la sociedad. Estallaron enormes luchas por los estudios negros en escuelas secundarias y universidades de todo el país como parte de un movimiento más amplio para exigir: conocer la verdad sobre este país. Una huelga estudiantil decisiva tuvo lugar en 1968 en la Universidad Estatal de San Francisco. Duró cinco meses y terminó con la victoria con la creación de una Facultad de Estudios Étnicos; que incluyó el primer departamento de estudios negros jamás creado5. Pero literalmente hubo cientos de otras luchas similares en escuelas secundarias y universidades de todo el país.
El auge revolucionario de los años 60 desató una nueva generación de académicos que trabajaron para realizar investigaciones pioneras y sacar a la luz la verdadera historia de este sistema horrendo. Hubo un florecimiento de nuevas obras, tanto de ficción como de no ficción, que hablaban de la verdadera historia de la esclavitud y la opresión de los negros... autores e historiadores como James Baldwin, Manning Marable, Alex Haley, Howard Zinn y Thomas Sugrue. Más de uno no solo contó la verdad en lenguaje claro sobre los crímenes cometidos contra la gente negra durante siglos, sino que profundizó en los efectos y la lógica de un sistema que exigía esos crímenes y las mentiras que justificaron la horrible opresión durante siglos. Y muchos exploraron las relaciones económicas que fundamentaron e impulsaron estos horrores. Las verdaderas historias de resistencia —incluidas las rebeliones de esclavos— salieron a la luz.
Para más información sobre esto, lee El comunismo y la democracia jeffersoniana de Bob Avakian que revisa y sintetiza gran parte de la investigación sobre esto en una comprensión profunda de la dinámica de este sistema y del papel fundamental que la supremacía blanca y el racismo han desempeñado y siguen desempeñando en mantenerlo cohesionado.
Esta verdad y comprensión también se han expresado ahora en numerosos libros valiosos, y esa investigación a su vez alimentó al Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana, (el “Black Smithsonian”) en Washington, D.C., que forma parte del complejo del Museo Smithsonian y está dedicado a la historia del pueblo afroamericano en Estados Unidos. Este museo ha recibido a 13 millones de visitantes desde su apertura hace diez años, y decenas de millones de otros han visto sus materiales en línea6.
Avancemos hasta hoy, cuando los fascistas intentan fanáticamente borrar la verdadera historia de este país. Con el ascenso al poder del régimen fascista de Trump, la mano de hierro está apretándose. Como señala BA:
Estos fascistas están decididos a no permitir que algo así vuelva a pasar, en estos tiempos tan cargados — y al contrario se proponen formar una bola de jóvenes blancos de cabeza hueca y convertirlos en rabiosos racistas (parecidos a las Juventudes Hitlerianas en Alemania durante el ascenso de los fascistas NAZIs allá en la década de 1930)7.
El ataque del régimen fascista de Trump a la historia negra
El presidente Donald Trump ha estado a la vanguardia de este ataque a la verdadera historia de la gente negra. Emitió una Orden Ejecutiva Ending Radical Indoctrination in K-12 Schooling (Acabar con el adoctrinamiento radical en la educación, del kindergarten al grado 12)8. Uno de los objetivos es acabar con contar la verdad sobre los horribles hechos de la esclavitud, lo que la Orden describe como adoctrinar “a los niños en ideologías radicales y antiamericanas”. Otra Orden Ejecutiva suya, Restoring Truth and Sanity to American History (Restablecimiento de la verdad y la cordura en la historia de Estados Unidos)9 tiene como objetivo eliminar las exposiciones en el Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana, conocido como el Black Smithsonian. (Para más información sobre esto, véase el artículo de Lenny Wolff, El blanqueamiento del cerebro de los estadounidenses — Tras la guerra fascista de Trump contra la verdad histórica). En redes sociales, Trump publicó, “El Smithsonian está FUERA DE CONTROL; allí solo se habla de lo horrible que es nuestro País, de lo terrible que fue la Esclavitud y de lo poco que han logrado los oprimidos — Nada sobre el Éxito, nada sobre la Brillantez, nada sobre el Futuro”10. (Vea “Nuevo ataque al Smithsonian” más abajo).
Este himnario personal de Harriet Tubman de 1876 fue uno de los artefactos que Trump purgó del Museo de Historia Afroamericana. Foto: PD
Según NBC News, 32 se han retirado piezas del Black Smithsonian, incluyendo el libro de himnos de Harriet Tubman lleno de evangelios que se cree que cantaba mientras guiaba a los esclavizados hacia la libertad a través del “underground railroad” (‘ferrocarril clandestino’, red de escape hacia el norte para los esclavos), y el libro “La narrativa de la vida de Frederick Douglass”11.
Trump también hizo retirar objetos de los parques nacionales que, según él, “denigraba los estadounidenses”. En el Parque Histórico Nacional de la Independencia en Filadelfia, Pensilvania, en el sitio histórico de La Casa del Presidente, donde vivieron George y Martha Washington cuando la capital estaba en Filadelfia, “se eliminaron los paneles informativos que habían enseñado que Washington tenían a personas esclavizadas como propiedad y que habían incluido detalles sobre la vida de las personas esclavizadas en el lugar, así como información sobre la historia más amplia de la esclavitud”12. En el Monumento Nacional Fort Pulaski, cerca de Savannah, Georgia, Trump mandó eliminar la icónica foto de un esclavo con cicatrices en la espalda13. Sobre la retirada de objetos del Parque Nacional de Filadelfia, Kenyatta Johnson, presidente del Ayuntamiento de Filadelfia, dijo: “La historia afroamericana es historia estadounidense, y este es un esfuerzo deliberado para borrar la historia y blanquearla”14.
Ron DeSantis, gobernador de Florida, ha promulgado la “Ley Detenga lo ‘Woke’”, HB 7, que dictamina que no se puede enseñar a los estudiantes que “el carácter moral o el estatus de una persona como privilegiada u oprimida está necesariamente determinado por su raza, color, origen nacional o sexo”15.
La plataforma del Partido Republicano de 2024 pedía recortarles la financiación federal a las escuelas que supuestamente enseñan la teoría crítica de la raza y “la ideología radical de género”16.
El senador de Arkansas Tom Cotton presentó un proyecto de ley que habría prohibido la financiación federal para la enseñanza del Proyecto 161917 en los grados escolares de K a 12, describiendo el proyecto como “una versión de la historia revisionista y divisiva racialmente” y calificando la esclavitud como un “mal necesario sobre el que se construyó la unión”18.
En enero de 2021, la Comisión Asesora 1776 del Presidente elaboró El Informe 1776, Pidió a los estados y distritos escolares que “rechazaran cualquier currículo que promueva opiniones partidistas unilaterales, propaganda activista o ideologías sectarias que menosprecian el patrimonio de Estados Unidos, deshonren a nuestros héroes o nieguen nuestros principios”19.
El régimen fascista de Trump ha venido restaurando monumentos de la Confederación. Estos monumentos son celebraciones de la esclavitud y la supremacía blanca de las turbas de linchamiento.
Para 2025, los fascistas habían instituido más de 20.000 casos de prohibición de libros en la educación pública y las bibliotecas de Estados Unidos. La gran mayoría de los libros prohibidos tratan sobre la esclavitud, la historia y las condiciones opresivas de los negros, latinos y nativos en este país, así como libros sobre la gente LGBT. Estas prohibiciones se han producido en 45 estados y 451 distritos escolares20.
El Departamento de Defensa, bajo Pete Hegseth, ha prohibido cerca de 600 libros en las 161 escuelas de PreK a 12 para hijos de personal militar en activo. Kasey Meehan, de PEN America, dijo: “Esta lista dibuja un panorama alarmante de lo que el gobierno de Estados Unidos no quiere que los niños estadounidenses accedan”21.
Bibliotecarios, profesores, estudiantes y otros están luchando contra estos intentos de prohibir los libros. Banned Together (Prohibidos Juntos) detalla cómo los activistas estudiantiles están luchando contra la censura de libros en Beaufort, Carolina del Sur22.
Los esfuerzos de todos estos fascistas por prohibir y eliminar los hechos sobre la esclavitud muestran la verdad de la afirmación de Bob Avakian de que “existe una línea directa de la Confederación pro-esclavitud, de los años de la Guerra Civil, al fascismo del día de hoy, con su determinación de hacer que Estados Unidos una vez más sea abierta y agresivamente supremacista blanco, supremacista masculino y anti-gente LGBT”23.
Los Criminales
Los fundadores de este país sentaron las bases para la opresión histórica del pueblo negro. En los documentos fundacionales de este país incorporaron protecciones para la esclavitud24 y el comercio transatlántico de esclavos25 que garantizaban concretamente la desigualdad para las generaciones venideras. La realidad de su proclamación de que “todos los hombres son creados iguales”26 significaba que quienes eran considerados “iguales” eran los hombres blancos, muchos de ellos dueños de esclavos. Había la esclavitud, el genocidio de los pueblos nativos, y las mujeres básicamente no tenían derechos. Esa mentira continúa hoy en día con la opresión del pueblo negro, nativos americanos, inmigrantes, personas LGBT y mujeres con la restricción de su derecho al aborto.
Todos aquellos que escribieron libros de historia que blanqueaban la esclavitud o la presentaban como algo positivo, y que se negaron a contar la verdad sobre la historia de los nativos americanos, con muy pocas excepciones hasta los años 60 (y de esas excepciones, la mayoría fueron negros, como W.E.B. DuBois). Esto incluía a todos los “académicos más destacados” y “más respetados” de Estados Unidos.
Los estados —y el movimiento fascista— que actualmente son responsables de prohibir libros y que se niegan a enseñar la verdad y los hechos reales sobre la esclavitud y el genocidio de los nativos americanos; y a todos aquellos que aprueben leyes que restringen la enseñanza de la verdadera historia de la opresión de los negros, nativos americanos y personas LGBT.
El presidente Donald Trump estableció la Comisión de 1776, emitió una Orden Ejecutiva titulada “Restaurar la verdad y la cordura en la historia estadounidense”, que prohibía las exposiciones sobre esclavitud en el Black Smithsonian y en los parques nacionales, y emitió una Orden Ejecutiva, “Acabar con el adoctrinamiento radical en la educación, del kindergarten al grado 12”.
La Coartada
Los apologistas de la esclavitud dicen: “Sí, Estados Unidos ha hecho cosas malas, pero otros imperios y países han sido igual de malos, o incluso peores — y, a diferencia de ellos, nosotros tenemos nuestro gran sistema de democracia y las libertades que aporta”27. (La serie Crimen Yanqui, muestra la verdad real de las muchas atrocidades horribles cometidas en nombre de Estados Unidos contra sus pueblos y contra los pueblos del mundo).
Muchos historiadores, como parte de la nueva remodelación fascista de la educación y la reinstauración del lavado de cerebro racista, enfatizan que la esclavitud “en realidad” fue un beneficio para los esclavos. En Florida, el cuarto estado más grande de la unión, los nuevos estándares educativos exigen que los estudiantes de secundaria aprendan que la experiencia de la esclavitud fue beneficiosa para los afroamericanos porque les ayudó a adquirir habilidades28.
Texas, el segundo estado más grande, ha aprobado leyes que exigen un currículo específico y la formación del personal docente en el currículo de estudios sociales, que impide que se enseñe que: “el inicio de la esclavitud constituyó la verdadera fundación de Estados Unidos” y “la esclavitud y el racismo son cualquier cosa sino traiciones a los auténticos principios fundacionales de Estados Unidos”.29 Texas ha prohibido 801 libros en 22 distritos escolares, más que ningún otro estado30.
Tras la Guerra Civil, los historiadores utilizaron lo que se conoce como el mito de la “Causa Perdida” de que la Guerra Civil se libró por derechos estatales, no por la esclavitud, que el Sur era una civilización superior, hogar de una aristocracia ilustrada con esclavos felices y leales31. Este mito se utilizó para justificar linchamientos, como en la película que mantuvo el récord de mayor taquilla cinematográfica de todos los tiempos hasta bien entrados los años 30: Birth of a Nation (El nacimiento de una nación)32.
El Verdadero Motivo
El capitalismo en Estados Unidos ha significado intensificar la explotación y opresión de las personas negras. Han estado en primera línea a la hora de hacer frente al terror y la intimidación con los que se les ha querido mantener en el estrato más bajo de la sociedad. Los supremacistas blancos y los fascistas fanáticos de hoy están borrando de la mente de Estados Unidos los horrores de la esclavitud y la continua opresión de los negros y otros. Es una manera de seguir reforzando la forma en que este sistema impone y legitima su dominio opresor sobre las masas de personas negras.
(La serie Crimen Yanqui #2, (Primera parte): El comercio transatlántico de esclavos — el Pasaje del Medio, (Segunda parte): La esclavitud en Estados Unidos documenta el crimen de la esclavitud y proporciona los hechos sobre por qué, hoy en día, existe un blanqueo de la verdadera historia de la esclavitud de la conciencia estadounidense).
Para el régimen fascista de Trump, existe la necesidad de cohesionar, de mantener unido, al país y al sistema de capitalismo-imperialismo en torno a la proposición de que Estados Unidos sea un país supremacista blanco, supremacista masculino, basándose, como dice BA, en: “una visión blanqueada y chovinista de la ‘superioridad de la civilización occidental’ y cohesionado a nivel ideológico por un fanatismo cristiano fundamentalista, agresivamente anticientífico”. Es esencial para forjar esta coherencia que sea aniquilada y borrada la verdadera historia de Estados Unidos y, específicamente, la verdad de la esclavitud y opresión de los negros a lo largo de los 250 años de existencia de este país.
Para el régimen fascista de Trump, la época de la Confederación fue el mejor momento de este país. La esclavitud no era la historia de los negros, sino la historia de los blancos, y, donde podían, blanqueaban la esclavitud de la historia de Estados Unidos como si no existiera.
Con el ascenso al poder del régimen fascista de Trump, ha habido un intento deliberado de “atontar a Estados Unidos,” enseñando a la gente modos de pensar que no se basan en la realidad y la verdad. Múltiples narrativas basadas en los “sentimientos” de quienes escriben la historia se presentan como la verdad (por ejemplo, los padres fundadores eran principalmente antiesclavistas, las personas esclavizadas eran bien tratadas, el Sur no se separó por la esclavitud, el Norte no fue cómplice en absoluto de la esclavitud). El régimen fascista de Trump ha estado a la vanguardia a la hora de garantizar que el pensamiento crítico y el rigor intelectual se hayan reducido a estas narrativas falsas, enseñando a la gente cómo pensar y que intentar descubrir la verdad sobre la historia no es tan importante como lo que uno cree. Justifican las mentiras sobre Estados Unidos. No es más que una continuación de más de 300 años de opresión de los negros en este país.
A lo largo de los siglos de la pesadilla del pueblo negro en Estados Unidos, siempre han existido aquellos que han tratado de justificar todo esto con mentiras, tergiversaciones, distracciones y esfuerzos por evadir la pura verdad: algunas de las formas particulares quizá hayan cambiado, en términos de la manera en que el pueblo negro ha estado continuamente sometido, a lo largo de los siglos, a la más salvaje opresión, pero esta opresión ha continuado porque está incorporada en este sistema, y terminarla por fin sólo sería posible derrocando este sistema y creando un sistema radicalmente diferente y mucho mejor — un sistema que no requiera esta opresión, sino que tenga, como uno de sus objetivos y requisitos más fundamentales y cruciales, poner coto a esto, por fin.
Nota de la redacción: El mismo enfoque tergiversado y al revés y borrado de la verdadera historia de este país se ha hecho en relación con la historia y la resistencia contra los crímenes de este sistema en este país. Así como, y en mayor medida, en la historia de lo que Estados Unidos ha hecho, militar, política y económicamente contra los pueblos y naciones de América Latina, África, Oriente Medio y Asia.
“Sin la esclavitud, Estados Unidos no existiría tal como lo conocemos hoy. Eso es una verdad simple y básica.”
—Bob Avakian, Lo BAsico 1:1
Nuevo ataque contra el Smithsonian
Alerta: En el momento de publicar esta noticia, el régimen fascista de Trump ha lanzado un nuevo y grave ataque contra el Museo Nacional de Historia Estadounidense de la Institución Smithsonian. El 4 de julio de 2026, la Casa Blanca publicó un informe de 162 páginas titulado “Salvar la historia de Estados Unidos: cómo la captura ideológica en el Museo Nacional de Historia Estadounidense de la Institución Smithsonian borra nuestro patrimonio”. El informe afirma: “No se puede confiar en que la Institución Smithsonian, y el Museo Nacional de Historia Estadounidense en particular, bajo su actual dirección y su ideología interpretativa actual, cuenten la historia de Estados Unidos con honestidad y de una forma que sea inspiradora, unificadora y digna de nuestra gran república”. Hablaremos más sobre este tema pronto, pero el informe supone un ataque generalizado y ominoso contra toda la forma en que el museo presenta la verdad sobre la historia de este país.