Un puente iraní destruido por los ataques aéreos estadounidenses en Karaj, al oeste de Teherán, el 3 de abril de 2026. Foto: AP
Un país lanza una guerra de agresión imperialista no provocada contra otro país, mucho más pequeño y menos poderoso, que no representaba ninguna amenaza inmediata ni directa para él. El país más grande y poderoso mata a miles de personas, hiere a decenas de miles más y causa daños por valor de miles de millones de dólares. Cuando no puede derrotar militarmente a su víctima, pasa a librar una guerra económica devastadora.
¿Cómo cubren este nuevo giro en la guerra los principales medios de comunicación de Estados Unidos, que se enorgullece de su supuesta “prensa libre”? ¿Cómo están enseñando a la gente a verlo y comprenderlo?
Lo califican de error, de cálculo equivocado — pero no de crimen. ¡Y, sobre todo, culpan a la víctima!
Adivina de qué medios de comunicación y de qué país estamos hablando: ¡exacto, Estados Unidos, su guerra contra Irán y sus medios “liberales” imperialistas!
Abajo vamos a profundizar en la verdadera naturaleza de esta guerra y en el actual “punto muerto” entre Estados Unidos e Irán, pero para contextualizar y comprenderlo, es fundamental el siguiente punto señalado por el líder revolucionario Bob Avakian:
Al enfrentar y actuar para impedir esto, el chovinismo pro estadounidense es uno de los mayores obstáculos que se interpone en el camino y lastra a la gente: la asquerosa noción de que Estados Unidos y los estadounidenses son mejores y más importantes que los demás. Esto es un veneno que contagia a amplios sectores de la población en Estados Unidos, incluso entre los más fuertemente oprimidos, y hace mucha falta que la gente rompa con este chovinismo pro estadounidense.
¡Libérese de la GFT! — la Gran Falsedad Tautológica. Una falsedad: una idea o una forma de pensar que es incorrecta. Una tautología: una forma circular de razonamiento que afirma algo y luego alega que lo compruebe simplemente volviendo a afirmar lo mismo. Así que la Gran Falsedad Tautológica que menciono es la noción de que Estados Unidos es una fuerza para el bien en el mundo y por tanto todo lo que haga es bueno (o al menos lo haga con “buenas intenciones”) aunque la misma cosa, al hacerla otras fuerzas, sobre todo las fuerzas que se nos oponen a “nosotros”, es perjudicial, es mala — porque... porque Estados Unidos es una fuerza para el bien en el mundo.
Bob Avakian, ¡EL RÉGIMEN DE TRUMP Y PENCE TIENE QUE MARCHARSE! En nombre de la humanidad, nos NEGAMOS a aceptar un Estados Unidos fascista, Un mundo mejor ES posible, 1 de noviembre de 2017
Ante un punto muerto, Estados Unidos declara la guerra económica
Antes de entrar en la cobertura que los medios de comunicación estadounidenses han hecho de esta guerra y en las amenazas de aniquilación económica de Trump, pongamos en contexto los hechos:
El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque sorpresa a gran escala, mientras estaban en curso negociaciones entre Estados Unidos e Irán. Los ataques aéreos israelíes, con la ayuda de los servicios de inteligencia estadounidenses, acabaron con la vida de unos 40 de los principales líderes iraníes ese primer día. Su objetivo: decapitar a la República Islámica que gobierna Irán y sustituirla por un sucesor elegido a dedo — alguien tan reaccionario como el régimen actual, pero más dócil a los intereses estadounidenses.
Unos trabajadores excavan entre los escombros tras un ataque israelí-estadounidense contra una escuela primaria de niñas en Minab, Irán, el 28 de febrero de 2026. Foto: AP
Ese mismo día, un misil estadounidense impactó en una escuela primaria de Minab, Irán, durante las clases de la mañana del primer día de la semana escolar, masacrando a más de 150 personas (y quizá hasta 175), la mayoría siendo niñas de entre 7 y 12 años. Hasta el día de hoy, el régimen fascista de Trump se niega a asumir ninguna responsabilidad por esta masacre sangrienta de niñas.
En cambio, ha intentado justificar su guerra de agresión, con la ayuda de los medios de comunicación estadounidenses, señalando el carácter reaccionario del régimen fundamentalista islámico de Irán. Ese régimen, entre sus muchos crímenes, abatió a tiros a miles de manifestantes el pasado mes de enero. Esos crímenes son verdaderamente atroces y nosotros, los revcoms, hemos apoyado y seguimos apoyando a los progresistas y revolucionarios de Irán que se oponen a ellos. Pero cuando se trata de derramar sangre, sembrar la devastación y cometer crímenes salvajes por todo el mundo, los gobernantes de Irán no le llegan ni a la suela del zapato al historial de Estados Unidos — desde la esclavitud y el genocidio, hasta Hiroshima, Vietnam, Irak, Afganistán y muchísimo más1.
Estados Unidos e Israel han lanzado más de 23.000 ataques con misiles y bombas contra Irán, pero hasta ahora no han logrado derrotar militarmente a ese país. El estrecho de Ormuz sigue prácticamente cerrado, lo que supone una carga para la economía capitalista mundial. Trump hizo muy poco por movilizar a la opinión pública a favor de esta guerra, que es profundamente impopular. El propio régimen de Trump no estaba preparado para cómo se ha desarrollado la guerra, incluyendo el grave perjuicio que ha supuesto para la capacidad de Estados Unidos de proyectar su poder en todo el mundo mientras sus fuerzas permanecen comprometidas en el Medio Oriente. Y no existe una “forma fácil” para que Estados Unidos derrote al régimen iraní.
Por eso, la semana pasada, Trump anunció que su régimen se estaba preparando para imponer la “operación económica más devastadora de la historia” contra Irán. “Esto supondrá una Guerra Económica y un Aislamiento a una escala sin precedentes”, advirtió. Su secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que Estados Unidos impondría las sanciones más duras de la historia y que más valía que todos los países que comercian con Irán se sumaran a este ataque estadounidense: “O están con nosotros o contra nosotros”, amenazó Bessent.
Sanciones: el terrorismo económico de Estados Unidos
Estados Unidos lleva 47 años imponiendo sanciones económicas y políticas devastadoras contra Irán: más de 1200 medidas sancionadoras, designaciones y restricciones individuales solo desde 2018. Según la Biblioteca del Congreso, se trata del “conjunto de sanciones más amplio y exhaustivo que Estados Unidos mantiene contra cualquier país”.
A lo largo de estas décadas, han tenido consecuencias terribles, principalmente para la población civil iraní. Han perjudicado gravemente la economía de Irán y la vida cotidiana de sus ciudadanos, lo que incluye:
El fomento de una inflación galopante que dispara los precios de los alimentos y otros bienes básicos
El cierre de numerosas empresas, lo que ha reducido la producción en todo el país y ha agravado el desempleo
El peligro para los pacientes que padecen enfermedades raras o crónicas, como la hemofilia y el cáncer, al provocar una grave escasez de medicamentos importados que salvan vidas
El bloqueo del suministro de equipos médicos, lo que ha mermado la capacidad de Irán para responder a emergencias de salud pública, como los brotes pandémicos
Se estima que los costes directos e indirectos de estas décadas de sanciones solo pueden cuantificarse en varios cientos de miles de millones de dólares. Y ahora, por sí sola, la guerra criminal e injustificada entre Estados Unidos e Israel ha causado unos 270.000 millones de dólares más en daños a Irán, a su población y a sus infraestructuras2.
Todo esto no se ha hecho con ningún propósito justo ni noble. Se ha hecho para promover los intereses injustos y depredadores del imperialismo estadounidense, concretamente para mantener su control absoluto sobre los países y pueblos del Medio Oriente y sus vastas reservas energéticas, sus rutas comerciales cruciales y su ubicación estratégica.
Y ahora el régimen fascista de Trump promete más crímenes y un sufrimiento aún mayor.
El New York Times culpa a los “errores de cálculo, de ambas partes”
Entonces, ¿cómo han cubierto y analizado este nuevo giro en la guerra los medios imperialistas liberales — los que han criticado la guerra de Trump contra Irán por ser imprudente, improvisada y perjudicial para los intereses estadounidenses?
Un análisis del New York Times, titulado “Irán y EE. UU. se instalan en un tenso estancamiento: ¿quién cederá primero?”, comienza afirmando:
“En el centro de esta situación sin resolver [el punto muerte entre Estados Unidos e Irán] hay cálculos, tal vez errores de cálculo, de ambas partes”.
¡Para nada! La naturaleza fundamental de esta guerra, o de cualquier otra, no se determina por “cálculos y errores de cálculo”, sino por los objetivos políticos y militares de los combatientes y los medios empleados para llevarlos a cabo. En este caso, los objetivos de Estados Unidos son mantener y reforzar su sistema anticuado y opresivo del capitalismo-imperialismo, que se ve impulsado a dominar, explotar y saquear la Tierra. Y la naturaleza de la guerra también se define por el hecho de que Estados Unidos (e Israel) violaron el derecho internacional y cometieron crímenes de guerra al lanzar una guerra de agresión no provocada contra Irán —para repetir, un país que no representaba ninguna amenaza directa ni inmediata— y libraron esta guerra asesinando a civiles y destruyendo infraestructuras civiles.
Eso es lo que constituye el “centro” de esta guerra, no los cálculos ni los errores de cálculo.
Los escombros tras un ataque aéreo estadounidense-israelí contra la Universidad Tecnológica Sharif de Teherán, Irán, el 6 de abril de 2026. Foto: AP
Al plantear las cosas de esta manera, el New York Times exime de responsabilidad a Estados Unidos, acusándolo, como mucho, de “calcular mal”, no de cometer crímenes de guerra. Esto sirve para preservar y reforzar lo que el líder revolucionario Bob Avakian ha identificado como “la Gran Falacia Tautológica”:
“la noción de que Estados Unidos es una fuerza para el bien en el mundo y por tanto todo lo que haga es bueno (o al menos lo haga con “buenas intenciones”) aunque la misma cosa, al hacerla otras fuerzas, sobre todo las fuerzas que se nos oponen a “nosotros”, es perjudicial, es mala — porque... porque Estados Unidos es una fuerza para el bien en el mundo”.
Esta idea está presente en toda la cobertura del Times. Por ejemplo, fíjese en lo siguiente:
“Durante semanas, Irán ha estado negociando con Omán la gestión futura del estrecho, pero la lista de exigencias sugería que, incluso en caso de llegar a un acuerdo, las fuerzas iraníes seguirían amenazando y atacando al tráfico marítimo en tránsito. Al menos dos barcos han sido atacados en el estrecho en los últimos días”.
Aquí, el Times no menciona el hecho de que el régimen de Trump había firmado un memorándum de entendimiento que, en esencia, ratificaba las demandas de Irán. Esto incluía sus demandas con relación al estrecho de Ormuz, que Irán considera cruciales para disuadir nuevos ataques de Estados Unidos e Israel — con los que tanto Estados Unidos como Israel siguen amenazando. El Times tampoco menciona que Estados Unidos procedió inmediatamente a socavar el memorándum que acababa de firmar, entre otras cosas, imponiendo un bloqueo naval a los puertos iraníes3.
Sin embargo, al leer el Times, uno pensaría que Irán es el agresor y que Estados Unidos —el país que inició la guerra en primer lugar— está actuando de forma razonable.
¿A quién hay que culpar de la militarización del estrecho, de las negociaciones de posturas duras y de imponer el sufrimiento económico sobre el pueblo iraní? Según el New York Times, a Irán… Por supuesto
Explosión en la base naval de Bandar Abbas, Irán, 12 de julio de 2026. Foto: U.S. Central Command via AP
El análisis del Times continúa citando a un profesor de la Universidad de Missouri que condena a Irán por su “utilización del estrecho de Ormuz como arma” y sus “negociaciones de postura dura”. A continuación, el Times sostiene que “el coste inmediato de las sanciones lo sufrirá muy probablemente el pueblo iraní, que ya se enfrenta a una inflación altísima y tiene dificultades para permitirse los productos básicos”. El buen profesor está de acuerdo: ante las sanciones estadounidenses, Irán “intentará trasladar el sufrimiento económico resultante a su población durante el mayor tiempo posible”, afirma.
¿Dónde está el análisis del impacto que las sanciones estadounidenses han tenido en Irán durante más de cuatro décadas? ¿Dónde está la descripción conmovedora de lo que esas sanciones han supuesto para las familias, los niños o los enfermos? ¿Dónde está la condena de las muertes y los 270 miles de millones de dólares —¡sí, miles de millones!— en daños y perjuicios que esta guerra ha supuesto para Irán?
No aparece por ningún lado. ¿Por qué? Porque el mensaje del Times y de los medios de comunicación estadounidenses —que se inculca a la gente a diario y a cada hora— es que Estados Unidos son los “buenos” y los iraníes son los “malos”.
El New York Times: un importante instrumento de propaganda del imperialismo estadounidense
Entonces, ¿por qué el New York Times hace tantas piruetas para ocultar el carácter imperialista, la criminalidad general y el horror continuo de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán? En “El New York Times insiste en apoyar crímenes de guerra — cuando son “nuestros” crímenes de guerra” (13 de mayo de 2026), Bob Avakian explica:
Un New York Times que es un importante instrumento de propaganda de este imperialismo estadounidense —un representante del sector “convencional” de la clase dominante capitalista-imperialista—, que, después de todo, comparte mucho en común, e incluso se hace eco de la bravuconadas, del régimen fascista de Trump sobre el impresionante poderío destructivo de las fuerzas armadas estadounidenses, y la necesidad de que sean aún más poderosamente destructivas.
¡Libérate de la GFT! — la Gran Falsedad Tautológica
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán no ha terminado y podría estallar de nuevo, lo que podría encender el caldero de contradicciones que es el Medio Oriente actual, con consecuencias terribles.
Como dijo Bob Avakian en “¡EL RÉGIMEN DE TRUMP Y PENCE TIENE QUE MARCHARSE!”:
Todo esto enfatiza la importancia decisiva de quitarse las anteojeras de la Gran Falsedad Tautológica y romper con el chovinismo pro estadounidense. Tenemos que pensar en la humanidad, ante todo.
¡Libérate de la GFT! Video en inglés, texto en español aquí.