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Posts by issue number/Posteos por número de la edición

 

Articles in this issue (scroll down or click to read article below):

  • LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO:¿Una marcha forzada hacia el abismo,o forjar una salida a la locura?
  • El asesinato de Johan Sebastián Durán Guerrero y la limpieza étnica de los inmigrantes
  • El combate intensificado entre Estados Unidos e Irán, el peligro de guerra más catastrófica y el sistema anticuado que impulsa esta locura y amenaza a la humanidad
  • “El comunismo nunca ha funcionado” — ¡FALSO! 

    La VERDADERA historia de las revoluciones rusa y china
    y el futuro aún más liberador con el Nuevo Comunismo

    Una presentación y sesión de preguntas y respuestas con Raymond Lotta — en inglés

  • Las mentiras y las peligrosas amenazas de Trump sobre el “comunismo malvado” y la realidad del nuevo comunismo
  • Un calor mortal provocado por un “sistema criminalmente absurdo, monstruoso y totalmente anticuado”
  • De Rechazar el Fascismo / RefuseFascism.org:

    De Prairieland a todos nosotros: unámonos para derrotar la represión política fascista
  • Dos publicaciones de Instagram de OSYAN:

    “Una lista de los crímenes estadounidenses en la tercera ronda de ataques contra Irán”—y—“¿Por qué es importante diferenciar nuestra resistencia contra la guerra de la de la República Islámica?”
  • ¿Celebrar los 250 años de Estados Unidos? ¡PARA NADA! Estados Unidos NUNCA tuvo “grandeza”¡Necesitamos una revolución emancipadora!
  • Crimen Yanqui Caso #101: Los bombardeos incendiarios de Tokio y los ataques aéreos a Japón en la Segunda Guerra Mundial
  • Crimen Yanqui Caso #55: El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) de 1994
  • Crimen Yanqui Caso #52: El TLCAN (Segunda parte): La profundización del saqueo y dominación de México y de la explotación y opresión de los obreros ahí, sobre todo las mujeres
  • Una apreciación y un llamado a estudiar, interiorizar, y empuñar “Comunismo: Un mundo completamente nuevo y la emancipación de toda la humanidad — no ‘Los últimos serán los primeros, y los primeros serán los últimos’” de Bob Avakian
  • Se desenvuelve un salto peligroso en la represión política:Cargos de conspiración con el fin de aplastar la protesta política y suprimir el pensamiento político
  • Sobre la importancia de la meteorología

    Reseña de “Dangerous, Dirty, Violent & Young” [Peligrosos, sucios, violentos y jóvenes], de Zayd Ayers Dohrn

  • “WOKE” ES UNA FUERZA DESTRUCTIVAen la vida política, intelectual, artística y ética de una sociedad
  • Puntos esenciales de orientación revolucionaria — en oposición a los alardes y poses infantiles y las tergiversaciones de la revolución
  • Carta de un lector:

    A los que están en los Revcom y en el Movimiento para la Revolución y sus entornos, y a todos los que anhelen un cambio fundamental
  • En los años 1960, el gobierno propagó mentiras a fin de fomentar conflictos violentos al interior del movimientoHoy es necesario volver a aprender las lecciones de esos años
  • “No digan nada”: un principio fundamental para resistirse a la represión y defender los derechos del pueblo
  • ARTICLE:

    LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO:

    ¿Una marcha forzada hacia el abismo,

    o forjar una salida a la locura?

    El problema: El capitalismo-imperialismo — confinando y forzando a la humanidad a marchar hacia el desastre

    En El Manifiesto Comunista, Marx y Engels mencionan la experiencia histórica en que la lucha entre las clases en pugna —entre los grupos opresores y los grupos oprimidos en la sociedad— ha conducido en ocasiones al triunfo de una sobre la otra, pero también, en ocasiones, hacia el “hundimiento de ambas clases en pugna”.

    (El nuevo libro Goliath’s Curse, de Luke Kemp, incluye muchos ejemplos contundentes al respecto).

    Hoy, la perspectiva del “hundimiento” —no solo de las clases en pugna y de las fuerzas sociales, sino de la humanidad en su conjunto— es una perspectiva terrible y real, como resultado del confinamiento de la humanidad dentro de las terribles relaciones y dinámicas del sistema que domina el mundo, el sistema del capitalismo-imperialismo. Ello da un sentido concreto y subraya la urgencia de mi declaración:

    Nosotros, la gente del mundo, ya no podemos darnos el lujo de permitir que estos imperialistas sigan dominando al mundo y determinando el destino de la humanidad. Hay que derrocarlos cuanto antes. Y es un hecho científico que no tenemos que vivir así.

    Desde el surgimiento de las divisiones y antagonismos sociales y de clases entre los seres humanos hace miles de años, y el desarrollo de poderosos estados opresivos, han marcado la historia el ascenso y luego la caída de imperios — los que solo salen reemplazados por otros imperios. Pero el mundo de hoy es distinto.

    Existe el peligro muy presente, y que ahora crece una vez más, de una guerra nuclear, en particular entre los imperialistas estadounidenses por un lado, y Rusia y China, igualmente capitalista-imperialistas, por el otro.

    Existe la destrucción del medio ambiente, en curso, y rápidamente creciente.

    En revcom.us, en diversas obras de Raymond Lotta, y de otros, así como en las respuestas que di a una entrevista solicitada por la publicación Markaz Review (respuestas que luego ésta se negó a publicar), se analiza científicamente que la necesidad básica y las dinámicas subyacentes del sistema capitalista están acelerando el peligro ya muy avanzado de la catástrofe climática. Y con el dominio actual del régimen fascista de Trump en Estados Unidos, desde hace muchísimo un gran contaminador del medio ambiente, la situación ya se está pasando velozmente de muy mala a aún más terrible.

    Trump se postuló con una plataforma de “¡a perforar, a perforar, maldita sea!” — y desde que llegó al poder, ha abierto nuevas zonas, incluidas tierras públicas, a la exploración y explotación del petróleo y otros recursos — los combustibles fósiles en particular. Ha denunciado como una “estafa”, por ejemplo ante la ONU, la realidad de la crisis climática: “Se trata de una estafa, únicamente los perdedores la creen…” Y toda la reciente conferencia COP 30 en Brasil fue una farsa. No podían siquiera ponerse de acuerdo, ni de palabras, sobre lo que habría sido una promesa hueca de reducir el uso de combustibles fósiles —y de hecho, como he dicho, está creciendo el saqueo de combustibles fósiles— no lo están disminuyendo, ni hablar de eliminar.

    Se está derritiendo el hielo polar como parte del calentamiento general del planeta. Además, hay algo muy llamativo: ¿qué hacen en general estos imperialistas ante el derretimiento del hielo polar? ¿Dicen: “Ah, qué terrible, va a contribuir en una medida importante a acelerar la crisis climática”? PARA NADA. Lo consideran una cuestión de la contienda estratégica por el control de vías marítimas clave que ahora se están abriendo debido al derretimiento del hielo. Esto está muy relacionado con por qué Trump sigue proclamando que “de una manera u otra” —iba a decir “por las buenas o por las malas” pero seguro va a ser por las malas— va a apoderarse de Groenlandia, debido a que guarda una estrecha relación con lo que acabo de mencionar en cuanto a la contienda estratégica. El sistema imperialista y los líderes del sistema imperialista responden así a un gran suceso importante en la crisis climática.

    A la vez, Trump ha proclamado lo que muchos han llamado la nueva Doctrina Monroe: insistir en que las Américas son el “patio trasero” de Estados Unidos. Eso va de la mano con el cambio de nombre que él hizo, del golfo de México al “golfo de América” — al menos en su propia mente, y con una exagerada frecuencia en la manera que algunos otros han respondido al respecto. Ha emprendido agresiones militares abiertas contra Venezuela, con la declarada intención de apoderarse y “manejar” a ese país, con sus inmensas reservas de petróleo. Además, ha amenazado a Cuba, y al presidente de Colombia así como a la presidenta de México, ha interferido en los asuntos de Brasil, Argentina y Honduras — todo ello con el propósito de insistir y apuntalar la noción general de las Américas como el patio trasero, y como la esfera de influencia y el coto que va a dominar el imperialismo estadounidense.

    Trump está resucitando agresivamente el rol de Intimidador Imperialista clásico, al cometer aún más actos de agresión y crímenes de guerra contra países menos poderosos, en consonancia con la larga y fea tradición de intervenciones militares yanquis en América Central y Sur en particular.

    No obstante, no se trata del mundo del siglo 19 o inicios del 20, y queda por verse lo que resulte de la bravuconería de gran potencia de Trump y su agresión militar al viejo estilo colonialista.

    En una dimensión más amplia, las acciones agresivas de Trump respecto a América Latina son parte de la contienda estratégica de gran potencia imperialista con China en particular, que ha llegado a ser una gran fuerza en el comercio y las relaciones con los países latinoamericanos, entre ellos Venezuela. China ha sido por un buen tiempo un importante receptor de la exportación del petróleo venezolano. (Trump y sus fascistas afiliados consideran a China, no a Rusia, como el principal desafío y amenaza al dominio global de Estados Unidos; incluso el objetivo de la orientación de Trump respecto a Rusia y la guerra en Ucrania, al menos en parte, es cortar, o al menos debilitar, los vínculos de Rusia con China).

    La postura y acciones militares agresivas de Trump respecto a América Latina y en general, son una manifestación del monstruoso sistema del capitalismo-imperialismo, el cual ha engendrado el fascismo, como expresión extrema de la naturaleza moribunda y depredadora de este sistema, en Estados Unidos y como fenómeno más amplio en el mundo.

    La declaración de Rechazar el Fascismo, que llama a una masiva movilización no violenta pero decidida con el objetivo de expulsar al régimen de Trump, contiene la siguiente descripción importante de la naturaleza integral de este régimen fascista y sus acciones.

    El Régimen Fascista de Trump viene triturando el estado de derecho. Se burlan del debido proceso legal. Desaparecen a inmigrantes y otras personas de color en campos de concentración brutales. Resucitan agresivamente la supremacía blanca genocida. Revocan no solamente lo que se ganó en la lucha de los años 1960, sino lo de la Guerra Civil y la Reconstrucción. Esclavizan a las mujeres por medio de la brutalidad y la sofocación de la maternidad forzada. Borran a la gente LGBT. Pisotean los derechos democráticos. Violan las leyes internacionales. Despliegan ilegítimamente las fuerzas armadas en el suelo estadounidense. Agreden y amenazan a políticos y jueces. Allanan el camino para un terror ilimitado contra el pueblo. Aceleran el colapso climático. Recortan la ciencia y la medicina, lo que cobrará millones de vidas. Merman el acervo de conocimientos de la humanidad. Destruyen la verdad. Ahogan el razonamiento. Subyugan las artes ante la crueldad y la conformidad del fascismo. Ponen en la mira todo lo que es decente, moral y bueno. Todo al antojo de un demente tirano degradado. 

    En una frase, es lo siguiente: un régimen fascista supremacista blanco, “masculino” odia-mujeres, supremacista pro estadounidense, anticientífico, fundamentalista cristiano, cuyo poder se ejerce con deliberado terror y crueldad contra “enemigos” reales o imaginados, contra todo aquel al que considera que oponga resistencia, u obstruya en realidad o potencialmente, a su dominio de barbarie.

    Ello se sintetiza de manera contundente en un artículo de revcom.us:

    Ante la enorme crisis de ese mismo sistema [del capitalismo-imperialismo], el sector fascista de la clase dominante imperialista —Trump, Miller, Vance y los demás— está en una misión para salvar ese sistema mediante una forma de gobierno fascista. En su opinión, una forma fascista de gobierno —arraigada en la supremacía blanca flagrante, abierta y violenta, en la dominación masculina de las mujeres y en la represión de las personas LGBT, y en el odio abierto y la persecución masiva a aquellos a los que consideran “extranjeros”; saturada de ignorancia anticientífica y cristianismo fundamentalista teocrático; y en la que se eliminan esencialmente el debido proceso y las libertades civiles— es la única cosa [a su parecer] que puede salvar al imperio. (Stephen Miller [un elemento importante en este régimen fascista] dice que los inmigrantes provienen de —y deben volver a— “patrias rotas”… pero la VERDADERA pregunta es: ¿Quién rompió esas “patrias”? ¿Y qué nos dice sobre los fascistas que ahora gobiernan esta patria?

    Esta embestida fascista contra los inmigrantes —que ha azotado en su inmensa parte a inmigrantes no criminales, muchos de los cuales llevan largo tiempo en Estados Unidos y han hecho aportaciones importantes a la economía— se está ejerciendo con un ataque concentrado contra las personas del tercer mundo, como parte de la campaña fascista de Trump para “Hacer que Estados Unidos Vuelva a Ser Blanco”, pese a la realidad de que, como señala Raymond Lotta, los inmigrantes del tercer mundo son esenciales para el funcionamiento rentable de segmentos clave de la economía estadounidense”. (Del ensayo de Lotta, El parasitismo imperialista y la recomposición social y de clases en Estados Unidos de los años 1970 al presente: Una exploración de las tendencias y los cambios).

    Este fascismo es una expresión concentrada de que este sistema del capitalismo-imperialismo se está topando con sus límites. Se proclama que en Estados Unidos, existe “libertad y justicia para todos”, pero tiene todo un historial, y una realidad actual, de despiadadas desigualdades y opresiones brutales, literalmente asesinas contra el pueblo negro y otras personas de color. Existe la opresión en curso por motivos de sexo y género. Incluso sin llegar a una guerra total entre las potencias imperialistas, este sistema es la causa fundamental de la continuación de las guerras así como la devastación climática y el saqueo de los países en todo el tercer mundo en especial — todo lo que resulta en el destierro de enormes cantidades de migrantes hacia Estados Unidos (y otros países capitalista-imperialistas). Todo eso es una parte integral y se deriva de las relaciones, dinámicas y compulsiones básicas de este sistema, el que no puede ofrecer ninguna solución a todo eso. A la vez, sigue siendo cierto que donde haya opresión, habrá resistencia — y la justa resistencia y rebelión contra las relaciones y acciones opresivas de este sistema ha fortalecido a su vez el atractivo del fascismo entre algunos sectores de la población, y de la clase dominante, que están decididos a que hay que aplicar brutalmente no solo las relaciones opresivas básicas, sino las expresiones y excesos más extremos de eso. (En Estados Unidos, ello se concentra en el lema “Hacer que Estados Unidos Vuelva a Tener Grandeza”, pero se manifiesta de formas específicas distintas en Europa, y otras partes, donde se han desarrollado poderosas fuerzas fascistas como una expresión horrorosa de estas contradicciones básicas. En mi e-mensaje #118, que está disponible en @BobAvakianOfficial, abordo en mayor detalle algunas de las dimensiones centrales de esto).

    Para repetir este punto crucial de mi Declaración de Año Nuevo de enero de 2021:

    en la medida que se mantengan las cosas dentro de los límites de este sistema, en realidad eso tendrá el efecto de intensificar los horrores para la humanidad que son una parte integral de este sistema, al mismo tiempo que también reforzará e impulsará más a las fuerzas subyacentes económicas y sociales y políticas— que fortalecerán este fascismo que ya ha demostrado gran fuerza en Estados Unidos (y varios otros países). 

    Pero, el fascismo es

    una dictadura abierta y agresiva, que pisotea y pervierte el estado de derecho, se apoya en la violencia y el terror, en nombre del sistema capitalista depredador y en tanto un esfuerzo extremo por lidiar con profundas divisiones sociales y crisis agudas (tanto en el país como en el escenario mundial... quizá logre cohesionar las cosas durante un cierto tiempo, de una manera extremadamente negativa, [pero] a fin de cuentas no es posible que prospere — no puede conservar indefinidamente este sistema del capitalismo-imperialismo, y no puede conducir a ningún futuro salvo a un futuro de horrores para la humanidad, si es que de plano tendríamos un futuro. Y la supuesta “alternativa”, por ejemplo tal como se representa en el Partido Demócrata en Estados Unidos, que utiliza medios “más democráticos” para ejercer el dominio de este sistema, también continuará encarnando e imponiendo un sufrimiento terrible y completamente innecesario para las masas de la humanidad y representará una amenaza existencial a la humanidad en su conjunto, aunque no siempre por medio de la misma bestia inexorable de horrores brutos y terribles como lo es la forma fascista de dictadura capitalista.

    Aquí, cabe poner las cosas en una perspectiva más amplia y repasar la historia de Estados Unidos y del sistema aquí desde la Declaración de Independencia y la Constitución de los Estados Unidos hasta el día de hoy — hasta la monstruosidad totalmente anticuada del capitalismo-imperialismo. En los principios de Estados Unidos, al inicio de la guerra de independencia (que a ellos les gusta llamar una guerra revolucionaria), se declaró que “todos los hombres son creados iguales”. No obstante, toda la historia de Estados Unidos desde aquellos años en adelante ha demostrado claramente que no es cierto que en este país existe igualdad para todos. Pues, en los años en que redactaron la Declaración de Independencia y luego la Constitución, había enormes cantidades de esclavos. A los pueblos indígenas se les habían robado sus tierras y los sometieron a atrocidades genocidas. Básicamente, las mujeres no tenían derechos, y ciertamente no tenían los mismos derechos que los hombres. En unas palabras, existía un sistema de explotación que cobró mayor impulso al zafarse del colonialismo británico.

    Por lo que cuando ves, por ejemplo, la serie de Ken Burns sobre la Revolución Americana [Revolución de las Trece Colonias] —si logras ver toda la serie y logras dejar de lado las repugnantes loas a qué tan genial que era esta revolución, que era lo más maravilloso que jamás había ocurrido en el mundo, y así sucesivamente—, pues aborda algunas de las cosas que he mencionado, pero se ambienta todo en el marco de lo que a los liberales de hoy les gusta decir: “Sí, tuvo ciertos defectos —hasta tuvimos el pecado original de la esclavitud, sí, hicieron esto y aquello, cosas terribles a los amerindios, las personas sin propiedad y las mujeres no contaban con los mismos derechos que los hombres ricos— pero siempre hemos seguido avanzando hacia una unión más perfecta”. Cuando, en realidad, el objetivo por lo que ellos han venido trabajando en los hechos —o, en todo caso, lo que ha resultado de lo que se puso en marcha con la Revolución Americana, en el contexto del mundo más amplio— es un sistema cien por ciento horroroso del capitalismo-imperialismo que, para repetir, desde hace mucho se ha vuelto obsoleto, desde hace mucho se ha vencido su fecha de caducidad, y su continuación podía suponer únicamente infligir continuamente terribles sufrimientos a la humanidad.

    La cuestión no es que debamos ser nihilistas — de nada más negar irreflexivamente todo lo relacionado con la Revolución Americana y los documentos fundacionales de Estados Unidos. Como he señalado antes, hay ciertos aspectos de la Constitución de los Estados Unidos, en particular la Declaración de Derechos (las primeras diez enmiendas a la Constitución), de los que se puede aprender — y he incorporado algunos de estos aspectos en un marco fundamentalmente diferente en la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte. La cuestión es que, a pesar de algunos elementos positivos en la época de la fundación de Estados Unidos, ya entonces era un sistema de explotación despiadada y opresión literalmente asesina; y todo esto contenía las semillas y los elementos de hacia dónde ha ido — a un lugar terrible, con el sistema del capitalismo-imperialismo hoy.

    Es crucial comprender, y ayudar a crecientes cantidades de personas a comprender, estas verdades básicas —que no son “evidentes”, sino que están ocultas y disfrazadas mediante el propio funcionamiento del sistema bajo el cual vivimos, el sistema del capitalismo-imperialismo— verdades básicas que hay que poner a la luz del día aplicando un método y enfoque científico a la realidad.

    El sistema político en Estados Unidos es el dominio —la dictadura— del sector de la sociedad que domina el sistema económicola clase capitalista-imperialista— una dictadura que se manifiesta de manera concentrada en el monopolio del poder político, y muy especialmente el monopolio de la violencia “legítima”, ejercido por los representantes políticos de este sistema y su clase dominante. Todos los procesos e instituciones imperantes de este sistema (inclusive las elecciones) en lo fundamental sirven a esta dictadura y la apuntalan. En su forma “normal”, y tal como la administra el sector “tradicional” de la clase dominante, se trata de una dictatura que representa los intereses de la clase capitalista en su conjunto, y esta dictadura se disfraza más o menos como “democracia” y “gobierno por el pueblo”, que en lo básico se adhiere a un “estado de derecho” que en lo fundamental encarna y refleja las relaciones básicas en la sociedad y sirve a los intereses fundamentales de la clase dominante a la vez que se aplica, por desigualmente que se ejerza, a las personas en la sociedad en general.

    Como ejemplo significativo de la manera en que esta dictadura, y su “estado de derecho”, “en última instancia encarna y refleja las relaciones básicas de la sociedad y sirve a los intereses fundamentales de la clase dominante”, está el hecho de que, bajo este sistema, es perfectamente legal que los capitalistas “despidan” a masas de personas si ya no pueden ser explotadas rentablemente, aunque eso signifique que quienes son “despedidos” podrían quedarse sin hogar o incluso morir de hambre; pero es definitivamente ilegal que las personas en esta situación desesperada simplemente tomen las necesidades básicas que les faltan, sin pagarlas, aunque la razón por la que no pueden pagarlas se debe a que se les ha negado un empleo. Todo esto corresponde a las “relaciones de propiedad” básicas del sistema capitalista. El “estado de derecho” en cualquier sistema en esencia será una expresión de esas relaciones de propiedad básicas — muy fundamentalmente las relaciones de producción del modo de producción subyacente. (En adelante hablaré del papel crucial del modo de producción como base de cualquier sistema, que en última instancia determina la naturaleza de ese sistema, incluidas su política, ideología y cultura, así como sus relaciones sociales).

    En la dimensión más abiertamente política, como mencioné en mi e-mensaje número 17, bajo la apariencia de “democracia” en Estados Unidos,

    lo que está ocurriendo ahora mismo evidencia aún más profunda y vivamente que esta supuesta “gran democracia estadounidense” es en realidad una dictadura, en que se utiliza el poder de las instituciones gobernantes para perseguir y castigar despiadadamente, e incluso eliminar, a las personas que representan una amenaza a los intereses de la clase dominante. Además del asesinato de miles de personas a manos de la policía y la encarcelación en masa de millones de personas, en Estados Unidos…., están reprimiendo despiadadamente a las personas que están protestando contra el genocidio en Palestina cometido por Israel, con el apoyo total del gobierno estadounidense y de ambos partidos políticos de la clase dominante (demócrata y republicano)….

    ¿Por qué ocurre esto? Debido a que están en juego los intereses fundamentales del capitalismo-imperialismo estadounidense.

    Hay muchos otros ejemplos que ilustran claramente esta verdad básica sobre la dictadura real bajo el régimen “democrático normal” de este sistema — como la proscripción de la oposición al papel de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial y el encarcelamiento de japoneses en campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial (lo que se hizo durante la administración del gran “héroe” de los demócratas burgueses “progresistas”, Franklin Delano Roosevelt).

    El dominio del régimen de Trump es la dictadura de un sector de la clase dominante, que está decidido a imponer el fascismo como forma de gobierno capitalista-imperialista, utilizando la fuerza y violencia del estado (la policía y las fuerzas militares y las instituciones represivas del gobierno, tales como el FBI, “Seguridad Nacional”, etc.) no solo contra las personas en la sociedad en su conjunto sino también contra el sector “tradicional” de la clase dominante. Con el fascismo, la dictadura es una dictadura abierta, flagrante, indisimulada, y la explotación y la opresión que constituyen los cimientos concretos y la naturaleza de este sistema del capitalismo-imperialismo, al interior de Estados Unidos y a nivel internacional, es la explotación y opresión flagrante e indisimulada, sin restricciones de las “normas” y las “reglas” de la dictadura capitalista-imperialista “tradicional”. Lo siguiente, de “Algo terrible, O algo verdaderamente emancipador” señala claramente lo que, de hecho, está ocurriendo en estos momentos:

    Dada la naturaleza, los objetivos y las acciones de los fascistas, existe la verdadera posibilidad de una guerra civil real. Pero dada la naturaleza, los objetivos y las acciones del sector “tradicional” de la clase dominante (representado por el Partido Demócrata y los medios de comunicación como la MSNBC [ahora MS-NOW], el New York Times y la CNN), y dada la situación actual con aquellos, que provienen de diferentes partes de la sociedad, que tienden a apoyar, y políticamente seguir a la cola, a este sector “tradicional” de la clase dominante, es posible que los fascistas puedan hacerse del poder y consolidarlo sin una guerra civil, pero con todas las terribles consecuencias que resultarían de semejante consolidación fascista del poder. O, como se enfatiza en la “Declaración y Llamamiento” [de los revcom], en lo que equivaldría a una guerra civil unilateral, estos fascistas podrían llevar a cabo una matanza contra los que odian, incluidos los negros y otras personas de color, los “inmigrantes ilegales”, las “mujeres revoltosas” y aquellas que no se conforman con las “normas” y relaciones sexuales y de género “tradicionales”.

    En todo caso, es una realidad mortalmente seria que estos fascistas están decididos a aplastar —tan violentamente como sea necesario— a cualquiera y cualquier cosa, en cualquier lugar de la sociedad, que se interponga en el camino de implementar sus horrorosos objetivos.

    Tiene una importancia vital entender los dos aspectos de esta situación: Existe una diferencia real e importante entre gobierno “tradicional” y gobierno “fascista”, y además tanto el dominio fascista como el “tradicional” en lo fundamental son formas de la dictadura de la clase dominante capitalista, que representa, e impone, los intereses del sistema capitalista-imperialista, no solo en Estados Unidos sino por todo el mundo.

    En Esperanza para la humanidad - sobre una base científica, Romper con el individualismo, el parasitismo y el chovinismo pro estadounidense, escrito durante el primer régimen de Trump, se hace un análisis importante de las diferencias tanto muy reales como importantes, así como la unidad subyacente fundamental entre los diferentes sectores de la clase dominante:

    En un artículo publicado en el New York Times, “Racism Comes Out of the Closet”, Paul Krugman señala que no solo Donald Trump sino el Partido Republicano en su conjunto han abandonado el racismo disimulado, y han empezado a expresarlo abierta y crudamente. Krugman concluye este artículo de esta manera, refiriéndose al abandono, por parte del Partido Republicano, de toda pretensión de oponerse al racismo:

    Resulta tentador decir que los argumentos republicanos a favor de la igualdad racial siempre fueron hipócritas; hasta es tentador ver con buenos ojos la transición de los mensajes en clave al racismo declarado. Sin embargo, si la hipocresía es el tributo que el vicio le rinde a la virtud, lo que estamos viendo en este momento es un partido que ya no siente la necesidad de rendir ese tributo. Y eso es profundamente aterrador.

    En esta cita, Krugman sí que señala algo —algo que es importante y relevante— hasta donde va. El problema es que no va lo suficientemente lejos y, en particular, no rompe con los condiciones restrictivas de las contradicciones y los conflictos entre los partidos de la clase dominante (los republicanos y los demócratas). La posición de hipócritamente fingir una oposición a los atropellos tales como la opresión racista, a la vez que de hecho actuar como representantes, funcionarios y ejecutores de un sistema en el que esta opresión está integrada y el que no podría existir sin esta opresión — pues no solo se aplica al Partido Republicano del pasado…., sino también se aplica al Partido Demócrata. Lo que está concentrado en esta situación es la necesidad de reconocer, y manejar correctamente, una contradicción muy real y aguda: el hecho de que, por un lado, el Partido Demócrata, al igual que el Partido Republicano, es un partido de un sistema que continuamente comete, y no puede dejar de cometer, masivos crímenes contra las masas de la humanidad y encarna una amenaza existencial al futuro de la humanidad; y, por otro lado, el hecho de que (para parafrasear lo que se cita anteriormente del artículo de Krugman) existe una diferencia muy real y un peligro muy directo encarnado en el hecho de que uno de estos partidos de la clase dominante (los republicanos) abandona abiertamente gran parte de la pretensión de ser otra cosa salvo un rapaz, y sí racista, saqueador de seres humanos y del medio ambiente. Esto requiere de la síntesis correcta, en términos fundamentales, de oponerse al sistema en su conjunto, del cual ambos partidos son instrumentos, y de trabajar activamente, de manera continua, hacia el objetivo estratégico de abolir este sistema en su conjunto, mientras que también, con la misma perspectiva estratégica fundamental, reconocer el agudo peligro inmediato que representa el régimen fascista de Trump y Pence y trabajar de urgencia para atraer e incorporar a masas de personas en una movilización no violenta pero sostenida en torno a la exigencia de que ¡este régimen tiene que marcharse ya! 

    El mismo análisis básico, y crucial, se hace en el reciente artículo de revcom.usVenezuela y la forma fascista de hacer la guerra, El asesinato en masa es legal debido a que nosotros decimos que así sea:

    El ejército estadounidense siempre ha sido una máquina de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. Basta con echar un vistazo a la serie Crimen Yanqui de este sitio web para encontrar montones de pruebas. (Véanse, por ejemplo, Crimen Yanqui Caso #96: Vietnam, 16 de marzo de 1968 — la masacre de My Lai, y Crimen Yanqui Caso #93: Invasión yanqui de Corea, 1950). Pero Hegseth está tratando de eliminar cualquier pretensión de legalidad. Se trata de una doctrina militar fascista que tiene como objetivo forjar al ejército estadounidense actual en una fuerza de combate fascista: una fuerza dispuesta y preparada para cumplir órdenes ilegales y matar a civiles porque así lo ha ordenado el tirano fascista.

    Si bien ellos tienen diferencias muy serias con los fascistas, los imperialistas e instituciones “tradicionales” como el Partido Demócrata no lucharán, y no pueden luchar, contra estos fascistas de la manera en que hay que luchar en su contra. (Un indicio importante al respecto es que, en lugar de actuar con la necesaria “rapidez deliberada” para procesar a Trump por sus crímenes flagrantes, en particular el intento de Trump de llevar a cabo un golpe de estado tras su pérdida de las elecciones de 2020 al rechazar aceptar los resultados de esas elecciones y al movilizar a fuerzas para tratar de anularlas sin ley, la administración de Biden demoró el proceso de impugnar a Trump, desperdiciando la iniciativa e impulso políticos con que contaba la administración Biden por la indignación ante la intentona de Trump. La administración Biden, y su procurador general, Merrick Garland, no actuaron de manera expedita y decisiva para impugnar a Trump debido a que no querían dar la apariencia de ¡“politizar el proceso”! Biden aplicó la misma clase de lógica cuando se negó a tomar acciones para ampliar la Corte Suprema, cuando era evidente que ya se había “politizado”, y por la inacción de Biden, los fascistas han seguido dominando la Corte Suprema, con todas las consecuencias respectivas, especialmente en estos momentos en que Trump ha vuelto el poder con mucho revanchismo).

    Ahora bien, el régimen de Trump está empecinado en suprimir con saña a la oposición y resistencia a su dominio fascista — lo que incluye declarar que se permite etiquetar de “terroristas internos” a todas las fuerzas que son “anticapitalistas”, “antiestadounidenses” o “anticristianas” y en general todos los que el régimen de Trump designe como “enemigos” (por ejemplo, con la expresión vaga y “comodín” “Antifa”) y someterlas a severas represiones gubernamentales.

    Mientras tanto, las fuerzas que son una extensión o están alineadas con el Partido Demócrata (y en general, el sector “tradicional” de la clase dominante), se han sumado —y le han dado su propia interpretación “progresista” particular— a los ataques contra Rechazar el Fascismo y los revcom quienes, junto con otras personas de muchas diferentes perspectivas políticas, participan activamente en Rechazar el Fascismo. Así expresan una determinación desesperada de mantener las cosas dentro de los límites y en concordancia con las “normas de este sistema” — normas que los fascistas están desafiando abiertamente y pisoteando burdamente (y “normas” que, de hecho, son criminales en primer lugar).

    Como dimensión importante de esta situación, se trata de otra expresión de la realidad de que, en cuanto cobra impulso algo con lo que los revcom están asociados —en cuanto al Llamamiento de Rechazar el Fascismo para movilizar a masas en Washington, D.C. en torno a la única demanda unificadora de que se largue el régimen fascista de Trump, ya— en cuanto este Llamamiento ha cuajado el sentimiento político y despertado apoyo activo entre números importantes de personas, aunque no sean los millones a los que se hayan convocado: salen los cuchillos. Se trata de una repetición de la experiencia de 2022, cuando resultó claro que existía una verdadera posibilidad de que la Corte Suprema arrebatara el derecho al aborto anulando Roe contra Wade —y los revcom se sumaron con otros para formar ¡De Pie Por el Derecho al Aborto! [De Pie], determinados a activar una oposición de masas a este atropello de anular Roe— en lugar de unirse con De Pie y con las decenas de millones de personas que estaba movilizando, un grupo abigarrado de oportunistas emprendieron ataques calumniosos a De Pie y los revcom.

    Esos ataques, contra De Pie, y ahora contra Rechazar el Fascismo, están del nivel de esa antigua película caricaturesca loca, “Reefer Madness” [Locura por la mota], con la promoción de una histeria anticomunista irracional, incluidas tergiversaciones burdas y mentiras ridículas desde hace mucho desacreditadas sobre los revcom y Bob Avakian, incluidas acusaciones descerebradas de “culto”.

    La postura básica, y extremadamente perjudicial, de los que hacen estos ataques carentes de principios es, sí, unir a todos los que se pueda unir contra este fascismo — siempre y cuando siga limitado dentro de las normas y cauces del sistema capitalista-imperialista.

    El método básico es no examinar y no expresar una oposición basada en principios, a las verdaderas posturas y trabajo de Rechazar el Fascismo o los revcom, sino repetir y apoyarse en rumores bajos, chismes y de plano ataques bajos estúpidos — mentir de manera flagrante y esperar que nadie investigue el contenido de sus mentiras.

    Los ataques de este tipo están dejando mal parado al oportunismo. Si estos oportunistas de hoy día se sintieran en la necesidad de dar la apariencia de que están abordando el contenido de las cosas (lo que era cierto en algunas ocasiones en el pasado con los oportunistas), pues tendrían que demostrar concretamente que estaban abordando —aunque con tergiversaciones burdas— el verdadero contenido de lo que representan BA y el nuevo comunismo (tal como se expresa en revcom.us así como en las Obras escogidas de Bob Avakian, y tal como se concentra en la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte). Estos ataques oportunistas ni siquiera dan ninguna apariencia real de hacer eso. Al contrario, se apoyan en —y logran convencer en la medida en que lo hacen debido a— la pútrida cultura que prevalece en general en la sociedad hoy, y que prevalece tan extensamente entre los que se consideran “progresistas” o “de izquierda”: una cultura que se regodea tanto en las “descalificaciones”; una cultura que tiene muchísimo en común con la orientación de los trumpistas, de apoyarse en “mucha gente en verdad piensa, mucha gente dice”, en lugar de la orientación de investigar con seriedad cosas serias, examinar lo que las personas y los grupos dicen y hacen en realidad, y determinar la manera en que eso se relaciona con la realidad a la que hay que hacer frente y adónde conducirán los diferentes puntos de vista y programas en el caso de que se apliquen y se actúe en consecuencia.

    No cuesta trabajo reconocer la probabilidad de la participación en todo eso de parte de elementos del Partido Demócrata y del sector “tradicional” de la clase dominante, quienes se desesperan por mantener las cosas dentro de los límites, condiciones y “normas” de este sistema, aunque eso suponga acomodarse y claudicar ante el fascismo de Trump y MAGA y que éste aplique de forma acelerada e integral horrores muy reales a la humanidad.

    Ante todo eso, es crucial seguir con una fundamentación firme y aplicación decidida del principio básico de que, tal como enfatizo en mi e-mensaje 129, “Que no se permita que las tergiversaciones oportunistas irresponsables saboteen la unidad de los millones de personas la que se necesita para expulsar al régimen fascista de Trump”. Y no se debe permitir que saboteen y desbaraten la seria búsqueda, discusiones y debate respecto a cuestiones críticas tales como: ¿qué ha engendrado este fascismo, y que hay que desarrollar como alternativa positiva al respecto?

    Todo esto recalca el importante punto de mi e-mensaje 119: “Los políticos del Partido Demócrata pueden contribuir a la lucha crucial contra el fascismo de Trump y MAGA — pero el Partido Demócrata no dirigirá, ni puede dirigir, esta lucha hacia dónde tiene que ir”.

    Eso se debe en lo fundamental, una vez más, a que los demócratas son representantes del mismo sistema moribundo y monstruoso que los fascistas. Eso se ha demostrado, en términos terriblemente gráficos, en que la administración Biden y el Partido Demócrata en general, han respaldado y ayudado a Israel en el genocidio que éste está perpetrando en Palestina, armado masivamente por Estado Unidos, bajo las administraciones tanto demócratas como republicanas. Como comenta fuertemente un médico que se ofreció de voluntario en Gaza y presenció las terribles consecuencias para los palestinos ahí, incluidos niños, como resultado de la implacable matanza y masiva destrucción de parte de Israel: ¡¿Qué significa que no haya ningún partido político importante en Estados Unidos, ni republicano ni demócrata, para el que el genocidio sea algo “inaceptable”?!

    Como señalo en mi e-mensaje número 7:

    Se debe al “papel especial” de Israel como un bastión fuertemente armado de apoyo para el imperialismo estadounidense en una región estratégicamente importante del mundo (el “Medio Oriente”). Además, Israel ha constituido una fuerza clave en la comisión de atrocidades que han contribuido al mantenimiento de la dominación opresiva del imperialismo estadounidense en muchas otras partes del mundo.

    Y del e-mensaje 35:

    Mantener a Israel como un estado “orientado hacia el Occidente” es de importancia decisiva para los imperialistas estadounidenses y, a su vez, la naturaleza sionista (supremacista judía) de Israel es de importancia crítica para mantener a Israel como este bastión de apoyo para el dominio estadounidense, especialmente en oposición a la influencia de Irán —y más allá de eso, de Rusia, y cada vez más, de China— en esta región estratégica.

    Y, si bien el apoyo de Estados Unidos al apartheid y al genocidio perpetrados por Israel es un ejemplo particularmente grotesco, el hecho es que existe toda una larga historia de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad presididos por demócratas, así como por republicanos, algo que está ampliamente documentado en la serie Crimen Yanqui y otras obras en revcom.us.

    A pesar de todo eso, siguen existiendo diferencias muy reales, y muy agudas, entre diferentes sectores de la clase dominante, muy importantemente en cuanto a mantener el imperio estadounidense y el “orden mundial” que Estados Unidos ha impuesto y apuntalado con una masiva destrucción violenta desde el fin de la Segunda Guerra Mundial en 1945. Estas diferencias —y el hecho de que la clase dominante estadounidense está profundamente dividida y no puede seguir gobernando como clase dominante unificada— tiene una clara importancia en relación a la necesidad urgente e inmediata de expulsar al régimen fascista de Trump (tal como he comentado en mi e-mensaje 141) y, más allá de eso, en relación a la necesidad y objetivo fundamental de una revolución, para abolir, arrancar de raíz y avanzar más allá de todo este sistema del capitalismo-imperialismo.

    A la vez, importa comprender que el problema inmediato ante el que nos enfrentamos no es el “autoritarismo”, u “oligarquía”, y el conflicto fundamental no es “democracia contra oligarquía” o “democracia contra autoritarismo”.

    Les remito a mi e-mensaje 114:

    Lo específico y esencial que representa e impone el régimen de Trump no es una “oligarquía” ni los “multimillonarios”: es el fascismo.

    El fascismo es una forma cualitativamente diferente en que este sistema impone su dominio sobre la gente….

    En cuanto a la “oligarquía” y los “multimillonarios”, el Partido Demócrata, al igual que el Partido Republicano, recibe una fuerte financiación de los superricos, los jefes de las corporaciones, etc. En lo aún más fundamental, ambos partidos son instrumentos del sistema del capitalismo-imperialismo, que se basa en la explotación despiadada de miles de millones de personas, y en la imposición de la opresión literalmente asesina de las masas de personas, en Estados Unidos y por todo el mundo. Por eso, el Partido Demócrata, y aquellos que están vinculados o alineados con él, nunca desafiarán al gobierno de Trump de la manera que se necesita para derrotarlo en realidad. Para estos representantes “convencionales” (o los llamados “progresistas”) de este sistema capitalista-imperialista, la estabilidad de este sistema, y la posición dominante del imperialismo estadounidense en el mundo, son más importantes que de veras derrotar al fascismo de Trump y MAGA.

    (La formulación “autoritarismo”, y su uso errado, se analiza más extensamente en uno de mis artículos sobre Ucrania en revcom.us: El descarado chovinismo pro estadounidense: “Antiautoritarismo” como “tapadera” para apoyar al imperialismo estadounidense, actualizado con una Nota adicional, 5 de junio de 2023).

    Para retomar un punto crucial respecto a todo esto: La “democracia” burguesa (es decir, capitalista) en realidad es una forma de la dictadura de la burguesía (la clase capitalista).

    Esto ubica en la perspectiva apropiada la acusación oportunista de que nosotros los revcom (promotores del nuevo comunismo) no creemos en la “democracia” — que nos oponemos a ella. A lo que se refieren estos oportunistas por “democracia” en realidad es el dominio capitalista-imperialista, en que el capitalismo-imperialismo “democrático” del “cacareado Estados Unidos” domina el mundo y tiene de presa a la gente del mundo. Nos oponemos rotundamente a eso. (Lo que opera aquí está muy relacionado con el porqué, hace décadas ya, escribí un libro con el título deliberadamente provocador: Democracia: ¿Es lo mejor que podemos lograr?).

    El quid del asunto —en contraposición a fomentar ilusiones sobre el sistema en Estados Unidos y su “genial democracia”— se concentra en las siguientes tres oraciones:

    En un mundo de profundas divisiones de clase y grandes desigualdades sociales, hablar de la “democracia” sin señalar su carácter de clase y a qué clase beneficia no tiene sentido o tiene implicaciones peores. Mientras exista la sociedad dividida en clases no puede haber “democracia para todos”: dominará una clase u otra, y la clase que gobierna defenderá y promoverá el tipo de democracia que concuerde con sus intereses y metas. Por eso, debemos preguntar: ¿qué clase dominará y si su gobierno, y sistema de democracia, sirve para continuar las divisiones de clase, y las relaciones de explotación, opresión y desigualdad que corresponden a estas, o lleva a abolirlas?

    Y lo que tiene mucha relevancia al respecto es lo siguiente de “Esperanza para la humanidad”, de la sección “Intereses particulares e intereses generales — intereses de clase divergentes y los intereses más elevados de la humanidad”:

    En El Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte, Marx señala que cada punto de vista de clase identifica los intereses particulares de la clase a la que representa con los intereses generales de la sociedad. 

    Eso ciertamente es verdad respecto a la clase dominante capitalista —la burguesía— a la vez que es cierto respecto a aquellos que expresan el punto de vista de la clase media (la pequeña burguesía), que se imagina a sí misma “por encima” (o “fuera”) de los conflictos fundamentales en la sociedad y se esfuerza espontáneamente por una especie de “democracia sin clases”, por una forma de gobierno, que no encarne y no sirva a los intereses de ninguna poderosa fuerza dominante en la sociedad —ni la clase capitalista explotadora, ni la clase explotada bajo el sistema capitalista, el proletariado, cuyos intereses fundamentales corresponden a la abolición total de toda explotación, y de toda opresión, en todas partes, a la vez que la realización de esta emancipación tiene que pasar por una transición histórica en que el dominio socialista, la dictadura del proletariado, sirva a hacer avanzar hacia las “4 Todas”, definidas por Marx como el objetivo de la revolución comunista: la abolición de todas las diferencias de clase, de todas las relaciones de producción en las que se basan esas diferencias de clase, de todas las relaciones sociales que corresponden a esas relaciones de producción, y la revolucionarización de todas las ideas que corresponden a esas relaciones sociales.

    Eso es una expresión de la tercera de esas tres oraciones sobre la democracia: la cuestión es cuál clase gobernará y si su gobierno, y su sistema de democracia, servirá a continuar las divisiones de clase, y las relaciones de explotación, opresión y desigualdad que corresponden a estas, o si llevará a abolirlas?

    (Las formas en que esta abolición final pueden expresarse vivamente, en unos sentidos cualitativamente nuevos, están encarnadas en la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Nortede mi autoría).

    A esta luz, cabe examinar una idiotez fascista prominente — compartida, en líneas generales, por todos los apologistas del capitalismo, sean fascistas, “tradicionales” o “progresistas”, y que a menudo se expresa en la siguiente pregunta simplona equivocada: “¿Cuándo ha funcionado alguna vez el comunismo?” (o la insistencia directa en que “el comunismo nunca ha funcionado”).

    Por ejemplo, el hermano “conservador” Kevin, de Maureen Dowd, una articulista de opinión del New York Times (hermano al que Maureen encarga su columna una vez al año durante la semana de Acción de Gracias), declaró llanamente (iba a decir torpemente, pero en este caso, declaró llanamente) en esta columna (domingo 30 de noviembre de 2025): “El socialismo nunca ha funcionado en ninguna parte del mundo”. Y agrega: “Nuestro país está construido en el capitalismo, y ¡eso nos ha servido bien por casi 250 años!”. Se trata de un ejemplo aleccionador del viejo dicho de que el papel aguantará todo lo que esté escrito en él — sin importar qué tan burdamente tergiverse la realidad.

    Empecemos con la última parte (“Nuestro país está construido en el capitalismo, y ¡eso nos ha servido bien por casi 250 años!”), y dejemos de lado la pregunta que se elude (“¿y a qué se refiere por nosotros, hombre blanco reaccionario?”), la respuesta básica es lo siguiente (de mi discurso de 2017 “¡El régimen de Trump y Pence tiene que marcharse!”):

    Estados Unidos es un país que estableció su territorio y construyó los cimientos de su riqueza por medio de una violenta conquista de tierras, el genocidio, la esclavitud y la despiadada explotación de olas de inmigrantes. Esto continúa hoy, es un país caracterizado por la supremacía blanca, el patriarcado, la supremacía masculina y otras divisiones opresivas, al tiempo que expande su dominación en un imperio que se extiende por todo el planeta, sentado en la cima de un mundo desequilibrado de profundas desigualdades y saqueo del medio ambiente (se necesitarían los recursos de casi 5 Tierras, para que el resto del mundo tuviera la “sociedad consumista” que existe en Estados Unidos) — todo esto con el respaldo e implementación de una enorme maquinaria de muerte y devastación, las fuerzas armadas de Estados Unidos, y con el reforzamiento de un constante aluvión de ideas y de cultura, que racionaliza y justifica toda esta opresión y destrucción, propagado por medio de una gigantesca maquinaria que moldea la opinión pública. 

    Eso se ha construido sobre los cimientos históricamente establecidos del sistema capitalista en general — el que Marx describió con las siguientes palabras vívidas y poderosamente irónicas:

    El descubrimiento de los yacimientos de oro y plata de América, la cruzada de exterminio, esclavización y sepultamiento en las minas de la población aborigen, el comienzo de la conquista y el saqueo de las Indias Orientales, la conversión del continente africano en cazadero de esclavos negros: son todos hechos que señalan los albores de la era de producción capitalista… el capital viene al mundo chorreando sangre y lodo por todos los poros, desde los pies a la cabeza.

    (Aunque el libro Goliath’s Curse parte de una concepción del mundo fundamentalmente burgués-democrática, contiene considerable análisis de las terribles consecuencias de los imperios capitalistas — y de los anteriores).

    Estos cimientos históricos, y ahora el desarrollo y transformación del capitalismo en capitalismo-imperialismo, con la intensificada globalización y el correspondiente parasitismo (de cebarse de la explotación de las personas por todo el mundo, y la superexplotación intensa en el tercer mundo, que afecta a más de 150 millones de niños): esa es la base sobre la que el sistema capitalista ha “servido bien” al desarrollo de la economía estadounidense y a la clase dominante de este país sobre todo.

    (Raymond Lotta analiza a fondo este tema en El parasitismo imperialista y la recomposición social y de clases en Estados Unidos de los años 1970 al presente: Una exploración de las tendencias y los cambios, que está disponible en revcom.us).

    En cuanto a la idiotez trillada repetida por Kevin Dowd —de que el comunismo (o las sociedades socialistas bajo la dirección de los comunistas) “nunca ha funcionado”— se requerirá más tiempo y un material más extenso de lo que es posible aquí para responder a fondo a eso, pero lo siguiente constituyen algunos importantes elementos de una refutación a esta idiotez, y a su simplón reemplazo de un análisis serio por ignorancia prejuiciada. Aquí voy a centrarme en unos aspectos clave de la experiencia de las sociedades socialistas, dirigidas por los comunistas, en la Unión Soviética de 1917 a 1956, antes de la restauración del capitalismo ahí; y en China de 1949 a 1976, cuando ahí se restauró el capitalismo, tras la muerte de Mao.

    (Consulte importantes antecedentes adicionales al respecto en Entrevista con Raymond Lotta, No sabes lo que crees que “sabes” sobre… La revolución comunista y el VERDADERO camino a la emancipación: Su historia y nuestro futuro, y la entrevista conmigo La Revolución Cultural de China… el arte y la cultura… el disentimiento y la efervescencia… y el avance de la revolución hacia el comunismo).

    En pocas palabras, sobre la experiencia de la Unión Soviética. Se trata de la primera revolución socialista triunfante en la historia del mundo, la que de inmediato se enfrentó a tremendos desafíos y obstáculos. Casi inmediatamente tras la toma del poder por esta revolución en 1917, el país fue sumido en una guerra civil, librada contra la nueva sociedad liberadora por los representantes de la vieja sociedad opresiva reaccionaria, entre ellos capitalistas, grandes terratenientes, generales reaccionarios y demás. (Y estas fuerzas reaccionarias contaron con la ayuda de diversos países capitalista-imperialistas, entre ellos Estados Unidos). El desenlace de todo eso fue que murieron varios millones de personas y el país cayó en una terrible pobreza.

    La Unión Soviética se encontraba ante todo eso a medida que la revolución iba consolidando el poder al fin de esa década y entrando a los años 1920. Y obtuvieron tremendas hazañas, tremendas transformaciones liberadoras — el desarrollo de la economía (sobre el que hablaré un poco en adelante); la liberación de las mujeres, incluido el derecho al aborto (la Unión Soviética fue el primer país moderno en legalizar el aborto — algo que contrastó pronunciadamente con el Estados Unidos de ese entonces, por ejemplo); grandes avances en la superación de la pobreza, el analfabetismo y la influencia del oscurantismo religioso entre las masas de personas, en particular en el campo; un verdadero florecimiento en el arte y la cultura. Todo eso caracterizó el desarrollo de la Unión Soviética en los años 1920 entrando a inicios de los 1930.

    Además, se dio el desarrollo de la economía en los años 1930. Por mucho que a ellos no les agrade hablar de esos años, el hecho es que, mientras el mundo capitalista entero estaba sumido en la Gran Depresión que duró toda la década de los 1930, la economía soviética avanzó pujante, con transformaciones económicas del país en sentidos importantes. Pero se presentaron problemas en este proceso, algunos de los cuales Mao señaló. Se enfatizaba demasiado el desarrollo de la industria pesada en contraposición al desarrollo omnímodo de tanto la agricultura y la industria liviana como la industria pesada. Ese proceso continuó, y además en ciertos sentidos se acentuó la diferencia que puede ser una diferencia opresiva, entre las ciudades y el campo y entre las personas que vivían en esos dos lugares.

    Y a partir de los años 1930, mientras la economía avanzaba pujante, se revertieron algunas de las importantes transformaciones sociales que habían venido ocurriendo, incluida la anulación del derecho al aborto. Eso se derivó en cierta medida de la declaración de Stalin (Stalin era el jefe de la Unión Soviética en ese entonces) a inicios de los años 1930, de que o alcanzamos a las economías del mundo imperialista, o éstas nos destruirán. (Lo digo en paráfrasis, pero esa es la esencia del punto de vista que él planteó). Eso guió la rápida industrialización de la Unión Soviética en los años 1930.

    Pero, para entrar en mayor detalle, en la Unión Sovíetica en los años 1930, se operó un cambio importante, en respuesta a un importante acontecimiento en el mundo, el que ocurrió especialmente alrededor del año 1934. El gran cambio en el mundo, y no sólo en el país en particular, fue el triunfo del fascismo en Alemania, la que fue una importante potencia imperialista — y la que bajo Hitler desde el comienzo había identificado a la Unión Soviética como un enemigo importante, y que, tras un breve período con un acuerdo, lanzó una invasión en gran escala contra la Unión Soviética. La subsiguiente guerra resultó en la muerte de unos 25 millones de personas en la Unión Soviética — lo que, por cierto, es 50 veces mayor que el número de muertes de estadounidenses en la Segunda Guerra Mundial.

    A partir de este acontecimiento muy importante —con el triunfo del fascismo en Alemania y la amenaza que representó para la Unión Soviética— especialmente a partir de eso, la situación se volvió mucho más represiva en la Unión Soviética. (Eso le siguió al intento de la Unión Soviética, a mediados de los años 1930, de formar un frente unido contra la Alemania fascista con los países imperialistas no fascistas, en particular Inglaterra y Francia — un esfuerzo rechazado por dichos países). En esa situación, durante la segunda mitad de los años 1930, cada vez más Stalin dejara de permitir cualquier tipo de oposición, y tomara medidas para reprimirla, y confundía la diferencia entre la crítica, y las acciones concretas y sabotajes del enemigo. Muchas personas fueron perseguidas injustamente en esta represión, aunque todo ello lo han tergiversado muchísimo los apologistas y portavoces del sistema imperialista.

    Durante la Segunda Guerra Mundial, con todas las muertes y destrucción en la Unión Soviética, ésta constituyó —contrario a lo que constantemente nos dicen en Estados Unidos— la principal fuerza en la derrota del imperialismo nazi alemán. Su derrota de Alemania en la batalla de Stalingrado en la Unión Soviética, tras los años iniciales de la guerra, rompió el espinazo de la máquina de guerra de los nazis y constituía el gran punto de viraje en la Segunda Guerra Mundial en general.

    Así que la Unión Soviética desempeñó este papel crucial en la derrota a los fascistas. Pero ¿sobre cuál base? Al respecto, hay que sintetizar algunas cosas negativas importantes. Se libró la guerra de manera burda sobre la base del patriotismo ruso de muy vieja guardia, que incluía la distinción del pueblo gran ruso como el primero entre los pueblos soviéticos. Además, al salir de esa guerra, se presentó fuertemente la cuestión del rumbo de la sociedad. Se había comprometido de manera importante el socialismo en el contexto de librar y a la larga ganar esta guerra. Nadie debería subestimar lo que representaba concretamente el enorme desafió de esta guerra y la invasión de la Unión Soviética por parte de esta máquina de guerra nazi. No obstante, la cuestión del futuro del socialismo estaba en el aire, por decirlo así, en los años tras la Segunda Guerra Mundial. Y en poco tiempo, poco después de la muerte de Stalin, se resolvió esta contradicción entre el socialismo, y el nacionalismo de vieja guardia y en lo fundamental el capitalismo, mediante la restauración del capitalismo bajo el liderazgo de Jruschov a mediados de los años 1950.

    Además, es importante subrayar el profundo contraste entre la situación de la Unión Soviética tras la Segunda Guerra Mundial, y la de Estados Unidos: para repetir, la Unión Soviética sufrió destrucciones masivas y un enorme número de bajas a lo largo de la guerra, un importante frente de la guerra se libró en territorio soviético, mientras en territorio de Estados Unidos nunca se libró la guerra, y Estados Unidos salió muy fortalecido durante la guerra. Por eso, Estados Unidos estaba posicionado con una gran ventaja en lo que se volvió una contienda global entre el imperio imperialista estadounidense y el naciente imperio imperialista soviético a lo largo de las siguientes décadas, hasta que la Unión Soviética “se deshilachara” para inicios de los años 1990, lo que dejó una Rusia disminuida y debilitada en su lugar.

    Pero, para volver a la noción general de que “el socialismo, el comunismo nunca ha funcionado”, se puede ver cómo he refutado esa mentira con lo que he esbozado en pocas palabras aquí — que esa afirmación es una burda tergiversación de la historia muy rica e importante que las personas tienen que conocer. Piensen en lo que implicaría si, en Estados Unidos, ¡murieran unos 50 millones de personas como resultado de una guerra librada en el territorio de este país! Piensen en qué tan represivo sería el gobierno que hubiera librado la guerra para derrotar esa invasión (con la forma específica de guerra que fuera). Ese es el tipo de situación que la Unión Soviética experimentó como país socialista durante la Segunda Guerra Mundial. Y hay que evaluar la experiencia general del socialismo en la Unión Soviética según esa perspectiva histórica — desde el comienzo, desde la toma inicial del poder, pasando por la Segunda Guerra Mundial, y con la amenaza de un ataque de parte de un Estados Unidos dotado de armas nucleares tras la Segunda Guerra Mundial.

    Al respecto, puedo hacer una declaración muy controvertida: hasta ahora solamente un país ha utilizado armas nucleares —Estados Unidos, cuando soltó bombas atómicas sobre dos ciudades japonesas al final de la Segunda Guerra Mundial en 1945— el único país que lo ha hecho y tal país lo hizo únicamente en una ocasión. Pero claro que hay que considerar si una de las principales razones por las que Estados Unidos no lo hiciera en más de una ocasión es que la Unión Soviética también había desarrollado armas atómicas poco después del fin de la Segunda Guerra Mundial, y se presentaba una cuestión totalmente diferente sobre el uso de las armas nucleares — aunque Estados Unidos trazó planes para librar una guerra nuclear contra la Unión Soviética y China, ¡con un cálculo de que cobraría la vida de varios cientos de millones de personas! Esa es la naturaleza de estos imperialistas con los que estamos lidiando, quienes braman sobre lo genial que les ha sido el capitalismo y que “el socialismo y el comunismo nunca han funcionado”, al tiempo que siempre han trabajado para no permitir que “funcione”, e incluso con todos los grandes avances con los que ha abierto paso ante eso.

    Así que veamos a China ahora. Escuchamos tantas calumnias contra Mao y la Revolución China y la Revolución Cultural en particular — una vez más, idioteces conscientes, o al menos ignorantes. Después de todo, ¿cuáles eran los objetivos de Mao y los comunistas chinos al emprender la revolución? ¿Cómo estaba la situación de las masas de personas en China que estableció la necesidad de una revolución e hizo que las masas de personas apoyaran la revolución? Las terribles condiciones en el campo, en que a menudo millones de personas se morían de hambre; en que las familias tuvieron que vender sus hijos y en particular sus hijitas, a terratenientes y otros para que los explotaran y saquearan sexualmente, simplemente para tratar de sobrevivir a duras penas para el resto de su familia; en que terribles enfermedades y epidemias azotaban periódicamente a China, debido a las condiciones atrasadas ahí.

    Estaba la situación en las ciudades, en que las masas de personas trabajaban de proletarios explotados — en que la situación de los trabajadores explotados, los proletarios en las fábricas, también estaban en condiciones desesperadas. Incluso los intentos de los trabajadores de organizarse en sindicatos se topaban con represiones despiadadas y asesinas de parte del régimen gobernante respaldado por los imperialistas, el régimen dominante encabezado entonces por Chiang Kai-shek.

    Eso ocurrió en el contexto de la dominación general a China por parte del imperialismo, con todos sus diversos efectos, inclusive en el ámbito cultural, en que Mao hizo la declaración contundente en una ocasión de que la dominación y subordinación imperialista al pueblo chino era tan extrema que se podría decir que si un extranjero echara un pedo en China, siempre se podría encontrar a algún chino que dijera que olía rico. Pero una expresión más seria de esto —emblemática de la situación más amplia, una concentración de ella— fue que un letrero en un importante parque en Shanghái decía: “Se prohíbe la entrada a perros y chinos”. En una ciudad grande de China.

    Eso era lo que la revolución se proponía superar —y logró superar, en formas muy maravillosas— eliminando los azotes como las adicciones a las drogas en una escala masiva, las enfermedades y las plagas que habían venido azotando al país durante décadas y siglos. En las novelas de Pearl Buck sobre China, se puede leer sobre algunas de las condiciones que menciono.

    Se hicieron tremendos avances en el desarrollo de la economía. Siempre se habla de cuántas personas Mao supuestamente mató — con concursos por aumentar las cifras de tantos millones, a muchas veces esos millones, y a tantas veces más esos millones. Pero piensen en la vida de todas las personas que se salvaron durante el período del socialismo dirigido por el Partido Comunista de China y Mao. Citemos una estadística muy llamativa: cuando la revolución llegó al poder en 1949, el año en que la revolución llegó al poder, el promedio de la expectativa de vida fue de 32 años; y para el momento de la muerte de Mao, menos de tres décadas después, había subido a 65. La tasa de mortalidad infantil en ese entonces en la ciudad de Shanghái —¿se acuerdan de Shanghái?: “Se prohíbe la entrada a perros y chinos”— fue menor que en la Ciudad de Nueva York.

    Así que eso muestra algunos de los grandes avances que se hicieron, incluida la emancipación de las mujeres. La eliminación de la práctica de vendar los pies, según la cual doblaban a la fuerza los dedos de los pies de una mujer, de modo que se tambaleara al caminar, lo que supuestamente la hacía más deseable para los hombres. Se eliminó dicha práctica.

    Eliminaron todas esas cosas, no mediante la represión estatal, sino movilizando a masas de personas, incluidas campañas de masas contra enfermedades, contra la adicción a las drogas, contra la prostitución, y las personas que habían estado envueltas en todo eso no eran victimadas y perseguidas, sino que se llevaron a cabo educación y lucha y contaron con nuevas oportunidades en la vida en un sentido concreto para ser miembros productivos de la sociedad. Se hicieron enormes avances — y son tan repugnantes las calumnias en contra de todo eso y la ignorancia que se fomenta.

    De modo similar respecto a la Revolución Cultural. Sería muy divertido en cierto sentido preguntar a todas esas personas que esparcen todas esas basuras sobre China y Mao: ¿Cuál fue el verdadero propósito de la Revolución Cultural? ¿Qué política fomentó y desarrolló Mao en el transcurso de la Revolución Cultural? ¿Cómo estuvo el verdadero camino de la Revolución Cultural? “Bla, bla, bla, bla, bla…” Así es el contenido y sustancia de la respuesta que darían todas esas personas que calumnian burdamente a China — la revolución y en particular la Revolución Cultural. La Revolución Cultural fue un levantamiento de masas — sí, dirigida por Mao y los elementos en el Partido Comunista de China quienes estaban en el camino revolucionario. Pero abarcaba un torbellino de debate y lucha, no violento en su inmensa mayoría; y en los casos de violencia, Mao se le oponía y se emitían directivas para contrarrestarla y se tomaban medidas para impedirla y encaminar las cosas de vuelta al debate de masas. Y, sí, se dieron algunos excesos. Pero nunca ha ocurrido un verdadero levantamiento de masas en el mundo que no haya abarcado excesos. Pero no es como si Mao azuzara y alentara los excesos. Él actuaba para dirigir a las personas para que se alejaran de éstos y para hacer que las cosas volvieran al camino en que necesitaban estar.

    En las grandes ciudades, las masas de personas —que se levantaban y debatían las cuestiones del socialismo y el camino a seguir para China, etc.— sacaban cientos, literalmente cientos, de periódicos populares. Esa fue la esencia de la Revolución Cultural.

    Y una de las grandes ironías de la Revolución Cultural —de la que, por supuesto, todos estos idiotas no saben nada o eligen ignorar— es lo siguiente: un importante aspecto de la Revolución Cultural es que en ella, Mao hizo un intento de hacer frente a la amenaza al socialismo, para hacer frente a las acciones para derrocar al socialismo y restaurar el capitalismo, provenientes del interior del partido y del propio estado, para contrarrestar esto y oponérsele y derrotarlo con medios distintos al tipo de masivas purgas llevadas a cabo por Stalin en la Unión Soviética. Mao había sintetizado esa experiencia, y la lucha de masas de la Revolución Cultural fue la manera en que Mao hizo frente al problema de las fuerzas que emprendían acciones para restaurar el capitalismo y la cuestión de transformar a las personas y sus valores básicos, de un modo distinto a la represión estatal. Esa es una de las grandes ironías de todos los viles ataques contra la Revolución Cultural.

    En el transcurso de la Revolución Cultural, otra gran hazaña fue la creación de arte y cultura revolucionaria, en realidad por primera vez en la historia, a esta escala y con el verdadero apoyo de un gobierno, siendo uno de sus rasgos sobresalientes que las mujeres tuvieron un papel destacado como revolucionarias, no como juguetes para los hombres.

    Así que esta fue una lucha concreta que había llegado a un punto álgido en China sobre el camino a seguir —el camino del socialismo o el camino del capitalismo— y, como comenté, existían poderosas fuerzas al interior del Partido Comunista de China que estaban decididas a llevar al país por el camino del capitalismo, fuerzas cuyo papel hasta en el Partido Comunista nunca fue tanto en realidad hacer avanzar la sociedad por el camino del socialismo y a la larga hacer avanzar el mundo hacia el comunismo, con la abolición de la explotación y opresión, sino que en realidad se centraban en hacer de China un gran país poderoso.

    Y por un tiempo, durante ciertas etapas de la revolución comunista, en cierta medida esos puntos de vista podían coexistir al interior del liderazgo de la revolución; pero posteriormente, una vez que se deshiciera del yugo extranjero y se pusiera en primer plano la cuestión de, sí, cómo desarrollar la economía y desarrollar el país en su conjunto, esos puntos de vista entraban cada vez más en conflicto entre sí. Algunas personas, como Deng Xiaoping, decían: “Un gato es bueno si caza ratones, no importa que sea blanco o negro” — es decir: no importa si usamos métodos capitalistas o métodos socialistas, los métodos capitalistas son buenos con tal de que se desarrolle la economía.

    Otra ironía aquí es que una calumnia contra Mao que comúnmente repiten los llamados estudiosos del totalitarismo y autoritarismo, y demás, es que Mao “inventó” este peligro de la restauración capitalista a fin de purgar todo un grupo de personas y llevar a cabo la represión, para así seguir ejerciéndose como líder indiscutible.

    Bien, veamos los hechos: Mao decía que había fuerzas en el Partido Comunista de China que actuaban para restaurar el capitalismo, por lo que hacía falta una revolución cultural para derrotarlas así como seguir transformando las cosas en el camino revolucionario, incluida la manera de pensar de la gente. El objetivo político era derrotar estas acciones por parte de poderosas fuerzas al interior del partido y del estado para restaurar el capitalismo. Supuestamente, Mao “inventó” este peligro para que pudiera ser un tirano aún más poderoso. Bien, el hecho lisa y llanamente es que: lo que esas personas han hecho, a partir de Deng Xiaoping tras la muerte de Mao, es precisamente lo que Mao dijo que ellas iban a hacer — precisamente ponerse a restaurar el capitalismo en China. Y aquí vemos, una vez más, que lo que realmente estaba en juego eran dos caminos distintos. No como una abstracción sino cómo —con cuáles medios, por cuál camino— desarrollar, por ejemplo, la economía, tal como en general se reconocía como una meta muy importante de la revolución: desarrollar la economía, sacar al país de la pobreza que aún padecen las masas de personas.

    Aquí voy a contar una breve historia: Cuando fui de visita a China en 1971, los de la delegación en la que yo participaba salimos a cenar en Shanghái. Una de las personas dirigentes en Shanghái fue anfitrión de la cena para nosotros. Bueno, antes de la cena, durante casi una hora él nos entretuvo con estadísticas sobre el trabajo para desarrollar la economía en Shanghái y para contribuir al desarrollo general de la economía en China. No se trataba de una especie de burócrata sin alma. Durante la cena, por ejemplo, el mismo tipo — comíamos cangrejo, y el mismo tipo exclamó con humor en un momento: “¡Es un genio quien inventó el cangrejo!” Bien, ese no era el típico comunista dogmático, o funcionario burocrático anónimo. Pero el motivo por el que nos daba una explicación tan detallada del desarrollo de la economía se debía a todas las calumnias según las cuales a las personas —Mao y otros— que querían seguir en el camino revolucionario, y Shanghái fue una plaza fuerte de éste, supuestamente no les importaba el desarrollo de la economía, simplemente querían librar la “luchas de clases”, y perseguir a la gente, y así sucesivamente.

    Así que lo que estaba en juego no era si desarrollar la economía, o no, sino por cuál camino. Y ¿hacía cuál fin? ¿Se desarrollará la economía a partir de reestablecer y restaurar el capitalismo y sus principios de desarrollo? — que básicamente implica explotar a la gente dentro del país y en lo fundamental a nivel internacional. O, ¿se hará a partir de actuar para superar la explotación y las profundas diferencias que acompañan la explotación — tales como la diferencia entre las ciudades y el campo, según la que las ciudades tienden a dominar al campo, con mayores privilegios digamos, y la diferencia entre las personas que viven en esos dos lugares; la diferencia entre el trabajo intelectual y el trabajo manual, entre las personas que trabajan principalmente en la esfera de las ideas y las que trabajan con las manos, principalmente. ¿Se hace de modo que avance para superar estas grandes diferencias, así como las diferencias en ingresos, etc., que son parte de esa panorama general? O, ¿se hace meramente dando rienda suelta en toda su extensión a todas esas diferencias? — el cual es el camino que China ha seguido desde la muerte de Mao y la restauración del capitalismo que se inició a fines de 1976.

    Se habla mucho —aquí va una ironía— todas estas personas que dicen “el socialismo nunca ha funcionado, el comunismo nunca ha funcionado”: reconocerán, por otro lado, que China ha sacado de la pobreza a cientos de millones de personas; y que eso ocurrió bajo un sistema que estos idiotas llaman “comunismo”, aunque no lo es — aunque el Partido Comunista de China sigue siendo el partido gobernante, desde hace mucho ha abandonado todo objetivo de continuar transformando la sociedad y el mundo hacia el comunismo. Así que esta es la gran ironía en boca de las personas que dicen que “el comunismo y el socialismo nunca han funcionado”: este país dirigido por el Partido Comunista en China ha sacado de la pobreza a cientos de millones de personas.

    Otra ironía es que, si bien la clase dominante en el poder en China, desde poco después de la muerte de Mao en 1976, es capitalista, y definitivamente no es “comunista”, los cimientos sobre los que ha llevado a cabo el desarrollo capitalista de hecho se construyeron mediante el desarrollo de la economía sobre una base socialista, durante el período de la dirección de Mao. Sin ello, China habría seguido siendo un país atrasado y profundamente empobrecido. Al mismo tiempo, la restauración del capitalismo en China ha venido acompañada del resurgimiento de profundas desigualdades y terribles males sociales, como la prostitución; y, junto con todo esto, en el ámbito de la ideología y la cultura, se ha promovido el lema “enriquecerse es glorioso” en lugar del principio popularizado en la China socialista bajo la dirección de Mao: “servir al pueblo”.

    Ahora, hablemos de esto. Si se hubiera continuado el camino que Mao trazó, el camino revolucionario, ¿eso implicaría que no se hubiera sacado de la pobreza a la población? Tal vez hubiera tardado un poco más de tiempo. Pero la economía de China ya se desarrollaba rápidamente — algo que se refleja en lo que mencioné sobre la expectativa de vida. Eso refleja el desarrollo de la economía, o si no, eso no podía haber ocurrido. Y de paso, eso ocurría mientras la población crecía, no se contraía. No mataron a un montón de pobres para que fuera más elevada la expectativa de vida en las estadísticas. La población crecía mientras se duplicaba la expectativa de vida. Si hubieran seguido por el camino por el que luchaban Mao, y la gente que estaba con él, también habrían sacado de la pobreza a millones, cientos de millones de personas — pero por un camino distinto. Y China no habría estado en un camino de gran potencia que explotara a la gente por todo el mundo, en África y otras partes del mundo, tal como lo hace bajo el dominio de estos gobernantes del falso comunismo —y verdaderos capitalistas— en la China de hoy.

    Así que, si examinamos la verdadera experiencia que solo he podido describir a grandes rasgos aquí —y recomiendo que exploren más a fondo las obras que he citado, como las entrevistas a Raymond Lotta y a mí, y vean lo que en realidad se enfrentaron y lo que concretamente lograron—, es posible ver la idiotez total, sí, volveré a repetirlo — y la forma en que alientan deliberada o, en todo caso, sistemáticamente, la ignorancia, con tal de negarles a las personas que sienten el peso de vivir bajo este sistema y anhelan algo mejor: negarles un conocimiento cabal de esa experiencia y por lo tanto una comprensión de que podría haber una verdadera alternativa.

    Bien, a la vez, he abordado algunas deficiencias, y algunos errores muy serios en la experiencia general de las sociedades socialistas dirigidas por los comunistas — y sí, he utilizado la palabra “graves” en referencia a los errores de parte de Stalin en particular, pero también he abordado algunos problemas significativos con la dirección de Mao, algunas debilidades en la orientación y enfoque de Mao. Por ejemplo, por medio de la Revolución Cultural se reconocía la importancia de la efervescencia y el debate, practicados como lo estaban en gran escala, a lo largo de la Revolución Cultural (tal como he descrito brevemente aquí). Pero no obstante el ámbito de eso fue muy restringido. Se dio demasiado según: Si se quiere lograr algo en este debate, se tiene que conducir sobre la base de defender la dirección de Mao y estar por el camino socialista, mientras los que se les oponen no lo están. No fue un debate tan abierto y con una base tan amplia como tenía que ser.

    Eso también se reflejó en la esfera del arte y la cultura, incluso con los avances importantes muy grandes y las tremendas hazañas que he descrito brevemente. Se dio, para repetir, cierto constreñimiento del arte y la cultura a temas revolucionarios y no hubo suficiente florescencia e irónicamente, no hubo suficiente florecimiento de diferentes tendencias en el arte, y, de hecho, no hubo suficiente apoyo para el arte que no fuera directamente político — aunque importa mucho el arte revolucionario, arte que promueve directamente la revolución, lo que incluye en las formas más artísticas. Pero se dio cierta limitación ahí y cierto constreñimiento al menos en cuanto a lo que recibía apoyo.

    En la dimensión más filosófica, digamos, se dio cierta “reificación” de las masas oprimidas: la opinión común que ejercía influencia, que de hecho se promovía allá, de que por la propia naturaleza de su posición las masas oprimidas tenían, según el lenguaje corriente, un conocimiento propio de la verdad — o cuando menos que espontáneamente tendrían una mayor inclinación a luchar por la revolución. Ahora bien, es cierto que donde haya opresión, habrá resistencia — pero ello no lleva espontáneamente a que la gente capte adónde la resistencia tiene que llevar, que necesita desarrollarse y transformarse en revolución, cuál es el carácter de esa revolución y cómo abordar los problemas de la revolución. Todo eso requiere ciencia — no simplemente reside en las masas oprimidas en virtud de su situación oprimida.

    Así que se dio esta tendencia, que incluía la idea de la “verdad de clase” — en contraposición a la verdad objetiva. La idea de que para el proletariado y otros oprimidos existía una verdad que correspondía a sus intereses, y en contraposición a eso, una “verdad” que correspondía a los intereses de los explotadores y opresores, por lo que había que apoyar la “verdad proletaria”, no la “verdad burguesa”. Eso está en oposición a la comprensión científica de que la verdad no tiene carácter de clase. Es posible utilizar la verdad en nombre de una clase, pero la verdad en sí no tiene un carácter de clase — tiene un carácter objetivo. La verdad reside en, o representa, un acertado reflejo y concentración de la realidad objetiva — no la perspectiva subjetiva de esta o aquella clase, sea burguesa o proletaria.

    Al mismo tiempo, de parte de Mao y de ese partido en general, existía una especie de mezcla ecléctica de comunismo como principal concepción y método guía, aunque secundariamente, pero de manera importante, eso se mezclaba con una buena cantidad de nacionalismo. En cierto sentido, eso es comprensible en vista de la larga historia de la opresión de China como país, como nación (el agudo comentario de Mao, al que me he referido, y el ejemplo más bruto del letrero en el parque en Shanghái, abordan esto). No obstante, la perspectiva de los comunistas tiene que ser internacionalista, no nacionalista. Pero se dio una especie de mezcla ecléctica, inclusive en Mao. Eso también se reflejó en la esfera de la cultura, en que uno de los lineamientos que se promovían fue “hacer que lo extranjero sirva a China”. Y eso concretamente llevó a un lugar negativo con un rechazo a cierta “cultura extranjera” que en realidad era muy positiva, tales como el jazz y el rocanrol en Estados Unidos en ese entonces (los años 1960 e inicios de los 1970), que fue criticada esencialmente como decadente por la línea dominante en China en ese entonces.

    Esta tendencia nacionalista negativa se manifestó muy dramáticamente cuando, a inicios de los años 1970, con la dirección de Mao, China adoptó una política de apertura hacia el Occidente — identificó a la Unión Soviética como el enemigo principal (una Unión Soviética que, para repetir, desde mediados de los años 1950, había sido un país capitalista y se había desarrollado y transformado en un poderoso país capitalista-imperialista, pero bajo el nombre del comunismo). La Unión Soviética representaba una amenaza directa de invadir e incluso usar armas nucleares contra China en los años 1960, particularmente a fines de los 1960. Ante eso, a inicios de los 1970, Mao y el partido chino adoptaron una política de “apertura hacia el Occidente”. En otras palabras buscaba ciertas relaciones e incluso cierto tipo de alianza con Estados Unidos en particular, a fin de hacer frente específicamente a la amenaza de la Unión Soviética. Pero eso condujo a toda suerte de terribles políticas y acciones de parte del gobierno chino, lo que incluyó apoyar a gente como Marcos en las Filipinas, un brutal opresor mantenido en el poder por mucho tiempo por Estados Unidos. La ironía es que entonces en las Filipinas, existía una fuerza revolucionaria maoísta que libraba una lucha armada contra el régimen de Marcos — y no obstante el partido chino, como parte de esta apertura hacia el Occidente, apoyaba al gobierno de Marcos.

    Hay muchos otros ejemplos de esto. Algunos se volvieron muy —bueno utilizaré la palabra— asquerosos. Leí algunas de las cosas que se han rescatado de las conversaciones que Mao sostuvo con Henry Kissinger, quien representaba al gobierno estadounidense, durante esos años 1970 de apertura hacia el Occidente, y ahí casi cuesta trabajo distinguir a Mao como comunista, para ser franco. Así que eso fue una extensión de la idea de que era necesario maniobrar así a fin de hacer frente a la amenaza de la Union Soviética. La cuestión es no ser dogmático. Una cosa es hacer alianzas tácticas incluso con los imperialistas — pero sin transigir los principios fundamentales. Pero, lamentablemente, como parte de esto se transigieron demasiado los principios fundamentales. Aquí no me alcanza para analizar esto más a fondo, pero es una experiencia muy importante que hay que reconocer con seriedad y abordar científicamente.

    Hasta aquí cierta discusión importante de la experiencia histórica del comunismo, en particular de las sociedades socialistas dirigidas por los comunistas, en la Unión Soviética y en China. En un sentido concreto, la importante obra mía, Breakthroughs (Abriendo Brechas): El avance histórico hecho por Marx, y el nuevo avance histórico del nuevo comunismo, Un resumen básico, tiende un puente entre la experiencia histórica del movimiento y la síntesis posterior con el nuevo comunismo. (En adelante en esta presentación, retomará una discusión de algunos elementos clave del nuevo comunismo como una continuación, pero también como un salto cualitativo más allá, y en unos aspectos importantes como una ruptura con la teoría comunista tal como se había desarrollado anteriormente. Y en una entrevista en dos partes conmigo a inicios de 2025 —que está disponible en inglés en revcom.usthebobavakianinstitute.org— abordo más a fondo los principios y métodos básicos del nuevo comunismo).

    Pero aquí cabe volver al siguiente punto esencial: Una vez que se cierre la posibilidad de una alternativa realmente radical y verdaderamente emancipadora —un sistema y forma de vivir fundamentalmente diferentes, como lo que representa la revolución comunista—, en realidad y en la mente de las personas, continuarán los horrores de todo tipo, y tarde o temprano esas personas cuya mente ha resultado cerrada a esta alternativa se volverán cómplices, o al menos se adaptarán, a esos horrores, en un sentido u otro. Esto se expresa en términos especialmente agudos ahora, en la situación en que este sistema se está topando con sus límites — algo que he comentado aquí (y en lo que me he adentrado con mayor detalle que en otros lugares, p.e., en mi e-mensaje #118).

    Pero sigamos examinando las contradicciones del capitalismo. Lenin hizo la siguiente observación muy importante sobre el capitalismo y su efecto en las personas que viven bajo el sistema capitalista: señala que el capitalismo obliga a la gente a hacer cálculos con la tacañería de un tacaño. Pensemos en la experiencia cotidiana y lo que obliga a la gente a padecer. No existe alguna naturaleza humana inherente de egoísmo. El funcionamiento del sistema constantemente enfrenta las personas unas contra otras en formas de diverso tipo, y las obliga a competir con otros por empleos, ascensos, admisiones universitarias, y así sucesivamente. Y eso sí, como dijo Lenin, fomenta esta tendencia de hacer cálculos con la tacañería de un tacaño: “¿Cómo lo voy a lograr, contra las demás personas que están compitiendo conmigo? ¿Cómo voy avanzando?” Y hay cosas reales en juego. No se trata simplemente del arribismo de las personas en muchos casos — en especial entre las masas más oprimidas y explotadas se trata literalmente de sobrevivir, o al menos tener una capacidad de proveedor en algún sentido para quienes son sus dependientes en muchos casos. Por eso, cabe entender: no se trata simplemente de que el capitalismo engendre un florecimiento de estos cálculos con la tacañería de un tacaño — compele a las personas, según Lenin, a hacer cálculos con la tacañería de un tacaño.

    Para citar una vez más de “Esperanza para la humanidad”:

    Aquí va una declaración muy importante de Marx, de los Grundrisse —una de sus principales obras— tal como se cita en Cavilaciones y forcejeos:

    ...en las relaciones monetarias, en un sistema de intercambio desarrollado (apariencia seductora para los demócratas), los lazos de dependencia personal están destruidos, fragmentados, igual que las diferencias de sangre, educación, etc. (aunque estos lazos no dejen de presentarse como relaciones personales); y los individuos parecen independientes (independencia puramente ilusoria que más exactamente debería denominarse indiferencia); parecen libres de enfrentarse y de intercambiar en el seno de esta libertad....

    Esta es otra manera de desarrollar lo que señalaba Lenin al enfatizar que el capitalismo obliga a las personas a hacer cálculos con la tacañería de un tacaño. En esta afirmación de Marx tiene una importancia particular el análisis de que esta “independencia” de las personas bajo el capitalismo es en realidad “ilusoria”, que “exactamente debería denominarse indiferencia”. Se suele celebrar que el capitalismo otorga un margen cualitativamente mayor al individuo que los sistemas como el feudalismo (por no hablar de la esclavitud pura y simple), en que las posiciones y las restricciones sobre los individuos son mucho más fijas y rígidas. Marx señala que, si bien esta es una diferencia real con el feudalismo, no obstante es cierto que, dentro de las relaciones de intercambio del capitalismo (fundamentalmente arraigadas en sus relaciones económicas y de producción), la “independencia” de los individuos no es tan real, ni tan expansiva, como parece, y en última instancia es esencialmente ilusoria: las personas siguen confinadas y condicionadas por las relaciones fundamentales del sistema.

    Y la “indiferencia” —el “no preocuparse”, en particular por otros— se relaciona con la competencia entre individuos (“libres de colisionar unos contra otros”) bajo el capitalismo y la forma en que, como dijo Lenin, este sistema compele a las personas a calcular con la tacañería de un tacaño.

    Se habla mucho de la naturaleza humana — y fácilmente podríamos identificarla como habladuría tautológica, de dar vueltas con razonamientos circulares. Y Marx y Engels también señalaron esto en El Manifiesto Comunista. Marx señaló que el desarrollo de la sociedad supone la transformación continua de la naturaleza humana. Así que cualquiera que sea el sistema prevaleciente de relaciones económicas y sociales, y sus correspondientes ideas y cultura y sistema político, así será el carácter dominante de la “naturaleza humana”. En otras palabras, la filosofía o la ideología y la moral de la gente. “Compelidos a hacer cálculos con la tacañería de un tacaño” bajo el capitalismo — señalaron Marx y Engels en El Manifiesto Comunista, que esto es otra tautología, otra ronda en el argumento circular, que en realidad equivale a decir que bajo el sistema capitalista (parafraseo, pero esa es la esencia), el punto de vista dominante que prevalece será aquel que corresponde al sistema capitalista. O tal como dicen en esa obra: Las ideas dominantes en cualquier época no han sido nunca más que las ideas de la clase dominante.

    Y Marx señaló, como dije, que el desarrollo de la sociedad humana y su transformación suponen la continua transformación de la naturaleza humana — que no existe ninguna “naturaleza humana” inmutable, sino lo que se llama naturaleza humana se refiere a las ideas, actitudes, perspectivas, moral y demás, tales como están configuradas por el sistema prevaleciente. Contra las cuales la gente puede rebelarse y sí se rebela, pero no obstante, van a seguir siendo las ideas dominantes en la sociedad siempre que a la sociedad la domine una clase dominante cuyos intereses corresponden a la promoción de esas ideas. Así que esto es algo muy importante que hay que comprender en oposición a todo lo que… sabemos que la gente siempre dice que “bueno, eso es simplemente humano…” — si no dice “es la voluntad de dios”, dice que se trata de la naturaleza humana, o dice las dos cosas. Y eso, claro, es un grillete sobre las personas, impide que reconozcan la posibilidad del cambio real, el cambio fundamental. (Hablo más a fondo sobre esta cuestión de la naturaleza humana en mi e-mensaje 21: “No existe tal cosa como la ‘naturaleza humana’”).

    Bien, me he referido a “Cavilaciones y forcejeos”, la cual es una importante obra mía, con el título completo: Cavilaciones y forcejeos: Sobre la importancia del materialismo marxista (algo al cual volveré), el comunismo como una ciencia, el trabajo revolucionario con sentido y una vida con sentido. Me refiero específicamente a la sección, “Más sobre los individuos y las relaciones sociales”, que contiene una importante discusión de esta cuestión del individualismo y la contradicción entre la existencia de las personas como individuos y como parte de las relaciones económicas fundamentales y otras relaciones sociales.

    Se trata de una contradicción básica de la sociedad burguesa (capitalista) — y de hecho, de todas las sociedades, pero que se manifiesta de manera muy pronunciada en la sociedad capitalista: las personas obviamente existen como individuos, pero a la vez forman parte de las relaciones sociales más amplias, más fundamentalmente las relaciones de producción, y bajo la sociedad capitalista se tratan de las relaciones de producción y las relaciones sociales de explotación y opresión.

    Para citar otra vez “Esperanza para la humanidad” respecto a esta contradicción:

    Como he señalado, en Cavilaciones y forcejeos (y en otras obras), la contradicción según la cual las personas existen como individuos, pero también existen en un contexto social más amplio y en gran medida están formadas por ese contexto social, es una contradicción complicada que es importante manejar correctamente. Y esta contradicción se expresa agudamente hoy en el hecho de que, aunque las personas sí existen como individuos, el terrible sufrimiento de las masas de la humanidad y los retos urgentes que enfrenta la humanidad en su conjunto como resultado de la escalada de destrucción del medio ambiente por este sistema del capitalismo-imperialismo, así como la posibilidad de una conflagración nuclear que continúa asomándose como una amenaza existencial sobre la humanidad — pues, no es posible abordar todo eso con seriedad, y ni hablar de realmente resolverlo, mientras cada individuo persiga sus intereses particulares, y de hecho, cuando las personas actúen de esta manera, eso constituye un obstáculo importante a la consecución de la solución necesaria

    Cabe repetir esa parte: Y esta contradicción se expresa agudamente hoy en el hecho de que, aunque las personas sí existen como individuos, el terrible sufrimiento de las masas de la humanidad y los retos urgentes que enfrenta la humanidad en su conjunto como resultado de la escalada de destrucción del medio ambiente por este sistema del capitalismo-imperialismo, así como la posibilidad de una conflagración nuclear que continúa asomándose como una amenaza existencial sobre la humanidad — pues, no es posible hacer frente a todo eso con seriedad, ni hablar de realmente resolverlo, mientras cada persona persiga sus intereses individuales particulares, y de hecho, la gente al actuar de esta manera constituye un obstáculo importante a la consecución de la solución necesaria. (Para seguir con la cita de “Esperanza para la humanidad”:)

    El individualismo es un factor significativo y un “elemento unificador” en muchas de las tendencias negativas que juegan un papel importante en impedir que las personas reconozcan la realidad y la profundidad de los horrores que continuamente causa este sistema — y que reconozcan la urgente necesidad de actuar, junto con otros, para abolir y arrancar de raíz todo esto, en su fuente misma. Esto resalta y realza el hecho de que el individualismo, que se nutre y se expresa en formas extremas en esta sociedad particular en este momento, es un problema profundo al que hay que hacer frente y transformar. 

    Con al parasitismo extremo de Estados Unidos, y (para tomar prestada una frase de Marx) la cultura condicionada por él, para nada sorprende que se promueva extensamente el individualismo extremo y que éste constituya un serio obstáculo a la transformación social positiva.

    Lo que complica el problema es que el “funcionamiento” —las dinámicas así como las relaciones e instituciones— de este sistema obran para crear las condiciones en que “en tiempos normales”, no sólo existe una clara inclinación “espontánea” sino una fuerte necesidad y compulsión materiales, a que los individuos actúen según sus propios intereses individuales (y los de su entorno inmediato). En los momentos poco comunes y las circunstancias de crisis seria para el sistema y el trastorno del “funcionamiento normal” de la sociedad, se desarrolla la base para que las masas de personas actúen más ampliamente en pos de preocupaciones más amplias. Y, una vez más, éste es uno de esos momentos y circunstancias poco comunes.

    Al individualismo tan típico de esta sociedad lo acompaña el problema del infantilismo (la infantilización de los adultos más jóvenes y hasta los adultos un tanto mayores — de tratarlos y condicionarlos de modo que piensen y actúen como niños dependientes, y en algunos casos mimados, aunque a la vez se les obligue a cargar con la “expectativa” de que deben “salir adelante” de acuerdo con las normas y estándares de este sistema — una verdadera “combinación tóxica”) junto con el filisteísmo ampliamente promovido: un desprecio o disgusto por el conocimiento y por la búsqueda del conocimiento (conocimiento serio, en oposición a rumores y chismes). O, en otras palabras, el embrutecimiento puro y duro, que incluye mediante la influencia de gran parte de las redes sociales.

    La “política de identidad woke (concienciada)” es, en efecto, una especie de individualismo. El individualismo se extiende a la “identidad” de la cual forma parte un individuo (una raza, género, etc.) a la vez que se presentan (objetivamente y en muchos casos conscientemente) las distintas “identidades” en oposición de unas a otras, a pesar de los esfuerzos de algunas personas por superar esto mediante la “interseccionalidad” de distintas identidades. Esto se expresa, en epistemología (la teoría del conocimiento) con la noción de que cada “identidad” tiene su propia “verdad” particular.

    Como explico en “Breakthroughs (Abriendo Brechas)”, en una sociedad como la estadounidense, con su base en la explotación y opresión: “La clase dominante repetidamente pretende oponer unos sectores de la población a otros y, a diferencia de las ilusiones de la ‘interseccionalidad’, la clase dominante cuenta con muchas formas poderosas de hacerlo si no actuamos según el punto de vista de la emancipación de la humanidad en su conjunto”, sino al contrario desde la perspectiva de diferentes “identidades”.

    En oposición de todo eso, enfatizo una vez más, en mi declaración de Año Nuevo de enero de 2021:

    Para entender por qué nos enfrentamos a la situación en la que nos encontramos, es necesario no solo responder a lo que está pasando en la superficie en un momento dado —y de hecho dejar que semejante situación nos zarandee de un lado para otro—, sino explorar debajo de la superficie, para descubrir los resortes principales subyacentes y causas de las cosas, y llegar a entender el problema fundamental y la solución real. Esto significa llegar a entender de manera científica que vivimos bajo un sistema, y lo que ese sistema es en realidad (el sistema del capitalismo-imperialismo); trabajar para captar las relaciones y dinámicas más profundas de este sistema y la forma en que eso está determinando el marco para la manera espontánea de pensar y de reaccionar de los diferentes sectores de la sociedad en relación a los acontecimientos en la sociedad y en el mundo, y cuál es el camino posible hacia adelante para transformar todo eso en concordancia con los intereses de las masas de la humanidad y, en última instancia, de la humanidad en su conjunto.

    Y:

    Esto significa romper completamente con un enfoque, y avanzar más allá de un enfoque, de meramente acoger verdades —o supuestas verdades— con las que uno se siente cómodo, mientras rechaza, descarta o elude la verdad real que quizá le incomode. Una dimensión importante en este sentido es dejar de lado el relativismo filosófico de la “política de identidad” y repudiarlo metodológicamente, lo que hace mucho daño con su propia versión de reducir la “verdad” a una experiencia parcial, no sistematizada y un sentimiento subjetivo (“mi verdad”... “nuestra verdad”...) en oposición a la verdad objetiva real, a la que se llega a conocer de manera correcta y científica mediante un proceso basado en la evidencia, para determinar si algo (una idea, teoría, afirmación, etc.) corresponde a la verdadera realidad material, o no. Si bien políticamente quizá esta “política de identidad” parta de un deseo de oponerse a varias formas de opresión —aunque a menudo se caracteriza, y se vicia, por personas de diferentes “identidades” que quieren decirse “propietarias” de la oposición a la opresión—, en términos de la epistemología (la orientación para llegar a entender la realidad y llegar a conocer la verdad de las cosas), la “política de identidad” tiene mucho en común con confiar en los “hechos alternativos” (afirmaciones que están en contraposición a los hechos reales, a menudo de manera alocada), lo que es el distintivo de los fascistas. Aunque es importante reconocer las diferencias políticas en juego, la situación es muy pero muy seria y los riesgos son muy pero muy grandes como para dejarnos caer en cualquier forma de oponerse al método científico y a su búsqueda de la verdad objetiva acerca de la realidad material, o conciliarnos con semejante forma.

    Lo que está estrechamente relacionado con la epistemología errónea de la “política de identidad”, en oposición al método científico y su búsqueda de la verdad objetiva sobre la realidad, es la insistencia “posmodernista” en que no es posible llegar a conocer la verdad objetiva, e incluso en que la verdad objetiva no existe. Esto se refuta extensamente en “Breakthroughs (Abriendo Brechas)”, mientras que lo siguiente de mi artículo “Filosofía y revolución”, Primera parte, también ofrece una importante refutación:

    En última instancia, el criterio de cualquier teoría, etc., es si lo que proyecta sobre la realidad se confirma (o no). Al mismo tiempo, una teoría científica, en su aplicación correcta, puede proyectar de manera acertada —sobre la base de la experiencia y el conocimiento históricos acumulados— lo que probablemente resulte de una trayectoria en desarrollo de las cosas. Ésta, por ejemplo, es la base sobre la cual los climatólogos pueden hacer proyecciones esencialmente correctas sobre lo que se desarrollará a partir de las tendencias históricas y actuales. Y es por eso que se puede afirmar científicamente que el derrocamiento del capitalismo, y su reemplazo por el comunismo, corresponden a los intereses fundamentales de las masas de la humanidad y, en última instancia, de la humanidad en su conjunto.

    Al mismo tiempo —y algo mucho más peligroso que la “política de identidad” y su epistemología errada— está el ataque contra el intelectualismo (e incluso contra ciertas expresiones del individualismo) de parte de los “intelectuales” fascistas (tales como JD Vance, y diversos multimillonarios de la industria de la tecnología, descritos con razón por alguien como el “tech reich” (reich de la tecnología), en referencia al tercer Reich nazi) al servicio del fascismo de hoy, “al estilo estadounidense”.

    Junto con todo eso, en los “movimientos” que se oponen (o que se hacen pasar por oponentes) al sistema político existente (en que algunos se dicen oponerse al capitalismo — pero que de hecho no saben qué es el capitalismo, como digo en mi e-mensaje 38), se tiene lo que llamo EIP: Economismo Imperialista Parásito.

    Se trata de una manera de abordar la política —y específicamente la política electoral— que argumenta a favor de apoyar y promocionar a las personas que se postulan en el Partido Demócrata con una plataforma de “asequibilidad” como eje, con otras cuestiones sociales (o “culturales”) como acompañamientos secundarios en esencia.

    Como explicación del problema esencial, y fundamental, con este enfoque, se tiene lo siguiente (de “Breakthroughs [Abriendo Brechas]”):

    Como señaló Marx, una de las características que distinguen a los reformistas —entre ellos los “socialistas” reformistas— es que, en la medida en que identifican a la economía como la fuente de la desigualdad y otros males sociales, tienden a situar el problema en la esfera de la distribución, aunque la fuente fundamental de la opresión y la desigualdad que caracterizan una sociedad explotadora, como el capitalismo, se encuentra en la esfera de la producción, y más específicamente en las relaciones de producción.

    En el mundo de hoy, estas relaciones de producción en lo fundamental son relaciones internacionales, en que la riqueza que los reformistas pretenden “redistribuir” (mediante mayores impuestos a los superricos, etc.) descansa en el parasitismo extremo de “la economía estadounidense” como sistema internacional de explotación y súper-explotación. Junto con eso —y junto con el hecho de que una buena parte del programa “economista” socavaría concretamente el funcionamiento de este sistema y la posición competitiva del imperialismo estadounidense en el mundo— se tiene la siguiente terrible verdad la que es posible ignorar pero en la realidad no se puede evitar:

    En sus mítines contra la “Oligarquía”, Bernie Sanders ha revivido la fórmula del movimiento “Ocupa” del “99%” contra el “1%” de los superricos. Pero el problema es que casi la mitad del “99%” son fascistas. ¿Por qué? Debido a que, como ya he señalado, no es solo su situación económica, sino también su posición social lo que les obsesiona. Para las filas de los fascistas de MAGA, aún más allá de su situación económica, un poderoso y perverso factor motivador es su insistencia en la supremacía blanca y la supremacía masculina, el odio a las personas LGBT y a los inmigrantes (especialmente a los inmigrantes de “países pozos de mierda”, en los repugnantes términos racistas de Trump). A eso es a lo que se refieren estos fascistas con “Hacer que Estados Unidos vuelva a tener grandeza”. Y todo esto está envuelto e impulsado por mentiras descaradas, demencia anticiencia y teorías conspirativas descerebradas — en que convierten a los grupos vulnerables en objetivo de odio y persecución, tal como denuncian a los inmigrantes como “delincuentes peligrosos” y tratan a las personas trans como depredadores pervertidos. [Lo anterior es de mi e-mensaje 114

    Con el desarrollo e intensificación del capitalismo y su transformación en capitalismo-imperialismo, Lenin abordó las consecuencias al respecto para el movimiento revolucionario en lo que escribió en El imperialismo y la escisión del socialismo. Señala que este desarrollo de lo que hoy reconoceríamos como el parasitismo del imperialismo (de hecho, para ser justo, de paso ese fue el término de Lenin, al referirse al parasitismo), de todos modos, con el parasitismo del imperialismo, Lenin reconoció que existía un sector de la clase obrera que recibía sobornos del botín de este imperialismo parásito, y estaba más o menos aburguesado. Bueno, él no los descartó totalmente en cuanto a la revolución —dijo que con el avance de la marcha de los acontecimientos, veremos cómo se definirán diferentes partes de estos trabajadores aburguesados— pero enfatizó la importancia de desarrollar el movimiento revolucionario en los sectores inferiores, más a la hondo, en los sectores más amargamente explotados de la clase obrera, del proletariado.

    Pero en estos social demócratas hoy, como los DSA —los Socialistas Democráticos de América—, vemos una vez más una tentativa de desarrollar un movimiento basado en el parasitismo imperialista; ese es el meollo de su atractivo de “asequibilidad”. No se trata de que se deba ignorar las condiciones de las masas de personas, incluso en la clase media, ni hablar de los amargamente explotados. No se trata de que no haya problemas reales con eso. Pero intentar basar un movimiento que se propone cambiar la sociedad en la “asequibilidad” implica que los cambios que se proponen van a ser muy limitados y a la larga van a quedar incorporados en este sistema imperialista parásito. Así que esta es una diferencia fundamental entre, por un lado, los social demócratas como los DSA, que básicamente son parte del Partido Demócrata y quiere tomar el control de él, como instrumento del dominio imperialista, y por otro lado, el verdadero socialismo y su objetivo final del comunismo por todo el mundo.

    La verdad profunda y básica es que no es posible “reformar” este sistema del capitalismo-imperialismo — no se puede hacer que de alguna manera sea un sistema justo que actúe según los intereses de las masas de la humanidad.

    Este sistema descansa en una despiadada explotación, y no puede prescindir de ésta, en Estados Unidos, y en la (súper) explotación por todo el mundo, sobre todo en el tercer mundo (América Latina, África, el Medio Oriente y Asia).

    Está destruyendo rápidamente el medio ambiente, a un ritmo acelerado.

    Una vez más está propulsando las cosas hacia la amenaza existencial de una guerra nuclear.

    En el propio Estados Unidos, la opresión muy real y literalmente mortífera es una parte integral del sistema dominante y sus relaciones esenciales; la supremacía blanca, el patriarcado y la supremacía masculina, y otras desigualdades despiadadas y opresiones brutales.

    Y ahora, como un perverso intento de conservar el dominio de este sistema y la dominación del imperialismo estadounidense en el mundo, se tiene el ascenso al poder del fascismo. Esto abarca lo que es, en esencia, un “renacimiento” (o, una continuación) de la Confederación esclavista: junto con la “resucitación” de los monumentos y “héroes” de esa Confederación, los fascistas incluso dicen que la esclavitud no fue tan mala, que incluso fue buena. Este fascismo también abarca de manera importante los ataques a las personas trans y LGBT, junto con el ejercicio forzoso de la subordinación de las mujeres (no solo arrebatarles el derecho al aborto y amenazar al control de la natalidad, sino que incluso algunos fascistas sostienen abiertamente que a las mujeres una vez más se debería negarles el derecho de votar).

    Este fascismo tiene, como ariete, el ataque a los inmigrantes, sobre la base de una “crisis de la inmigración” que están exagerando extremadamente — e incluso en el grado en que es real, están tergiversando burdamente esta realidad. Este fascismo desafía y pisotea flagrantemente el estado de derecho, tanto en Estados Unidos como en las relaciones internacionales, con la declaración abierta de que rechaza reconocer, o dejarse restringir por, cualquier ley nacional o internacional relativa a librar guerras, lo que incluye mediante ataques deliberados y no provocados contra no combatientes. Este fascismo está cometiendo, e intensificando, continuamente toda suerte de atrocidades, a un ritmo vertiginoso deliberado, a fin de desorientar y desmoralizar a los que se le opondrían.

    Aunque derrotar —sacar del poder— a este régimen fascista es un objetivo urgente e inmediato, es necesario, repito, y crítico entender lo siguiente: cualquier esperanza de que confiando en el Partido Demócrata y siguiendo a su cola es posible atraer una solución justa a la crisis, cualquier intento de hacer del Partido Demócrata algo distinto a lo que es —un partido de la clase dominante— y, de manera más amplia, cualquier intento de “trabajar dentro de este sistema” como mecanismo para poner fin a su terrible opresión y despiadada explotación, sus amenazas existenciales a la humanidad mediante la destrucción ambiental y el peligro de una guerra mundial— cualquier esperanza semejante, cualquier intento semejante, es fundamentalmente ruin y va a resultar en el fracaso, con la resultante continuación, de hecho la acentuación y aceleración, de horrores muy reales.

    Así que permítanme concluir la primera parte de esta presentación con la siguiente conclusión muy importante:

    Siempre y cuando la gente, no solo en uno u otro país sino en el mundo en su conjunto, permanezca encerrada en el marco y los límites de este sistema del capitalismo-imperialismo, no puede existir ninguna resolución buena a la situación ya terrible a la que se enfrenta hoy la humanidad y al sufrimiento al que las masas de la humanidad están sometidas constantemente — y se continuará forzando a la humanidad a estar en una marcha hacia desastres aún peores, hacia un abismo aún más terrible, y posiblemente incluso hacia la extinción.

    La solución: Arrancar una revolución radicalmente emancipadora a esta locura

    En primer lugar, ¿a qué se refiere una revolución? Lo siguiente, de “Algo terrible, O algo verdaderamente emancipador”, habla de la esencia de este tema: “es necesario que por fin una fuerza revolucionaria organizada haga añicos, derrote y desmantele las instituciones de supresión violenta de este sistema. Ello es lo que se necesita para que las cosas vayan más allá de las protestas de masas, por combativas y decididas que sean, y se conviertan en una revolución real”. Y para citar de la “Declaración y Llamamiento” de los revcom:

    Una revolución implica una fuerza de millones de personas, de muchos diferentes sectores de la sociedad y organizadas para una lucha total para derrocar este sistema y reemplazarlo por un sistema económico y político radicalmente diferente y mucho mejor, un sistema socialista, que se base en satisfacer las necesidades de la gente y en llevar adelante la lucha por un mundo comunista donde por fin se ponga fin, por todas partes, a la explotación, la opresión y la destrucción del medio ambiente que están integradas en este sistema del capitalismo-imperialismo. Cualquier cosa menos que esta revolución no lidiará para nada con la raíz de todos los problemas ni conducirá hacia la verdadera solución. 

    En pocas palabras: en el mundo de hoy, para cambiar la sociedad en lo fundamental, hay que tomar el poder — derrocar el poder estatal existente y establecer un nuevo poder estatal.

    En “tiempos normales” —o, para expresarlo en otras palabras: salvo en tiempos extraordinarios cuando el funcionamiento básico, las relaciones y las “reglas” del sistema están seriamente trastornados, y se cuestiona seriamente su “permanencia” no sólo entre unas pocas personas sino en sectores muy amplios en toda la sociedad— las personas están formadas y confinadas, “encerradas” en el sistema dominante existente. Por eso es que, como fenómeno general (pero no algo para convertirse en dogma), en tiempos de crisis aguda, ese cambio fundamental se vuelve posible.

    Así que, ¿cuáles son las condiciones necesarias para una revolución? Como se explica en “Este es un momento poco común en que la revolución se vuelve posible”:

    Una revolución se vuelve posible, incluso en un país poderoso como Estados Unidos, cuando se hayan gestado tres factores principales:

    Una crisis en la sociedad y en el gobierno que sea tan profunda y que trastorne tanto “la manera acostumbrada de hacer las cosas”, que aquellos que nos han gobernado, durante tanto tiempo, ya no puedan hacerlo de la forma “normal” la que, por su condicionamiento, la gente acepte.

    Un pueblo revolucionario que cuente con millones y millones de personas, cuya “lealtad” a este sistema se haya roto, y su determinación de luchar por una sociedad más justa sea más grande que su temor por la represión violenta de este sistema.

    Una fuerza revolucionaria organizada —conformada por cantidades cada vez más grandes de personas, de entre los más oprimidos pero también de muchas otras partes de la sociedad— una fuerza que se base en el enfoque más científico para impulsar y luego llevar a cabo una revolución y que trabaje sistemáticamente por aplicar ese enfoque, y a la cual masas de personas recurran cada vez más para que las dirija a fin de realizar el cambio radical que se necesita con urgencia.

    Estos factores para la revolución, en su conjunto, claramente no existen en este momento — pero, para repetir, éste es uno de los momentos poco comunes en que sería posible gestar estos factores para la revolución.

    Sin ser mecánico al respecto, tiene una clara importancia comprender, de manera viva, el rol de estas tres condiciones —y su interconexión continua, o relación dialéctica tal como diríamos— respecto a la posibilidad de una revolución. En esencia, la primera condición existe ahora, y esta situación se está intensificando constantemente — en particular mediante el avance acelerado implacable del régimen fascista de Trump.

    En cuanto a las segunda y tercera condiciones, se encuentran seriamente “rezagadas” en relación al desarrollo de la primera condición. En cuanto a la segunda condición, si bien hay millones, y decenas de millones, de personas que están profundamente consternados e indignados debido a los atropellos intensificados del régimen fascista de Trump, hasta ahora ha habido muy poca (casi nula) sed y búsqueda de una solución radical fuera del marco del sistema existente. Algo estrechamente interconectado en particular con el estatus de las cosas en relación con la segunda condición, aunque sí existen fuerzas comunistas revolucionarias basadas en el nuevo comunismo, en este momento éstas se han quedado muy cortas a lo que con urgencia necesitan ser, tanto cuantitativamente (números muy reducidos) como cualitativamente (una comprensión y aplicación muy dispares del nuevo comunismo).

    En el contexto de la situación cada vez más profunda, y que sigue intensificándose en general en torno a la primera condición, con la dialéctica entre las atrocidades del régimen y la resistencia en contra, hace falta tomar la iniciativa para transformar las segunda y tercera condiciones, mediante lucha — tanto lucha contra el sistema opresivo y la intensificación de sus atrocidades bajo el régimen fascista de Trump, como la feroz lucha ideológica que hay que librar para elevar la vista de la gente más allá de los límites estrechos de este sistema, a fin de ganarnos a cantidades rápidamente crecientes de personas (lo que incluye entre los que hoy todavía no están en movimiento) para que reconozcan y aprovechen la necesidad y la posibilidad de una revolución real para barrer con este sistema en su conjunto — que, junto con sus atrocidades generales en marcha, ha engendrado el régimen fascista de Trump.

    Como se ha enfatizado en previas obras mías (y de otros), lo que se necesita es una repolarización —para la revolución— que supone la lucha crucial contra el régimen fascista de Trump pero también el reconocimiento de que este fascismo ha surgido del desarrollo particular del sistema de explotación y opresión en Estados Unidos, en el contexto del mundo más amplio, y es todo este sistema del capitalismo-imperialismo el que tiene que desaparecer.

    Una vez más, la realidad es que éste es un momento poco común en que es posible una revolución para abolir y arrancar de raíz este sistema, y crear un sistema fundamentalmente diferente y mucho mejor. Y no se debe desperdiciar este momento poco común —ni despilfarrarlo, descartarlo— sino que todos los que, en cualquier momento dado, anhelan y buscan una forma totalmente diferente, muy liberadora y edificante en que las personas podrían vivir y relacionarse unas a otras, deben aprovecharlo, y actuar al respecto.

    Si bien la realidad objetiva —en particular la dominación de este sistema sobre la gente, no sólo en la forma material de la explotación y la opresión, sino también en cuanto a la cultura y la ideología y la manera en que las personas están condicionadas a pensar— si bien todo esto es un importante factor en las dificultades las que estamos experimentando en el proceso de ganarnos a las personas hacia la revolución, con el nuevo comunismo como fundamentación y lineamiento, la realidad es que las deficiencias significativas entre los partidarios del nuevo comunismo también han contribuido a esto. En esencia, se trata de actuar de manera sistemática, o no, sobre la base del nuevo comunismo, sobre todo su método y enfoque científico, y sobre esa base llevar a cabo el trabajo necesario, y desarrollar la lucha necesaria, para ganarnos a la gente, sobre esa fundamentación básica sólida, a comprender la necesidad profunda, y la verdadera posibilidad, de una revolución real —sí, incluso en Estados Unidos, el país capitalista-imperialista más poderoso— y por qué no existe nada que tenga mayor sentido que trabajar por hacer nacer esta revolución. En la medida en que eso no se ha hecho de manera sistemática, representa un motivo importante por el que las filas de los revolucionarios seguidores del nuevo comunismo no estén superando los obstáculos muy reales que tienen que superar a fin de continuar fortaleciéndose, cuantitativa así como cualitativamente, de la manera que tienen que hacerlo con urgencia.

    Para expresar las cosas en términos contundentes —pero científicos—, no se trata únicamente de que la humanidad está al borde del precipicio… sino también lo está el “proyecto comunista”, y la importante brecha que se ha abierto con el nuevo comunismo, el cual representa el único camino a un futuro digno en el que vivir para las masas de la humanidad y en lo fundamental para la humanidad en su conjunto.

    Volveré a tratar esta realidad profunda — y al tema general de lo que tenemos que hacer al esforzarnos con seriedad por transformar la situación. Pero, para empezar y como fundamentación respectiva, es importante examinar en mayor detalle la manera en que todos los horrores a los que la gente está enfrentada ahora en lo fundamental han surgido de la propia naturaleza y dinámicas —impulsadas por las contradicciones básicas— del sistema capitalista, en particular en estos momentos en los que este sistema ha llegado a ser un sistema basado en la explotación a nivel mundial — el sistema del capitalismo-imperialismo.

    Y es importante, a su vez, tratar la orientación, método y enfoque científico básico que lleva a esta comprensión crítica.

    Esto abarca la necesidad y la importancia de adoptar y aplicar sistemáticamente el método científico del materialismo dialéctico e histórico, en oposición a toda la sarta de nociones y racionalizaciones no científicas que contribuyen a mantener este sistema monstruosamente caduco.

    En términos básicos, el materialismo es el reconocimiento de que toda la realidad se compone de materia, y nada más — no existen fuerzas ni seres sobrenaturales, nada que no tenga una existencia material real (como una expresión importante de esto, el pensamiento humano es en sí mismo el resultado de procesos materiales reales dentro de los seres humanos, especialmente sus sistemas nerviosos y en particular sus cerebros, en interacción con el mundo material más amplio). La dialéctica se refiere al hecho de que la realidad material (incluida la sociedad humana) no es estática, sino que está llena de contradicciones, cambia constantemente y, en ciertas circunstancias, puede experimentar un cambio cualitativo importante (de una forma de materia a una forma cualitativamente diferente — como la experiencia cotidiana donde el agua que se hierve se convierte en vapor; o cuando surge una nueva especie en el proceso de evolución natural; o cuando una revolución en la sociedad humana da origen a un sistema cualitativamente nuevo — por ejemplo, cuando el socialismo resulta del derrocamiento del capitalismo). El materialismo histórico es la aplicación del materialismo dialéctico al desarrollo de la sociedad humana (así como a la naturaleza en general).

    Empecemos con lo siguiente: ¡modo de producción… modo de producción… modo de producción!

    Eso se refiere al sistema económico —la manera en que funciona— la manera en que se producen, intercambian y distribuyen las cosas. Esto constituye la base, y en lo fundamental determina el carácter, de la sociedad en general: las relaciones sociales, las instituciones políticas, las formas dominantes de pensar, y la cultura. El siguiente texto, de “Breakthroughs (Abriendo Brechas)”, ofrece una importante explicación de la relación entre la base económica de la sociedad (el modo de producción) y la superestructura (la política, que incluye las leyes, así como la ideología y la cultura), y por qué la superestructura está, y tiene que estar, en concordancia básica con la base económica:

    Aquí veamos otro componente importante del entendimiento científico marxista: la relación entre la base económica de la sociedad y la superestructura política e ideológica (las estructuras e instituciones políticas y la cultura e ideas dominantes). En última instancia —no en el sentido mecánico de que es posible reducirlo todo a esto, sino en última instancia y fundamentalmente—, la superestructura de la sociedad tiene que corresponder a las relaciones de producción subyacentes. La base económica de la sociedad, el “modo de producción” —la forma en que la sociedad realmente lleva a cabo la producción y la reproducción de los requisitos materiales para la vida y hace que la gente pueda reproducirse— establece los términos para lo que serán las instituciones y procesos políticos y para lo que serán las ideas y cultura prevalecientes. Y he señalado, por ejemplo en Los pájaros no pueden dar a luz cocodrilos, pero la humanidad puede volar más allá del horizonte, que si la superestructura de alguna manera importante o durante un período de tiempo dado está en desequilibrio, está en conflicto de alguna manera esencial, con la base económica, la sociedad se parará en seco…. Hay una interconexión entre estas dos cosas; las ideas y la cultura de una sociedad y las instituciones y procesos políticos tienen cierta “vida propia”, pero también están entretejidos estrechamente con las relaciones sociales y de producción y, en última instancia, se determinan por dichas relaciones.

    Una vez más, si de alguna manera esencial y por cualquier período de tiempo la superestructura está en desequilibrio con las relaciones subyacentes de producción, eso hará que la sociedad se pare en seco, y luego algunas fuerzas se intervendrán para intentar restaurar el “orden” con unos u otros medios, incluso con los medios más extremos.

    Para ilustrar esta cuestión básica, he utilizado la cuestión del “derecho de comer” — por qué dicho “derecho” no puede ser un principio operativo del sistema capitalista: como mencioné anteriormente, bajo este sistema, si las personas que no tienen para adquirir comida y otras necesidades básicas declararan que, pase lo que pase, tienen el derecho a éstas, y procedieran a obtenerlas sin pagarlas, todo el sistema capitalista entraría en una profunda crisis y dejaría de funcionar. Esto expresa la cuestión crítica que Marx enfatizó: los derechos se determinan por el carácter y las relaciones básicas del sistema económico (el modo de producción) y no pueden estar en conflicto fundamental con ellos; y la superestructura de la política, ideología y cultura, incluidas las leyes, será una expresión de esta realidad profunda. O, en palabras del propio Marx: “el derecho no puede ser nunca superior a la estructura económica ni al desarrollo cultural de la sociedad por ella condicionado”. (En “Pájaros y cocodrilos”, así como en “Breakthroughs [Abriendo Brechas]”, la entrevista que me hicieron a principios de 2025 y una entrevista anterior en El Show RNL [Revolución, y Nada Menos] de 2022, explico con mayor profundidad la relación entre la base económica y la superestructura y por qué, en cualquier sistema, la superestructura tiene que estar en correspondencia esencial con la base económica, el modo de producción).

    El modo de producción de cualquier sociedad dada, en cualquier momento dado, no es estático ni inmutable, sino que de manera constante está en desarrollo y está cambiando, a medida que el desarrollo de las fuerzas productivas genera cambios. (Las fuerzas productivas se refieren a la tierra, las materias primas, los edificios, la maquinaria y otra tecnología utilizada en la producción — y a las personas con sus conocimientos y habilidades, que generan cambios en las fuerzas productivas). En ciertos momentos, el desarrollo de las fuerzas productivas requiere una transformación importante, cualitativa de las relaciones de producción — lo que a su vez requiere una revolución en la superestructura, para abolir el sistema político, en particular el poder estatal, que está reforzando el viejo sistema económico (o modo de producción).

    Esto se aplica a todos los modos de producción, incluido el modo capitalista de producción, en el que tenemos que centrarnos aquí.

    (En la entrevista de inicios de 2025, hablo de lo que es el capitalismo —y lo que no lo es—, las relaciones y dinámicas básicas del capitalismo como un sistema y las maneras en que se manifiesta a una escala mundial en estos tiempos en que el capitalismo desde hace mucho tiempo se ha desarrollado y transformado en el sistema del capitalismo-imperialismo. A continuación voy a tratar algunos aspectos esenciales de esto).

    Existe una contradicción crucial y básica inherente al capitalismo como un sistema de producción e intercambio de mercancías. Como explica mi artículo Mercancías y capitalismo — y las terribles consecuencias de este sistema, Una explicación básica, una mercancía es algo que se produce con el fin de ser intercambiado, no algo para el consumo de la persona que lo produce (por ejemplo, si se producen los alimentos para su venta en el mercado, esos alimentos son mercancías; pero si los consume la persona que los cultiva, no son mercancías). En el sistema capitalista, se producen e intercambian en su inmensa mayoría las cosas como mercancías.

    Otro rasgo que distingue el capitalismo es que la fuerza de trabajo (la capacidad de trabajar en general) es una mercancía. (Esto es lo que ocurre cuando una persona llena una solicitud para conseguir un empleo: busca vender su mercancía única, su fuerza de trabajo —su capacidad de trabajar— a cambio de un sueldo, o salario). Esto se refiere no sólo a un empleo particular en una situación particular, sino a la capacidad de trabajar en general. Eso es una importante análisis y distinción.

    Eso es distinto a la esclavitud y a otras formas de explotación. Bajo la esclavitud, el rasgo que la distingue y la define es que la clase explotada es la propiedad de la clase explotadora — literalmente esclavitud. Bajo el feudalismo, por ejemplo, la clase explotada —sobre todo los siervos, los campesinos que trabajan pequeñas parcelas de tierra— están amarrados a la tierra en relaciones de las que no pueden escapar fácilmente.

    Por otro lado, la clase explotada bajo el capitalismo, el proletariado, es una clase mucho más móvil, debido a la naturaleza del capitalismo. Bajo el capitalismo, no es rentable que la clase explotadora, los capitalistas, posee materialmente a la gente a la que explota, debido a que eso requiere una gran inversión en la compra de los que posee, y luego tienen que recuperar esa inversión. Bajo el sistema capitalista, la situación es mucho más dinámica, y es probable que al capitalista que de hecho intente comprar y poseer esclavos en la forma de personas a las que explota, lo saque del negocio alguna otra fuerza. Así que esa es una distinción importante. Dada la naturaleza y las dinámicas del capitalismo, corresponde a los intereses del capitalista pagar un sueldo a los trabajadores durante el tiempo que éstos trabajen para el capitalista — y creen riqueza para el capitalista: eso le da margen al capitalista para despedir a los trabajadores, en caso de que corresponda a los intereses del capitalista, sin tener que desembolsar una suma considerable para comprar físicamente a los trabajadores, como esclavos de hecho, antes de que éstos hayan creado riqueza para el capitalista. Esa es una diferencia importante entre la esclavitud directa y la explotación capitalista — la que, una vez más, guarda relación con la naturaleza básica y las dinámicas del capitalismo, a diferencia de la esclavitud.

    La clase explotada bajo el capitalismo, el proletariado, como ya he mencionado, tiene que ser libre en dos sentidos. Libre de toda propiedad sobre los medios de producción de modo que no tenga ninguna otra opción salvo trabajar para una persona que sí los posee. No puede ser dueño de una fábrica, no puede poseer un pequeño negocio, no puede tener ningún otro medio para vivir salvo ser explotado por un capitalista. Esa es una “libertad” del proletariado bajo el capitalismo: libertad de toda propiedad sobre los medios de producción. Si no, nunca sería posible forzar a la gente a trabajar bajo las condiciones de la explotación capitalista. La otra libertad es la siguiente: tiene que ser libre de ser móvil, desplazarse, trasladarse de un lugar a otro, incluso viajar lejos del lugar donde estaba en cierto momento. Y tiene que ser móvil para que lo puedan despedir y luego volver a contratar/explotar (y ser vulnerable en su condición de desempleado, a ser aún más duramente explotado, como condición para volver a ser contratado por algún capitalista).

    Todos esos elementos diferencian al capitalismo, y la forma de explotación bajo el capitalismo, a otros sistemas de explotación.

    Lo que tienen en común todos los sistemas de explotación es que se crea y acumula la riqueza de la clase explotadora sobre la base de explotar a la clase subordinada. Eso es lo que tienen en común todos los sistemas de explotación.

    No obstante, es importante entender la particularidad del capitalismo, pues guarda relación con el dinamismo del capitalismo: qué tan rápidamente esté compelido a transformar las propias condiciones de producción, y buscar nuevos ámbitos de explotación en el país —por ejemplo, trasladar fábricas del Norte al Sur— o incluso por el mundo. Así, el capitalismo se vuelve un fenómeno global, al extender sus tentáculos por todo el mundo — abarcando, y encadenando, a masas de la humanidad y en lo fundamental a toda la humanidad.

    Además, existe la contradicción fundamental del capitalismo —la cual es distinta, una vez más, a la de los demás sistemas explotadores— la contradicción entre la producción socializada y la acumulación privada. Bajo el capitalismo, vemos fábricas en que literalmente miles de personas trabajan bajo un techo, con una división de trabajo —en que los individuos llevan a cabo distintas tareas, por ejemplo, en un línea de montaje— y en general millones y de hecho miles de millones de personas participan en la producción y transporte de los artículos producidos, lo que incluye las cadenas de suministro del capitalismo internacional, y así sucesivamente. Eso es distinto, una vez más, a los otros sistemas de explotación; aunque grupos de personas trabajaban juntos en la esclavitud, o lo que sea, eso es distinto a la masiva socialización de la producción bajo el capitalismo, que es un rasgo que define el capitalismo. No obstante, la acumulación de lo que se produce y la riqueza resultante no es social — es privada, en las manos de distintos capitalistas en competencia. Y tiene importancia la frase “distintos capitalistas en competencia” debido a que resulta en la anarquía del capitalismo, y contribuye a ésta, en la que constantemente hay trastornos y unas empresas se apoderan de otras. En los medios de comunicación vemos a estas gigantescas fusiones de empresas, y demás. En ese sentido, se trata de un sistema muy dinámico. Y su dinamismo, como señaló Marx, de hecho ha creado la base material para un sistema distinto, radicalmente diferente y mucho mejor, en el que la sociedad en su conjunto resuelva la contradicción entre la producción socializada y la acumulación privada, mediante su gobierno, el que se apropie socialmente de los medios de producción y la riqueza que se produzca, y luego la utilice por los intereses de las masas de personas para satisfacer sus necesidades fundamentales, no solo en lo material sino en las esferas culturales, intelectuales, etc. (Los medios de producción bajo el capitalismo en sí son el resultado de la producción social).

    Esta contradicción básica del capitalismo —entre la producción socializada y la acumulación privada (o apropiación privada)— lleva, o contribuye, a la anarquía del capitalismo por el hecho de que la acumulación privada no se trata de una sola clase capitalista que acumule en colectivo sino de capitalistas distintos en competencia que acumulan en rivalidad unos contra otros. Y de fondo esto se manifiesta a una escala internacional, incluida la forma en que diferentes países capitalistas están en rivalidad y contienda unos contra otros, incluso al extremo de librar guerras, lo que ya ha ocurrido en dos ocasiones en dos guerras mundiales devastadoras.

    Además del análisis de esto en Breakthroughs (Abriendo Brechas), el carácter y contradicciones básicos del modo de producción capitalista-imperialista se desarrollan con mayor profundidad en el artículo de Raymond Lotta en Demarcations n.º 3: Sobre la “fuerza impulsora de la anarquía” y la dinámica del cambio, Un agudo debate y urgente polémica:  La lucha por un mundo radicalmente diferente y la lucha por un enfoque científico de la realidad.

    Volvamos a las mercancías. Al centro de todo esto, de todas las contradicciones esenciales del capitalismo, se halla la contradicción inherente a las mercancías, siendo una parte integral de las mercancías. Marx, por una razón muy importante, inició su gran obra, El capital, examinando el desarrollo de las mercancías. Debido a que la contradicción de las mercancías en última instancia está al centro de las contradicciones del capitalismo. ¿A qué me refiero por eso? Para que una mercancía rinda remuneración, que recupere algo a cambio, existen dos cualidades que tiene que tener. Una, un valor de uso: en otras palabras, tiene que tener uso para alguna persona o grupo de personas, o grandes números de personas (eso puede referirse a algo que prefieren, no necesariamente a un uso en el sentido material más estrecho, de satisfacer una necesidad material). Pero tiene que tener uso para las personas. Tiene que tener valor de uso. Y tiene que haber realizado un valor de cambio: de hecho tiene que venderse o cambiarse en el mercado a fin de que se realice el valor de cambio. (El valor de cambio de una mercancía se determina por la cantidad de trabajo socialmente necesario que se utiliza en su producción).

    En otras palabras, en palabras sencillas, creas cosas y tienes que venderlas — o si no, estarás en un gran lío. El motivo de ese gran lío es que no empieces desde cero al poner las mercancías en el mercado. Para crear la mercancía en primer lugar, hay que gastar mucho. Conseguir materias primas, trabajarlas, pagar a personas, pagar por una instalación en que esto se realiza, y así sucesivamente. Por eso, esta mercancía cuando entre al mercado, ya contiene mucho valor (valor que, a su vez, se determina por la cantidad de trabajo socialmente necesario, en cada etapa, que se utiliza para su producción), pero ese valor también supone gastos que tú, como productor de la mercancía, ya has desembolsado (y en el caso del capitalista, éste está explotando a otras personas a fin de producir esta mercancía, o mercancías). Así que entra al mercado, pero el problema es que ya has desembolsado los gastos para hacerlo, pero nadie puede conocer —debido a todos los capitalistas en competencia— nadie puede conocer qué cantidad del producto, o si algo del producto, de hecho va a consumirse, si de hecho va a realizar su valor de cambio potencial.

    Así que esto contribuye a la anarquía del capitalismo, debido a que todos estos diferentes capitalistas están colocando productos en el mercado en una competencia de unos contra otros, pero toda una serie de factores pueden influir en que un producto específico, o incluso los productos en general, en realidad encuentren algo a cambio, es decir dinero, en alguna u otra forma como la forma más común de intercambio. Así que, una vez más, empezando con esta célula básica de la sociedad capitalista, que generaliza la producción de mercancías, con esta célula de la mercancía, se ve el desenvolvimiento de todas las contradicciones en el capitalismo en torno a la necesidad de apoyarse concretamente en el valor de uso a fin de realizar el valor de cambio — en otras palabras, a fin de recuperar lo que se ha invertido, y con la esperanza de obtener más de modo que se pueda expandir y competir.

    Ahora bien, eso es lo que se oculta, obviamente, en la vida cotidiana y a los ojos de la mayoría de las personas. Éstas no lo comprenden. La opinión común —y los social-demócratas y personas progresistas, y toda esa gente que simplemente dice “no me gusta el capitalismo, odio el capitalismo, estoy en contra del capitalismo”, pues piensan que es simplemente avaricia. Pero existen dinámicas internas del capitalismo que conducen a la anarquía, conducen a la despiadada competencia y conducen al conflicto, no sólo entre los explotadores y los explotados sino también entre los propios explotadores unos contra otros, incluso al nivel de la contienda y guerras entre estados capitalistas.

    Pero todo eso está arraigado en última instancia en esta contradicción inherente, e integrada en estas mercancías, que se generalizan bajo el capitalismo. En muy raras ocasiones, una parte minúscula de esta situación es que las personas producen y utilizan (consumen) los artículos que producen por su cuenta sin colocarlos en el mercado y sin obtener algo a cambio. Pero en un sistema capitalista altamente desarrollado, claramente todo eso no es tan aparente a la gente. Por ejemplo, al tomar tu móvil y ponerlo a escanear para hacer un pago, no te das cuenta que debajo de todo eso hay todo un montón de trabajo en marcha y todo un montón de intercambio de mercancías incluida la mercancía de la fuerza de trabajo. 

    Así que este sistema resulta en tremendas consecuencias que ahora se han manifestado extremadamente bajo este sistema del imperialismo, en especial tal como se está topando con sus límites, este sistema capitalista-imperialista. No sólo consecuencias para los que están duramente explotados, como los niños en el Congo, las mujeres en Bangla Desh, y la gente en Egipto y por todo el mundo, en América Latina, sino también las consecuencias para el medio ambiente, el peligro de una guerra nuclear — las consecuencias para la sociedad en general en cuanto a la manera en que se ha pervertido para que se conforme con las dinámicas del capitalismo.

    Así que para los que están explotados bajo este sistema, la única manera fundamental de salir a su condición de explotados y eliminarla es abolir el sistema en su conjunto. Sin hacer eso, pues constantemente van a volver a forzar a las personas a subordinarse a los términos del sistema. Por eso, utilizo la expresión de obligar a “marchas forzadas” a la gente. A la gente las dinámicas del sistema la están condicionando, compeliendo, limitando y obligando a marchas forzadas en cierta forma. Y siempre que vivan dentro de los límites esclavizantes de dicho sistema, como individuos no tienen ninguna alternativa real y ninguna opción real, o son muy limitadas. Quizá individuos particulares puedan cambiar de posición, pero, como señaló Marx, en el caso de las masas de personas, éstas no pueden cambiar sus condiciones salvo con la abolición del sistema opresiva.

    He enfatizado tanto el modo de producción… modo de producción… modo de producción, debido a que es fundamental. Pero sería dogmático y estaría mal abordar esto de manera mecánica, como si el modo de producción y las relaciones que abarca fueran las únicas relaciones importantes en la sociedad. En cuanto a las “4 Todas” de las cuales hablaba Marx, incluye las relaciones sociales que corresponden a las relaciones de producción en las que se basa la explotación de clases, o en que se basan las relaciones de clase. Y eso es una de las cosas que dice la gente a manera de una supuesta crítica al marxismo: “Bueno, el marxismo aborda únicamente las clases, no las razas, no las mujeres…”. ¡No es así! En su representación de esas “4 Todas”, lo aborda todo. Reconoce que el modo de producción es fundamental, pero también existe todo un complejo de relaciones que están interconectadas y en última instancia están basadas en el modo de producción como los cimientos, pero también tienen vida propia, por decirlo así, y una cultura que se desarrolla en relación concomitante. No se trata simplemente de que la cultura imperante prevaleciente refleje únicamente el modo de producción, en un sentido lineal; también refleja las demás relaciones sociales — la opresión racial, la opresión de las mujeres, la opresión por motivos de género en general, etc. Y refleja la manera de abordar el medio ambiente. Todo eso se refleja en la cultura, en la superestructura, en la ideología y la política de la sociedad que en última instancia, en esencia y en lo fundamental, se basa en el modo de producción, pero no se puede reducir a eso. Es muy importante no ser reduccionista al respecto.

    Así que aquí tenemos dos temas importantes. Modo de producción… modo de producción… modo de producción — que es fundamental. A la vez, existe todo un complejo de relaciones sociales concomitantes, que no se debe y no se puede ignorar si se propone gestar cualquier tipo de cambio positivo.

    (Se comentan estas relaciones en mayor detalle en “Breakthroughs [Abriendo Brechas]” así como en Los pájaros no pueden dar a luz cocodrilos, pero la humanidad puede volar más allá del horizonte, los que están disponibles en mis Obras escogidas).

    Para volver a la cuestión de una revolución para transformar la sociedad —y esto se aplica en especial a la revolución comunista como la transformación más fundamental, una transformación histórica— la que ocurre, y debe ocurrir, únicamente puede ocurrir, en la superestructura. No se hace una revolución en el modo de producción. No es posible cambiar en lo fundamental el modo de producción sin cambiar el sistema en su conjunto — y en particular el sistema de gobierno, el poder estatal, que mantiene y apuntala el modo de producción (y las relaciones sociales correspondientes). Se hace una revolución en la superestructura, que apuntala ese modo de producción, de manera que sea posible romper ese apuntalamiento, y de ahí pasar a trabajar en torno al modo de producción y las relaciones sociales. Y hay que derrocar el viejo poder estatal capitalista, la dictadura concreta de la burguesía, que impone la explotación y opresión, y en su lugar, hay que establecer un poder estatal socialista (la dictatura del proletariado) — con el objetivo de abolir la explotación y opresión, no solo en un país socialista específico sino a la larga y en lo fundamental en el mundo en su conjunto. Al realizar el comunismo, por todo el mundo por fin se pondrá fin a cualquier necesidad o base para una dictadura de cualquier tipo, y en lugar de eso, se creará una comunidad mundial de seres humanos, basada en los principios de la cooperación y la toma de decisiones colectiva, y dando cada vez mayor ámbito al florecimiento de los seres humanos sobre esos cimientos y en ese marco.

    La necesidad fundamental y objetiva más decisiva de esta revolución socialista y el nuevo poder estatal socialista es la transformación radical de la economía (el modo de producción), a fin de arrancar de raíz la base para toda explotación, toda situación en que una parte de la sociedad acumule riqueza, y poder, mediante el control, dominación y lucro con el trabajo de otros. Esta transformación de la economía es la base en que se puede y se debe transformar las relaciones sociales (de raza, sexo y género, y otras relaciones sociales), junto con la cultura y moral prevalecientes, a fin de eliminar las divisiones opresivas. Ya he abordado la manera en que hay que tratar esto de manera dialéctica, no mecánica ni reduccionista.

    La transformación del modo de producción también constituye los cimientos —no la totalidad, sino los cimientos— para llevar a cabo la orientación y responsabilidad internacionalista de apoyar el avance de la revolución comunista por todo el mundo, a partir de comprender científicamente que en última instancia puede darse la eliminación y desarraigo cabal de las relaciones opresivas y explotadoras únicamente con la realización del comunismo, que a su vez únicamente se puede lograr a nivel mundial. (Aunque aquí un examen mayor de aspectos esenciales del internacionalismo y el avance hacia el comunismo rebasa el ámbito de lo que puedo abordar aquí, diversas obras en revcom.us —entre ellas “Breakthroughs [Abriendo Brechas]”, “Pájaros y cocodrilos” y “Poner fin a la explotación, y a toda opresión”, incluidas las notas de ese artículo, que en sí son importantes— contienen un examen importante al respecto. Además, contiene un examen muy importante de este tema la polémica “¿Comunismo o nacionalismo?” de la Organización Comunista Revolucionaria, México, que aparece en la e-revista teórica Demarcations, No. 4).

    A la vez, como he venido enfatizando, no existe una relación “estática” y “unidireccional” entre la base económica de una sociedad (el modo de producción) y la superestructura de política, ideología y cultura, así como las relaciones sociales. Existe una relación dialéctica —una relación de estire y afloje, en la que la base económica constituye los cimientos, que en general establecen las condiciones, pero otras relaciones, y la superestructura, ejercen un impacto e influencian el carácter y el rumbo de la base económica. En el caso de que haya intención de desarrollar el modo de producción sobre la base de relaciones que no supongan explotación, pero las relaciones sociales son opresivas, y la política, la ideología y la cultura promuevan la opresión y explotación, se socavará fuertemente, y en última instancia se revertirá, el desarrollo de un modo no explotador de producción.

    Lo siguiente (del libro El Nuevo Comunismo, que también se cita en “Breakthroughs [Abriendo Brechas]”), sintetiza las dinámicas esenciales que operan en la relación entre el modo de producción y la transformación de las relaciones sociales para abolir la opresión:

    [E]n última instancia, el modo de producción sienta las bases y pone los límites para el cambio, en cuanto a la manera de tratar cualquier problema social, como la opresión de las mujeres, la opresión del pueblo negro o de los latinos, la contradicción entre el trabajo intelectual y el trabajo manual, la situación con el medio ambiente o la situación de los inmigrantes, etc. Aunque todas esas cosas tienen una realidad y dinámicas propias, y no se pueden reducir al sistema económico, todas ocurren en el marco y en medio de las dinámicas fundamentales de ese sistema económico; y ese sistema económico, ese modo de producción sienta las bases y establece los límites fundamentales del cambio con respecto a todas esas cuestiones sociales. Por lo que, para deshacerse de todas estas diferentes formas de opresión, es necesario tratarlas en sí, pero también es necesario hacer cambios fundamentales al sistema económico para crear la posibilidad de poder llevar a cabo esos cambios en términos fundamentales. En otras palabras: Es necesario tener un sistema económico que no impida hacer esos cambios y que, por el contrario, no sólo permita sino que siente una base favorable para hacer esos cambios.

    Todo esto, una vez más, se puede lograr únicamente sobre la base de una revolución, en la superestructura, para establecer el poder estatal socialista (la dictadura del proletariado) en lugar del poder estatal capitalista (la dictadura de la burguesía).

    Desde la perspectiva fundamental de avanzar más allá de los horrores del capitalismo-imperialismo —y en términos más inmediatos, a fin de abrir el camino hacia la posibilidad de relaciones decentes en Estados Unidos y en el mundo en general—, es crucial derrotar y expulsar al régimen fascista de Trump, sobre la base de una masiva movilización no violenta pero sostenida y decidida, con la participación de personas desde muchas perspectivas políticas diversas, tal como Rechazar el Fascismo ha llamado a hacer y por lo que ha venido trabajando activamente.

    Respecto a esta lucha contra el fascismo de Trump y MAGA y la lucha por el futuro, tenemos las siguientes posibilidades:

    ** Primero, una consolidación fascista con todo lo que eso implica: que el régimen de Trump permanezca en el poder e imponga brutalmente su reino de terror y atrocidades, al interior de Estados Unidos y en el resto del mundo. Las cosas ya han avanzado muchísimo en este sentido — y esto sigue enfatizando la importancia crítica de una masiva movilización contra este régimen con el objetivo de sacarlo del poder concretamente.

    ** Segundo, que mediante una combinación entre una lucha no violenta masiva pero decidida desde abajo, en interpenetración con las contradicciones muy reales, agudas y crecientes en la cúpula, se saque del poder al régimen.

    ** Tres, que el torbellino de acontecimientos conduzca a una situación en que una revolución, para abolir el sistema entero, se presente de forma inmediata y aguda como la necesidad, incluso a fin de sacar del poder al régimen fascista de Trump. O, se saque del poder al régimen, sin darse una revolución. En tal caso, la destitución del régimen muy probablemente conduciría al menos a un enfriamiento temporal de la lucha desde abajo, suscitando ilusiones, y nuevos desafíos — pero una resolución revolucionaria fundamental todavía podría ser posible (si bien ciertamente sin garantías, especialmente en términos muy inmediatos). Al mismo tiempo, una verdadera guerra civil es una posibilidad real en tal situación, en el caso de que las fuerzas fascistas, al interior de la clase dominante así como en la sociedad en general, se nieguen a aceptar una derrota y destitución del régimen de Trump, y recurran a una guerra civil para volver a establecer el dominio fascista.

    A la luz de esto, y de las consecuencias generales de permitir que este régimen fascista permanezca en el poder, lo que enfatizo en mi e-mensaje 111 tiene una importancia crucial: “Nosotros, los revcom, tenemos seriedad —y todas las personas decentes necesitan tener seriedad— acerca de realmente derrotar a este fascismo de Trump y MAGA”. Y:

    Uno de los principios más fundamentales del nuevo comunismo que he desarrollado es la necesidad de sistemáticamente abordar las cosas de manera seria y científica — y esto significa hablar de manera franca y honesta acerca de cuáles son nuestros objetivos. Como dije al principio, nosotros los revcom (comunistas revolucionarios, basados en el nuevo comunismo) tenemos seriedad acerca de derrotar a este fascismo — debido a que este fascismo representa un horror muy concreto no solo para la gente en Estados Unidos sino para la gente en todo el mundo.

    Al mismo tiempo, como he subrayado en repetidas ocasiones, el sistema del capitalismo-imperialismo y su desarrollo a lo largo de la historia de Estados Unidos han engendrado este fascismo, lo que ha crecido del propio suelo de ese sistema. Por su propia naturaleza, este sistema ha engendrado continuamente horror tras horror, y únicamente una revolución real puede abrir el camino para poner fin definitivamente a las terribles atrocidades y a los sufrimientos innecesarios que constantemente causa este sistema.

    Nosotros, los revcom, seguiremos trabajando urgentemente para ganarnos a la gente, primero a miles y luego a millones de personas, para que vean la necesidad de una revolución — y actúen en torno a dicha necesidad. Si resultara que un movimiento masivo de hecho lograra derrotar al fascismo de Trump y MAGA, sin que eso implicara el derrocamiento revolucionario de todo el sistema del capitalismo-imperialismo, pues ¡ciertamente no estaríamos “decepcionados”! Reconoceríamos la gran importancia de esta victoria, para la causa de la humanidad. Y seguiríamos trabajando incansablemente para llevar adelante la lucha hacia el objetivo de la revolución que es necesaria para poner fin a los horrores interminables de todo este sistema del capitalismo-imperialismo y crear un sistema mucho mejor — tal como se expone en la Declaración en revcom.us: NECESITAMOS Y EXIGIMOS: UNA FORMA COMPLETAMENTE NUEVA DE VIVIR, UN SISTEMA FUNDAMENTALMENTE DIFERENTE.

    En la situación actual, no han tenido éxito, al menos en términos inmediatos, los esfuerzos por expulsar al régimen de Trump, tal como están concentrados en el Llamamiento de Rechazar el Fascismo y su movilización hacia Washington, D.C., en noviembre de 2025. A la luz de esto, si bien debe continuar y continuará la resistencia contra la embestida general del régimen (y contra los diversos atropellos atroces particulares, tales como las redadas del ICE), cada vez más se atraerá la atención de las personas decentes (de manera espontánea y mediante las acciones del Partido Demócrata y aquellos que estén alineados con él) hacia las elecciones de mitad de mandato de 2026 (e incluso más allá de eso hacia 2028). Al respecto, también existen distintas posibilidades significativas:

    * Debido a una combinación de factores, podría surgir una crisis aguda y profunda para el régimen, la que pondría la destitución del régimen de manera destacada, y más o menos inmediata, a la “orden del día”, de una u otra manera. En esta conexión, una vez más tenemos la cuestión concreta de si, en el caso de una acción seria para sacar a Trump, esto podría conducir a una guerra civil en alguna forma, en que los fascistas de Trump y MAGA, incluidas figuras en las estructuras gobernantes, se nieguen a aceptar esto y se pasen a una rebelión armada.

    * El régimen de Trump podría actuar para impedir (o “retrasar”) las elecciones de mitad de mandato.

    * El régimen podría actuar en (otras) formas para mantener el control republicano sobre ambas cámaras del Congreso: “amañando” las elecciones y/o negándose a aceptar unos resultados que permitan que los demócratas ganen una mayoría en una o las dos cámaras del Congreso.

    * De alguna manera, como resultado de esas elecciones, los demócratas logren obtener una mayoría en al menos una cámara del Congreso a la vez que de todos modos el régimen de Trump permanezca en el poder, muy probablemente con la continuación del apoyo de la Corte Suprema dominada por los fascistas.

    En relación a todos estos (y otros posibles) escenarios, será crucial mantener una resistencia activa y una “estructura organizativa” básica para dar orientación y efecto a la lucha general contra el régimen fascista de Trump.

    En todo caso, lo que dice mi e-mensaje 141 seguirá siendo válido:

    “A diario lo siguiente se evidencia con cada vez mayor fuerza y crueldad: No se puede vivir con este fascismo de Trump y MAGA”.

    No es posible, en este momento, determinar cuál de estos escenarios —o quizá alguna otra situación— se desarrolle. Pero la siguiente orientación es crucial: si bien debe continuar la resistencia contra el régimen fascista, los partidarios del nuevo comunismo, sin dejar de participar activamente en esta resistencia, deben tener la firme orientación y estar preparados para llevar a cabo trabajo continuo por la revolución —trabajo teórico, político, práctico y organizativo— incluso ante la necesidad de hacer este trabajo bajo condiciones que probablemente sean cualitativamente más represivas y difíciles.

    Una pregunta muy importante al respecto es: ¿cuáles son las fuerzas para la revolución?

    Un factor claro y potencialmente muy importante es que entre los que se oponen activamente al régimen fascista de Trump, existe un cuestionamiento relativamente extenso de “qué es lo que va a ser el siguiente paso”, después de que este régimen ya no esté en el poder —y un sentimiento relativamente amplio de que la respuesta no es “simplemente volver a lo que existía antes”— aunque, en este momento, esta forma de pensar y cuestionar todavía permanece en el marco del sistema existente. Así que, al tiempo que se una ampliamente para derrotar y sacar al régimen fascista de Trump, es vitalmente importante abordar a fondo, y llevar a cabo debates y luchas basados en los principios, sobre la pregunta: ¿qué ha engendrado este fascismo y cuál a la solución fundamental a todo esto?

    Fuerzas esenciales y problemas críticos.

    El pueblo negro.

    Mi Declaración de Año Nuevo de enero de 2021 habla de los siguientes cambios importantes:

    Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial (hace 75 años), la situación del pueblo negro ha cambiado dramáticamente.... En las últimas pocas décadas, debido a la intensificación de la globalización y la automatización de la producción, en interacción con la discriminación continua, se ha eliminado una gran cantidad de los empleos en las fábricas los que les proporcionaban a los hombres negros (y a algunas mujeres negras) trabajos mejor pagados en las zonas urbanas. Al mismo tiempo, como resultado de las luchas por los derechos civiles y para la liberación negra de los años 1960 y principios de los 1970, y otros factores, se ha dado un crecimiento de la clase media negra. Pero también se ha dado un aumento de la llamada “underclass” [subclase marginada], concentrada y contenida en ghettos urbanos y que más o menos está permanentemente excluida del empleo regular en la economía “formal”.

    Las fuerzas gobernantes en la sociedad, sin capacidad de proporcionar una resolución positiva a las agudas contradicciones ligadas a estos cambios —sin capacidad de poner fin al racismo sistémico que implica una discriminación degradante incluso contra sectores económicamente más acomodados del pueblo negro, sin capacidad de integrar a grandes cantidades de los negros en la economía “formal”—, han respondido a esta situación con la encarcelación en masa de millones de varones negros (y crecientes cantidades de mujeres negras) con arrestos, juicios, condenas y penas que conllevan aún más discriminación e injusticia, y al desatar y respaldar el terror policial sistemático, el que se dirige especialmente contra las personas negras en las comunidades marginadas de las ciudades pero que puede poner en la mira a cualquier persona negra, en cualquier lugar y en cualquier momento. El intento de ejercer brutalmente “la ley y el orden”, dado que una solución más justa es imposible bajo este sistema, realza la volatilidad de toda esta situación, lo que conduce a trastornos adicionales —incluidas protestas y rebeliones completamente justificadas y justas—, situación la que, a su vez, aprovechan las fuerzas fascistas para promover su grotesca representación supremacista blanca de las masas del pueblo negro como “delincuentes” y “animales sueltos”.

    Los fascistas trumpistas aprovechan la existencia de la delincuencia, conflictos entre las pandillas y la violencia en las comunidades pobres urbanas como parte de aplicar agresivamente en general la supremacía blanca y una represión despiadada, no solo para justificar los continuos asesinatos desbocados de parte de la policía, especialmente contra el pueblo negro y los latinos, así como los indígenas, sino también ahora para movilizar a la Guardia Nacional y otras fuerzas militares en contra de la gente en las zonas urbanas con grandes poblaciones del pueblo negro, y latinos. La verdad es que, como digo en mi e-mensaje 130: “No se trata de ‘combatir la delincuencia’, sino de imponer un régimen fascista de estado policial y llevar a cabo el terror racista que está al centro del fascismo de Trump y MAGA”.

    Esos fascistas —y, de hecho, todos los sectores y representantes de la clase dominante— no reconocen y no admiten, o se niegan a reconocer y admitir, que las condiciones que constituyen la fuente fundamental de la delincuencia y la violencia tienen sus raíces en las relaciones básicas, y la ideología y cultura imperante, fomentada e impuesta por este sistema monstruosamente criminal del capitalismo-imperialismo.

    (Dos artículos importantes míos, “Es posible eliminar la opresión racial — pero no se puede hacer bajo este sistema” y “La policía y las prisiones: ilusiones reformistas y la solución revolucionaria”, examinan estos temas con cierta profundidad — muestran la manera en que todo esto tiene sus raíces fundamentalmente en este sistema, y por qué no es posible transformar esto fundamentalmente mediante reformas dentro de este sistema, pero que sí es posible hacerlo mediante una revolución real para barrer y arrancar de raíz este sistema y las relaciones y condiciones que impone a la fuerza a las masas de oprimidos y a la sociedad en general).

    Por una parte, los grandes cambios en la situación del pueblo negro, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, abarcaron un fin de la segregación por ley y la subyugación abierta del pueblo negro en el estatus de “ciudadanos de segunda clase” (en el mejor de los casos), mientras a la vez estos cambios han creado nuevas dificultades para el pueblo negro en general y la lucha por su emancipación total de los siglos de opresión y terror racista. El crecimiento de la pequeña burguesía (clase media) negra ha conducido al crecimiento del número de intelectuales negros, de los que una buena parte ha hecho importante trabajo académico para denunciar no sólo la historia sino la realidad actual de la terrible opresión a la que el pueblo negro sigue sometido. A la vez, existe el fenómeno que se examina en “Esperanza para la humanidad”, en referencia a la importante observación de Marx de que cada perspectiva de clase identifica el interés específico de la clase que representa con los intereses generales de la sociedad. En “Esperanza para la humanidad”, trato específicamente la forma en que esto se aplica al pueblo negro:

    [E]ntre los negros… en su conjunto como pueblo sufre una opresión horrible en muchas formas, entre ellas una de sus expresiones más atroces, el asesinato policial, así como la discriminación y el racismo rampantes en la sociedad entera; pero diferentes clases, capas y sectores de la población negra viven y responden a esto de maneras diferentes. Eso se ve en las personas como Beyoncé y Jay-Z. El punto de vista básico que tienen, y propagan, es, en esencia: la manera de lidiar con todo esto es consiguiendo mucha plata — pues háganse de mucho billete y asunto resuelto. Bueno, obviamente eso es el punto de vista y la aspiración de las capas burguesas, aquellos que se han convertido en capas burguesas entre los negros. Y además hay otras manifestaciones de ese mismo tipo de punto de vista entre las capas más burguesas y pequeño burguesas del pueblo negro que consideran que la solución es trabajar dentro del sistema y conseguir una mejor posición dentro de este sistema. Eso es su inclinación espontánea, su perspectiva espontánea sobre el problema y la solución. Y, entre otras cosas, esto explica por qué se dio tanto entusiasmo por tener a Obama como el primer presidente negro.

    Junto con esto, en la clase media negra, y con una importante influencia en el pueblo negro en general, se tiene el fenómeno de la “política de identidad”, que abarca una comprensión incorrecta de la causa fundamental de la opresión del pueblo negro, y de su solución concreta.

    Entre las masas del pueblo negro que no son parte de la clase negra media (o alta), y especialmente entre los jóvenes negros, definitivamente existe la influencia de lo que promueven Jay-Z y Beyoncé (y la idea general de “superarse” dentro de este sistema — o en todo caso “lograr salirse” de las terribles condiciones a las que están sometidos especialmente los negros más empobrecidos — a como dé lugar). Y los cambios que se han operado entre los negros a lo largo de las últimas décadas —entre ellos el crecimiento de la clase media negra, la eliminación de los empleos fabriles más estables para grandes números de hombres negros en especial, y la desintegración y desmoronamiento de lo que eran comunidades negras más cohesionadas que habían existido incluso bajo las terribles condiciones de opresión brutal— todo esto, a corto plazo, ha socavado la base del tipo de poderoso movimiento de liberación negra que surgió en los años 1960. (En la película Bulworth, el personaje representado por Halle Berry le da voz a cierta parte de esto, si bien no de una manera científica completamente desarrollada).

    Aunado a eso, están las acompañantes pútridas influencias culturales e ideológicas que se promueven constantemente en los medios “del espectáculo” y por el sistema en general. “Breakthroughs (Abriendo Brechas)”, Segunda parte, aborda este tema con mayor detalle. Uno de los fenómenos que señala es el “reaganismo” entre las masas del pueblo negro (y de otros): la noción de que enriquecerse por cualquier medio necesario (para invocar una perversión de la posición desafiante contra la opresión de Malcolm X).

    (Este “reaganismo”, claro está, no se ha limitado al pueblo negro, ni al período reciente en la historia de Estados Unidos. En la primera parte del siglo 19, el historiador francés Alexis de Tocqueville, en su libro La democracia en América, señala, entre otros rasgos que caracterizan a la gente en Estados Unidos, que había una codicia servil muy pronunciada, una búsqueda incansable de obtener riqueza. Si bien esto ha sido un rasgo del “carácter de Estados Unidos”, desde el comienzo, ha alcanzado nuevas alturas —o nuevos abismos— con el mayor parasitismo de este país capitalista-imperialista, en particular desde los años 1970).

    Junto con este “reaganismo”, ciertos buscavidas, “influenciadores” y otros que se promueven a sí mismos y sus intereses estrechos, a menudo lo hacen en nombre del pueblo negro, aunque esta “influencia” y promoción de hecho están en conflicto, y obran en contra de, poner fin a la continua opresión del pueblo negro en general.

    En la canción “Luchar contra el poder”, Chuck D proclama: “La mayoría de mis héroes no aparecen en ningún sello postal”. Y la realidad es que los que buscan una verdadera salida a la locura, no encontrarán “héroes” en la “cultura” podrida imperante que este sistema promueve incesantemente, en diversos sentidos.

    Condiciones desesperadas, desmoralización, una lógica de derrota — pero, a pesar de todo…

    Aquí presento un análisis importante de los grandes cambios durante el período reciente, desde los años 1960, el potencial que continúa para una revolución, y la crucial importancia de un enfoque científico de todo esto:

    Hemos visto la posibilidad de un mundo sin opresión expresada poderosamente en un pasado no tan lejano, durante el auge de lucha radical que tomó lugar en Estados Unidos y en todo el mundo durante los años 1960 y principios de los 1970. En Estados Unidos, la lucha del pueblo negro estaba al frente de todo eso, y al radicalizarse más esa lucha en oposición al propio sistema, y al crecer y cobrar influencia grupos como el Partido Pantera Negra, impulsados por la impaciencia y la osadía de los jóvenes negros, el papel avanzado de la lucha por la liberación negra venía ejerciendo un papel positivo aún más poderoso. Y, como una parte muy importante de la convicción sostenida fuerte y ampliamente en la sociedad de que no solamente era necesario sino posible ponerle fin a la pesadilla que habían soportado por tanto tiempo:

    [E]ntre los negros —a quienes siempre se nos dice que son inherentemente religiosos— cundía un distanciamiento en masa de la religión, especialmente entre los jóvenes. ¿Por qué? En vista de que las personas estaban llenas de esperanza, no creían que no hubiera esperanza para un mundo mejor. Estaban llenas de esperanza para un mundo mejor aquí mismo en este mundo. Y por lo tanto, entre los negros, se dio, por parte de los jóvenes en particular, un importante distanciamiento de la religión y de todas las viejas convenciones que acompañaban a la religión que eran influencias a favor del conservadurismo que mantenían abajo a la gente….**

    Pero no se realizaron la gran promesa del auge de lucha radical de los años 1960, ni las esperanzas que éste despertó — en lo fundamental porque las cosas no se desenvolvieron por todo el camino hasta una revolución real. Y, durante las décadas desde ese entonces, por medio de las políticas conscientes de los poderes gobernantes de fomentar el desarrollo de capas más burguesas y pequeñoburguesas entre los negros, a la vez que han mantenido y contenido a las masas del pueblo negro en condiciones de privación, opresión y represión cruel, esta realidad amarga ha resultado en que:

    Entre las masas básicas, incluido el pueblo negro…., surgió muchísima desmoralización y una sensación de derrota, y la inyección (incluso mediante políticas y acciones deliberadas de la clase dominante) de masivas cantidades de drogas intensificó más las condiciones desesperadas de las masas básicas y reforzó más la sensación de desmoralización. Muchas personas estaban muriéndose o, al recurrir a las drogas por desesperación, quedaban reducidas a miserables desdichados — la ausencia de esperanza, o la muerte, en términos inmediatos, de la esperanza que había inspirado a tantas personas, sobre una base real, en el transcurso del auge de lucha de los años 1960, lo que ahora se había amainado y se había transformado. Y esta situación se volvió aún más desesperada y desmoralizadora con el crecimiento de las pandillas en los ghettos y barrios de Estados Unidos (así como a nivel internacional), y la situación atraía a los jóvenes hacia las pandillas ante las condiciones de creciente privación y desesperación y lo que para la mayoría de ellos era la ilusión de enriquecerse, con la orientación de “enriquecerse o morir al intentarlo”, impulsada por el crecimiento del narcotráfico y la influencia de la pútrida cultura promovida en toda la sociedad que fomentaba y ensalzaba la explotación y la degradación de otros como mecanismo para triunfar en grande, en Wall Street y en el escenario mundial, o en las calles de las comunidades marginadas de las ciudades.**

    Ante todo esto, en medio de una sensación de desesperanza fatalista, de parte de grandes cantidades de personas negras se ha dado una retirada hacia la religión. Con frecuencia se dice que la religión es lo que ha permitido que el pueblo negro aguante y persevere ante todas las vicisitudes —los verdaderos horrores— a los que ha estado sometido a lo largo de su experiencia en Estados Unidos, y que esto continúa en la actualidad. Pero, esto es una lógica de derrota — se basa en la suposición subyacente de que el sistema continuará así como ha sido básicamente, y que continuarán el desprecio, discriminación, persecución, brutalización y terror contra el pueblo negro, y que lo mejor a lo que pueden esperar conseguir es de alguna manera sobrevivir, y esforzarse por prosperar, a lo largo de todo esto — o, si uno sufre en esta vida pero “queda bien con Dios”, o se somete a Alá, recibirá su recompensa en alguna “otra vida”. 

    De nuevo, se suscita de manera aguda la pregunta: ¿Cómo es posible que se emancipe por fin y totalmente al pueblo negro de los siglos de opresión, y qué relación tiene eso con la eliminación de toda opresión, de toda la gente, en todas partes?

    La respuesta es que sí es real la posibilidad de hacerlo, pero únicamente puede ocurrir sobre la base de un enfoque científico de cambiar el mundo y el entendimiento fundamentado en la ciencia de que esta opresión tiene sus raíces y su causa en el sistema del capitalismo-imperialismo —el mismo sistema que cruelmente explota y asesinamente oprime a las personas, no sólo en Estados Unidos sino por todo el mundo y está saqueando el medio ambiente natural— y que es necesario y posible derrocar este sistema por medio de una revolución real y reemplazarlo con un sistema radicalmente diferente y mucho mejor: el socialismo, cuyo objetivo final es un mundo comunista, sin ninguna opresión ni explotación de nadie, en ninguna parte….

    Quizá la religión dé la apariencia de consolar a las personas ante la opresión y la angustia a las que están forzadas a soportar, o les dé la idea de que con la religión puedan abstenerse de “hacer males” — o que, aunque quizá “hagan males”, aún tengan cierto valor. Y es cierto que, para algunas personas, sus creencias religiosas las motivan a luchar contra varias formas de opresión, y muchas personas que abordan las cosas desde un punto de vista religioso tienen observaciones y conocimientos los cuales es importante conocer y de los cuales sacar lecciones. Pero también es cierto que la religión, como una manera de pensar y una guía para actuar, confía en la invención de seres sobrenaturales que no existen, pero los que, según se dice, en última instancia configuran y controlan la realidad, incluido la suerte de los seres humanos. La religión llama a las personas a que se sometan a esos seres sobrenaturales imaginarios (o a las autoridades muy humanas que hablan en nombre de esos seres sobrenaturales imaginarios) y que observen las escrituras que en realidad no llevan a poner fin a la opresión, sino que de hecho promueven y refuerzan todo tipo de degradación y horror. (Eso es algo que ilustré muy concretamente en el libro ¡Fuera con todos los dioses! Desencadenando la mente y cambiando radicalmente el mundo, particularmente con respecto a las tres principales religiones monoteístas [de un solo dios]: el judaísmo, el cristianismo y el islam). De esta manera, la religión está en directa oposición a asumir un enfoque consecuentemente científico de entender la realidad y emprender una lucha fundamentada en la ciencia para poner fin a toda opresión….

    No es ni posible ni corresponde a los principios forzar a las personas a abandonar las creencias que sostienen en un momento dado — y nadie nunca debería intentarlo. En los términos más fundamentales, la emancipación —de toda forma de esclavitud y opresión— debe ser el acto voluntario y consciente de las personas. Pero es muy necesario e importante desarrollar la lucha ideológica, conforme a los principios, pero de la forma tan firme que sea necesario, para ganar a las personas a asumir un enfoque científico de conocer, y cambiar, el mundo y romper con las formas de pensar que de hecho contribuyen a mantener oprimidas a ellas, y a otras personas.

    Una vez más, es cierto que muchas personas religiosas toman parte ahora en luchas importantes contra la opresión; también es cierto que muchas personas religiosas figurarán entre los millones que participarán en la revolución para deshacerse de este sistema opresivo en su conjunto. Pero, esta revolución, y la lucha continua para eliminar toda opresión y plasmar la emancipación real y completa, tienen que contar con la dirección de aquellos, de entre los más oprimidos, y también de entre otras personas, que han asumido un enfoque científico de cambiar el mundo y que han roto con la esclavitud mental de la religión, en adición a las demás maneras de pensar que promueven la opresión, o que al menos la racionalizan y la justifican objetivamente.

    (Esto es de mi artículo Bob Avakian: “Sobre emanciparse de la esclavitud mental y de toda opresión”. Las partes que se indican con ** son citas de Esperanza para la humanidad - sobre una base científica, Romper con el individualismo, el parasitismo y el chovinismo pro estadounidense. Además, un importante análisis al respecto se halla en mis e-mensajes 91-94 @BobAvakianOfficial, sobre la pregunta crucial: “Una lucha profunda por el alma del pueblo negro: ¿un pueblo derrotado  O un pueblo revolucionario?)

    A pesar de todo a lo que este sistema ha sometido al pueblo negro, y de todas las formas en que ha trabajado para degradarlo, permanece, en las profundidades del alma del pueblo negro, un “deseo sentido muy profundamente de liberarse de estos largos siglos de opresión”.

    Dada la naturaleza abiertamente racista del régimen de Trump —y el hecho de que el renacimiento del racismo más burdo, grotesco y vil está al centro de la embestida fascista del régimen—, “Las personas negras deberían estar en las primeras filas en la lucha para derrotar al fascismo de Trump y MAGA”, como señalo en mi e-mensaje 116. Es un hecho contundente, evidenciado a diario, que:

    Los fascistas de Trump y MAGA hubieran estado del lado de la Confederación esclavista en la Guerra Civil, en la lucha por mantener, y expandir, la esclavitud….

    Tras la derrota de la Confederación esclavista en la Guerra Civil en Estados Unidos, estos fascistas de Trump y MAGA hubieran estado del lado del Ku Klux Klan, con sus repetidos linchamientos y otras formas de terror para reforzar la segregación abierta y la discriminación brutal. [Esto es de mi e-mensaje 113.]

    De manera aún más fundamental, el pueblo negro tiene un papel crucial que desempeñar en hacer que se realice una revolución verdaderamente emancipadora hasta el final. Y es una verdad profunda que:

    Existe el potencial de que algo de una hermosura inaudita surja de una incalificable fealdad: de que el pueblo negro juegue un papel crucial para, por fin, deshacerse de este sistema que no sólo lo ha explotado sino que por tanto tiempo y de tantas formas lo ha deshumanizado, aterrorizado y atormentado —deshacerse de todo este sistema de la única manera posible— luchando por emancipar a la humanidad, para poner fin a la larga noche en que la humanidad ha estado dividida en amos y esclavos, y en que las masas de la humanidad han sido azotadas, golpeadas, violadas, masacradas, encadenadas y amortajadas en ignorancia y miseria.

    Y permítanme repetir una parte importante de esto:

    [D]eshacerse de todo este sistema de la única manera posible — luchando por emancipar a la humanidad.

    Otro aspecto importante de la situación hoy es que, en términos fundamentales, los mismos grandes cambios que se han operado debido al funcionamiento del sistema capitalista-imperialista han creado el terreno propicio para el crecimiento del fundamentalismo religioso, así como las pandillas, especialmente en el tercer mundo, pero también entre las masas oprimidas en los países imperialistas como Estados Unidos. Tanto las pandillas, cárteles y demás, como el fundamentalismo religioso entre las masas de personas, surgen de los trastornos y dislocaciones, así como de las privaciones, creados por este sistema, a escala mundial así como en países específicos. Y la única alternativa a todo eso, que en realidad corresponde a los intereses de las masas de personas envueltas en esta situación, es una revolución para derrocar este sistema y arrancar de raíz las condiciones que está imponiendo a dichas masas, y en última instancia a la humanidad en su conjunto.

    Inmigrantes.

    Tal como se manifiesta cruelmente todos los días, los inmigrantes, en especial aquellos de lo que Trump considera “países pozos de mierda” en el tercer mundo, están singularizados por el ICE, y por otras fuerzas represivas del régimen de Trump. Entre ellos no sólo figuran las personas indocumentadas sino aquellos que cuenten con estatus legal, e incluso ciudadanos (respecto a que Trump brama de eliminar la ciudadanía de muchos).

    Para repetir la primera línea de mi e-mensaje 124: “Todo el régimen fascista de Donald Trump está envuelto en una contradicción de su propia creación: las continuas Grandes Mentiras de Trump”.

    Desde su regreso al poder, en enero de este año (2025), Trump ha violado repetidamente la Constitución y el debido proceso legal, pisoteando despiadadamente lo que se supone son los derechos básicos de las personas, ya sean inmigrantes sin documentos, residentes legales o ciudadanos.

    Un ejemplo concentrado de esto han sido las redadas contra los inmigrantes por parte del régimen de Trump, y sus medidas para deportarlos velozmente —lo que incluye a una prisión-cámara de tortura en El Salvador— sin una audiencia ni siquiera la oportunidad de hablar con un abogado….

    … en cuanto a las elecciones de 2024, … lo que estaba al frente de la campaña de Trump fue repetir las mentiras racistas de su primera campaña presidencial (2016) —calumniando a millones de inmigrantes como criminales, violadores y asesinos—, cuando la inmensa mayoría de los inmigrantes, con o sin documentos, son simplemente personas comunes que buscan una vida mejor para sí y sus familias, y que hacen importantes aportes a la sociedad.

    Así que, dado que la realidad es que no existen hordas de criminales inmigrantes monstruosos, a fin de llevar a cabo su perversa “promesa” de campaña de perseguir y deportar masivamente a los inmigrantes, ¡los golpeadores de Trump están persiguiendo a los inmigrantes, entre ellos a los niños, en su día a día —en el trabajo, la escuela, una tienda, una iglesia, en sus hogares— o cuando se presentan a sus audiencias de estatus migratorio programadas regularmente! 

    Todo eso ha suscitado protestas y resistencia masivas sostenidas. Han participado inmigrantes provenientes de América Latina, así como de otras partes del mundo, y personas que son ciudadanos pero que tienen familiares y amigos con un estatus menos seguro; y esto también ha activado a personas de otras partes de la sociedad.

    Todo esto demuestra el potencial de los inmigrantes, con o sin documentos, como una poderosa fuerza, no solo en la lucha inmediata contra el régimen fascista de Trump sino, más allá de eso, en la revolución contra este sistema del capitalismo-imperialismo, que en lo fundamental es responsable de las condiciones que han impulsado a los inmigrantes a migrar, a menudo a largas distancias y frente a grandes peligros — un sistema que sigue explotando, discriminando y persiguiéndolos en los países a los cuales han emigrado.

    Estudiantes y “jóvenes educados”.

    La lucha contra la opresión y la injusticia requiere la participación activa de los jóvenes, entre ellos los “jóvenes educados” en las universidades y escuelas de estudios superiores. Para parafrasear una declaración de V.I. Lenin, el líder de la Revolución Rusa en 1917: si bien es necesario que participen activamente las personas de diversas edades, una verdad esencial es que las personas menores de 30 hacen las revoluciones. Las personas menores de 30 a menudo tienen más libertad, no están tan enchufados al sistema ni enredados en el sistema como la gente mayor, y también tienen condiciones físicas y otros atributos que posibilitan que desempeñen el papel de mayor importancia en una revolución de verdad.

    En el apogeo (hasta ahora) de la oposición al genocidio israelí contra el pueblo palestino, y al respaldo estadounidense a dicho genocidio, se dieron importantes protestas con la participación de estudiantes universitarios por todo Estados Unidos, en que los estudiantes de otros países, sobre todo del Medio Oriente, constituían una fuerza impulsora pero muchos otros estudiantes también participaron — protestas que fueron reprimidas con saña, represión que ha continuado, y se ha intensificado, con el regreso al poder al régimen fascista de Trump.

    Pero ahora, en las masivas manifestaciones que se han dado contra el régimen fascista de Trump, han faltado en gran medida los estudiantes universitarios y otros jóvenes. ¿Cómo se explica esto — y el fenómeno general de que los jóvenes, y en particular los estudiantes universitarios, en tiempos recientes, no han representado una fuerza impulsora y destacada en las positivas protestas y rebeliones políticas contra las injusticias de este sistema, ni hablar de una fuerza para la revolución, tal como representaron en el pasado, en Estados Unidos y más en general?

    Pesan factores materiales importantes. A diferencia de las generaciones anteriores, las recientes generaciones de estudiantes universitarios se han encontrado ante dificultades financieras significativas, con la carga de deudas muy fuertes que tardan mucho en pagar, y que los concentra y canaliza hacia empleos, y hasta a una educación que los prepara para empleos, que les den mayores capacidades de pagar las deudas. Así que, ese es un factor material.

    Pero también hay factores ideológicos y culturales: el individualismo que he mencionado, el relativismo y la política de identidad, la influencia del embrutecimiento por las redes sociales. Y sí se presenta la pregunta: después de todo, ¿qué tan educados están estos “jóvenes educados” hoy? Esta es una pregunta real.

    Al mismo tiempo, cunden el derrotismo y la depresión entre los jóvenes, incluidos los estudiantes universitarios. Según todos los indicios, está a un máximo histórico la ocurrencia de la depresión así como de la ansiedad en este sector de la sociedad.

    Pero, para repetir, operan el “reaganismo”, el parasitismo imperialista y el supremacismo pro estadounidense que influencian a todos los sectores de la sociedad, sin excluir a los jóvenes. A menudo las personas “progresistas” ni incluyen este supremacismo pro estadounidense, entre los “supremacismos” muy perjudiciales, tales como la supremacía blanca y la supremacía masculina, pero es un factor muy real con una poderosa influencia.

    Además, se tiene la cuestión de la “masculinidad”, que se ha promovido en las formas más grotescas durante varias décadas ya, lo que incluye a esos “machos podcasteros” y sus públicos. La misoginia entre los varones jóvenes, entre ellos los estudiantes universitarios, es un factor pronunciado en el terreno ideológico y político.

    En su libro Jesús y John Wayne: Cómo los evangélicos blancos corrompieron la fe y fracturaron una nación, Kristin Kobes Du Mez hace el siguiente balance conciso, importante respecto a los fundamentalistas cristianos “evangélicos” blancos que forman la columna vertebral del fascismo estadounidense de hoy día:

    Los evangélicos blancos han tejido este mosaico de temas, y el compromiso nostálgico con una masculinidad blanca ruda, agresiva y combativa sirve como hilo que lo hilvana en un todo coherente. El gobierno del padre en el hogar está inextricablemente ligado al liderazgo heroico en el panorama nacional, y el destino de la nación depende de ambos.

    El fascismo bruto de Trump y sus secuaces se ha vuelto tan flagrante y desvergonzado que el cofundador multimillonario de la empresa de tecnología Palantir ha llamado abiertamente a reinstaurar las ejecuciones públicas en la horca en Estados Unidos, ¡como importante forma de reestablecer el “liderazgo masculino”! (Palantir ya tiene triste fama por su tecnología de vigilancia en coordinación con el ICE y las medidas represivas generales del régimen de Trump).

    Algunas personas me han dicho que yo no debería decir lo siguiente, pero de todos modos lo voy a decir: es una desgracia la ausencia de los estudiantes universitarios, como fenómeno general, en la crucial lucha contra el régimen fascista de Trump. Y voy a agregar: Si esto hubiera ocurrido en tiempos anteriores —por ejemplo, en los años de las luchas por los derechos civiles y para la liberación negra, y el movimiento contra la guerra de los años 1960—, se habrían paralizado todos los campus universitarios a lo largo del país y los estudiantes habrían inundado las calles en protestas sostenidas.

    “Vale, boomer” — sé que tal sería una respuesta probable. Pero, en primer lugar, digo que en realidad no soy un “boomer”. Nací antes del inicio de los “años boomer” en 1946 — durante, no después de la Segunda Guerra Mundial. Pero más al grano, esa respuesta “Vale, boomer” es una tergiversación total de lo que esa generación ha representado y el tremendo aporte que hizo a la lucha contra la opresión, no solo en Estados Unidos sino por todo el mundo, en su participación en los movimientos por los derechos civiles y para la liberación negra, de las mujeres y por los derechos de la gente gay, la lucha contra la expoliación del medio ambiente, contra la guerra en Vietnam, y así sucesivamente. Ese es el verdadero legado que queda, aunque algunos, de hecho una cantidad exageradamente grande, de personas de dicha generación se ha retirado de él hacia un reformismo insulso.

    En esos años, había toda una generación, o el elemento que definía una generación, que estaba decidida a llevar a cabo el cambio radical y manifestaba apoyo para una revolución, cualquiera que fuera su concepción de la revolución.

    La noción, sostenida ampliamente en la generación de hoy, de que las generaciones anteriores simplemente jodieron tan feo al mundo, y lo dejó como legado para los jóvenes de hoy, no corresponde a la realidad material, y no se puede invocar con legitimidad como justificación por no participar activamente en la lucha de hoy por cambiar el mundo en un sentido positivo.

    Gracias a Tom Hanks y a Tom Brokaw, hemos escuchado mucha cháchara de que la generación de la Segunda Guerra Mundial era “la generación más grandiosa”. ¡Puras tonterías! La generación con mayor grandeza hasta ahora fue la generación de los años 1960. No sólo fue la generación con mayor grandeza, sino que se puede decir honestamente, que fue la primera generación que en la cualidad que la definió, reconoció y actuó —o sea, actuó en oposición a— la verdadera naturaleza del sistema en Estados Unidos, enfrentándose al poder de este sistema.

    Pero permítanme decir lo siguiente: cabe tomar todo lo que he dicho sobre “desgracia”, etc., como un estímulo para transformar esto. Sería genial que otras generaciones superaran a “la generación de los años 1960”. Asuman esto como un reto. Záfense de los límites, tanto materiales como ideológicos, y súmense a la lucha contra el régimen fascista de Trump y por un mundo mejor mediante una revolución.

    Aun así, fundamentalmente no se trata de “generaciones” — se trata del sistema. Lo siguiente aborda la realidad más profunda detrás de toda la cháchara sobre “generaciones”:

    Es muy común en estos días oír cosas expresadas en términos de generaciones, y las cuales oponen unas generaciones a otras….

    Las generaciones son agrupaciones reales en la sociedad, y las generaciones particulares tienen experiencias comunes que difieren de aquellas de otras generaciones. Pero, en primer lugar, las generaciones no son “homogéneas” — se componen de diferentes clases, nacionalidades (o “razas”), géneros, etc. Y, aún más fundamentalmente, el sistema en el cual viven las personas —sobre todo, el sistema económico (el modo de producción) y sus relaciones y dinámicas básicas, así como las relaciones sociales correspondientes (por ejemplo, las relaciones raciales y de género) y el sistema político y la cultura y las ideas dominantes que reflejan y refuerzan estas relaciones económicas y sociales— configura todo lo que las personas, de todas las diferentes generaciones, experimentan. (Esto es de mi artículo “‘Los boomers’ — ‘X, Y, Z’: El problema no son las ‘generaciones’, sino el sistema”. En esta conexión, también tiene mucha relevancia el artículo “Bob Avakian responde a Mark Rudd sobre las lecciones de los años 1960 y la necesidad de una revolución real — Expresiones infantiles de indignación, o acomodarse con este sistema monstruoso, no son las únicas alternativas”).

    Con todas las contradicciones muy reales, en Estados Unidos existen las fuerzas potenciales para una revolución verdaderamente emancipadora. En adición a lo que se ha comentado aquí respecto al pueblo negro, así como los latinos y otros inmigrantes, como señalo en “Breakthroughs (Abriendo Brechas)”, las potenciales fuerzas impulsoras esenciales y “más sólidas” para la revolución son las personas que son objeto del peor infierno bajo este sistema, las masas empobrecidas y amargamente oprimidas y reprimidas, de las cuales sí existen decenas de millones en Estados Unidos, especial pero no únicamente entre los negros, latinos e inmigrantes y otros oprimidos — aunque la revolución no puede, y no debe, limitarse a eso, sino que también debe abarcar en un sentido amplio a personas de otras partes de la sociedad, entre ellas en particular, sí, a los jóvenes y los estudiantes, que constituyen lo que deben llegar a ser una fuerza crucial en el proceso revolucionario. Tal como ha ocurrido en el pasado, un auge no sólo de rebelión espontánea sino el crecimiento de fuerzas revolucionarias entre los amargamente oprimidos, y una cultura que dé expresión a eso, pueden inspirar y activar a crecientes números de personas de otras partes de la sociedad.

    En resumen, y en términos básicos, el siguiente es el reto: mediante lucha —tanto lucha contra el sistema opresivo, como lucha contra las formas de pensar perjudiciales en la gente que en realidad reflejan y refuerzan el sistema opresivo— activar a las fuerzas impulsoras más sólidas y básicas para la revolución, y a la vez activar a fuerzas de entre todos los sectores de la población.

    En adelante, volveré a hablar de una fuerza clave para la revolución, en Estados Unidos específicamente así como en el mundo más en general, un tema del cual aún no he hablado. Pero, primero, el siguiente problema clave:

    Orientación estratégica en un mundo cambiado.

    En diversas obras, incluida “Breakthroughs (Abriendo Brechas)”, he hablado de la separación entre el movimiento comunista y el movimiento laboral. Un distintivo de los socialistas reformistas es que intentan basar las cosas, cuando menos en una medida importante, en lo que Lenin identificó como los obreros más aburguesados, o al menos sindicalizados, lo que también resulta ser una parte muy pequeña del proletariado en Estados Unidos y no es lo que constituye la verdadera base social para la revolución en la clase obrera — es decir, los sectores inferiores y más a lo hondo del proletariado que Lenin identificó al hablar del imperialismo y la escisión en el socialismo.

    Hay, obviamente, un papel para el sector inferior y más a lo hondo del proletariado en el proceso revolucionario, pero no se llevará a cabo la revolución ni se realizará el avance hacia el socialismo como resultado de una huelga general, ni simplemente al apoyarse en tal sector — y sin duda no con una orientación que apele a los intereses inmediatos y más estrechos de la clase obrera.

    Además, tenemos la realidad de que en el mundo en general, los “antiguos modelos” para la revolución no funcionarán ahora, ni siquiera en el tercer mundo, por regla general. El modelo de la revolución china, que tantos han intentado repetir —aunque Mao dijo que no se repita lo que nosotros hacemos— ese modelo de librar una lucha armada en el campo y de ahí con el tiempo llevarla a las ciudades se ha topado con condiciones objetivas cambiadas muy significativas que han presentado obstáculos muy formidables a dicha estrategia.

    Si examinamos la experiencia, por ejemplo, en el Perú en los años 1980 y 1990 y Nepal entrando a los 2000, en ambos casos hicieron avances en el campo donde el dominio del régimen opresivo está menos uniformemente impuesto, donde hay más margen de maniobra en torno a las estructuras gobernantes, y donde la gente padece un empobrecimiento muy fuerte; todos esos factores implicaron que era posible hacer ciertos avances importantes al librar una lucha armada en el campo y al activar mucho apoyo de entre las masas de personas para dicha lucha armada, por lo que no fue aplastada rápidamente en el campo. En pocas palabras, el dominio del sistema estaba menos uniformemente impuesto y no contó con tanto poder en el campo, y las condiciones de la población también se combinaron con eso para sentar una base material favorable para que la lucha armada revolucionaria recibiera mucho apoyo.

    Pero en ambos casos, tanto en Nepal como en el Perú, tropezaron con serias contradicciones que no pudieron superar una vez que intentaron llevar la revolución del campo a las ciudades, donde es necesario hacer frente a la columna vertebral del estado, a las fuerzas armadas del régimen opresivo. Y en ninguno de los casos lograron abrir paso. De hecho, se podía decir que hubo polos opuestos del mismo error cometidos en este contexto: en un caso, los revolucionarios en el Perú intentaron llevar a cabo la lucha armada como forma principal de lucha en las ciudades, antes de que se hubiera creado las condiciones para eso, y eso los llevó a unas situaciones negativas en que de hecho llevaron a cabo acciones violentas contra personas contra las cuales no debían haberlas hecho; y eso hizo que fuera más fácil reprimirlos. Por otro lado, cuando los revolucionarios en Nepal llegaron al mismo momento básico, abandonaron por completo la lucha armada y se postularon en las elecciones, para conseguir cargos electos en el gobierno, lo que sí lograron a corto plazo, pero no había cambiado nada fundamental, ni el carácter de la sociedad en general ni el carácter del estado y específicamente de las fuerzas armadas encargadas de mantener el sistema.

    Bien, las dos luchas tuvieron cualidades muy positivas, así como errores serios, que también estaban relacionados con problemas y errores ideológicos, algo que no examinaré a fondo aquí.

    Pero lo importante es que: sin, para repetir, hacer un dogma de esto y convertir la ciencia viva en dogma, es necesario reconocer que no se puede repetir un modelo así no más cuando, en primer lugar, la revolución china en sí fue una especie de excepción — no se trataba de que en todo país del tercer mundo se pudiera hacer una revolución de esa manera; pero además, más allá de eso, el hecho es que las condiciones han cambiado radicalmente en el mundo y específicamente en el tercer mundo, lo que incluye el hecho de que por primera vez en la historia de la humanidad, la mayoría de las personas viven en las zonas urbanas, y se ha despoblado el campo de una manera significativa. Ello, junto con el crecimiento de las clases burguesas en estos países del tercer mundo y su capacidad de hacer cumplir sus intereses, así como su colaboración con los imperialistas — todas esas son condiciones que han cambiado dramáticamente. Por tanto, como de hecho dijo el propio Mao, no se puede copiar y repetir así no más algo que tuvo éxito anteriormente, aunque la revolución china en un sentido general fue una tremenda inspiración y apoyo para la revolución por todo el mundo, especialmente en su momento álgido.

    Algo relacionado a esto en Estados Unidos es algo a que podemos referirnos, y a lo que nos hemos referido, como “la cuestión de George Jackson” o “la contradicción de George Jackson”. George Jackson fue un preso negro quien se transformó en revolucionario mientras estaba en la cárcel, y posteriormente las autoridades lo asesinaron en esencia por haberse transformado en revolucionario. Y él presentó las cosas así, o una de las contradicciones importantes que planteó fue la siguiente: para un esclavo (parafraseo, pero así es la esencia), para un esclavo que no espera vivir más allá del mañana, no tiene caso hablar de la revolución en un sentido distante abstracto vago. Esto es tanto cierto como una contradicción aguda para la revolución en general, pero también particular y agudamente en Estados Unidos.

    Si pudiéramos iniciar la lucha total, y sostenerla y hacerla avanzar, a partir de ahora, eso contribuiría en gran medida a la resolución de esta contradicción. Crearía la base para ganarnos a grandes números de jóvenes en particular, entre los más amargamente oprimidos pero también entre otros sectores de la población, y crearía una base favorable para desarrollar la lucha para transformar su modo de pensar — su concepción del mundo. (Esto ocurrió en la revolución china, incluso desde el inicio de la lucha armada allá). Podríamos transformar no solo la situación, sino la perspectiva, orientación y moral básicas de las masas de jóvenes oprimidos, y de otros: a qué estén dispuestos, y decididos, a dedicar la vida en la lucha, y de ser necesario ofrendar la vida.

    Pero no podemos hacer eso ahora — e intentar iniciar alguna forma de lucha total ahora, cuando las condiciones no existen para hacerla posible, conduciría a una fuerte derrota, no solo en términos muy inmediatos sino más estratégicamente, con la resultante desmoralización entre las masas de personas.

    Un principio fundamental de una revolución real es que tiene que contar con la participación y apoyo activo de masas de personas, y no la puede llevar a cabo —y no debe intentarla— un pequeño grupo de personas aislado y sin tal participación y apoyo de las masas.

    En ese sentido, lo que podemos hacer, y necesitamos hacer, es hacer preparativos activos, de manera ideológica así como práctica: preparar mentes y organizar fuerzas —luchar contra el poder (oponer una resistencia activa a la opresión y la injusticia) y transformar al pueblo, para la revolución— todo con el objetivo de crear bases para que, cuando las condiciones cuajen, o cuando sea posible cuajar las condiciones, no se pierda, o se desperdicie, la oportunidad poco común para una revolución, sino que se aprovechará activamente. Esto es importante en tanto una orientación y enfoque básico — y es particular y agudamente importante en la situación actual, que es un momento poco común en que una revolución podría volverse posible. Mediante todo esto, al trabajar sistemáticamente sobre esta base, es necesario y crucialmente importante mantenernos tensos ante la posibilidad de oportunidades para dar saltos en los preparativos para la revolución, y además mantenernos tensos ante los indicios de que se esté desarrollando la aglutinación de los factores los que hacen que una revolución sea posible.

    A corto plazo, e incluso la mayor parte del tiempo, las condiciones desesperadas sobre todo de los más duramente oprimidos, de hecho pueden obrar en contra de que participen activamente en la revolución — debido a que, por necesidad, están consumidos y cargados por la lucha desesperada para impedir que se hundan y que tengan capacidad de mantener a sus cercanos— pero su situación de ser oprimidos por este sistema, y su anhelo de una salida, son estratégicamente favorables para la revolución. Captar y actuar según esta comprensión —tratar, de una manera viva, esta contradicción— es muy importante en los tiempos y circunstancias en que estamos viviendo ahora, cuando todo podría llegar a un desenlace y “estar para quien lo arrebate”, y las personas en sentido amplio estén forzadas a dejar su “rutina cotidiana”.

    En cuanto al enfoque básico de trabajar por la situación y luego aprovecharla cuando sea posible emprender la lucha total por el poder, obras en revcom.us —entre ellas la serie en cinco entregas Revolución: Una verdadera oportunidad de ganarLa revolución: Desarrollar las bases para jugárselo el todo por el todo con una verdadera oportunidad de ganar, Orientación estratégica y enfoque práctico— contienen importantes elementos de la estrategia que se necesita para una revolución real, sí en Estados Unidos, el más poderoso país capitalista-imperialista. Pero si bien tiene una crucial importancia de que cualquiera que considere con seriedad (o que cuestione) la posibilidad de esta revolución le entre a estas obras, también es cierto que se necesita que se continúe el trabajo para desarrollar y refinar este enfoque estratégico para la revolución, especialmente en vista de la manera en que las condiciones en Estados Unidos, y en el mundo en general, sigan desarrollándose profunda y rápidamente y experimentando cambios importantes.

    Mujeres.

    Examinemos una fuerza crucial para la revolución a la cual aludí anteriormente: Otro factor muy importante, con un potencial tremendamente favorable para la transformación radical de la sociedad, es el papel esencial de la lucha contra el patriarcado — y en torno a las relaciones de género en general entre todos los sectores de la población.

    Las condiciones que este sistema ha creado y sigue reforzando, con el resultado de una horrorosa opresión de las mujeres en muchas formas diferentes, tiene otra cara en el papel potencialmente crucial de las mujeres en la gestación de una solución revolucionaria positivamente radical. Sí, la fuente más profunda de la opresión de las mujeres es la naturaleza opresiva y explotadora del sistema en su conjunto, y la contradicción entre hombres y mujeres, resultante de la relación dominante desigual de los hombres en relación con las mujeres, es una parte de dicha naturaleza opresiva más amplia y más fundamental del sistema en su conjunto —y sí, es necesario dirigir la punta de lanza de la lucha contra el sistema en su conjunto— pero eso no niega ni elimina el hecho de que en la relación entre los hombres y las mujeres, a menudo los hombres actúan en el papel del opresor, y es necesario transformar radicalmente esta relación como parte de la revolución para transformar el mundo radicalmente.

    Lo siguiente capta la relación crucial entre la liberación de las mujeres y una revolución cuyo objetivo es la emancipación de toda la humanidad de todas las relaciones de opresión y explotación:

    No se pueden romper todas las cadenas menos una. No se puede decir que uno quiere eliminar la explotación y la opresión, pero quiere que persista la opresión de la mujer por el hombre. No se puede decir que uno quiere liberar a la humanidad, pero mantener a una mitad esclavizada por la otra. La opresión de la mujer está íntimamente ligada a la división de la sociedad en amos y esclavos, explotadores y explotados, y acabar con todo esto es imposible sin liberar completamente a la mujer. Por eso la mujer desempeñará un enorme papel en el proceso de hacer la revolución y garantizar que esta no pare a medias. Es posible e imprescindible desencadenar plenamente la furia de la mujer como una fuerza poderosa para la revolución proletaria. (Lo BAsico 3:22, de los discursos y escritos de Bob Avakian)

    Hoy en Estados Unidos, y en el mundo en su conjunto, de hecho existe el poderoso potencial de que se desencadene a las mujeres —y la lucha contra la opresión de las mujeres, en tantas formas nefandas y horrorosas— como una fuerza poderosa para la revolución proletaria (comunista), con su objetivo fundamental de eliminar todas las formas de opresión y explotación, en todas partes por todo el mundo.

    Es necesario que lo que escribí en “Algo terrible, O algo verdaderamente emancipador” se exprese de manera liberadora, poderosa ahora, en oposición al fascismo de Trump y MAGA, y a todo el sistema que ha engendrado este fascismo:

    [A] pesar de todas las formas en que las gruesas cadenas de cientos y miles de años de tradición opresiva pesan sobre las masas de personas —y colocan una pesada carga particularmente sobre la mitad de la humanidad que es femenina—, existe un profundo anhelo de liberarse de todo ello, lo que, además de conducir a esperanzas imaginarias de salvación sobrenatural, también estalla en una furia desenfrenada en este mundo real. Y hay que convocar a esa furia en toda su extensión, darle una expresión científica y revolucionaria —con vistas hacia la emancipación de todos los oprimidos y explotados del mundo, y en última instancia de toda la humanidad— con el fin de luchar contra la fuente fundamental de todo el sufrimiento: este sistema del capitalismo-imperialismo, con su supremacía masculina patriarcal asfixiante y brutal, junto con todos sus otros ultrajes. Esto adquiere un sentido aún más poderoso y una importancia urgente en la situación actual de Estados Unidos (y en otros países), donde la afirmación forzosa de la misoginia cruda (odio por las mujeres) y la subyugación patriarcal de las mujeres es cada vez más flagrante y desenfrenada, centrada a un grado importante ahora en la escalada de acciones para seguir quitándoles aún más a las mujeres un control sobre su propia vida y su propio cuerpo, con los crecientes ataques al derecho al aborto, y hasta al control de la natalidad. En este mero momento, es necesario asumir ampliamente esta consigna y este llamamiento y transformarla en una fuerza material poderosa: ¡Romper las cadenas, Desencadenar la furia de las mujeres como una fuerza poderosa para la revolución!

    Tal como ya he comentado anteriormente, se han operado cambios profundos en la situación y posición social de grandes números de mujeres, tanto en Estados Unidos como a nivel internacional. Para citar una importante dimensión al respecto, las mujeres realizan una buena parte del trabajo en las maquiladoras en el tercer mundo, forzadas a trabajar en condiciones horrorosas. Al mismo tiempo, decenas de millones de mujeres y niñas están enredadas y literalmente esclavizadas en las horrorosas condiciones de la trata sexual y prostitución internacional. (Raymond Lotta analiza esto en todas sus dimensiones terribles, en el ensayo La “industrialización” de la explotación sexual, la globalización imperialista y el descenso al infierno, que está disponible en revcom.us).

    En Estados Unidos, los cambios en el funcionamiento y la estructura de la economía (como parte de la creciente globalización de la economía mundial) han conducido a la extensa contratación, y a la extensa explotación, de mujeres negras (y otras mujeres de color), en particular en los sectores servicios y minorista. Números significativos de mujeres, entre ellas mujeres negras, han estado contratadas en los organismos del gobierno — en que ha habido drásticos recortes y reducciones crueles bajo el régimen fascista de Trump. A la vez, no sólo existen mayores oportunidades para que grandes números de mujeres (especialmente las mujeres blancas, pero también algunas mujeres de color) encuentren empleos en las profesiones y en las empresas, pero esto también se ha vuelto una necesidad a fin de que sus familias mantengan un “estilo de vida clasemediero”. Esta situación en que grandes números de mujeres cuentan con empleos fuera del hogar, incluido un aumento significativo en el número de mujeres en posiciones de clase media de mejor paga, ha puesto bajo fuertes tensiones y socavado de forma importante a la familia patriarcal “tradicional” (dominada por el hombre) y las relaciones patriarcales en la sociedad en general.

    Pero es imposible eliminar la supremacía masculina dentro de los límites de este sistema. Esto es cierto debido a que la supremacía masculina ha estado profundamente tejida en la trama de esta sociedad, y a que este sistema se basa en las relaciones capitalistas de mercancías y en la explotación —se producen los artículos para el intercambio (venta), mediante un proceso en que las masas de personas trabajan, por un sueldo o salario, para crear ganancias que acumulan los capitalistas que las emplean y controlan su trabajo— un sistema en que la unidad familiar patriarcal sigue siendo un componente y requisito social y económico esencial, a la vez que se le está poniendo bajo crecientes tensiones. Y el sector fascista de la clase dominante, durante varias décadas ya, ha librado un implacable ataque contra los derechos en la Constitución, y ha movilizado a su base social de fanáticos fundamentalistas religiosos, para ejercer forzosa y a menudo violentamente la opresión patriarcal “tradicional” — con la arremetida contra el derecho al aborto, e incluso el control de la natalidad, un importante eje de este intento de esencialmente esclavizar a las mujeres.

    Lo que ha acompañado la posición cambiante de las mujeres ha sido una creciente posibilidad y “espacio” para las manifestaciones de “identidades” y relaciones de género que se contrapongan a las relaciones de género opresivas tradicionales —y, en despiadada oposición a eso, las acciones a menudo violentas para reafirmar y reforzar las relaciones tradicionales y suprimir todo lo que no se ajuste a esto. Ahora, el régimen fascista de Trump ha dirigido su veneno contra las personas LGBT, y en particular contra las personas trans, lo que recalca y acentúa el hecho de que la imposición forzosa de los “papeles y relaciones de género tradicionales” constituirá un agudo eje de la contienda general sobre cuál rumbo la sociedad pueda y deba tomar.

    Otra notoria manifestación de las acciones para imponer los roles y relaciones tradicionales son las expresiones de “venganza” contra los logros que las mujeres han obtenido en la lucha contra el patriarcado opresivo tradicional, en muchas formas diferentes. Una manifestación destacada y vil al respecto es la degradación de las mujeres por medio de la extensa promoción de la pornografía, a menudo en las formas más grotescas y violentas, junto con la abierta afirmación de la “cultura de la violación” — “tu cuerpo, mi decisión” tal como corearon los fascistas tras la reelección de Trump.

    Lo que escribí hace 40 años es aún más cierto hoy y se presenta más agudamente hoy:

    La cuestión general de la posición y el papel de la mujer en la sociedad se presenta cada día más agudamente en las extremas circunstancias de hoy — esto es un polvorín en Estados Unidos hoy. No se puede concebir la resolución de todo esto salvo de la manera más radical y mediante formas extremadamente violentas. La cuestión que pende es: ¿será una resolución radical reaccionaria o una resolución radical revolucionaria, implicará reforzar las cadenas de esclavitud o destruir los eslabones más decisivos de esas cadenas y abrir la posibilidad de realizar la eliminación completa de todas las formas de dicha esclavitud?

    Qué hacer frente a la represión.

    En relación con todo esto, es importante reconocer y actuar no solo para oponernos sino de hecho derrotar a la severa represión que el régimen de Trump está amenazando con imponer, y que está actuando velozmente para aplicar — por ejemplo, con su singularización a los llamados “antifa” como operación persecutoria y de amplio marco con lo que perseguir a todo el que es (según ellos) “anticapitalista”, “anticristiano”, “antiestadounidense”, que asume supuestas “posturas extremas” contra la deportación de inmigrantes, y así sucesivamente. Es simplemente realista y científico tener la expectativa de que esta represión dé saltos, y muy probablemente en el futuro cercano. Así que es necesario que se prepare, activa así como ideológicamente en cuanto a orientación, para encontrar y derrotar a esta represión, lo que incluye la amplia movilización de personas en oposición a esta represión, entre ellas gente que tiene desacuerdos políticos con aquellos que están bajo persecución en un momento dado.

    Y por medio de esta lucha, es necesario ganarnos a más personas, desarrollar más fuerzas organizadas, para la lucha contra el fascismo de Trump y MAGA, respecto a la situación inmediata, y por el objetivo fundamental de una revolución — dándole vida a lo que describimos como el fenómeno R/CR/Más R (es decir, revolución y resistencia contra el sistema, enfrentada por la contrarrevolución de la represión de parte del régimen, y a su vez enfrentarla convocando a una resistencia más poderosa y haciendo preparativos para la revolución). Esto va a constituir un eje y frente extremadamente agudo de la lucha contra el régimen de Trump y para la posibilidad de que cambie algo aún más fundamental. Así que es necesario, como dije, que estemos preparados tanto ideológica como prácticamente, y que hagamos que este tema se conozca y debata entre las masas, y demos vida a la orientación de unir a todos los que se pueda unir contra esta represión, independientemente de incluso las diferencias significativas entre aquellos que así se unan — pero, al mismo tiempo, sin permitir que esto, por serio que es probable que se vuelva, cause que las personas entren en pánico y retrocedan de la lucha contra el régimen y por el cambio más fundamental.

    Ésta obviamente es una contradicción muy difícil de abordar e irá cobrando cada vez mayor intensidad, y requiere que se aplique de la mejor forma la ciencia y los principios necesarios a fin de manejarla correctamente. Pero es necesario y crucial manejarla correctamente por lo que se refiere a todo lo que se está discutiendo, y a cualquier posibilidad de un camino decente hacia adelante y en lo fundamental de una revolución.

    Algunos rasgos esenciales del nuevo comunismo.

    Así que, en el contexto de todo lo que he dicho hasta ahora, quisiera remitirme a la cuestión del nuevo comunismo como una continuación, pero también como un salto cualitativo más allá, y en unos aspectos importantes como una ruptura con la teoría comunista tal como se había desarrollado anteriormente. (Aquí cabe señalar un importante forcejeo con las grandes contradicciones en juego en la historia del comunismo, incluidas las cuestiones de la epistemología y su relación con la revolución comunista, que contiene el documento de 2004 Conversación de Bob Avakian con unos camaradas sobre epistemología — Sobre conocer y cambiar el mundo).

    En “Breakthroughs (Abriendo Brechas)”, al inicio de la segunda parte, sobre el nuevo comunismo, se enfatiza la siguiente cuestión crítica:

    el comunismo no solo no es una religión, tampoco es una filosofía o una ideología en el sentido equivocado (o sea, subjetivo, no científico), algo que está desvinculado y en última instancia en oposición a un método y enfoque científico. Es un método y enfoque fundamental y esencialmente científico para analizar y sintetizar el desarrollo social humano y sus perspectivas. Pero en el comunismo se han desarrollado algunas tendencias no científicas, las cuales en una medida importante han ido en contra de su base fundamentalmente científica.

    Y la primera de las Seis Resoluciones del Comité Central del Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos, 1º de enero de 2016, contiene la siguiente declaración importante:

    La nueva síntesis del comunismo desarrollada por Bob Avakian, a partir de 40 años de trabajo revolucionario, representa un avance cualitativo del enfoque científico de hacer la revolución y emancipar a la humanidad. Sienta las bases y punto de partida de una nueva etapa de la revolución comunista que urge tanto en el mundo de hoy.

    Este ulterior salto con el nuevo comunismo es de importancia decisiva, debido a que como este Resolución deja en claro:

    Dondequiera que haya opresión, habrá resistencia — las masas populares se levantarán a continuo contra las condiciones de su opresión y contra aquellos que refuerzan tal opresión. Pero, sin la necesaria teoría y dirección científicas, la lucha de los oprimidos se verá contenida y seguirá confinada en el marco del sistema que es la fuente de la opresión, y seguirán y seguirán los horrores de los cuales las masas son objeto. La nueva síntesis y la dirección de Bob Avakian representan y encarnan el análisis y enfoque científicos que las masas de oprimidos necesitan para hacer la revolución que les hace falta —una revolución cuyo objetivo final es un mundo comunista— para emanciparse a sí mismas y a la larga a la humanidad en su conjunto.

    Como Bob Avakian ha señalado, la nueva síntesis:

    representa y encarna una resolución cualitativa de una contradicción crítica que ha existido en el comunismo y en su desarrollo hasta este momento, entre su método y enfoque fundamentalmente científicos, y los aspectos del comunismo que han ido en contra de eso. 

    Breakthroughs (Abriendo Brechas)” incluye un análisis importante de las diferentes dimensiones de este salto crucial en el desarrollo del comunismo como método y enfoque consecuentemente científico, en contraste con la manera, en formas secundarias pero significativas, en que la anterior teoría comunista había “ido en contra” de su método y enfoque científico fundamental.

    Lo que sobresale en esto es la cuestión extremadamente importante que se recalca en “Breakthroughs (Abriendo Brechas)” respecto a la necesidad de buscar sistemáticamente la verdad, aun cuando incomode, y la relación entre esto y el objetivo general del comunismo:

    En relación a la nueva síntesis —el nuevo comunismo, y el desarrollo continuo del comunismo por medio de éste— es importante centrarnos en la epistemología, en la teoría del conocimiento. La cuestión de qué es la teoría de conocimiento de uno y en cuál enfoque uno se basa para determinar la verdad —o si uno siquiera cree que existe la verdad como tal— obviamente ocupa un punto esencial y central para poder tener un enfoque científico de las cosas, o no. Esta declaración mía, que se encuentra en Observations on Art and Culture, Science and Philosophy, concentra mucho, incluidas las líneas divisorias fundamentales en la epistemología y el enfoque general de la realidad y su transformación radical: “Todo lo que es realmente verdad es bueno para el proletariado; toda verdad nos ayuda a llegar al comunismo”….

    A lo que esto se refiere aquí es a la relación dialéctica, y a veces agudamente contradictoria, entre ir en busca de la verdad y actuar en consecuencia y llevar adelante la lucha por el comunismo, e insistir en que aun cuando, a corto plazo, ir en busca de la verdad y actuar en consecuencia podría causar que suframos reveses y causar que tropecemos con mayores dificultades, no obstante tenemos que hacer eso porque si no, jamás vamos a alcanzar el objetivo del comunismo. 

    Junto con este avance crucial en el desarrollo del comunismo como método y enfoque consecuentemente científico, se tiene el firme rechazo a una tendencia que con demasiada frecuencia ha caracterizado, y plagado, al movimiento comunista:

    Y aquí vemos la estrecha interconexión entre la epistemología y la moralidad. La orientación y el principio de que “Todo lo que es realmente verdad es bueno para el proletariado; toda verdad nos ayuda a llegar al comunismo” no solo es sumamente importante en sí, sino que se relaciona estrechamente con el hecho de que el nuevo comunismo repudia cabalmente, y está decidido a arrancar de raíz en el movimiento comunista, la venenosa noción, y la práctica, de que “el fin justifica los medios”. Es un principio central del nuevo comunismo que los “medios” de este movimiento tienen que provenir de (y corresponder con) los “fines” fundamentales de abolir toda explotación y opresión mediante una revolución que se dirija sobre una base científica.

    Un elemento central y distintivo del nuevo comunismo está concentrado en la formulación núcleo sólido, con mucha elasticidad basada en el núcleo sólido como un principio y método básico en dirigir un proceso, incluido en la sociedad socialista. La Constitución para la Nueva Republica Socialista en América del Norte aborda este principio y lo aplica respecto a su relevancia y aplicación en la sociedad socialista y la transición hacia el comunismo a nivel mundial. Pero también constituye un principio general que va más allá de su mera aplicación en la sociedad socialista, por importante que eso sea. Aborda la necesidad de un núcleo sólido en torno al objetivo básico de lo que todo esto representa —a decir, avanzar más allá de la explotación y opresión, entrando a una etapa completamente nueva de desarrollo humano en que no habrá divisiones y opresión entre amos y esclavos y todas las terribles consecuencias que conlleva. Así que eso es necesario, por un lado: el núcleo sólido tiene que tener firmemente en cuenta dicho objetivo, en cuanto al avance hacia el comunismo. Pero además tiene una importancia increíble el método y enfoque científico básico para desarrollar y dirigir dicha lucha. Dicho método y enfoque, y los principios relacionados, tienen que estar al centro de dirigir todo el proceso. Pero, al mismo tiempo, esto tiene que dar margen e iniciativa a toda suerte de tendencias y a toda forma de explorar diferentes ideas y tendencias — de emprender un forcejeo en torno a éstas a fin de determinar lo que de hecho dirigirá las cosas hacia donde tienen que ir. Es esta dialéctica entre el núcleo sólido y la amplia elasticidad que se basa en dicho núcleo sólido, pero que cuenta con vida propia — es el manejo correcto de esa dialéctica muy compleja y a veces intensa, el que es crucial en cuanto a concretamente poder continuar haciendo el avance hacia el comunismo, aun cuando se haya llegado a la etapa del socialismo.

    Esto abarca el principio al que también he dado énfasis: la disposición a estar preparados para ir al borde de ser “descuartizados”, en particular en la sociedad socialista. ¿A qué se refiere eso? “Descuartizado” se refiere a una bárbara forma de ejecución en tiempos antiguos, mediante la que literalmente desmembraban los cuerpos de las personas con cuatro caballos. Aquí la metáfora es una referencia a la extrema tensión resultante de no solo realmente permitir, sino de alentar, la necesaria elasticidad: de personas que exploren distintas tendencias, trabajen para conocer y bregar sobre distintas ideas y tendencias, y demás, lo cual se necesita para hacer de la sociedad socialista el ente vivo que necesita ser y que tenga una base para avanzar y que no resulte revertida, para avanzar concretamente hacia el objetivo del comunismo. La aplicación de dicho principio por todo el camino, lo que incluye pero no se limita a la sociedad socialista, puede volverse extremadamente intensa, y habrá ocasiones en las que te sientes —si estás al centro de esto, al dirigir todo este proceso y al tener una participación con el núcleo sólido y al aplicar dicho núcleo sólido—, puedes sentirte como que literalmente se te esté desmembrando. Se trata de ir al borde del precipicio, en otras palabras, al borde de perderlo todo sin permitir que eso ocurra. Y para repetir, el manejo de dicha contradicción, una contradicción muy compleja y a veces intensa, va a ser una de las cosas cruciales que un creciente núcleo de dirección tendrá que desarrollar la capacidad de hacer.

    Volveré a abordar este tema un poco más en adelante, pero al contrario de todos los ataques de parte de las personas que ni siquiera saben qué es un principio, no tengo ningún deseo de ser un espectáculo unipersonal, ni puede resultar nada positivo de tal espectáculo. Sí, se necesita dirección, y cuando se cuenta con una dirección sobresaliente, eso es algo genial. Pero hace falta un creciente núcleo de personas que vaya aplicando los mismos principios — y sí, que forcejeen unas con otras sobre la manera de aplicarlos al mundo vivo y cambiante.

    Este enfoque general del que he hablado, en cuanto a epistemología y al núcleo sólido con mucha elasticidad basada en el núcleo sólido, representa un importante avance más allá de la anterior experiencia del movimiento comunista y de las sociedades socialistas dirigidas por los comunistas, lo que incluye la revolución y la sociedad socialista en China y la Revolución Cultural allí.

    Otro aspecto esencial del nuevo comunismo es lo que hemos llamado satisfacer las necesidades materiales de la gente y de la revolución, no solo en el país particular sino por todo el mundo, sin que “se apaguen las luces”. Bien, una cosa interesante de la que me enteré hace poco es que cuando algunos de nuestros camaradas dirigían una discusión sobre este tema con gente nueva (personas que vienen conociendo por primera vez este nuevo comunismo en general), varias de estas personas nuevas de hecho lo interpretaban literalmente como “no apagar la luz”. Creían que literalmente se refería a que nos quedáramos sin electricidad. Bueno, eso es un aspecto importante, una parte de satisfacer las necesidades materiales. Pero “sin que se apaguen las luces” es una forma metafórica de decir: sin asfixiar la vida en las cosas. Es decir, darle a la gente aire para respirar, espacio para expresarse y aire para respirar. A eso se refiere. Se refiere a suscitar, alentar y fomentar una efervescencia cultural e intelectual, aun cuando no concuerde directamente con las políticas del gobierno en un momento determinado en la sociedad socialista, por ejemplo. A eso se refiere: que no “se apaguen las luces”. Se refiere a no dejar que todo se oscurezca en el sentido de que las cosas se vuelvan deprimentes y represivas y asfixiantes. Así que, se identifica dicha contradicción como una de las cuestiones esenciales en las que hay que centrarse, incluso en el desarrollo del movimiento hacia la revolución para derrocar al viejo sistema y en el proceso de crear el nuevo sistema, así como en la manera concentrada en que esto se manifieste en la sociedad socialista en sí y para la dirección de dicha sociedad socialista.

    Ahora, para volver a la cuestión de aplicar el “núcleo sólido, con mucha elasticidad basada en el núcleo sólido”, la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte le da énfasis a la importancia del disentimiento así como de la efervescencia cultural e intelectual, lo que he mencionado — que no “se apaguen las luces”. La Declaración de los revcom, Necesitamos y Exigimos: Una forma completamente nueva de vivir, un sistema fundamentalmente diferente, trata aspectos importantes de esto:

    Como se establece en esta Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte, a las personas en esta nueva sociedad no solo se les permitirá sino que se les alentará y habilitará para que digan lo que piensan políticamente, se expresen libremente por el arte y otros medios, disientan y protesten con amparo constitucional e institucionalizado de su derecho a hacerlo. Se les proporcionarán los medios para hacerlo, porque será una parte importante de la creación de una atmósfera en la que las personas puedan “respirar” y sentirse a gusto, y donde se les inspirará para unirse a otros para bregar con lo que contribuirá, y lo que no contribuirá, a la transformación emancipadora de la sociedad y del mundo en su conjunto.

    Por eso no he rehuido a hacer la siguiente declaración sin duda controvertida pero también profundamente cierta e importante:

    Es un hecho que no existe en ningún otro lugar, en ningún documento de fundación o guía real o propuesto de ningún gobierno, nada que se parezca no sólo a las protecciones sino a las disposiciones para el disentimiento y la efervescencia intelectual y cultural que están encarnadas en esta Constitución [para la Nueva República Socialista en América del Norte], mientras que ésta tiene, en su núcleo sólido, una cimentación en la transformación socialista de la economía, con el objetivo de abolir toda explotación, y la correspondiente transformación de las relaciones sociales e instituciones políticas, para arrancar de raíz toda la opresión, y la promoción, por medio del sistema educativo y en la sociedad en su conjunto, de una orientación que [para citar la Constitución] “habrá de capacitar a las personas en buscar la verdad dondequiera que ésta conduzca, con un espíritu de pensamiento crítico y curiosidad científica y de esta manera aprender continuamente acerca del mundo y estar mejor capacitadas para contribuir a cambiarlo en conformidad con los intereses fundamentales de la humanidad” [fin de la cita de la Constitución]. Todo esto desencadenará y desatará una tremenda fuerza productiva y social de seres humanos con la capacidad e inspiración de trabajar y luchar juntos para satisfacer las necesidades fundamentales de la gente —con transformar la sociedad de manera fundamental y con apoyar y ayudar a la lucha revolucionaria por todo el mundo—, hacia el objetivo final de un mundo comunista, sin toda explotación y opresión, mientras que al mismo tiempo aborde la crisis ambiental y ecológica verdaderamente existencial, con sentido y de manera integral, lo cual es imposible hacer bajo el sistema del capitalismo-imperialismo. (Originalmente de mi Declaración de Año Nuevo de 2021).

    (Para repetir, en la entrevista que se me hizo a inicios de 2025, hablo con mayor detalle de los principios y métodos básicos del nuevo comunismo, como una continuación, pero también como un salto cualitativo más allá, y en unos aspectos importantes como una ruptura con la teoría comunista tal como se había desarrollado anteriormente).

    Ahora, aquí presento unos de los elementos cruciales que se necesitan para aplicar concretamente el nuevo comunismo y desarrollar el movimiento no sólo hacia la derrota y destitución del régimen fascista de Trump, sino hacia el objetivo final de la revolución. Se necesita a un cuadro de revolucionarios con una fundamentación mucho más profunda y más sólida en el método y enfoque científico del nuevo comunismo, lo que incluye su análisis y síntesis respecto a la historia del movimiento comunista. Esto es una necesidad crítica e inmediata, y hace falta dar un salto real mediante lucha para gestar este cuadro — este cuadro de revolucionarios que puede ser un núcleo dirigente.

    Y tenemos la cuestión de la dirección en sí, que una vez más es un tema controvertido, particularmente con todo el individualismo que se circula en el mundo, y con su concentración particular en esta sociedad, en este país imperialista parásito. La cuestión de tener a un partido comunista, a una vanguardia organizada, como la dirección crítica y necesaria para lo que es de veras una revolución comunista histórico-mundial cuyo objetivo fundamental es nada menos que emancipar a toda la humanidad de miles de años de las cadenas de la tradición — y con la realización del comunismo, eliminar de hecho la necesidad de grupos especiales que actúen como una vanguardia. Pero no antes de haber creado dichas condiciones.

    Así que esto nos lleva a las controvertidas cuestiones de vanguardias y de líderes individuales en el proceso revolucionario que están estrechamente ligadas entre sí (al igual que están estrechamente ligadas entre sí las objeciones al respecto).

    A manera de introducción y fundamentación para una discusión científica de esta cuestión crucial, tenemos lo siguiente:

    En el Manifiesto de nuestro Partido El comunismo: El comienzo de una nueva etapa, se trazan paralelos entre el desarrollo y el cambio (la evolución) en el mundo natural y el cambio en la sociedad humana. Como dice el Manifiesto, el análisis materialista dialéctico de la sociedad humana y su desarrollo histórico:

    da la respuesta básica para aquellos que preguntan: ¿qué derecho tienen ustedes los comunistas de decir cómo se pueda organizar la sociedad, qué derecho tienen los comunistas de dictar qué cambio sea posible y cómo deba darse? En esencia, estas preguntas están mal planteadas y representan una mala interpretación básica de la dinámica del desarrollo histórico —y de los posibles caminos del cambio— en la sociedad así como en el mundo material en general. Es como preguntar por qué los pájaros no pueden dar a luz cocodrilos —o por qué los seres humanos no pueden tener hijos capaces de volar alrededor de la tierra por sí mismos en un instante, saltar sobre edificios altos de un solo brinco y tener una vista de rayos X que traspasa objetos sólidos— y pedir que se conteste: ¿qué derecho tienen ustedes de dictar qué resulte de la reproducción, qué derecho tienen de decir que los vástagos humanos tengan ciertas características y no otras? No se trata de “qué derecho tienen” sino de qué es la realidad material, y qué posibilidades para el cambio residen en el carácter —contradictorio— de esa realidad material.

    Al examinar por qué las vanguardias son necesarias, y a la vez las contradicciones que ello supone, “Breakthroughs (Abriendo Brechas)” contiene la siguiente observación importante: “En EL NUEVO COMUNISMO [o sea, el libro] se expresa así, y es importante centrarse en eso: Las mismas contradicciones que hacen que sea necesaria una vanguardia son también las contradicciones [en particular en la situación de una sociedad socialista, tras el derrocamiento del capitalismo] que pueden conducir a esa vanguardia a volver al camino del capitalismo”.

    ¿A qué se refiere y por qué importa? Entre otras cosas guarda relación en particular con el papel de los intelectuales. Aunque haya habido mucho anti-intelectualismo en los llamados movimientos del socialismo o movimientos progresistas, la realidad es que los intelectuales son indispensables para cualquier transformación seria de la sociedad. Al mismo tiempo, existe una tendencia a que los intelectuales se alejen de la realidad material y de la lucha concreta que hay que llevar a cabo para transformar el mundo. Por lo que se trata de una lucha y de si dichos intelectuales permanecerán fundamentados en un método y enfoque científico y en la orientación del objetivo de todo esto —de ir más allá de toda explotación y opresión— o de si se vuelven en contra de eso o se alejan de eso hacia intereses personales, particulares y más estrechos.

    Pero, lo cierto es que no se va a hacer una revolución sin forcejear con la realidad compleja de manera continua y en ocasiones en circunstancias muy intensas. Y se necesita un núcleo de intelectuales para dirigir el proceso de hacer eso. Por lo general, esos intelectuales provienen de las partes más privilegiadas de la sociedad, por decirlo así, son personas que tienen la oportunidad de recibir una educación formal. Pero en ciertas ocasiones también pueden provenir de entre individuos particulares, incluso de personas en condiciones muy desesperadas, que de alguna manera recurran a un espacio o forjen un espacio para formarse como intelectuales, entre ellos las personas en las cárceles, por ejemplo, tal como ha ocurrido y tal como hemos presenciado en nuestras propias filas de la revolución. Por lo que, proveniente de una fuente u otra, este núcleo de intelectuales se necesita.

    ¿Por qué se necesita? ¿Por qué se necesita una vanguardia en primer lugar? Debido a que las condiciones a las que están sometidas las masas de personas bajo este sistema, tal como he mencionado aquí, impiden que adquieran las bases y la capacidad de dedicarse de manera sistemática a realmente forcejear científicamente con las preguntas de cuál es la causa de lo que pasa en el mundo, y cuáles son los medios posibles para realmente transformarlo de una manera que correspondería a los intereses de las masas de personas, y en última instancia de la humanidad en su conjunto. Se trata de un proceso complejo en una forma continua. Y, para repetir, no se va a poder hacerlo sin una dirección, que incluya a un núcleo de intelectuales que sea capaz de forcejear con esto y se dedique a ello. Así que para ponerlo en términos concisos, son las propias contradicciones del sistema capitalista (y de hecho de todos los sistemas opresivos) las que crean la necesidad de tener una vanguardia. Debido a esta disparidad, a estas divisiones, la rara circunstancia de que una pequeña parte de la sociedad tenga la oportunidad de formarse así, mientras las masas de personas no: eso es lo que hace que una vanguardia sea necesaria.

    Por otro lado del panorama, esa diferencia se extiende, y a veces es una brecha enorme, no solo algo menor, que se extiende a la sociedad socialista, y puede interpretarse de una u otra manera: avanzar hacia la superación final de este antagonismo mental-manual, por decirlo así, o puede reforzar la posición dominante de quienes, debido a las contradicciones de la vieja sociedad que no pueden eliminarse de golpe, se mantienen objetivamente en una posición por encima de las masas de personas. Y ya he señalado esto antes: existe una verdadera tensión —y lo vi al leer la discusión de Mao con Kissinger, por ejemplo— cuando se trata del ámbito de las ideas enrarecidas, o hasta de cuestiones prácticas pero a gran escala, cuando te reúnas y hables en el ámbito de las ideas enrarecidas, y te puedes desvincular y olvidar lo que se supone que debes representar al hacerlo. Las presiones pueden hacer que pierdas de vista, o incluso le des la espalda, a lo que te llevó a estar en esa posición en primer lugar.

    Así que se trata de una lucha constante, pero no se puede resolver prescindiendo de las vanguardias. Lo único que resultará de eso es garantizar que se permanezca dentro de los terribles confines del sistema existente.

    Para volver al tema básico, las contradicciones que hacen que sea necesaria una vanguardia —y sí un núcleo de líderes— son también las contradicciones que podrían llevar a que eso se convierta en su contrario; pero no se puede prescindir de eso al no contar con ese núcleo de dirección. Pero hace falta desarrollar una lucha continua para mantenerla en el camino en el que se inició al comienzo y hacia donde tiene que seguir avanzando.

    Breakthroughs (Abriendo Brechas)” tiene un extenso tratamiento de esta contradicción, en el que sin duda es importante adentrarnos. Aquí voy a centrarme en unos aspectos esenciales de esto que, sobre todo en las condiciones de hoy, son muy controvertidos, a la vez que son muy importantes.

    Para comenzar, aunado al papel dirigente de las vanguardias comunistas, en ciertas circunstancias sobresalen unos líderes individuales en su papel particular, como concentración del papel de tales vanguardias — y, de hecho, como una concentración de las objeciones a este tipo de dirección de vanguardia.

    Una queja que se repite con frecuencia en los ataques oportunistas contra los revcom y contra mí es el énfasis en la importancia de mi dirección, y la afirmación de que por eso somos un “culto”, y que yo soy un “líder de culto”. En diversos lugares, lo que incluye en artículos en revcom.us, yo y otros hemos mostrado que esto es una tergiversación deliberada y burda. Un rasgo particular que distingue a estos ataques oportunistas es que reflejan descarnadamente una ignorancia abrumadora —en muchos casos total— y a menudo deliberada de lo que yo y los revcom en realidad representamos y por lo que estamos trabajando, y específicamente del contenido del nuevo comunismo, el que ha resultado de las décadas de trabajo que he llevado a cabo, de sintetizar las experiencias positivas y negativas del movimiento comunista y de extraer lecciones de una amplia gama de actividades humanas.

    Una de las variaciones de estos temas oportunistas dice que yo quiero ser un dictador. Como de hecho la hora ya se hace tarde (para parafrasear una estrofa de Bob Dylan), permítanme hablar claramente sobre esto. La realidad es que yo no deseo ni me interesa ser un dictador — pero sí tengo un profundo interés y determinación de hacer surgir la dictadura del proletariado (el poder estatal socialista) como vehículo político con el cual hacer surgir la transformación fundamental de la sociedad y en última instancia del mundo en su conjunto, con dimensiones completamente nuevas de libertad humana, con la abolición de todas las relaciones de explotación y opresión.

    Así que examinemos directamente esta cuestión de los individuos sobresalientes y de los líderes individuales. Es un hecho, que por lo general cuenta con un amplio reconocimiento de parte de la gente, de que sí emergen en muy diversos ámbitos de la sociedad individuos sobresalientes. Hasta existen cultos en torno a estas personas: siendo Taylor Swift una de entre las más recientes. Pero sale algo diferente, y las personas reaccionan de manera distinta, a la hora de tratar el ámbito de la política o de concreta o potencialmente “manejar la sociedad”. Ahí, las personas reconocen que el papel de los individuos sobresalientes ejercerá una influencia desproporcionada en el tipo de sociedad que exista — y por lo tanto en estas personas, en la manera en que esto las afecta. Pero, espontáneamente, las personas tienen una comprensión no científica de esto. A menudo se expresa —una vez más, especialmente con el individualismo extremo— así: “No quiero que nadie me diga qué pensar”. (Incluso a veces: “Ni siquiera quiero que nadie me diga qué libros debo leer”). Tonterías así. Como si el funcionamiento de este sistema a diario y en cada instante no te dijera qué pensar, algo que obra en tu forma de pensar constantemente, aunque algunas personas se niegan a reconocerlo. La realidad es que, este sistema y sus dominantes relaciones e ideología y cultura e instituciones políticas y el funcionamiento del sistema ejercen una constante influencia en ti, lo que influye en lo que piensas en todo momento. Por eso, para repetir, la gente cree que existe la “naturaleza humana”. Pues, existe una forma en que las personas piensan y actúan que se basa en que el sistema las influencia — y cuanto menos tengan conciencia de que esto es lo que está pasando, más vulnerables serán al sistema, y más serán mantenidas bajo su influencia.

    Así que, en realidad, la cuestión no es decirle a la gente qué pensar, sino que existe una cuestión real de llevar lucha con la gente sobre cómo pensar. O sea, si pensar sobre una base científica, con un método y enfoque científico, o si aferrarse a cualquier onda subjetiva — por lo general bajo la influencia más o menos directa del funcionamiento de este sistema, o por los individuos que estén reflejando la perspectiva y valores, y en última instancia, las relaciones, de este sistema. Por lo que no se trata de decirle a la gente qué pensar, y no se trata de decirle a la gente cómo pensar en un sentido estrecho; se trata de la manera de pensar que la gente necesita en el sentido más amplio — si aplican un enfoque a la realidad objetiva que de hecho analice y sintetice científicamente, examine los patrones y relaciones más profundas, y extraiga las necesarias conclusiones de la realidad, y de ahí compare eso con la realidad aplicándolo. La verdadera cuestión es si aplican dicho método — o si simplemente le entran a toda suerte de inclinaciones subjetivas personalmente gratificantes.

    Las personas pueden reconocer fácilmente, pueden sostener un debate: “quién es el GOAT” [el más grande de todos los tiempos] en el basquetbol. ¿Es Michael Jordan, es Lebron James, o es Wilt Chamberlain? Pueden llevar toda una serie de debates sobre quién es el GOAT en el basquetbol. Pero a veces se dice: “bueno, ¿por qué ustedes ponen tanto énfasis en un individuo — no es la ciencia un proceso colectivo?” Sí, lo es. Al igual que una revolución es un proceso colectivo. Por eso tiene una dirección. Cualquier equipo de científicos que actúa en la forma que tiene que actuar, necesita tener y sí tiene dirección.

    ¿Por qué se le llama “darwinismo”? Debido a que Darwin —había otros individuos que se aproximaban a conclusiones similares— pero fue Darwin el que sintetizó y desarrolló el análisis científico de la evolución. Por eso la evolución está asociada con Darwin, pues Darwin fue el que de hecho hizo este importante avance y lo popularizó. ¿Por qué la gente dice “bueno, no tienes que ser un Einstein” para hacer esto o aquello? Debido a que Einstein hizo un gran avance en la ciencia de la física. Y así sucesivamente. La gente puede reconocer eso.

    Por supuesto eso no significa que, al hacer un gran avance —al establecer algo firmemente sobre una base científica— se detenga la ciencia. No. Aún es necesario seguir aplicando el método científico, pero continúa sobre la base del importante avance que se haya hecho (aunque esto abarque, y con frecuencia sí abarca, el desarrollo adicional de lo que supone dicho avance, tal como, por ejemplo, en el caso de la ciencia de la evolución).

    Lo mismo se aplica en el ámbito de las relaciones sociales y la transformación de la sociedad y el mundo objetivo más amplio. Pero las personas objetan debido a que el individualismo les dice: “Ay, no, esto podría afectarme, de hecho podría compelerme a hacer frente a lo que en realidad está pasando en el mundo, en lugar de seguir la misma onda subjetiva de siempre que vi en las redes sociales ayer, o alguna idea que se me ocurrió, o ‘lo que todos saben’… ‘lo que mucha gente dice…’” Así es el tipo de lucha que hay que desarrollar sobre cuál perspectiva y método se va a aplicar. Y cuando dicha perspectiva y método estén asociados con cierto grupo o cierta persona que ha hecho un avance importante — si de hecho se aplica por la emancipación de la humanidad, eso es algo genial, no algo malo. Es algo genial si eso ocurre.

    Y respecto a mí, todo lo que he hecho ha guardado relación con impulsar la posibilidad y el carácter emancipador de la transformación de la sociedad. La gente lo puede aceptar o lo puede rechazar — pero ahí está, está ahí para quien lo quiera: no voy a cobrar nada, y no me interesa en absoluto recibir ninguna remuneración. Ahí está para quien lo quiera. Como dije, eso es lo que yo represento, y esto es lo que nosotros representamos colectivamente, no imponer nuestro dominio sobre la gente y ser un “dictador” en el sentido no científico en que la gente habla de ello.

    Así que, que quede claro, el surgimiento de individuos en esos diferentes campos, incluido el campo del comunismo, de la transformación radical de la sociedad para arrancar de raíz y eliminar la explotación y la opresión, no se trata de un “genio individual” aislado del resto del mundo y del resto de la sociedad. Se trata de las características específicas que tengan las personas. Pero va mucho más allá del “genio individual” o algunas capacidades y cualidades especiales en un sentido “reificado”; más bien se trata de una combinación de factores, individuales pero sobre todo sociales, incluido el papel del accidente, en la manera en que individuos particulares surgen para desempeñar un cierto rol dirigente en distintos campos en diferentes momentos.

    También es necesario comprender esto científicamente. La pregunta básica que todos deberían examinar es la siguiente: ¿Qué contenido tiene? ¿Cuál es su objetivo? ¿Cuáles son los métodos y principios en torno a los que actúa y que aplica? ¿A qué llama a que las personas hagan, y hacia dónde conducirá si las personas sí lo adoptan y lo aplican? Así son las preguntas que deberían incidir de forma central en la evaluación de la cuestión de los líderes individuales. Cuando escribimos esa polémica en respuesta a este ataque, este ataque bajo de parte de Hannah Zeavin, nuestra respuesta planteó la pregunta: BA tiene todo un conjunto de obras; ¿cuáles obras de BA ha examinado Zeavin (quien, de hecho, está en el mundo académico), cuáles de estas obras escogidas de BA ha examinado con seriedad (o que haya examinado en primer lugar)? Y no me parece que se requiere mucha imaginación para dar una respuesta.

    Esto es típico de esos ataques oportunistas. Pero por otro lado, lo central es: Ahí está, ahí está el nuevo comunismo. Está a la disposición de todos. Se invita a todos a examinarlo, a bregar por determinar lo que en realidad representa y hacia dónde conduciría. Y a hacerlo no solo a título individual, sino colectivamente con otros. Y de ahí, sobre esa base, extraer conclusiones. Tenemos que luchar por eso.

    Así que, una vez más, las vanguardias —y, sí, a veces, los líderes individuales— son tanto una necesidad como algo genial para la causa de la emancipación de la humanidad si en eso se basan en realidad, por eso están trabajando y haciendo una contribución sobresaliente, y necesaria.

    Por lo que podemos decirlo así: en cuanto a la oposición relativamente extensa (y en ocasiones muy virulenta) a los líderes individuales, independientemente del contenido y del rol de tales líderes, cabe decir, una vez más, que una gran parte de esta objeción a los líderes individuales es el individualismo que es tan extendido en Estados Unidos, el más parásito de todo los países capitalista-imperialistas. En esencia, una buena parte de esta objeción se reduce a “¡¿y yo qué — cómo es posible que alguien sea más importante, que pueda desempeñar un papel más importante, que yo?!

    Respecto a todo esto, lo siguiente de Ardea Skybreak, en la entrevista a ella, Ciencia y revolución, tiene mucha relevancia:

    También hay otra idea que algunas personas expresan: “¿No es que todos somos iguales?”. O, ¿no es que nuestro objetivo tiene que ser “hacer que todos seamos iguales”? ¡¿Por qué dice la gente tantas idioteces?!

    [se ríe] Mira, una cosa es decir que todos los seres humanos son “iguales”, en el sentido de que cada ser humano es un pleno ser humano y hay que reconocerlo como tal. No existe un ser humano “ilegal”, no existe un ser humano que es “la mitad, o tres quintos de un ser humano, no existe un ser humano intrínsecamente “inferior”. Todo ser humano es un ser humano pleno. Así es, por un lado. Pero cuando una persona plantea la pregunta, ¿no es que todos debamos ser iguales?, en realidad lo que pregunta es, ¿no es que todos debamos tener la posibilidad de ejercer nuestro peso al mismo grado, no es que todos debamos tener la posibilidad de ejercer exactamente la misma influencia? Pues, eso no es la realidad. No sé en qué mundo de fantasía vive esa persona, pero la realidad es que en las sociedades humanas, diferentes personas ejercen diferentes grados de influencia, por razones buenas y malas.

    Pues, por ciertas razones malas, algunas personas ejercen una influencia y peso desproporcionados. Por ejemplo, las personas que manejan el gobierno, que manejan la sociedad, que manejan la policía y las fuerzas armadas, usted no es igual a dichas personas. ¿Me entiendes? [se ríe] Los patrones donde usted trabaja, los que pueden echarlo a la banqueta, pues usted tampoco es igual a dichos patrones. No se debe a que usted sea un ser humano menos valioso, sino a que objetivamente usted no es igual a dichos patrones en lo que concierne a la posición social que usted tiene y la influencia que usted puede ejercer. Así que se ve en esos ejemplos que no todos somos “iguales”, puesto que algunas personas ejercen un peso e influencia desproporcionados, de una naturaleza negativa.

    Por otro lado, también hay personas que tienen un peso e influencia desproporcionados de una naturaleza positiva, en maneras que pueden contribuir positivamente a la sociedad, que pueden “servir al pueblo” en varias maneras. Veamos las personas que son “los mejores” en su campo, como el mejor doctor o el mejor mecánico de auto o el mejor atleta o músico. No los considero un ser humano “mejor” que yo en algún sentido, pero no tengo problema en reconocer que a mí me hacen falta las capacidades y experiencia que ellos tienen en esos campos, y por lo tanto no todos somos “iguales” en ese sentido y por lo tanto yo no espero ejercer la autoridad o la influencia al mismo grado que aquellos mejores expertos en un quirófano, en una cancha de básquetbol o en un escenario de concierto, para usar esos ejemplos. Pero eso no me preocupa. No me siento amenazada por eso. No es necesario que seamos “iguales” en cada dimensión de la vida. Y la realidad es que no todos somos iguales respecto a la experiencia, las capacidades y las habilidades. En relación a las cosas positivas, eso no es malo, más bien es excelente, el que algunas personas ejerzan más peso e influencia. Lo que me lleva de nuevo al tema de BA. No solamente no es malo sino que es excelente, el que BA ejerza un peso e influencia desproporcionados al interior del Partido que él dirige, en el movimiento mayor para la revolución y en la sociedad más amplia. Si él tiene la experiencia, las capacidades y las habilidades que lo hacen “el mejor del campo” de analizar los problemas sociales más importantes de la época actual y de qué hacer al respecto, si objetivamente él es “el mejor del campo” respecto al desarrollo de la ciencia de la revolución y el comunismo, pues yo, por mi parte, ¡quiero que él tenga la posibilidad de ejercer la máxima influencia desproporcionada que sea posible!

    (Ardea Skybreak es una científica con formación profesional en ecología y biología evolutiva, y es promotora de la nueva síntesis del comunismo. Es autora, entre otras obras, del muy importante libro La ciencia de la evolución y el mito del creacionismo: Saber qué es real y por qué importa).

    Esto nos lleva de vuelta a la cuestión de los “líderes breakthrough [que abren brechas]” y la relación entre los “líderes breakthrough” de este tipo —los individuos sobresalientes que sí emergen de esta manera, tal como acaba de mencionar la cita de Skybreak— y el proceso colectivo más amplio. Ambos son indispensables si va a darse una revolución triunfante y una transformación de la sociedad que realmente conduzca a la emancipación.

    Pero al respecto ha habido un problema en la experiencia del movimiento comunista, desde los inicios. Por ejemplo, con el desarrollo de los movimientos socialistas en la época de Marx, después de cierto momento, al ver que estas personas para nada estaban planteando lo que él representaba, sino que lo hacían en nombre de eso, Marx se vio obligado a comentar: algo que sé es que no soy un marxista. Bien, obviamente eso es un comentario irónico. Pero refleja la contradicción objetiva de que las personas, en nombre de Marx y del marxismo, estaban planteando cosas que en realidad divergían mucho de lo que Marx estaba desarrollando, y en muchos sentidos se oponían a lo que de veras Marx estaba desarrollando, los avances importantes que Marx hizo que eran de importancia histórica.

    O podemos examinar el ejemplo de Lenin. Él estaba rodeado de personas que a un grado importante no estaban con él en el transcurso de desarrollar la revolución e incluso posteriormente, pero de una manera aguda, justo en el momento en que la toma del poder estaba objetivamente a la orden del día y Lenin lo reconocía mientras ninguno de los demás lo hacía. Se dio una situación tan intensa que en cierto momento, Lenin tuvo que amenazar con renunciar al Comité Central de los bolcheviques si ellos no se le unían a él para llevar a cabo la insurrección que ya estaba madura para realizarse — o se hubiera perdido la oportunidad, lo que hubiera sido un crimen histórico.

    Lo mismo con Mao. Mao contaba con un cierto pequeño núcleo de personas a su alrededor al mero final, pero, en líneas generales, la mayoría de la dirección del Partido Comunista, por las razones que ya traté anteriormente —entre ellas que muchas de estas personas estaban en la revolución únicamente para hacer que China fuera un país poderoso, una vez más, y en realidad, no estaban a favor de la emancipación de toda la humanidad con el comunismo—, en muchos casos, Mao se encontró a solas y aislado, especialmente al final. Le comentó en tono de ironía a alguien que lo entrevistó, que le dijo a él: “Ah, usted ha cambiado tanto al mundo”; él replicó que únicamente he cambiado unos kilómetros alrededor de Pekín (o Beijín, tal como se le llama ahora).

    Así que se trata de una contradicción histórica que, una vez más, se está manifestando en el contexto del nuevo comunismo. Y esto es algo que hay que transformar. No podemos repetir la experiencia que acabo de resumir con estos otros lideres del movimiento comunista y los avances importantes o cruciales que estaban dirigiendo y por los que estaban luchando. Sí, va a haber una diferencia —es importante hablar de esto objetivamente y no me refiero a esto a título personal— va a haber una diferencia cuando emerjan líderes sobresalientes y haya otros que no están al mismo nivel. Pero no se puede convertir eso en un principio, y no se puede permitir que eso crezca espontáneamente. Es necesario trabajar en torno a esto de modo que cada vez más personas estén por el mismo camino y estén esforzándose por estar al mismo nivel, pero que de hecho no alcancen el mismo nivel, sino que se esfuercen por estar al mismo nivel y por formar parte de un proceso colectivo en que, en ese sentido, sí, todos sean iguales — en el sentido de que se tiene que evaluar todas las ideas por igual, independientemente de quién sea la fuente de esas ideas, sobre la base de si son ciertas en realidad o no. Si de hecho se conforman o no a la realidad tal como está y tal como está avanzando y cambiando, y hacia dónde conducirán.

    Por eso, existe una aguda contradicción que hay que tratar directamente — y es necesario hacer avances importantes, avances importantes adicionales. Por una parte, existen líderes sobresalientes. Por otra parte, no podemos tener un espectáculo unipersonal. Se necesita una colectividad en constante expansión con un núcleo, sí un núcleo sólido, de personas que estén firmemente con eso y que estén esforzándose por estar al mismo nivel, y que en el contexto de ese proceso colectivo sean iguales todas las ideas. Es necesario evaluar las ideas de todos sobre la base que acabo de describir y no sobre la base de “bien, usted es un individuo sobresaliente, y usted no lo es”. Así que esta es una contradicción aguda que tiene una expresión histórica que tenemos que encontrar una manera de transformar rápidamente en un sentido positivo, en lugar de dejar que la espontaneidad la lleve en un sentido negativo.

    En este momento, en las filas de los revcom, urge y apremia mucho que se dé un salto adicional —ahora mismo— en forjar un núcleo colectivo de líderes con fundamentación científica, basados firmemente en el método y el enfoque del nuevo comunismo, que lo apliquen sistemáticamente y forcejeen con la forma de aplicarlo a una realidad compleja y continuamente cambiante. Esto es necesario para atraer, formar y solidificar —en un marco de tiempo “finito”, no en un marco de tiempo amorfo— a una “masa crítica” de revolucionarios dedicados con una fundamentación científica con un cuadro de “comandantes estratégicos” cada vez más templados y en continua expansión — que sea capaz de atraer, formar y dirigir a unas filas revolucionarias más amplias continuamente crecientes con una fundamentación sólida en el método y enfoque científico del nuevo comunismo y de manera concomitante una capacidad de aplicarlo creativamente, capaz y con la orientación de emprender la lucha con confianza y energía para desarrollar la lucha para ganarse a crecientes números de personas a esto, lo que incluye emprender una lucha convincente basado en principios contra la oposición y ataques oportunistas carentes de principios.

    Así que esto es la esencia de la dirección comunista y lo que tenemos que ponernos a la altura de hacer: de manera científica analizar y sintetizar la realidad; identificar y determinar el peso de las distintas contradicciones en cualquier situación dada, así como en general, y conocer la manera de centrarnos en la contradicción principal en un momento determinado, pero manejar correctamente, en esa conexión, las contradicciones secundarias pero todavía importantes. Al tener en cuenta que esto, sí, supone aprender de seres humanos reales y a la vez dirigirlos —aprender de seres humanos reales y a la vez dirigirlos— no máquinas u objetos. Tener claramente en cuenta y actuar según el objetivo fundamental de emancipar a la humanidad, aplicar la ciencia del nuevo comunismo, y específicamente el método y enfoque del nuevo comunismo, hacia ese objetivo. Y, para repetir, manejar correctamente la relación entre fines y medios la que no sólo es compleja en ciertos momentos, sino que puede volverse extremadamente aguda, tal como hemos visto en la historia del movimiento comunista y la sociedad socialista.

    No se trata de algo de menor importancia que la Unión Soviética y posteriormente China, incluso con la dirección de Mao, dieron ciertos pasos y se encaminaron en ciertos sentidos que en realidad iban en contra de sus objetivos generales, en la forma en que se manejó la Segunda Guerra Mundial en la Unión Soviética y la apertura hacia el Occidente, por ejemplo, por parte de China. Hubo razones apremiantes reales. Las armas nucleares no son una broma. No es de poca importancia la matanza de 25 millones de personas en la Unión Soviética. Éstas son contradicciones reales, y en ocasiones extremadamente agudas, con implicaciones monumentales. Y por eso es tanto más importante mantenernos firmemente fundamentados en el necesario método y enfoque científico, y luchar colectivamente por aplicarlo, a fin de manejar correctamente la relación entre las contradicciones. ¿Qué es lo principal y qué es lo secundario en un momento determinado? ¿Cómo tal vez esté cambiando eso? ¿Cómo manejar todo eso en el sentido que conduzca a donde las cosas tienen que ir, aun cuando a corto plazo, las cosas puedan estar en contradicción con el objetivo fundamental? No obstante, todavía es necesario manejar eso de modo que en general haga avanzar las cosas hacia el objetivo fundamental de la revolución comunista emancipadora.

    Así que, a manera de conclusión, volvamos a un tema importante: la naturaleza sangrienta (y represiva) de las revoluciones burguesas (capitalistas), incluida la Revolución Americana, es algo que hay que reconocer. Una de las cosas que se recalcan, al ver la serie de Ken Burns sobre la Revolución Americana, es qué tan sanguinaria lo fue. Qué tanta violencia —sabemos que ellos siempre hablan de “ah, no podemos tener esa violencia”— pues, qué tanta violencia hubo en esa Revolución Americana. Qué tanta represión brutal que hubo, como la de las diferentes fuerzas que se vengaban de las personas de uno u otro bando — el estire y afloje entre los que eran leales a la Corona británica y los que estaban en la Revolución Americana combatiendo por la independencia, y así sucesivamente. En el caso de ver dicha serie, la que sin duda vale la pena ver, se puede ver qué tan sanguinaria y brutal estuvo esa revolución, en una forma que de hecho no queremos que sea la revolución por la que estamos luchando — y tenemos que trabajar para que no sea sanguinaria en ese sentido, con represalias vengativas incluso contra los civiles. Pero eso no borra el hecho de que la Revolución Americana fue sanguinaria por una razón. Las revoluciones, como dijo Malcolm X, son sangrientas. No es posible eludir el hecho de que así es el carácter de las revoluciones — en lo fundamental debido a la resistencia a la revolución por parte de las clases dominantes existentes, su violencia sangrienta para ejercer brutalmente su dominio. Pero al ver la serie de Ken Burns, se ve que esa fue una revolución sanguinaria y sí, represiva y en momentos vengativa, la cual de hecho la dirigieron los propietarios de esclavos, y los aspirantes a capitalistas de diversa índole, y estuvo sobre todo al servicio de sus intereses — y, como sale en la serie de Ken Burns, dicha revolución marcó el comienzo de la búsqueda de un imperio estadounidense, que incluía la expansión hacia el Occidente (que ocurrió al mismo tiempo que dicha revolución) con el genocidio real de los pueblos indígenas. Así que esto se desenvolvía al mismo tiempo que el lanzamiento de un imperio de explotación cruel y, sí, opresión empapada de sangre.

    Y se dio toda la terrible destrucción y horroroso sufrimiento causados por el sistema capitalista, tal como se ha desarrollado desde esa época (e incluso en sus orígenes aún más remotos) en un sistema mundial de despiadada explotación y sangrienta opresión.

    Lo que está a la “orden del día histórica” en este momento, si va a haber un camino hacia adelante para la humanidad hacia un futuro digno en el que vivir —lo que se necesita desesperadamente ahora para hacer realidad esta posibilidad— es una revolución para abolir este sistema el cual se engendró por medio de acontecimientos como la revolución americana inicial. Una revolución en esta época para abolir este sistema de explotación, opresión y destrucción masiva, y para reemplazarlo por algo mucho más emancipador. Independientemente de las afirmaciones de la serie de Ken Burns de que la Revolución Americana fue lo más emancipador y brindó la inspiración para las cosas más emancipadoras en la historia del mundo, tal revolución fue insignificante en comparación con el carácter emancipador de la revolución comunista. No solo fue insignificante, sino que estuvo repleta de despiadada y horrorosa opresión y explotación a las que dio mayor ímpetu y las que desató. Por otro lado, la revolución comunista tiene que dar un salto más allá de todo eso, hacia la abolición de todo eso.

    Así que se trata de una revolución para abolir este sistema de explotación, opresión y destrucción masiva, y para reemplazarlo por algo mucho más emancipador especialmente en vista de que el sistema capitalista-imperialista se ha vuelto totalmente obsoleto (desde hace mucho tiempo caducó) y representa una amenaza existencial a la humanidad, como ya he mencionado.

    La revolución que se necesita ahora depende de una situación revolucionaria: una profunda crisis que afecte a toda la sociedad y sus instituciones gobernantes e imperantes — y esta revolución no debe incluir los actos de individuos aislados o de pequeños grupos desvinculados de las masas de personas, sino la acción y apoyo cada vez más conscientes y decididos de parte de millones de masas, dirigidas por una fuerza con fundamentación científica y visión a futuro, con profundos vínculos y una poderosa base organizada entre dichas masas. Y para repetir —a diferencia de las demás revoluciones anteriores lideradas por las clases explotadoras (tales como la Revolución Americana, o incluso de la Revolución Francesa de una época anterior)— esta revolución comunista debe tener por objetivo la transformación de toda la sociedad, y en última instancia del mundo en su conjunto, para abolir y arrancar de raíz todas las relaciones opresivas y explotadoras en todas partes y para posibilitar que los seres humanos, por fin, expresen su humanidad de la forma más excelsa.

    Así, teniendo en cuenta todo eso, lo siguiente, de mi Mensaje de Año Nuevo de 2025, habla de la realidad esencial y la urgente necesidad y reto:

    [Este fascismo de Trump y MAGA] fue engendrado por este sistema del capitalismo-imperialismo — un sistema que, por su propia naturaleza, perpetra horrores continuos, a un nivel mucho más allá de lo que se ha llevado a creer incluso a la mayoría de las “personas informadas”….

    El fascismo de Trump y MAGA… habiendo surgido del suelo de todo este sistema (y de toda la historia de este país), desatará todo este horror más completamente y de formas más flagrantes, mientras que al mismo tiempo la naturaleza básica y las dinámicas de este sistema en su conjunto están sometiendo a las masas de la humanidad a un sufrimiento terrible, destruyendo el medio ambiente a un ritmo acelerado y aumentando el peligro de una guerra total entre Estados Unidos y sus rivales en Rusia y China — todos los que son potencias imperialistas dotadas de armas nucleares.

    Lo que he dicho con claridad antes se destaca ahora con mayor urgencia:

    Nosotros ya no podemos darnos el lujo de permitir que estos imperialistas dominen al mundo y determinen el destino de la humanidad. Hay que derrocarlos cuanto antes.

    Hay una forma completamente nueva de vivir — con un sistema fundamentalmente diferente.

    No existe ninguna razón buena por la que el mundo tiene que ser tal como es, con todos sus horrores muy reales.

    No existe ninguna razón buena por la que, aparte de la masiva muerte y destrucción de la Segunda Guerra Mundial, en el tiempo transcurrido desde que terminó esa guerra (en 1945) más de 500 millones de niños hayan muerto innecesariamente de hambre y enfermedades evitables, en lo fundamental debido a la forma en que el mundo, y en particular los países más pobres del mundo, han sido dominados por el capitalismo-imperialismo, con Estados Unidos como el depredador imperialista “número uno”.

    No existe ninguna razón buena por la que una persona, en cualquier parte del mundo, tenga que pasar hambre o carecer de vivienda digna, atención médica y otras necesidades básicas — o viva con el temor constante de carecer de estas necesidades.

    No existe ninguna razón buena por las guerras interminables y la destrucción acelerada del medio ambiente, de las que este sistema es fundamentalmente responsable.

    No existe ninguna razón buena por la que la cultura y las formas de pensamiento dominantes tenga que servir a reforzar relaciones asesinamente opresivas, mientras inculcan en la cabeza de la gente la ridícula noción de que no existe ninguna alternativa positiva a todo esto.

    No existe ninguna razón buena por la que continúe la larga noche en la que la sociedad humana ha estado dividida en amos y esclavos, y las masas de la humanidad han sido objeto de latigazos, golpes, violaciones, masacres, encadenadas y amortajadas en la ignorancia y la miseria.

    No existe ninguna razón buena por todo eso, pero existe una razón básica: el hecho de que el mundo y las masas de la humanidad todavía están obligados a existir bajo la dominación de este sistema del capitalismo-imperialismo.

    Este sistema es completamente absurdo —criminal y monstruosamente absurdo— y completamente obsoleto: ha pasado mucho tiempo desde su fecha de caducidad, ha pasado el momento en que puede conducir a algo positivo para la humanidad — y, al contrario, se erige como la barrera directa a la emancipación de la humanidad de toda esta demencia, atrocidad y sufrimiento innecesario. El ascenso del fascismo, en muchos otros países, así como en el mismo Estados Unidos, es una clara señal de la naturaleza completamente anticuada de este sistema y del peligro cada vez mayor que representa para la humanidad en su conjunto.

    Ahora nos encontramos en un momento en el que es cada vez más urgentemente necesario ir más allá de todo este monstruoso sistema — más allá de una situación en la que las personas están obligadas a luchar sólo por la supervivencia individual, en la que todos están compelidos a competir y estar en conflicto con los demás, y en la que las masas de personas en todas partes están encadenadas por relaciones opresivas anticuadas, mientras que el futuro, y la propia existencia, de la humanidad están cada vez más en peligro.

    Y ahora es posible ir más allá de todo esto.

    Es posible una forma de vivir completamente diferente: una forma completamente diferente de organizar la sociedad, con una base económica y sistema político, relaciones emancipadoras entre las personas y una cultura edificante radicalmente diferentes — todo ello orientado a satisfacer las necesidades básicas y cumplir los intereses más elevados de las masas de personas. Esto se expone, de manera panorámica y concreta, en la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte, que he escrito. En la Declaración NECESITAMOS Y EXIGIMOS: UNA FORMA COMPLETAMENTE NUEVA DE VIVIR, UN SISTEMA FUNDAMENTALMENTE DIFERENTE, se exponen síntesis de los puntos básicos en esta Constitución — que arrojan una luz sobre la forma verdaderamente emancipadora en que podríamos vivir. (Esta Declaración, así como la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte, están disponibles en revcom.us).

    Llegar a formar parte de las filas organizadas de revolucionarios que asuman el reto de hacer realidad esto — unirse a EL CUERPO REVCOM Por La Emancipación De La Humanidad, trabajar activa y urgentemente por esta revolución — arriesgar la vida no solo para nosotros mismos, ni para un círculo o clica estrecha, sino para la emancipación de la humanidad: eso es algo por lo que verdaderamente vale la pena vivir y dedicar la vida.

    ¡EN NOMBRE DE LA HUMANIDAD, NOS NEGAMOS A ACEPTAR UN ESTADOS UNIDOS FASCISTA!

    ¡TODO ESTE SISTEMA ESTÁ PODRIDO E ILEGÍTIMO — NECESITAMOS Y EXIGIMOS UNA FORMA COMPLETAMENTE NUEVA DE VIVIR, UN SISTEMA FUNDAMENTALMENTE DIFERENTE!

  • ARTICLE:

    El asesinato de Johan Sebastián Durán Guerrero y la limpieza étnica de los inmigrantes

    Protest against ICE murder of Johan Sebastián Durán Guerrero, July 14, 2026

     

    Protesta contra el asesinato de Johan Sebastián Durán Guerrero a manos del ICE, 14 de julio de 2026     Foto: AP

    “Tenía muchos sueños todavía por cumplir”. Estas fueron las palabras de Karolina Rojas Álvarez sobre su esposo, que tenía 25 años, Johan Sebastián Durán Guerrero, asesinado a sangre fría por los agentes del ICE.

    Johan Sebastián Durán Guerrero

     

    Johan Sebastián Durán Guerrero    Foto: Maine Immigrant' Rights Coalition via AP

    Johan Sebastián Guerrero llegó a Estados Unidos de Colombia en 2023 y vivía con su esposa y su hija de 3 años en la zona de Biddeford, Maine. Johan fue descrito como una persona cariñosa, amorosa y llena de energía, que tenia dos trabajos para ayudar a construir una vida para su joven familia. Estaba legalmente autorizado para trabajar en Estados Unidos, tenía Seguro Social y estaba en proceso de solicitar asilo. 

    El domingo 12 de julio, Johan llevó a su hija al parque. Su esposa cuenta que “la pasaron de maravilla” y que la tarde siguiente “se suponía que sería el día de ella con su papá”. 

    Pero nada de eso le importó al ICE ni al régimen fascista de Trump.

    Hoy en Biddeford, Maine, el ICE asesinó a Joan Sebastián Guerrero, un inmigrante de 26 años, con su esposa y su hija de 3 años presentes

    A las 7:20 am del 13 de julio, un agente del ICE le disparó y mató a Johan justo después de que saliera de su casa para conducir al trabajo. Después de que el ICE lo sacara del automóvil, un testigo presencial dijo: “Estaba sangrando profusamente por la cabeza. Estaba hablando. Dijo: ‘Intenté detenerme.’” Se observaron al menos cuatro impactos de bala en el parabrisas del automóvil. Un video publicado por The Bangor Daily News muestra a agentes del ICE esposando a Johan mientras yacía inmóvil en el suelo.

    Su esposa, Karolina, corrió al lugar con su hija y vio las consecuencias inmediatas de los disparos. Poco después, fue vista “arrodillada y lamentándose junto a su esposo en la calle mientras su hija observaba”.

    “Vi a una esposa caer de rodillas mirando el cuerpo sin vida de su esposo en el suelo”, dijo un vecino. “Vi a una niña llorando con una pequeña mochila rosa puesta porque nunca volverá a ver a su padre.”

    Después, Karolina publicó: “No tengo palabras para este dolor, mi vida, mi amor”, y escribió: “ahora mi hija está preguntando por su padre, y no tengo fuerzas para decirle que no va a volver, que ya no puede abrazarlo ni decirle: ‘Papi, te quiero’”.

    No es que importe, pero resulta que Johan ni siquiera era la persona a la que buscaba el ICE. Pero, a un nivel más profundo, para este régimen, es temporada abierta contra cualquier persona de color, sin excepción.

    Tal es la crueldad insondable del régimen fascista de Trump y de sus agentes del ICE.

    Trump responde con una intensificación del asesinato y terror 

    Johan fue abatido a tiros menos de una semana después de que Lorenzo Salgado Araujo, de 52 años y originario de México, fuera asesinado por agentes del ICE en Houston, Texas. Desde que Trump asumió el cargo, al menos 23 personas han sido baleadas por agentes federales de inmigración. Seis, entre ellas tres ciudadanos estadounidenses, han muerto. Casi todas estas personas fueron asesinadas por agentes del ICE que dispararon contra vehículos. Esto no incluye a las 52 o más personas que murieron bajo custodia del ICE durante ese período.

    (Véase, El asesinato a sangre fría de Lorenzo Salgado Araujo y la urgente necesidad de acabar con este sistema, 16 de julio de 2026).

    Estos dos asesinatos más recientes, sumados a las demás atrocidades del ICE, sacudieron a personas por todo el país. “Latino Americans Are in Shock“ (Los latinoamericanos están conmocionados), fue el titular de un artículo de opinión del New York Times escrito por un ex asesor de política migratoria de las administraciones de Obama y Biden.

    ICE lauched operations in Maine in January 2026.

     

    El ICE inició sus operaciones en Maine en enero de 2026.    Foto: IG ntdnews

    En respuesta a las crecientes críticas y la controversia, el 14 de julio, el ICE ordenó a sus agentes suspender la mayoría de las detenciones de vehículos en todo el país.

    Al mero día siguienteTrump exigió que el ICE continuara la detención de vehículos:

    Los hombres y mujeres del ICE están haciendo un GRAN trabajo, uno que tiene que hacerse… La Política de Fronteras Abiertas del Soñoliento Joe Biden permitió que 25.000.000 de personas entraran a raudales en nuestro país, sin control ni verificación. Muchos eran criminales, y tenemos que sacarlos. Para hacer esto, debemos ser fuertes, duros e inteligentes, y NO PODEMOS renunciar a una de las herramientas más importantes y eficaces de I.C.E. para Combatir el Crimen, ¡LA DETENCIÓN DE VEHÍCULOS! Si lo hacemos, estaremos cayendo directamente en las manos de los criminales. (Énfasis añadido)1 

    ¡Así que Trump aplaude al ICE por sus asesinatos descarados... y pide más!

    Y este es precisamente el punto: las detenciones de vehículos no son la forma más “eficiente” de llevar a cabo deportaciones masivas. Pero sí son una forma “eficiente” de sembrar un terror generalizado entre todos los inmigrantes, y entre la población latina y negra en general. 

    Esta es la limpieza étnica que prometió Trump. Piénselo: ¿en qué se diferencia realmente esto de los linchamientos públicos de personas negras durante la era de Jim Crow? Independientemente de si uno se enfrentaba o no a la amenaza inmediata de un linchamiento, todas las personas negras sabían que esa amenaza se cernía sobre sus cabezas.

    Así es como se siembra el terror entre pueblos enteros... Así es cómo se empuja a pueblos enteros a esconderse aún más en las sombras, y cómo se aterroriza a muchos para que se auto deporten masivamente.

    Este ataque terrorista contra los inmigrantes —tanto legales como indocumentados— se está acelerando ante nuestros ojos: miles de inmigrantes fueron puestos bajo custodia del ICE en junio y la primera parte de julio. Tan solo en un período de cinco días a finales de junio, el ICE detuvo a más de 10.000 personas. Sus superiores comunicaron a los agentes del ICE que “2000 detenciones al día era el nuevo estándar de ejecución”.

    Y esta oleada de ataques actúa como ariete para un régimen que avanza implacablemente para desmantelar 150 años de la forma establecida de gobierno capitalista. 

    ¿Por qué viene gente aquí desde todas partes del mundo?

    Profundiza tu entendimiento de cómo el imperialismo estadounidense ha impulsado a gente de todas partes del mundo a venir a Estados Unidos:

    • Mira: 

    Bob Avakian: ¿Por qué viene gente de todo el mundo?
    —Extracto del discurso de 2003 “Revolución: Por qué es necesaria, por qué es posible, qué es

    Los gobernantes estadounidenses, independientemente de su afiliación política, han explotado, oprimido, discriminado y en general utilizado y abusado de los inmigrantes y los nacidos en el extranjero desde la fundación del país.

    Mientras tanto, el funcionamiento de su sistema capitalista-imperialista depredador ha traído muerte, destrucción, tiranías brutales y explotación despiadada a países oprimidos de todo el mundo, dejando a millones de personas con pocas opciones más que migrar —a menudo a Estados Unidos— en lugar de enfrentarse a la muerte, la tortura o el hambre, como hemos analizado en revcom.us.

    Un ejemplo flagrante: Colombia, país latinoamericano, ha sido dominado y explotado durante mucho tiempo por el imperialismo estadounidense. En abril de 2021, cuando el gobierno pro-yanqui intentó subir los impuestos, los colombianos se alzaron en masa, no solo contra el aumento de impuestos, sino también contra “una pobreza profunda y generalizada, un alto desempleo, enormes disparidades de riqueza e ingresos, y una tercera ola devastadora del coronavirus en un país que ya tenía una de las tasas de infección y muerte más altas del mundo”. 

    El gobierno colombiano respondió desplegando a miles de policías y soldados para reprimir las protestas. Estos habían sido entrenados para la guerra de contrainsurgencia, principalmente por Estados Unidos, bajo el “Plan Colombia”, implementado en el año 2000 durante la presidencia de Bill Clinton. 

    Durante décadas, Estados Unidos había “canalizado cientos de millones de dólares anuales a los militares colombianos, en nombre de la ‘guerra contra las drogas’… Las fuerzas entrenadas por Estados Unidos durante los años del Plan Colombia asesinaron a miles de personas. El Washington Post informó: ‘Casi 7 millones de colombianos fueron expulsados de sus hogares, el mayor número del mundo de los que las Naciones Unidas consideran ‘desplazados internos’”. (Énfasis añadido)

    ¡Y ESA es una de las razones por las que la gente se ve obligada a emigrar a Estados Unidos! 

    (Para más información, vea: Colombia: Repercuten poderosas revueltas por todo el hemisferio, 10 de mayo de 2021; y Crímenes Yanquis en América Latina, 8 de junio de 2022).

    ¿POR QUÉ los fascistas de Trump quieren muy en serio Hacer que Estados Unidos Vuelva a Ser Blanco

    La insistencia de Trump en que deben continuar las terroristas y potencialmente mortales “detenciones de vehículos” de parte del ICE es solo el ejemplo más reciente de la seriedad con la que él y su régimen fascista pretenden transformar radicalmente a Estados Unidos para que vuelva a ser blanco y judeocristiano.

    Los gobernantes de este sistema en su conjunto han satanizado y deportado masivamente a inmigrantes, pero el programa fascista de Trump y MAGA está llevando esto al nivel de una limpieza étnica explícita, impulsada por una supremacía blanca manifiesta y una crueldad xenófoba (el odio a los “extranjeros”).

    Como escribimos en El asesinato a sangre fría de Lorenzo Salgado Araujo y la urgente necesidad de acabar con este sistema:

    El ataque masivo contra los inmigrantes es una piedra angular de la rápida consolidación del orden fascista de Trump y MAGA. Las personas que configuran y lideran el movimiento fascista en este país —personas como Donald Trump, Stephen Miller, Steve Bannon, Pete Hegseth— no son simplemente racistas que usan el racismo y el odio hacia los inmigrantes para incitar a sus chusmas de seguidores racistas (aunque sí lo hacen con creces). Su objetivo es imponer un Estados Unidos fascista total que domina violentamente el sistema global del capitalismo-imperialismo. Estos fascistas están convencidos de que las personas de lo que Trump ha llamado “países pozos de mierda” deben ser expulsadas de Estados Unidos. Repitan alegaciones belicistas que avivan las chusmas linchadoras de que inmigrantes de países del tercer mundo “envenenan la sangre” de Estados Unidos. El secretario de Marco Rubio, expuso esta lógica fascista el pasado febrero en una Conferencia Internacional de Seguridad en Múnich:

    ... En la búsqueda de un mundo sin fronteras, abrimos nuestras puertas a una ola sin precedentes de migración masiva que amenaza la cohesión de nuestras sociedades, la continuidad de nuestra cultura y el futuro de nuestro pueblo. Cometimos estos errores juntos, y ahora, juntos, le debemos a nuestro pueblo afrontar esos hechos y avanzar, reconstruir... La migración masiva no es, no fue, no es una preocupación marginal de poca importancia. Fue y sigue siendo una crisis que está transformando y desestabilizando sociedades en todo Occidente. 

    El maldito sistema entero es culpable de la muerte de Johan Guerrero… únete a la salida revolucionaria, el camino a un sistema fundamentalmente diferente

    El funcionamiento de este sistema ha provocado una tremenda conmoción económica, política y ecológica en todo el mundo, obligando a millones de personas a huir de sus países de origen simplemente para sobrevivir. Y este sistema no ofrece más respuesta ante esto que prisiones, muros y, con el fascismo en el poder, la muerte y una intensificación de las deportaciones.

    Mientras Trump desata a los matones de la Gestapo del ICE, dándoles licencia para matar, todo aquel que sienta compasión por la humanidad —y que no quiera perder su propia humanidad— debe alzarse contra este terror fascista.

    Existe una salida revolucionaria a esta locura, y una forma de vida completamente nueva y un sistema fundamentalmente diferente. Para ello contamos con el liderazgo del líder revolucionario Bob Avakian y con el nuevo comunismo que él ha forjado. 

    La visión y plan para esta nueva forma de vivir y este sistema fundamentalmente diferente se detalla en la Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte (Proyecto de texto), de la autoría de Bob Avakian, y tiene un enfoque radicalmente diferente respecto a la inmigración y los inmigrantes en comparación con el sistema actual y su constitución de explotadores. Lo cierto es que la nueva república socialista necesitará personas deseosas de participar en la construcción de una nueva sociedad que avance hacia la eliminación de la explotación y la opresión, y que dé “la bienvenida a los inmigrantes de todo el mundo quienes tengan un deseo sincero de contribuir a las metas y objetivos de esta República”.

    ¡EN NOMBRE DE LA HUMNIDAD, NOS NEGAMOS A ACEPTAR UN ESTADOS UNIDOS FASCISTA!

    NECESITAMOS Y EXIGIMOS: UNA FORMA COMPLETAMENTE NUEVA DE VIVIR, UN SISTEMA FUNDAMENTALMENTE DIFERENTE

    Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte
    H. Inmigrantes, ciudadanía y asilo, pp. 62-65

    La Nueva República Socialista en América del Norte tiene la orientación de darle la bienvenida a los inmigrantes de todo el mundo quienes tengan un deseo sincero de contribuir a las metas y objetivos de esta República, según lo establecido en la presente Constitución y en las leyes y políticas que se establezcan y se promulguen en conformidad con la presente Constitución. A partir del establecimiento de la Nueva República Socialista en América del Norte, cualquiera que vive fuera del territorio de esta República que quiera entrar a su territorio y cualquier persona que desee ser ciudadano o residente permanente de esta República debe observar las leyes y procedimientos pertinentes que se hayan establecido sobre la base de la presente Constitución. Cualquiera que solicite el asilo en esta República y al cual se determine, por medio de los procedimientos pertinentes que se hayan establecido para este fin, que ha sido víctima de la persecución o que tiene un temor fundado de persecución por haber participado en justas luchas contra los estados imperialistas y reaccionarios u otras fuerzas reaccionarias o por haber realizado actividades científicas, artísticas o de otro tipo que han causado que entrara en conflicto con los poderes e instituciones de la reacción, podrá valerse del asilo en la Nueva República Socialista en América del Norte, siempre y cuando jure observar la Constitución de esta República y obre en consecuencia. Siempre te Constitución y en las leyes y políticas que se establezcan y se promulguen en conformidad con la presente Constitución. A partir del establecimiento de la Nueva República Socialista en América del Norte, cualquiera que vive fuera del territorio de esta República que quiera entrar a su territorio y cualquier persona que desee ser ciudadano o residente permanente de esta República debe observar las leyes y procedimientos pertinentes que se hayan establecido sobre la base de la presente Constitución. Cualquiera que solicite el asilo en esta República y al cual se determine, por medio de los procedimientos pertinentes que se hayan establecido para este fin, que ha sido víctima de la persecución o que tiene un temor fundado de persecución por haber participado en justas luchas contra los estados imperialistas y reaccionarios u otras fuerzas reaccionarias o por haber realizado actividades científicas, artísticas o de otro tipo que han causado que entrara en conflicto con los poderes e instituciones de la reacción, podrá valerse del asilo en la Nueva República Socialista en América del Norte, siempre y cuando jure observar la Constitución de esta República y obre en consecuencia. Siempre que no incurran en ninguna violación seria de las leyes de esta República, las personas que reciben asilo tienen el derecho de permanecer en el territorio de esta República por el tiempo que elijan y se les concederá los mismos derechos que los ciudadanos, a excepción de que, mientras no hayan conseguido la ciudadanía, no podrán votar en las elecciones ni ser elegidos o nombrados a cargos públicos. Después de cierto plazo estipulado por ley, tendrán el derecho a ser ciudadanos de esta República, con los mismos derechos y responsabilidades que los demás ciudadanos. Se llevará a cabo el proceso de obtener ciudadanía así como la evaluación del status de asilo de todos aquellos a los cuales se les otorgue asilo, conforme a las leyes y los procedimientos establecidos para estos fines.

    _______________

    NOTAS:

    1. Tom Homan, el llamado “zar de la frontera” de Trump, amenazó entonces a los críticos del ICE con que habría más “derramamiento de sangre” si no se callaran: “Dije que, si la retórica de odio no cesaba, habría derramamiento de sangre. Y lo repito ahora mismo. Seguirá habiendo más derramamiento de sangre, a menos que cierren la boca y dejen que el ICE haga cumplir las leyes que promulgaron”. “So-Called Border Czar Tom Homan Warns ICE Critics That “Bloodshed” Will Continue” [El llamado “zar de la frontera”, Tom Homan, advierte a los críticos del ICE de que el “derramamiento de sangre” continuará”], Democracy Now!, 17 de julio de 2026 [volver]

  • ARTICLE:

    El combate intensificado entre Estados Unidos e Irán, el peligro de guerra más catastrófica y el sistema anticuado que impulsa esta locura y amenaza a la humanidad

    Actualizado

    Actualización del 20 de julio: Durante la última semana, Estados Unidos ha ampliado e intensificado peligrosamente su guerra criminal contra Irán, lanzando cientos de ataques aéreos, imponiendo un bloqueo naval destinado a asfixiar a Irán y causando la muerte de más de 50 personas y heridas a más de 300. 

    En respuesta, Irán ha cerrado en gran medida el estrecho de Ormuz y ha atacado bases militares estadounidenses en, entre otros, Baréin, Jordania, Kuwait, Omán, Siria y Qatar.

    Ahora se informa de que dos —quizás tres— militares estadounidenses murieron a causa de los ataques iraníes contra una base estadounidense en Jordania, y que otro falleció en Irak mientras intentaba destruir munición iraní sin detonar. Esto ha desencadenado nuevos ataques contra Irán, país que Estados Unidos lleva ya ocho días consecutivos bombardeando. Revcom.us seguirá informando sobre esta situación que evoluciona de forma rápida y peligrosa.

    Estados Unidos no solo ha bombardeado instalaciones militares. También ha atacado infraestructuras civiles, como aeropuertos, vías férreas, puentes, instalaciones energéticas, instalaciones portuarias y otras. Un ataque aéreo contra una planta desalinizadora de agua en la localidad costera de Bunji dejó sin agua a unos 10.000 iraníes. Un profesor de Bandar Abbas, una ciudad portuaria del Golfo Pérsico, describió cómo quedaban destruidos muelles, buques de guerra y barcos pesqueros: “El suelo temblaba… Es realmente aterrador”. En la ciudad meridional de Ahvaz, una bomba estadounidense explotó cerca de un hospital oncológico infantil, aterrorizando a los pacientes y obligando a más de 200 de ellos a evacuar, entre ellos algunos que estaban recibiendo quimioterapia. 

    Se trata de crímenes de guerra y Trump promete aún más: “Vamos a destruir todas sus centrales eléctricas”, declaró Trump la semana pasada, “vamos a destruir todos sus puentes...”. En su discurso del 16 de julio, advirtió de que lo peor estaba por llegar: “Asimismo, estamos obteniendo grandes victorias en Irán, y van a ver los frutos de ese esfuerzo muy, muy pronto”. 

    Son demasiados los que hacen caso omiso de estas atrocidades y dejan que esto “pase a un segundo plano”. Pero esta guerra de agresión no provocada por parte de Estados Unidos e Israel está causando una destrucción tremenda en las vidas de los iraníes y aumentando el peligro para la humanidad.

    US Central Command photo of bombing in Iran, July 8, 2026.

     

    Captura de pantalla del vídeo hecha pública por el Comando Central de Estados Unidos sobre el bombardeo de Irán el 8 de julio de 2026.    Foto: CENTCOM

    El 11 de julio, Irán anunció que había realizado disparos de advertencia contra varios buques que utilizaban rutas “no autorizadas” a través del estrecho de Ormuz y que cerraría el estrecho al tráfico marítimo por completo “hasta que cesara la injerencia estadounidense en la región”.

    Más del 20 por ciento de los envíos mundiales de petróleo pasan por este estrecho canal, y las acciones de Irán desafiaron un ultimátum de Estados Unidos que le exigía anunciar públicamente la apertura del estrecho.

    Poco después, las fuerzas armadas estadounidenses anunciaron que habían lanzado 140 nuevos ataques contra Irán en respuesta.

    Map with Strait of Hormuz in relation to Iran, Oman, UAE, and Saudi Arabia.

     

    Estrecho de Ormuz. Haga clic para ampliar.    Map: FreeWorldMap.net

    Esto ocurre mientras las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para un alto el fuego permanente se han estancado2, y Trump y el nuevo líder iraní, el ayatolá Mochtabá Jameneí, intercambiaron amenazas. Jameneí emitió un comunicado prometiendo vengar la muerte de su padre, el exlíder supremo asesinado por Estados Unidos e Israel. Trump, por su parte, amenazó con “destruir por completo” Irán si algo le sucedía y afirmó que “1000 misiles están listos y armados y apuntando a la República Islámica de Irán”.

    Estos acontecimientos se producen tras los ataques estadounidenses más violentos desde que un alto el fuego temporal detuviera los combates el 8 de abril. En respuesta a los ataques iraníes contra varios petroleros, entre el 8 y el 9 de julio Estados Unidos atacó 170 objetivos, causando la muerte de al menos 14 personas e hiriendo a decenas más. Este ataque fue mucho más agresivo que la última ronda de ataques recíprocos entre Estados Unidos e Irán, que tuvo lugar entre el 25 y el 28 de junio3. El Cuerpo de Guardia Revolucionario iraní, por su parte, afirmó haber lanzado 85 ataques con drones y misiles contra instalaciones militares estadounidenses en Bahréin, Kuwait y Jordania.

    Esta violenta escalada estadounidense vino acompañada de amenazas belicosas y fascistas de Trump de atacar la infraestructura civil de Irán: sus puentes —”que podemos derribar”— y sus centrales eléctricas y plantas desalinizadoras — “Las destruiremos si es necesario”.

    Que quede claro: Trump amenaza con cometer crímenes de guerra masivos contra Irán y su pueblo, así como con atentar contra la vida de millones de personas en la región y en todo el mundo. ¡Esto no debe considerarse mera bravuconería ni normalizarse!

    Toda persona con conciencia debería condenar y oponerse a esta amenaza genocida.

    Estados Unidos e Irán han mantenido un tira y afloja —con negociaciones y ataques militares recíprocos— sobre el significado y la aplicación del vago y ambiguo Memorando de Entendimiento (MdE) desde su firma el 17 de junio. Estos últimos ataques y contraataques evidencian las limitaciones del MdE para disimular la profunda división entre ambos países. La escalada de ataques podría marcar el inicio de una fase extremadamente violenta e inestable del conflicto, un conflicto que podría extenderse por toda la región y más allá, poniendo en peligro a millones de personas.

    “La opresión no será erradicada por la fuerza opresora más terrible del mundo”—Bob Avakian

    Smoke from airstrike on buildings in Tehran, Iran, March 2, 2026.

     

    Humo procedente de un ataque aéreo contra edificios en Teherán, Irán, 2 de marzo de 2026.    Foto: AP

    El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra de agresión no provocada contra Irán, que no representaba una amenaza inmediata para ninguno de los dos. Este ataque se llevó a cabo mientras Irán negociaba con Estados Unidos y aniquiló a casi toda la cúpula dirigente iraní. Este ataque constituyó una guerra ilegal según el derecho internacional, el crimen de guerra más grave.

    El régimen fascista de Trump afirmó inicialmente que esta guerra tenía como objetivo liberar al pueblo iraní. La verdad, como escribe el líder revolucionario y autor del nuevo comunismo Bob Avakian, es que: “La opresión no será erradicada por la fuerza opresora más terrible en el mundo”.

    Esta guerra de Estados Unidos contra Irán no puede justificarse con la excusa de que el régimen islámico en Irán es en sí una fuerza terriblemente opresora. Sí, eso es cierto — es un régimen bárbaro que nosotros, los revolucionarios, hemos estado desenmascarando y al que hemos venido oponiéndonos enérgicamente, al tiempo que hemos venido apoyando firmemente la lucha del pueblo iraní contra este régimen durante las más de cuatro décadas que lleva en el poder. Pero lo siguiente también es cierto: Estados Unidos, desde su formación hasta la actualidad, ha cometido crímenes de guerra, y crímenes contra la humanidad, mucho peores que el régimen iraní podría siquiera imaginar cometer. (Bob Avakian, “El New York Times insiste en apoyar crímenes de guerra — cuando son “nuestros” crímenes de guerra”)

    Estados Unidos e Israel atacaron a Irán, país con vastas reservas de petróleo y gas y ubicado en una ubicación estratégica clave, porque no estaba bajo el yugo estadounidense. Además, la República Islámica de Irán representaba un serio desafío para la dominación estadounidense del Oriente Medio, así como para Israel. Esta región, situada en la encrucijada de Europa, Asia y África, alberga rutas comerciales cruciales y más de la mitad de las reservas mundiales de combustibles fósiles. Por lo tanto, controlarla es fundamental para la dominación global de Estados Unidos.

    En resumen, esta no fue una guerra con ningún propósito “noble” o justo, sino una guerra depredadora totalmente injustificada en busca de la dominación y saqueo imperialista.

    El colapso del alto el fuego y del MdE y la amenaza de una guerra más amplia

    Estados Unidos lanza más ataques contra Irán mientras Irán cierra el estrecho de Ormuz, 12 de julio de 2026. Al Jazeera English

    Estados Unidos e Israel esperaban una victoria rápida y decisiva sobre Irán. Sin embargo, a pesar de la muerte y la destrucción causadas por sus 23.000 ataques con bombas y misiles, Irán no colapsó. En cambio, recurrió a métodos relativamente económicos y de baja tecnología para contraatacar, incluyendo ataques con drones y misiles contra Israel, contra bases estadounidenses en la región y, el de más impacto, bloqueando el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz. El bloqueo iraní causó estragos en la economía capitalista global.

    Esto obligó a Trump y a Estados Unidos primero a declarar un alto el fuego el 8 de abril y luego a firmar un Memorando de Entendimiento (MdE) el 17 de junio. Este acuerdo otorgó a Irán cierto control continuo del estrecho, el levantamiento de las sanciones sobre la venta de petróleo iraní, un fondo de reconstrucción de 300 mil millones de dólares y el fin de la guerra de Israel en el Líbano4.

    Estas concesiones se consideraron muy favorables para Irán, hasta tal punto que Trump se topó con la oposición de otras fuerzas de la clase dominante, que lo consideraban “demasiado generoso con Irán”. La oposición incluyó a influyentes demócratas, republicanos partidarios de MAGA, así como Israel.

    Ante esta oposición y en consonancia con los intereses imperialistas que impulsan a todos los sectores de la clase dominante estadounidense, el régimen de Trump, en particular, comenzó a violar sus promesas clave del MdE: otorgar a Irán cierto control sobre el estrecho, aliviar las severas sanciones económicas impuestas por Estados Unidos y poner fin a la guerra y ocupación israelí del Líbano. (Las fuerzas israelíes siguen ocupando el sur del Líbano y continúan atacando y asesinando dentro del Líbano)5.

    Mientras tanto, dentro de Irán, un sector de los nuevos gobernantes también se opone al alto el fuego por razones opuestas: que el memorándum otorgaba demasiado a Estados Unidos. Piensan que Irán debería defender con mayor agresividad sus intereses, aunque signifique una guerra continua con Estados Unidos6.

    Sigue siendo posible que se alcance algún tipo de acuerdo entre Estados Unidos e Irán. Sin embargo, por ahora, el alto el fuego y el MdE se han derrumbado de facto, y Estados Unidos e Irán están efectivamente de nuevo en guerra, con el régimen fascista de Trump aparentemente sintiendo la necesidad y la libertad de intensificar sus ataques, o incluso reanudar una guerra a gran escala con la que Trump amenaza y que esté aún más violenta y criminal que antes7.

    Así pues, una vez más, un sufrimiento terrible e injusto se cierne sobre la vida del pueblo iraní, mientras la posibilidad real de una guerra mucho más amplia y espantosa se cierne sobre el Oriente Medio.

    ¿Y para qué? Para que los imperialistas estadounidenses puedan saquear y dictar sus dictados al mundo entero.

    La locura de este sistema y la urgente necesidad de una revolución.

    LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura? Bob Avakian

     

    ¿Tiene la humanidad que vivir con la pesadilla constante de guerras aparentemente interminables, el genocidio en Gaza y ahora esta guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, y todo ello con el peligro siempre presente de una guerra nuclear?

    ¡No! Pero el problema es mucho más profundo que el ego de Trump, las ganancias sacadas con la guerra, Israel u otros acontecimientos y fenómenos a los que señalan muchas personas y fuerzas políticas. En cambio, la gente necesita “explorar debajo de la superficie, para descubrir los resortes principales subyacentes y causas de las cosas, y llegar a entender el problema fundamental y la solución real”, como lo expone Bob Avakian, el líder revolucionario y autor del nuevo comunismo, en LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura?

    De NECESITAMOS Y EXIGIMOS: UNA FORMA COMPLETAMENTE NUEVA DE VIVIR, UN SISTEMA FUNDAMENTALMENTE DIFERENTE:

    Abolir las armas nucleares, abolir por fin la guerra y abordar sistemáticamente la crisis ambiental

    NECESITAMOS Y EXIGIMOS: UNA FORMA COMPLETAMENTE NUEVA DE VIVIR, UN SISTEMA FUNDAMENTALMENTE DIFERENTE

     

    El nuevo gobierno socialista no desarrollará ni utilizará armas nucleares y dará pasos concretos y luchará decididamente por abolir las armas nucleares en todas partes, con el objetivo final de abolir finalmente las guerras entre seres humanos, con la abolición del sistema capitalista-imperialista, y todos los sistemas y relaciones de explotación y opresión, que son la base de las guerras. Este nuevo gobierno socialista tomará acciones, de manera rápida, sistemática y efectiva, para abordar la crisis ambiental ya aguda y que se acelera rápidamente, con el objetivo de crear un mundo donde la humanidad de veras pueda ser el guardián digno de la tierra.

    Todo esto no es solo un sueño o un deseo — es lo que es posible y necesario en pro de los intereses de las masas de personas en Estados Unidos y de la gran mayoría de la humanidad, y para el futuro de la humanidad en su conjunto.

    Por todo eso existe una necesidad urgente, y nos atrevemos a exigir con audacia —y llamamos a todos aquellos que odien la injusticia y anhelen una sociedad y mundo en que las personas pueden florecer a plenitud y expresarse con mayor plenitud su humanidad, a sumarse en hacer esto una exigencia de millones y decenas de millones de personas— una exigencia que por fin se puede hacer realidad por medio de la lucha decidida e intrépida de esos millones y decenas de millones de personas:

    Es necesario abolir y desmantelar el sistema capitalista-imperialista y las instituciones de gobierno existentes en Estados Unidos — y reemplazarlos por un nuevo sistema socialista basado en la CONSTITUCIÓN PARA LA NUEVA REPÚBLICA SOCIALISTA EN AMÉRICA DEL NORTE.

    _______________

    NOTAS:

    1. Estados Unidos e Irán anunciaron inicialmente un alto el fuego de dos semanas, mediado por Pakistán, el 8 de abril de 2026. Este se extendió posteriormente de forma indefinida y luego se formalizó como un acuerdo provisional de 60 días —un Memorando de Entendimiento (MdE)— el 17 de junio. Es este MdE sobre el que están negociando — y luchando . [volver]

    2. Vea Estados Unidos e Irán intercambian una nueva ronda de ataques militares, lo que podría poner en peligro el alto el fuego y provocar una guerra más amplia, revcom.us, 1 de julio de 2026. [volver]

    3. El MdE prometía “la terminación inmediata y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido en el Líbano, y el compromiso de no iniciar a partir de ahora ninguna guerra ni operación militar entre las partes, así como abstenerse de la amenaza o el uso de la fuerza entre ellas, y garantizar la integridad territorial y la soberanía del Líbano”. Estados Unidos no ha cumplido con ninguna de estas promesas. [volver]

    4. Trita Parsi escribe: “Desde la perspectiva de Teherán, el [acuerdo negociado por Estados Unidos entre Israel y el gobierno libanés] da a Israel una ventaja significativa en cualquier posible reanudación de la guerra con Irán, una ventaja de la que carecía en febrero. Al permitir que las fuerzas israelíes permanezcan en zonas del sur del Líbano, el acuerdo parece contravenir el MDE  y, al mismo tiempo, modificar fundamentalmente el equilibrio militar”. [volver]

    5. Parece estar gestándose una intensa lucha entre los gobernantes de Irán, incluso por la sucesión del Líder Supremo Alí Jameneí. Estas fuertes tensiones quedaron patentes durante las recientes ceremonias de duelo por Jameneí, cuando turbas atacaron y golpearon a importantes líderes gubernamentales — entre ellos principales negociadores. Es evidente que existe una facción dispuesta a arriesgarse a una guerra continua, incluso para utilizarla con el fin de fortalecer aún más su posición frente a otras facciones y para seguir oprimiendo a los millones de iraníes que detestan la forma de vida que el régimen les impone. Esto, a su vez, incrementa la volatilidad y el peligro de la situación. [volver]

    6. Por ejemplo, Axios informa que el régimen de Trump “cree que tiene más margen para intensificar la situación porque cientos de buques petroleros han logrado salir del golfo a través del estrecho en las últimas semanas. Esto ha aliviado la preocupación dentro de la administración de que un nuevo enfrentamiento desencadenaría de inmediato un aumento importante en el precio del petróleo”. [volver]

  • ARTICLE:

    “El comunismo nunca ha funcionado” — ¡FALSO! 

    La VERDADERA historia de las revoluciones rusa y china
    y el futuro aún más liberador con el Nuevo Comunismo

    Una presentación y sesión de preguntas y respuestas con Raymond Lotta — en inglés

    Ciudad de Nueva York, Libros Revolución:
    Martes 21 de julio, 7pm
    Blvd. Malcolm X/Avda. Lenox #437 esq. Calle 132

    Te dicen que no hay alternativa a este mundo de guerra, genocidio, catástrofe climática y fascismo en auge. Te dicen que las revoluciones rusa y china del siglo XX fueron “proyectos utópicos” inviables que se convirtieron en “pesadillas totalitarias”. Así habla el sistema capitalista-imperialista: inculcándote en la cabeza que este es el mejor de los mundos posibles. Pero esto no se sostiene ante los hechos.

    Raymond Lotta

     

    Raymond Lotta   

    Raymond Lotta desmontará las mentiras y las calumnias, y pondrá las cosas en claro sobre los primeros intentos de la humanidad por crear sociedades libres de explotación y opresión. Pondrá de manifiesto la verdad sobre la historia y los logros de estas primeras revoluciones socialistas, así como sus errores y problemas, y cómo se restauró el capitalismo en esos países. Hablará de cómo, a lo largo de décadas de trabajo y lucha, el líder revolucionario Bob Avakian ha forjado el nuevo comunismo: un marco científico completamente nuevo para la emancipación humana. Ahora es posible hacer y llevar adelante una revolución verdaderamente liberadora, para liberar a la humanidad de toda opresión y explotación.

    Y Raymond Lotta trazará una línea clara entre esta revolución real y este socialismo-comunismo real… y el falso socialismo de Zohran Mamdani, los Socialistas Democráticos de Estados Unidos y otros “reformistas de izquierda” que pretenden redistribuir el “botín del imperio estadounidense”, mientras este mismo sistema capitalista-imperialista impulsa a la humanidad hacia el desastre.

    Lo que está en juego no podría ser más importante. Como dijo Bob Avakian:

    Una vez que se cierre la posibilidad de una alternativa realmente radical y verdaderamente emancipadora —un sistema y forma de vivir fundamentalmente diferentes, como lo que representa la revolución comunista—, en realidad y en la mente de las personas, continuarán los horrores de todo tipo, y tarde o temprano esas personas cuya mente ha resultado cerrada a esta alternativa se volverán cómplices, o al menos se adaptarán, a esos horrores, en un sentido u otro.

    Ven a escuchar a Raymond Lotta. Trae tus preguntas más difíciles y tus mayores preocupaciones.

    Raymond Lotta es seguidor del líder revolucionario Bob Avakian y defensor del nuevo comunismo desarrollado por Avakian. Es un economista político que ha escrito numerosos trabajos sobre la historia de la revolución comunista, la globalización imperialista y los principios del desarrollo socialista sustentable.

    Revolution cover: China Red Guards celebrate Revollutionary Communist China
    Revolution cover: China Red Guards celebrate Revollutionary Communist China

     

    Copatrocinado por el Revolution Books Educational Fund, una entidad 501(c)(3) con deducción fiscal.
  • ARTICLE:

    Las mentiras y las peligrosas amenazas de Trump sobre el “comunismo malvado” y la realidad del nuevo comunismo

    Trump speaking at Mount Rushmore, South Dakota, July 3, 2026.

     

    Trump habla frente a Mount Rushmore, Dakota del Sur, 3 de julio de 2026.    Foto: AP

    “[E]n víspera de este 250 aniversario de la herencia estadounidense, resolvemos y juramos para que todos lo oigan que los ciudadanos de los Estados Unidos de América vencerán rápidamente al comunismo... no vamos a permitir que se tomen demasiado tiempo ni que nos hagan perder demasiado tiempo con sus juegos y los enviaremos al exilio. Los expulsaremos rápidamente...”

    Donald Trump hablando frente a Mount Rushmore el 3 de julio de 2026.

    Estas palabras no son meras bravuconadas ignorantes que Trump vomita para obtener ventaja electoral, sino que establecen duras términos políticos. Tampoco se trata de algo que “podría suceder” en el futuro. Son amenazas y acciones represivas en que están trabajando ahora mismo, con la persecución política y vigilancia de cualquiera que se oponga a este régimen. Trump ahora engloba a toda una gama de oposición a su régimen bajo el paraguas de una “amenaza comunista interna”8 aunque la mayoría está muy lejos de ser comunista.

    Este ataque es extremadamente peligroso. Pero dado que Trump quiere tachar de comunista a todo aquel que se le oponga, hablemos de qué es realmente el comunismo y por qué lo más urgente que puedes hacer es profundizar seriamente en el nuevo comunismo desarrollado por el líder revolucionario Bob Avakian.

    En su discurso del 3 de julio, Trump escupió:

    El comunismo es la antítesis de la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Es muerte, tiranía y la búsqueda del mal. La moral comunista atea sostiene que todo está justificado con tal de hacer realidad visiones inhumanas.

    Esto, dicho por un monstruo fascista, supremacista blanco y acosador sexual que amenazó con aniquilar a toda una civilización y que miente como quien respira: un tirano que gobierna y nació del sistema capitalista impulsado por la explotación y el saqueo. El comunismo es precisamente lo opuesto a todo eso.

    Como escribió recientemente Bob Avakian (BA), el comunismo apunta a “la emancipación de toda relación de explotación y opresión, avanzando más allá de toda desigualdad social. Y los medios y métodos de la revolución comunista deben estar en consonancia con esa orientación básica y ser una expresión de la misma”. Y BA recalcó: “[E]l nuevo comunismo repudia cabalmente, y está decidido a arrancar de raíz en el movimiento comunista, la venenosa noción, y la práctica, de que ‘el fin justifica los medios’. Es un principio central del nuevo comunismo que los ‘medios’ de este movimiento tienen que provenir de (y corresponder con) los ‘fines’ fundamentales de abolir toda explotación y opresión mediante una revolución que se dirija sobre una base científica”. (De LA CRUELDAD FASCISTA Y SU ATAQUE A LA EMPATÍA VERSUS EL ENFOQUE DEL NUEVO COMUNISMO SOBRE LA EMPATÍA)

    En este artículo, analizaremos tres puntos que revelan: [1] el peligro del impulso de Trump para consolidar un Estados Unidos fascista, dirigido particularmente en este momento a los demócratas, pero con un alcance más amplio; [2] la amenaza específica de exilio contra los diferentes niveles de oposición política al fascismo de Trump y MAGA; y [3] más sobre qué es realmente el comunismo y por qué, en este momento, estamos en un momento poco común en el que una revolución para emancipar a la humanidad es más posible.

    * * * * * * * * * *

    [1] El espectro malvado del comunismo de Trump: preludio de una ofensiva fascista intensificada

    Donald Trump—Genocidal Racist

     

    revcom.us

    El motivo inmediato por el que Trump evoca el “espectro malvado” del comunismo es el temor a perder las elecciones legislativas de mitad de mandato. Ha utilizado las victorias electorales de socialdemócratas que se presentan por el Partido Demócrata para atacar al marxismo y a los Socialistas Democráticos de América (DSA)9. El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, y la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, así como otros demócratas, son miembros o simpatizantes de los DSA. Al parecer, atacarlos simplemente como marxistas y socialistas no ha sido suficiente, por lo que Trump y la maquinaria republicana de MAGA están recurriendo ahora con toda su fuerza a las tácticas anticomunistas del “Red Scare” (temor rojo)10. Como parte de esto, Trump se burla de los líderes del establishment del Partido Demócrata llamándolos “Dumocrats” (Tontócratas) por no perseguir con firmeza a estos supuestos comunistas entre sus filas.

    El ataque anticomunista de Trump recibió su mayor impulso en su discurso del 3 de julio frente a Mount Rushmore y una multitud de fieles de MAGA, mientras aviones F-35 sobrevolaban al atardecer11. Después de comenzar su discurso con un blanqueamiento total de la “grandeza” de Estados Unidos, se desató con su diatriba. Reformuló al espantapájaros del comunismo y los comunistas como el peligro inmediato: “un cáncer. Hay que extirparlo. Hay que extirparlo rápido”. Usó esto directamente no solo para atacar a los demócratas que se postulan para un cargo, sino para establecer términos políticos para obligar al Congreso a aprobar su “Save America Act” (Ley para Salvar a Estados Unidos). Este proyecto de ley es un intento fascista descarado de amañar no solo las próximas elecciones de mitad de mandato, sino todas las elecciones futuras para que Trump y el movimiento fascista MAGA no puedan perder. (Vea “El régimen fascista de Trump libra una ofensiva de todo el gobierno para amañar las elecciones — ¿Qué vas a hacer tú?”). Trump dijo: “Aprueben esta Ley para Salvar a Estados Unidos y eliminen el filibusterismo12y no perderemos una elección en 100 años. Si hacemos eso, no perderemos una elección en 100 años”.

    Disfrutando de la audiencia fascista frente a Mount Rushmore, Trump despotricó contra sus oponentes entre los gobernantes, así como contra todas las personas indeseables que el fascismo MAGA busca eliminar de la sociedad estadounidense. Trump hizo que la multitud fascista gritara “¡100 años! ¡100 años!”, lo que recuerda al eslogán nazi alemán de “Un Reich de mil años”. Trump arremetió contra “inmigrantes ilegales, criminales y todos los que no quieren trabajar”. Alimentando el fanatismo reaccionario y los temores de la multitud, advirtió: “...una banda de ladrones, radicales y lunáticos podría venir y saquear nuestra nación”.

    Esta satanización es tanto un preludio al terror planeado como un refuerzo de lo que ya está en marcha: medidas sumamente serias para destruir y/o neutralizar eficazmente toda oposición, incluso la clase dominante convencional. Hacer esto es esencial para afianzar una forma fascista de gobierno del sistema capitalista en el que vivimos: gobernar a través de una teocracia fascista cristiana, patriarcal y abiertamente supremacista blanca. Bob Avakian ha dedicado décadas de trabajo a demostrar cómo este sector fascista de la clase dominante, con una base social de millones de fanáticos delirantes, cree firmemente en esto y ha estado trabajando para lograrlo. Creen que solo su forma de gobierno fascista MAGA puede cohesionar la sociedad estadounidense y luchar para mantener el dominio internacional de Estados Unidos contra todos los rivales. Para lograr esto, el régimen se está esforzando rápidamente para remodelar todas las instituciones del gobierno y la sociedad. Y están ejerciendo la fuerza represiva del Estado no solo contra las masas populares (como ha sido la forma normal de gobierno en este país capitalista-imperialista), sino también contra su oposición en lo que ha sido la clase dominante “convencional”. En Algo terrible, O algo verdaderamente emancipador, Bob Avakian lo expresó de esta manera:

    Los republicanos se han convertido en un partido fascista —un partido basado en la abierta y agresiva supremacía blanca, supremacía masculina y otras relaciones opresivas— un partido convencido de que es el único que se merece gobernar, que actúa para manipular las elecciones y suprimir los votos con el fin de conseguir y aferrarse al poder, que se niega a aceptar los resultados de las elecciones que no gana, que está decidido a destripar y pervertir el “estado de derecho”, pisotear los derechos de la gente y adoptar lo que constituye una dictadura capitalista indisimulada, que está listo a utilizar la violencia no sólo contra las masas de personas sino también contra sus rivales en la clase dominante.

    [2] La amenaza de exilio de Trump: Purificación fascista para librar a la sociedad de inmigrantes y personas con creencias disidentes

    Headlines about the Palmer Raids, 1920.

     

    HeTitulares de la época de las redadas de Palmer. Vea: Crimen Yanqui Caso #39: Las redadas de Palmer de 1919-1920   

    La amenaza de Trump en Mount Rushmore con “enviarlos al exilio… enviarlos lejos rápidamente” no es mera retórica. El régimen ya ha deportado a personas a lo que equivalen a lugares remotos e inaccesibles en todo el mundo, donde los deportados no hablan el idioma y donde existen pocas o ninguna posibilidad de acceder a un proceso legal. Todo esto contraviene el derecho internacional y el derecho estadounidense. En una nueva medida, Politico informó que el 15 de julio, el Departamento de Justicia de Trump presentó una solicitud ante el Alien Terrorist Removal Court (Tribunal de Expulsión de Terroristas Extranjeros), un tribunal nunca antes utilizado, que permite al gobierno deportar rápidamente y en secreto a cualquiera que considera un “alien terrorist”. Los criterios para determinar si alguien es un “alien terrorist” siguen sin estar definidos, y la designación la determinará el secretario de Estado o el fiscal general de Trump.

    Trump ya ha amenazado con deportar a sus rivales políticos. Durante la contienda por la alcaldía de la ciudad de Nueva York en 2025, Trump amenazó al entonces candidato, Zohran Mamdani. Mamdani es ciudadano estadounidense naturalizado, hijo de prominentes padres indios de Uganda. Trump amenazó con “arrestar a Mamdani”, “deportarlo” y “apoderarse de la ciudad más grande del país si gana...”. “Como presidente de Estados Unidos, no voy a permitir que este lunático comunista destruya Nueva York... Salvaré la ciudad de Nueva York...”.

    Al mismo tiempo, esta red de captura anticomunista tiene como objetivo perseguir y reprimir toda resistencia a su programa fascista. También puede usarse para atacar específicamente a los verdaderos comunistas que representan y se están organizando para un sistema fundamentalmente opuesto al capitalismo-imperialismo y a las instituciones que perpetúan ese sistema.

    Las amenazas anticomunistas de Trump, que se aprovechan del anticomunismo generalizado en Estados Unidos, probablemente buscan impulsar nuevas medidas fascistas dirigidas contra individuos y organizaciones por sus creencias. Trump afirmó que el comunismo es “una ideología de robo masivo, control masivo, mentiras masivas y asesinatos masivos…”. Pura mierda. Sin embargo, hay que tener muy en cuenta, en serio, que Trump está señalando al comunismo como una ideología por la cual quienes profesan creencias comunistas deberían ser exiliados, incluso potencialmente despojados de su ciudadanía.

    Signs at Marin County, CA April 5 Rally

     

    Pancartas en el condado de Marin en California, mitin del 5 de abril. “A resistirse como si fuera 1935 en Alemania”. “Sean valientes. Nosotros somos el verdadero poder de #’s”.    Foto: Especial para revcom.us

    El alcance total de las intenciones de este régimen se concentra en una serie de memorandos presidenciales y declaraciones estratégicas que comenzaron con el NSPM-7, el cual establece que los siguientes son motivos para ser considerado terrorista interno (una categoría que no existía anteriormente). Esto incluye:

    “…oposición a la ley y a la aplicación de las leyes de inmigración; posturas extremas a favor de la migración masiva y las fronteras abiertas; adhesión a la ideología radical de género, antiamericanismo, anticapitalismo o anticristianismo; apoyo al derrocamiento del Gobierno de los Estados Unidos; hostilidad hacia las ideas tradicionales sobre la familia, la religión y la moral; y exaltación de la violencia para lograr objetivos políticos…”

    Esto le da al régimen licencia para detener, encarcelar, asesinar e intimidar a millones de personas que profesan cualquiera de estas creencias, con el exilio siendo un castigo especial que históricamente se ha utilizado contra los “enemigos políticos”. Revcom.us ha escrito más sobre el NSPM-7 y otras políticas represivas fascistas estratégicas; para obtener más información, visite aquí, aquí o aquí.

    Toda persona decente, con diversas perspectivas políticas, debe unirse ahora para resistir activamente cualquier medida represiva y defender a toda persona y organización bajo ataque. Y hacerlo como parte de hacer realidad la demanda de Rechazar el Fascismo: ¡Que se largue Trump ya!

    [3] El nuevo comunismo: la salida de la locura hacia un mundo completamente nuevo

    Dado que Trump quiere emprender una peligrosa campaña de desprestigio tachando de comunistas a todos los que odia, hablemos de lo que realmente es el comunismo hoy en día: el nuevo comunismo. El comunismo es una ciencia que permite comprender toda la realidad. Como ha dicho BA:

    explorar debajo de la superficie, para descubrir los resortes principales subyacentes y causas de las cosas, y llegar a entender el problema fundamental y la solución real. Esto significa llegar a entender de manera científica que vivimos bajo un sistema, y lo que ese sistema es en realidad (el sistema del capitalismo-imperialismo); trabajar para captar las relaciones y dinámicas más profundas de este sistema y la forma en que eso está determinando el marco para la manera espontánea de pensar y de reaccionar de los diferentes sectores de la sociedad en relación a los acontecimientos en la sociedad y en el mundo, y cuál es el camino posible hacia adelante para transformar todo eso en concordancia con los intereses de las masas de la humanidad y, en última instancia, de la humanidad en su conjunto.

    Para superar el capitalismo se requiere una revolución real. Una revolución que derroque este sistema y allane el camino hacia una nueva república socialista. La Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte, escrita por BA, ofrece el modelo para una sociedad donde podríamos trabajar colectivamente para erradicar por completo todas las formas de explotación y opresión, en el camino hacia un mundo comunista donde la humanidad pueda prosperar y ser digna guardiana de la Tierra.

    Trump no sabe nada de comunismo, pero la realidad es que el comunismo representa la única solución real al sistema capitalista-imperialista que ha dado origen a esta pesadilla fascista. Las mentiras que Trump dice sobre el comunismo serían ridículas si no fuera porque se basan en el vasto entramado de mentiras que se han inculcado al pueblo estadounidense.

    La revolución comunista y el VERDADERO camino a la emancipación: Su historia y nuestro futuro

     

    La gente desconoce los logros de los primeros estados comunistas, primero en la Unión Soviética (de 1917 a mediados de los 50) y luego en China (de 1949 a 1976), antes de la derrota del socialismo. El lavado de cerebro de más de 50 años de este sistema ha privado a la gente del legado de estas sociedades, donde se inspiró a las personas para superar milenios de opresión. Estas sociedades sufrieron ataques implacables y enfrentaron dificultades reales. Además, surgieron graves deficiencias durante su corta existencia… pero [a] fueron pioneras al liberar a miles de millones de personas de la opresión, y [b] lo más decisivo para el futuro es que el líder revolucionario Bob Avakian ha sintetizado las lecciones de esas primeras experiencias, y de la sociedad humana más ampliamente, desarrollando el nuevo comunismo. El nuevo comunismo se basa en esta primera etapa de la revolución comunista, dando un salto más allá de lo que se entendía y se logró en aquellas primeras experiencias. En su “enfoque consecuente y completamente científico de la realidad en general y, en particular, de la lucha revolucionaria para derrocar y arrancar de raíz todos los sistemas y relaciones de explotación y opresión y avanzar hacia un mundo comunista”, ahora existe un camino a seguir más allá de toda la miseria y la destrucción que caracterizan al mundo actual.

    LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia al abismo, o forjar una salida a la locura?

     

    El otoño pasado, Bob Avakian publicó una obra para esta época: LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura? El título de esta obra plantea una elección y un desafío cruciales. Es una cuestión de elegir entre una u otra opción. Atrévete a aceptar el desafío y la responsabilidad.

    En La humanidad al borde del precipicio, BA analiza cómo la actual y aguda crisis política en este país —con dos países dentro de una misma frontera, y los gobernantes divididos irreconciliablemente— podría crear una situación excepcional en la que la revolución, incluso en este poderoso país, se ha vuelto más posible.

    No habrá revolución para la emancipación de la humanidad sin una teoría revolucionaria. Sin un enfoque científico para comprender y transformar el mundo, este seguirá encaminado hacia horrores continuos, si no hacia la extinción. De La humanidad al borde del precipicio:

    Ahora nos encontramos en un momento en el que es cada vez más urgentemente necesario ir más allá de todo este monstruoso sistema — más allá de una situación en la que las personas están obligadas a luchar sólo por la supervivencia individual, en la que todos están compelidos a competir y estar en conflicto con los demás, y en la que las masas de personas en todas partes están encadenadas por relaciones opresivas anticuadas, mientras que el futuro, y la propia existencia, de la humanidad están cada vez más en peligro.

    Y ahora es posible ir más allá de todo esto.

    _______________

    NOTAS:

    1. Según el Washington Post, el movimiento fascista liderado por Trump “utilizó, entre enero y junio de 2026, las palabras ‘comunismo’ o ‘comunista’ en un promedio de 626 publicaciones semanales”. Entre la última semana de junio y el 4 de julio, Trump pronunció tres discursos importantes en los que este término constituyó un elemento central de su mensaje fascista. [volver]

    2. Los DSA son los Socialistas Democráticos de América, un partido político que aspira a convertirse en una fuerza dominante dentro del Partido Demócrata capitalista-imperialista. Bob Avakian, en su obra fundamental para este momento, La humanidad al borde del precipicio…, describe con claridad el camino mortífero que plantea los DSA: “…intentar basar un movimiento que se propone cambiar la sociedad en la ‘asequibilidad’ implica que los cambios que se proponen van a ser muy limitados y a la larga van a quedar incorporados en este sistema imperialista parásito. Así que esta es una diferencia fundamental entre, por un lado, los socialdemócratas como los DSA, que básicamente son parte del Partido Demócrata y quiere tomar el control de él, como instrumento del dominio imperialista, y por otro lado, el verdadero socialismo y su objetivo final del comunismo por todo el mundo”. [volver]

    3. El “Miedo Rojo” fue un período posterior a la Segunda Guerra Mundial en el que un senador estadounidense y el gobierno de Estados Unidos llevaron a cabo una persecución contra los “comunistas” en toda la sociedad, como parte de la Guerra Fría contra la entonces todavía socialista Unión Soviética. En aquel momento, la Unión Soviética inspiró a millones de personas en todo el mundo por la promesa de una sociedad que buscaba superar la explotación y la opresión, y por su papel en la derrota de la Alemania nazi. Para 1956, la revolución comunista fue revertida en la Unión Soviética y se instauró una economía capitalista, pero bajo el control del Partido Comunista durante 25 años. Un proceso similar ocurrió en China en 1976, cuando la sociedad socialista revolucionaria (que se había establecido en 1949 mediante una lucha revolucionaria) fue derrocada desde dentro. China es ahora un país capitalista-imperialista, pero bajo el gobierno de un partido “comunista” solo de nombre. [volver]

    4. Trump aspira a que su rostro sea esculpido en Mount Rushmore. Si bien muchos burgueses demócratas y patriotas que se oponen a Trump detestan esta idea porque profana un monumento al Estados Unidos en el que creen, cabe recordar que el escultor era un racista acérrimo, miembro y líder del Ku Klux Klan. [volver]

    5. El filibusterismo es una regla del Senado que puede impedir la aprobación de una nueva ley a menos que 60 senadores (el 60%) voten en contra para detener el “filibuster” y permitir así la aprobación de la ley. En el actual Congreso, profundamente dividido, esto puede frenar algunas de las acciones de los fascistas. Esta es una de las razones por las que Trump reescribe las leyes e implementa medidas fascistas mediante “órdenes ejecutivas” y publicaciones en “Truth Social”.  [volver]

  • ARTICLE:

    Un calor mortal provocado por un “sistema criminalmente absurdo, monstruoso y totalmente anticuado”

    The New York City skyline through a cover of Canada wildfire smoke, July 17, 2026.

     

    El perfil urbano de la ciudad de Nueva York a través de una cortina de humo procedente de los incendios forestales de Canadá, 17 de julio de 2026.    Foto: AP

    En junio y julio, mortíferas olas de calor azotaron Europa, América del Norte y otras regiones, batiendo récords y causando la muerte de miles de personas. El humo procedente de cientos de incendios forestales en Canadá se está extendiendo por las principales ciudades del Medio Oeste y la Costa Este, oscureciendo los cielos y haciendo que el aire sea peligroso para respirar. Se ha recomendado a la población de Nueva York, Chicago y otras ciudades que permanezca en sus hogares.

    Desastres como estos son cada vez más frecuentes, más intensos y más mortíferos. Este es un ejemplo más de cómo la destrucción del medio ambiente por parte del sistema capitalista-imperialista ha desestabilizado el clima de la Tierra y amenaza con la destrucción de la humanidad y la naturaleza. Estos cambios están llevando el clima de la Tierra más allá de las condiciones en las que evolucionó el ser humano y se desarrolló la civilización. En 2024, según la Organización Meteorológica Mundial, la concentración de dióxido de carbono procedente de la quema de combustibles fósiles alcanzó su nivel más alto en los últimos dos millones de años.

    La destrucción del planeta por el capitalismo-imperialismo

    Sin embargo, a pesar de décadas de desastres climáticos y de unas advertencias científicas cada vez más urgentes, el cambio climático no solo continúa, sino que se está intensificando. En 2025 se emitieron más gases que contribuyen al calentamiento global que nunca antes. Y Estados Unidos fue responsable de aproximadamente un tercio de ese aumento.

    A pesar de lo que digan los fascistas de Trump y MAGA, estos desastres SÍ son el resultado del cambio climático provocado por la quema de combustibles fósiles. Los científicos pueden ahora estimar en qué medida el cambio climático ha aumentado la probabilidad y la intensidad de estos fenómenos. World Weather Attribution concluyó que “estos fenómenos [son] entre diez y cien veces más probables desde tan solo 2003, y eran prácticamente imposibles hace apenas 50 años”.

    Los siguientes ejemplos del último mes ilustran el creciente número de víctimas humanas de las catástrofes climáticas:

    • En Europa, una prolongada ola de calor, que se prolongó durante semanas, batió todos los récords. Se estima que 2.700 personas perdieron la vida en Inglaterra y Gales. En Francia, las temperaturas alcanzaron los 110 grados F / 43 C y se registraron más de 1.000 fallecimientos.

    • En Estados Unidos, más de 185 millones de personas —más de la mitad de la población— se vieron expuestas a un riesgo de calor grave o extremo. Las temperaturas batieron récords, alcanzando 115 F / 46 C en algunas zonas. Se informó de que en Nueva York las temperaturas eran tan altas que las suelas de los zapatos se pegaban a la acera. Las celebraciones del 4 de julio, incluida la feria estatal fascista de Trump en Washington DC, tuvieron que suspenderse. Durante el fin de semana del 4 de julio, el calor provocó al menos 44 muertes.

    • A fecha del jueves 16 de julio, había 858 incendios activos en Canadá, incluidos 30 nuevos incendios que se habían iniciado en las últimas 24 horas. Un factor que ha contribuido al aumento de los incendios forestales este año es la “sequía de nieve”, provocada por una relativa falta de nieve y un deshielo precoz, lo que ha dado más tiempo para que se seque el suelo del bosque, generando incendios más intensos y difíciles de controlar. El humo se extendió por todo el continente oscureciendo los cielos. Los índices de calidad del aire en Chicago, Cleveland, Detroit, Minneapolis y Toronto se dispararon a niveles tan peligrosos que un experto en salud pública dijo: “Nadie debería pasar tiempo al aire libre”.

    Residents of northern India sleep on railway station platform to escape extreme heat, June 20, 2026.

     

    Los habitantes del norte de la India duermen en el andén de una estación de tren para escapar del calor extremo, 20 de junio de 2026.    Foto: AP/Rajesh Kumar Singh

    Las inundaciones en Ghana y Costa de Marfil se cobran al menos 24 víctimas mortales tras las lluvias torrenciales.
    • Aunque la cobertura mediática se ha centrado en Europa y Estados Unidos, las temperaturas han sido aún más extremas en países como la India, donde el termómetro superó 115 F / 46 C. “Me siento como si estuviera delante de una cocina de gas —o de una bola de fuego—, siento que me estoy cocinando”, dijo una mujer en Ahmedabad mientras martilleaba metal fabricando cubos para ganar unos 4 dólares al día.

    • En junio, intensas lluvias azotaron las regiones costeras densamente pobladas de Costa de Marfil, Ghana, Togo y Nigeria, en África occidental. El diluvio desbordó los sistemas de drenaje, lo que provocó una serie de crecidas repentinas. Al menos 34 personas fallecieron en Ghana. Cinco murieron en Togo. En Costa de Marfil, han fallecido 59 personas. Los equipos de rescate siguen buscando a las víctimas. El periódico The Guardian informó: “... los científicos han concluido que las lluvias que provocaron las inundaciones se vieron superpotenciadas por el colapso climático. El calentamiento global, afirman, convirtió lo que debería haber sido un fenómeno meteorológico habitual en una catástrofe climática”.

    Si las pruebas científicas son abrumadoras, ¿por qué las emisiones de gases de efecto invernadero siguen aumentando en lugar de disminuir? En su reciente discurso, “LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura?”, Bob Avakian, líder revolucionario y autor del nuevo comunismo, expone cómo la respuesta radica en la dinámica fundamental del capitalismo-imperialismo:

    “Este sistema es completamente absurdo —criminal y monstruosamente absurdo— y completamente obsoleto: ha pasado mucho tiempo desde su fecha de caducidad, ha pasado el momento en que puede conducir a algo positivo para la humanidad — y, al contrario, se erige como la barrera directa a la emancipación de la humanidad de toda esta demencia, atrocidad y sufrimiento innecesario”.

    Revolución ha analizado cómo las dinámicas subyacentes del capitalismo impulsan e intensifican la destrucción medioambiental. Este análisis está disponible en la Página de Recursos sobre la Destrucción Medioambiental de revcom.us.

    Chart showing 2024 was the warmest year in decades.

     

    El gráfico muestra que 2024 fue el año más cálido en décadas. [Haga clic para ampliarlo]. El año 2025 fue el tercero más cálido de los que se tienen registros. Aumento anual global de la temperatura del aire en superficie por encima del nivel preindustrial desde 1940. El año 2025 fue solo ligeramente más frío que 2023. El año 2024 sigue siendo el más cálido jamás registrado y el primero en superar los 1,5° C / 2.7° F por encima del nivel preindustrial. La media para el periodo 2023-2025 superó los 1,5° C / 2.7° F, lo que supone la primera vez que esto ocurre en un periodo de tres años.    Graphic: ECMWF 

    Esta dinámica destructiva tiene su raíz en el propio sistema, pero el fascismo de Trump y el movimiento MAGA lo ha llevado a un nivel completamente nuevo. Como dice Bob Avakian (BA) en el mismo discurso: “Trump se postuló con una plataforma de ‘¡a perforar, a perforar, maldita sea!’ — y desde que llegó al poder, ha abierto nuevas zonas, incluidas tierras públicas, a la exploración y explotación del petróleo y otros recursos — los combustibles fósiles en particular. Ha denunciado como una ‘estafa’, por ejemplo ante la ONU, la realidad de la crisis climática: ‘Se trata de una estafa, únicamente los perdedores la creen…’ Y toda la reciente conferencia COP 30 en Brasil fue una farsa. No podían siquiera ponerse de acuerdo, ni de palabras, sobre lo que habría sido una promesa hueca de reducir el uso de combustibles fósiles —y de hecho, como he dicho, está creciendo el saqueo de combustibles fósiles— no lo están disminuyendo, ni hablar de eliminar.”.

    BA plantea la perspectiva real de la destrucción de la humanidad, citando específicamente la amenaza de una guerra nuclear y la destrucción del medio ambiente:

    Hoy, la perspectiva del “hundimiento” —no solo de las clases en pugna y de las fuerzas sociales, sino de la humanidad en su conjunto— es una perspectiva terrible y real, como resultado del confinamiento de la humanidad dentro de las terribles relaciones y dinámicas del sistema que domina el mundo, el sistema del capitalismo-imperialismo. Ello da un sentido concreto y subraya la urgencia de mi declaración:

    Nosotros, la gente del mundo, ya no podemos darnos el lujo de permitir que estos imperialistas sigan dominando al mundo y determinando el destino de la humanidad. Hay que derrocarlos cuanto antes. Y es un hecho científico que no tenemos que vivir así.

  • ARTICLE:

    De Rechazar el Fascismo / RefuseFascism.org:

    De Prairieland a todos nosotros: unámonos para derrotar la represión política fascista

    Nota de la redacción de revcom.us: Reposteamos este artículo, que salió originalmente en el sitio web de Rechazar el Fascismo el 17 de julio de 2026.

    Signs of Prairieland [Texas] Defendants, June 23, 2026.

     

    Protesta en apoyo a Los Acusados de Prairieland, 23 de junio de 2026.   

    Las condenas de décadas impuestas a dieciséis acusados de Prairieland —entre ellos, personas que ni siquiera estuvieron presentes en la protesta— marcan un hito en el uso que hace el régimen fascista de Trump del sistema judicial para criminalizar el disentimiento político. RefuseFascism.org condena sus condenas y exige su anulación. Hacemos un llamado a toda persona con conciencia para que exija esto y defienda los derechos de los manifestantes que enfrentan procesos políticos bajo los edictos de Trump y el NSPM -7, un memorándum presidencial fascista de Trump.

    EL MARCO DEL TERRORISMO: UN CHEQUE EN BLANCO PARA LA ELIMINACIÓN DE DERECHOS BÁSICOS

    Mucho antes de Trump, el gobierno estadounidense instrumentalizó los marcos de seguridad contra los movimientos políticos, desde el Miedo Rojo y el programa COINTELPRO hasta la “guerra contra el terror” tras el 11-S. El marco actual de “terrorismo” parte de esa historia, eliminando aún más restricciones y atacando el disentimiento en el pensamiento, la expresión, la asociación, la organización y la solidaridad.

    Cualquier designación de “terrorismo” permite al gobierno tratar a una organización como una entidad peligrosa e imponer consecuencias importantes, como la incautación y congelación de fondos y la imposición de importantes sanciones penales y civiles.

    El procesamiento en Prairieland marca el primer uso exitoso por parte del gobierno federal de cargos de apoyo material al terrorismo, usándolos contra individuos por sus creencias y alegando que están asociados con un movimiento antifascista vagamente definido al que denominan “antifa”.

    Animamos a la gente a informarse sobre los acusados de Prairieland, los 15 de Minnesotalos 3 de Spokane, los acusados de Stop Cop City y otros que enfrentan un proceso judicial por actos de protesta y disidencia política. Estos casos no son aislados. En conjunto, revelan una creciente campaña para vigilar, intimidar, enjuiciar y aplastar la oposición al programa fascista.

    NSPM-7: LA CRIMINALIZACIÓN DEL DISENTIMIENTO COMO POLÍTICA DE ESTADO

    Salió primero la orden ejecutiva de Trump, “Designar a Antifa como una organización terrorista interna”. Tres días después llegó el Memorando Presidencial de Seguridad Nacional-7 (NSPM -7): “Contrarrestar el terrorismo y la violencia política organizada”, que ordenaba a la maquinaria del gobierno federal lanzar esta campaña.

    Dado que no existe una organización “antifa” propiamente dicha, con líderes o miembros, la etiqueta puede ampliarse para abarcar la organización de protestas comunes, relaciones informales y asociaciones que los fiscales luego presentan como participación en una empresa terrorista en lugar del ejercicio de los derechos de la Primera Enmienda.

    El NSPM-7 identifica explícitamente las creencias políticas generales como impulsores ideológicos del terrorismo, incluyendo “antiamericanismo, anticapitalismo, anticristianismo; apoyo al derrocamiento del Gobierno de los Estados Unidos; extremismo en materia de migración, raza y género; y hostilidad hacia quienes sostienen las ideas tradicionales estadounidenses sobre la familia, la religión y la moral”. Plantea el principio de que ciertas creencias políticas pueden justificar la sospecha, la vigilancia, la investigación y el enjuiciamiento por parte del estado. Esta es la lógica de los delitos de pensamiento.

    El régimen amplió este marco en La estrategia antiterrorista, identificando a los “Extremistas Violentos de Izquierda, incluidos Anarquistas y Antifascistas”, como una amenaza interna principal. Stephen Miller, principal asesor político de Trump, declaró ante funcionarios de 67 gobiernos nacionales que los individuos y organizaciones de izquierda son “enemigos de la civilización” que destruirán sus países si no se les echan abajo.

    Si no se detiene este rumbo, estos procesamientos se multiplicarán. Los objetivos se ampliarán. Las penas se endurecerán. El espacio para el disentimiento se reducirá y el costo de expresarse aumentará para todos.

    PRAIRIELAND ES UNA ADVERTENCIA PARA TODOS

    El objetivo del régimen fascista de Trump es advertir a millones de personas sobre lo que sucederá si se organizan, protestan, publican literatura, donan dinero, participan en manifestaciones o se asocian con quienes el régimen ha tachado de enemigos. Cada persecución política pretende generar miles de espectadores silenciosos. Prairieland es una advertencia, una advertencia dirigida a todos aquellos que puedan resistirse a lo que está por venir.

    Prairieland demuestra cómo funciona la NSPM-7: vigilar a los manifestantes; criminalizar las creencias políticas, la expresión y la asociación; intimidar a quienes ejercen sus derechos de la Primera Enmienda con la amenaza de décadas de prisión. El peligro no reside solo en que se castigue a las personas por ejercer sus derechos de la Primera Enmienda, sino en que el gobierno se arrogue abiertamente, y ahora actúe en consecuencia, el poder de decidir cuales creencias políticas, asociaciones, conversaciones y formas de organización convierten a alguien en presunto terrorista o participante en una empresa terrorista.

    El juez en Prairieland lo dejó claro al declarar que el estado quería “enviar un mensaje a cualquiera que comparta una ideología similar”. Los informes indican que miles de personas y organizaciones ya han sido incluidas en listas de vigilancia secretas. Su objetivo es que la gente lo piense dos veces antes de protestar, organizarse, alzar la voz o solidarizarse con quienes estén bajo ataque.

    ASÍ ES COMO EL FASCISMO CONSOLIDA EL PODER

    De manera descarada el régimen fascista de Trump equipara con el terrorismo la protesta no violenta contra las graves injusticias que el régimen perpetra, mientras glorifica y se vale de la violencia para promover su propia agenda. Trump incitó el ataque del 6 de enero contra el Capitolio y luego indultó a más de 1500 participantes en dicho ataque. Persigue a los inmigrantes en redadas masivas, lleva a cabo operaciones de represión letales y recluye a decenas de miles de personas en campos de concentración.

    Así es como el fascismo consolida su poder. Transforma la oposición en una amenaza a la seguridad, sustituye el estado de derecho por la lealtad ideológica y convierte el miedo y la fuerza en los principios rectores de la sociedad.

    No se puede “convivir con” el fascismo esperando que se modere. Cada acto exitoso de criminalización del disentimiento allana el camino para una represión más amplia. Cada retroceso de quienes se oponen al fascismo envalentona a quienes están decididos a consolidarlo.

    UNÁMONOS PARA DERROTAR LA REPRESIÓN POLÍTICA FASCISTA

    Hacemos un llamamiento a todas las personas que sean conscientes del peligro que entraña esta trayectoria para que se unan contra ella, incluyendo a quienes puedan tener profundas discrepancias políticas entre sí o con las personas señaladas en cualquier proceso judicial. Organizaciones de derechos civiles, comunidades religiosas, sindicatos, organizaciones de derechos de los inmigrantes, organizaciones estudiantiles, clubes de lectura: todos.

    Debemos forjar la unidad más amplia posible. Mientras el régimen busca aislar a cada nuevo objetivo, nuestra respuesta debe ser la opuesta: responder a cada ataque contra el disentimiento con una oposición pública más amplia, no con silencio, retirada ni concesiones. Cuando criminalicen un movimiento, ampliemos la resistencia. Cuando aíslen a un grupo, unamos a muchos más. Todo intento de criminalizar el disentimiento debe ser respondido con una resistencia masiva, más amplia, más organizada y no violenta.

    Debemos prepararnos política y prácticamente para afrontar —y derrotar— esta represión creciente: explicar adónde conduce, defender a los que están bajo ataque, organizar a nuevas personas para la lucha y forjar la unidad más amplia posible contra la represión fascista.

    ¡EXPULSAR AL RÉGIMEN FASCISTA DE TRUMP!

    Mientras este régimen permanezca en el poder, encontrará inevitablemente formas nuevas y cada vez más extremas de reprimir toda forma de oposición. Este régimen está en camino de cambiar la forma en que se ha gobernado este país. Tras haber logrado avances significativos en la creación de un estado policial patriarcal, supremacista blanco y abiertamente brutal, no pueden ni podrán hacer otra cosa que redoblar la represión con medidas nuevas y cada vez más despiadadas. No debemos dejarnos llevar por la complacencia por las elecciones de mitad de mandato. Piensen en las vidas que se perderán y en el daño que resultará.

    Por eso es esencial que, si bien actuamos para oponernos a todo acto de represión, al mismo tiempo, y lo más importante, debemos movilizar nuestro coraje y amor por la humanidad para expulsar a este régimen del poder mediante una resistencia masiva, no violenta y sostenida que exija: ¡Que se largue el régimen fascista de Trump ya!

    En nombre de la humanidad, nos negamos a aceptar un Estados Unidos fascista.

    Washington DC july 4, 2026 Trump Must Go

     

    Vea RefuseFascism.org   

  • ARTICLE:

    Dos publicaciones de Instagram de OSYAN:

    “Una lista de los crímenes estadounidenses en la tercera ronda de ataques contra Irán”

    —y—

    “¿Por qué es importante diferenciar nuestra resistencia contra la guerra de la de la República Islámica?”

    Osyan (que significa “rebelión” en farsi) es un colectivo de mujeres iraníes y afganas que son la voz de la rebelión femenina para expresar su determinación, y para apoyar la lucha contra la República Islámica de Irán y los talibanes. Visita revcom.us para obtener más información sobre la guerra criminal de Estados Unidos e Israel contra Irán. El texto en español abajo lo tradujeron del inglés voluntarios de revcom.us.

    Deslice el dedo para desplazarse por las diapositivas.

    Una lista de los crímenes estadounidenses en la tercera ronda de ataques contra Irán

    Solo en sus recientes ataques contra Irán, Estados Unidos ha causado la muerte de 50 personas y ha herido a otras 500.
    Los ataques estadounidenses han provocado un vertido de petróleo que ha contaminado 250 kilómetros / 155 millas de la costa de Hormozgán.
    Estados Unidos destruyó el suministro de agua potable de 10.000 personas al atacar una planta desalinizadora.
    Al lanzar un ataque cerca de un hospital de Ahvaz, Estados Unidos obligó a evacuar a 211 pacientes, entre ellos niños con cáncer, algunos de los cuales no tenían ningún otro hospital al que ser trasladados.
    Estados Unidos mató a siete personas en un ataque con misiles contra una residencia en la que se alojaban soldados recién reclutados en Bampur.
    Estados Unidos ha dañado más de 2.000 sitios de la red de generación, transmisión y distribución de electricidad, lo que ha provocado más cortes de suministro que han afectado a hogares, industrias y hospitales durante la temperatura de 40° C / 104° F.
    En la última ronda de ataques, Estados Unidos ha destruido al menos seis puentes en la provincia de Hormozgán, dos túneles, vías férreas, autopistas vitales y principales rutas de tránsito.
    Insistimos una vez más: no existe absolutamente ningún objetivo legítimo para Estados Unidos en territorio iraní. Hoy, el lema “No a la guerra” debe completarse de dos maneras: en primer lugar, condenar de forma inequívoca a Estados Unidos, siendo el criminal número uno del mundo, y al imperialismo; en segundo lugar, dejar claro que la República Islámica no es una fuerza antiimperialista de liberación.

    ¿Por qué es importante diferenciar nuestra resistencia contra la guerra de la de la República Islámica?

    AVISO: ESTA ES UNA CRÍTICA DESDE EL INTERIOR DEL MOVIMIENTO ANTIBÉLICA Y NO AUTORIZA A MONARQUISTAS, SIONISTAS O IMPERIALISTAS A UTILIZAR ESTA CRÍTICA PARA DEBILITAR NUESTRA POSICIÓN ANTIBÉLICA.
    Los imperialistas globales justifican su belicismo señalando regímenes represivos locales. A su vez, la República Islámica utiliza la agresión imperialista para justificar ejecuciones internas y la represión de la disidencia. Estas fuerzas reaccionarias, en última instancia, se refuerzan mutuamente.
    Si bien el mundo se divide en dos polos —el “imperialismo” y los “países oprimidos”—, el apoyo a las naciones oprimidas no se reduce simplemente a tomar partido por cualquier bando que no sean los países imperialistas. La realidad es más compleja.
    Irán se encuentra ahora bajo el ataque del imperialismo estadounidense, pero al mismo tiempo es una sociedad de clases con una clase dominante represiva que, a su vez, depende del imperialismo. Estos dos aspectos son inseparables, ya que las presiones económicas, políticas y militares externas —desde las sanciones hasta la guerra— son inseparables de los procesos internos de “reprimir la disidencia y debilitar las instituciones esenciales para transformar las demandas colectivas en un cambio estructural sostenible”.
    Para construir una vía alternativa, salimos de esta dicotomía. Creemos que cualquier voz contra la guerra que no se distancie claramente de la República Islámica acabará formando parte de un ciclo que reproduzca el dominio y la violencia, en lugar de ofrecer una solución sostenible en favor del pueblo.
    El espejismo de la “resistencia”
    La República Islámica se presenta como líder del “antiimperialismo” y la “resistencia”, pero nunca ha existido al margen del sistema capitalista global. Su supervivencia se basa en las mismas herramientas de explotación y dominio—incluido el patriarcado— que son instrumentos de las mismas potencias a las que asevera oponerse.
    La República Islámica nunca se ha desvinculado del sistema capitalista imperialista. Esto se evidencia en la transformación neoliberal de la economía iraní durante las últimas tres décadas. Si bien la República Islámica se presenta como opuesta a Estados Unidos, esta “resistencia” es principalmente cultural, política e ideológica, enmarcada dentro del orden existente, y no constituye una resistencia fundamental contra el sistema capitalista-imperialista. En la práctica, impone las mismas relaciones represivas —patriarcales, explotadoras y basadas en la opresión nacional contra los pueblos no persas e inmigrantes— sobre la población, a menudo a través de la propia República Islámica y al servicio del orden imperialista.
    La narrativa controlada por el Estado
    La República Islámica afirma apoyar a Palestina, pero al mismo tiempo controla y reprime las voces independientes propalestinas entre los activistas de izquierda. Los iraníes que intentan organizar manifestaciones independientes en apoyo a Palestina sufren presiones porque el régimen pretende monopolizar la narrativa. Este mismo patrón se repite ahora en tiempos de guerra, donde la mayoría de los iraníes se ven privados de su capacidad de acción política ante la agresión extranjera y se limitan a participar en mitines nocturnos organizados por el Estado.
    La soberanía hueca
    Si bien la falta de legitimidad de la República Islámica entre el pueblo iraní no justifica los ataques extranjeros ni los bombardeos de nuestro país por parte del Estado de Israel, un régimen de apartheid y genocidio, y de Estados Unidos, la potencia imperialista más destructiva del mundo — sí constituye motivo suficiente para que nosotros, como parte del pueblo iraní, nos opongamos a la agresión imperialista en nuestros propios términos, de forma independiente de la República Islámica, en lugar de colaborar con este régimen o acompañarlo bajo el pretexto de “defender el país” y legitimarlo. Nos negamos a participar en el juego de la República Islámica de sacar concesiones de imperialistas criminales.
    La realidad sobre el terreno
    “Vivimos en una guerra en la que no somos los sujetos de la guerra.”
    Ninguna frase describe mejor la situación de la gente común en Irán. Es evidente que Estados Unidos e Israel no tienen ningún respeto por la vida de los 92 millones de iraníes; pero es lo mismo de parte de la República Islámica. Solo importamos en la medida en que estamos subyugados por alguna potencia mundial, o cuando se nos amenaza con desaparecer por completo junto con nuestra civilización.
    La República Islámica no ofrece refugios, advertencias ni medidas de seguridad para la población civil. El régimen prioriza su propia supervivencia por encima de la vida del pueblo.
    La República Islámica ha cortado el acceso a internet, privando a la gente de conocer la verdad, y los únicos medios de comunicación accesibles son estatales o están afiliados a inversores sionistas.
    Desde que comenzó la guerra, las ejecuciones y los arrestos han aumentado drásticamente, y las cárceles se han vuelto más inseguras que nunca debido a los ataques con misiles y la escasez de artículos de primera necesidad, como alimentos suficientes.
    El gobierno ha instalado puestos de control en las calles y ha creado un clima de terror entre la población. Los medios estatales instan a los niños mayores de 12 años a unirse a los puestos de control, una acción que constituye una clara violación de los derechos de los niñoa.
    El camino hacia la liberación
    Reconocemos que los estados imperialistas (Estados Unidos e Israel) han cometido actos de violencia mucho mayores a lo largo de su historia; pero ignorar los crímenes de la República Islámica o presentarla como “resistencia” es peligroso, pues nos atrapa en el ciclo de dos fuerzas históricas reaccionarias y en decadencia. Es erróneo utilizar la magnitud de los crímenes contra las personas, el medio ambiente y la tierra como criterio para elegir una de estas fuerzas sobre la otra. Hemos visto numerosos ejemplos históricos fallidos donde ignorar una forma de opresión para enfrentar otra solo ha conducido a un orden opresivo y a un fracaso aún mayor.
    Nuestro objetivo es construir un poder colectivo que siga el camino de la liberación sin someterse ni a la violencia imperialista ni al Estado reaccionario que se le opone. No pretendemos ser “la voz de todos los iraníes”, sino una voz independiente, ajena a cualquier poder estatal, incluida la República Islámica.
    Ambas fuerzas —la República Islámica y Estados Unidos/Israel—, a pesar de todas sus diferencias, comparten una cosa: ambas excluyen al pueblo y no representan sus intereses.
    Elegimos la resistencia. Pero nos negamos a resistir al imperialismo en los términos de la República Islámica. Nos negamos a convertirnos en peones de un juego geopolítico gansteril. Nos esforzamos por detener esta guerra de una manera que elimine por completo la mano del imperialismo sobre Irán.
    Hacemos un llamamiento a todas las personas del mundo para que se opongan a la guerra, se unan a nosotros para exigir su cese inmediato y defiendan el derecho del pueblo iraní a la autodeterminación.

    Estados Unidos e Israel lanzaron novecientos kilogramos de bombas sobre el barrio de Jajroudi Resalat, en Teherán, destruyendo cuatrocientas viviendas. Muchas familias perdieron la vida, con todos sus miembros. En ese mismo barrio murieron doce miembros de la familia de Hamed Mirzai. Él, el único superviviente, afirma: "En cualquier otro lugar del mundo, sus nombres se han mencionado muchas veces pero aquí...".

  • ARTICLE:

    ¿Celebrar los 250 años de Estados Unidos? ¡PARA NADA! Estados Unidos NUNCA tuvo “grandeza”
    ¡Necesitamos una revolución emancipadora!

    Actualizado

    Este año, el 250 aniversario de la fundación de Estados Unidos, veremos un feo torrente de celebraciones roji-blanqui-azules de Estados Unidos como un “país de grandeza”, encabezadas por Donald “Que Estados Unidos vuelva a tener grandeza” Trump. Una celebración de Estados Unidos ahora encabezado por fascistas. Pero la verdad es que Estados Unidos NUNCA tuvo “grandeza”, independientemente de quién encabezara el gobierno.

    Como dijo el líder revolucionario Bob Avakian, si a algunas personas les duelen esa verdad sobre Estados Unidos, deben afrontar la realidad:

    Esta “República” a la que se supone debemos jurar lealtad se fundó sobre la esclavitud y robo genocida: mantener a millones de negros encadenados durante generaciones… matar a enormes cantidades de indígenas y robar sus tierras… librar una guerra que se robó la mitad de México, con gran expansión de la esclavitud.

    Así que, ¿Estados Unidos tuvo grandeza durante todos esos años —cuando millones estaban esclavizados— propiedad de chupasangres que constantemente azotaban a los esclavos para hacerlos trabajar más duro bajo horrorosas condiciones, y los dueños de esclavos violaban a masas de mujeres esclavizadas? ¿Estados Unidos tenía grandeza entonces?

    ¿Tuvo grandeza cuando, durante generaciones después de que se puso fin a la esclavitud, los negros en su conjunto fueron segregados, objeto de discriminación y terror continuo, con repetidas masacres de negros y el linchamiento de miles? ¿Tuvo grandeza cuando durante todos esos años, las personas LGBT eran “ilegales”, cuando las mujeres eran tratadas por ley como inferiores a los hombres — y por ley los hombres podían violar a sus esposas? ¡¿Estados Unidos tenía grandeza entonces?!

    ¿O tiene grandeza, ahora, cuando a diario la gente está privada de derechos básicos? Cuando la policía mata a mil personas cada año, especialmente gente de color, y en los 60 años desde que se aprobaron las Leyes de Derechos Civiles, la segregación y discriminación siguen siendo tan malas, o peores, como nunca jamás, y la policía ha asesinado a miles de negros — ¡un número aún más grande que todos los que fueron linchados durante todos los años de terror del Ku Klux Klan después de la Guerra Civil!

    ¿Estados Unidos ha tenido grandeza alguna vez, cuando, desde el principio y al día de hoy, todo se ha construido literalmente sobre los cuerpos destrozados, la sangre y los huesos, de millones y ahora miles de millones de personas, por todo el mundo —a que el sistema explota y utiliza cruelmente, y abusa de ellas— con el respaldo de asesinatos a escala masiva que cometen la policía y las fuerzas armadas de Estados Unidos?

    No. Estados Unidos nunca ha tenido grandeza. Siempre ha sido un horror para las masas de personas.

    (del e-mensaje REVOLUCIÓN #2: ¿Cuándo ha sido Estados Unidos un “país con grandeza”?)

    Desde hace mucho tiempo que ya es hora de que este sistema —el capitalismo-imperialismo— que gobierna en Estados Unidos, domina el mundo y ahora ha engendrado un régimen fascista, sea abolido por completo mediante una revolución real.

    Abajo están la Parte 23 y Parte 24 de una serie  que destaca aspectos de la manera en que los 250 años de Estados Unidos no han sido más que un horror para las masas de personas, en Estados Unidos y por todo el mundo. Invitamos a nuestro lectorado a remitir sus contribuciones a esta serie: artículos, vídeos, audios, arte, posteos de las redes sociales — vía correo electrónico revolution.reports@yahoo.com o mensajes @therevcoms por las redes sociales.

    Ver partes anteriores >>

    Parte 23: Crimen Yanqui Caso #101: Los bombardeos incendiarios de Tokio y los ataques aéreos a Japón en la Segunda Guerra Mundial

    Bodies of people trapped and burned as they fled through a street during the attack on the night of March 9–10.
    Bodies of people trapped and burned as they fled through a street during the attack on the night of March 9–10.

     

    Parte 23: Crimen Yanqui Caso #101: Los bombardeos incendiarios de Tokio y los ataques aéreos a Japón en la Segunda Guerra Mundial

    En la noche del 9 al 10 de marzo de 1945, el general estadounidense Curtis LeMay mandó unos 300 aviones B-29 para sobrevolar Japón; allí arrojaron 1.5 toneladas métricas de bombas con el fin de causar incendios al impactar —incluido el napalm, de reciente creación— sobre el distrito de Shitamachi, en Tokio. Este bombardeo incendiario acabó con la vida de más de 100.000 civiles y destruyó 41 kilómetros cuadrados de la ciudad, arrasando 267.171 viviendas, tiendas y negocios. Hasta hoy, sigue siendo la incursión de bombardeo más destructiva de la historia de la humanidad. 

    Bob Avakian, "¿Por qué viene gente de todo el mundo?"

    Parte 24: Crimen Yanqui Casos #55 y #52: El Tratado de Libre Comercio de América del Norte de 1994 (TLCAN)

    Women in a sewing factory in Mexico
    Women in a sewing factory in Mexico

     

    Crimen Yanqui Caso #55: El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) de 1994
    Crimen Yanqui Caso #52: El TLCAN (Segunda parte): La profundización del saqueo y dominación de México y de la explotación y opresión de los obreros ahí, sobre todo las mujeres

    En 1994, con mucho bombo y platillos, entró en vigor un tratado de “libre comercio” entre Estados Unidos, Canadá y México, llamado el TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte). En realidad, fue un tratado rapaz que condujo a la intensificación del cruel y desenfrenado saqueo de México y su población.

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    Bob Avakian, “Venden postales del ahorcado”, un corto del discurso filmado de Bob Avakian, Revolución: por qué es necesaria, por qué es posible, qué es (con doblaje al español).
    American Crime People flee Bombing of Gaza meme

     

  • ARTICLE:

    Crimen Yanqui Caso #101: Los bombardeos incendiarios de Tokio y los ataques aéreos a Japón en la Segunda Guerra Mundial

    Bob Avakian escribe que una de las tres cosas que tiene “que ocurrir para que haya un cambio duradero y concreto hacia lo mejor: Las personas tienen que reconocer toda la historia propia de Estados Unidos y su papel en el mundo hasta hoy, y las correspondientes consecuencias terribles”.

    Tres cosas que tiene que ocurrir para que haya un cambio duradero y concreto hacia lo mejor: 

    1) Las personas tienen que reconocer toda la historia propia de Estados Unidos y su papel en el mundo hasta hoy, y las correspondientes consecuencias terribles. 

    2) Las personas tienen que adentrarse con seriedad y ciencia en la manera en que el presente sistema del capitalismo-imperialismo funciona en los hechos, y los correspondientes resultados concretos en el mundo.

    3) Las personas tienen que examinar profundamente la solución a todo eso.

    Bob Avakian 
    1 de mayo de 2016

    En ese sentido, y en ese espíritu, “Crimen yanqui” es una serie regular de www.revcom.us. Cada entrega se centrará en uno de los más de cien peores crímenes de los gobernantes de Estados Unidos, de entre un sinnúmero de sanguinarios crímenes que han cometido por todo el mundo, de la fundación de Estados Unidos a la actualidad.

    Crimen Yanqui

    La lista completa de los artículos de la serie Crimen Yanqui

    After U.S. firebombed Tokyo, March 9, 1945, residents search charred ruins.

     

    Después del bombardeo incendiario de Tokio por Estados Unidos el 9 de marzo de 1945, residentes buscan entre las ruinas chamuscadas.     Foto: Kushu via Wikimedia

    El crimen

    En la noche del 9 al 10 de marzo de 1945, el general estadounidense Curtis LeMay mandó unos 300 aviones B-29 para sobrevolar Japón; allí arrojaron 1.5 toneladas métricas de bombas con el fin de causar incendios al impactar13 —incluido el napalm14, de reciente creación— sobre el distrito de Shitamachi, en Tokio15. Este bombardeo incendiario acabó con la vida de más de 100.000 civiles y destruyó 41 kilómetros cuadrados de la ciudad16, arrasando 267.171 viviendas, tiendas y negocios17. Hasta hoy, sigue siendo la incursión de bombardeo más destructiva de la historia de la humanidad18. 

    “El abrasador infierno hizo que los canales hirvieran, que el metal se fundiera y que las personas ardieran en llamas de forma espontánea. Las víctimas, según informó LeMay, murieron ‘quemadas, hervidas y asadas’”19.

    Un informe del Estudio de Bombardeo Estratégico de los Estados Unidos señaló: “Probablemente, más personas perdieron la vida a causa del fuego en Tokio en un lapso de seis horas que en cualquier otro momento de la historia de la humanidad”20.

    Funato Kazuyo, una alumna de sexto grado en aquel entonces, relató el horror y el terror de los bombardeos incendiarios:

    This aerial photo taken in March 9, 1945 shows the industrial section of Tokyo before the U.S. firebombing on March 10, 1945.

     

    Esta foto aérea tomada el 9 de marzo, 1945 muestra el sector industrial de Tokio antes del bombardeo incendiario por Estados Unidos el 10 de marzo, 1945.    Foto: AP

    One of Tokyo's oldest shopping districts destroyed by U.S. firebombing, March 10, 1945.

     

    Uno de los distritos comerciales más antiguos de Tokio destruido por el bombardeo incendiario de Estados Unidos el 10 de marzo, 1945.    Foto: Wikimedia

    Abandonando su hogar, Funato y el resto de su familia huyeron de los incendios en una ciudad que describió como un infierno en la tierra. Las casas ardían, los escombros caían, los cables eléctricos chispeaban y un viento mortal azotaba la ciudad. Funato encontró refugio con sus hermanos, pero este no sirvió de mucho para protegerse del calor de las llamas. Su hermano se prendió fuego y salió corriendo; su otro hermano salió tras él, pero ambos fueron arrastrados por el viento hasta desaparecer de la vista. Funato y su única otra hermana, Hiroko, que se encontraba en el refugio, no tuvieron más remedio que quedarse y soportar el calor abrasador. Hiroko tenía las manos gravemente quemadas y Funato intentó aliviarle el dolor sumergiéndolas en un charco de agua. Tras extinguirse el fuego, Funato y Hiroko regresaron a casa, pasando a cadáveres carbonizados y ennegrecidos esparcidos por la ciudad. Sus familiares supervivientes habían sufrido quemaduras, especialmente su madre, que aún cargaba a cuestas el cuerpo quemado y sin vida del hermano pequeño de Funato. Dos de sus hermanos y su abuela nunca fueron encontrados”. (Hiroko murió posteriormente a causa del virus del tétanos que contrajo al entrar en contacto con el charco de agua21).

    LeMay llevaba seis meses bombardeando Japón con escasos resultados. En febrero de 1945, recibió un telegrama con órdenes de bombardear las zonas urbanas de Nagoya, Osaka, Kawasaki y Tokio. El 25 de febrero, inició un ataque aéreo limitado contra Tokio empleando bombarderos B-29 a baja altitud y bombas incendiarias22. La incursión resultó exitosa y destruyó 27.970 viviendas y comercios. El ataque redujo a cenizas 2.5 km cuadrados de Tokio, una superficie 10 veces mayor que la afectada por cualquiera de las incursiones anteriores. Esto sentó las bases para lo que ocurriría la noche del 9 al 10 de marzo y en los días posteriores23.

    Dos días después del ataque a Tokio del 9 al 10 de marzo, las fuerzas armadas estadounidenses lanzaron bombas incendiarias y de napalm sobre Nagoya. Al día siguiente, lanzaron más napalm sobre Osaka. Cuatro días más tarde, hicieron lo mismo sobre Kobe.

    El 13 de abril, Estados Unidos lanzó la “Operación Perdición”, un ataque aéreo que duró casi cuatro horas, convirtiéndose en el más prolongado de los seis bombardeos incendiarios de máxima intensidad realizados contra Tokio durante la guerra. Los incendios arrasaron una superficie de más de 28 kms cuadrados y destruyeron entre 160.000 y 180.000 viviendas, dejando desamparadas a una cifra de entre 575.000 y 625.000 personas. Durante la Operación Perdición fallecieron 2.459 personas. La menor cifra de víctimas en comparación con bombardeos anteriores se atribuyó a las diferentes condiciones del viento y del terreno24.

    After the U.S. firebombed Tokyo March 10, 1945, plumes of smoke, rise 15,000 feet in the air.

     

    Tras el bombardeo incendiario de Tokio por parte de Estados Unidos el 10 de marzo de 1945, columnas de humo se elevaron a 4.572 metros de altura.     Foto: AP/US Air Force

    Estados Unidos llevó a cabo tres bombardeos incendiarios más contra Tokio en abril y mayo. En total, la serie de bombardeos incendiarios sobre la ciudad resultó en más de 145 kms cuadrados arrasadas por el fuego, más de 100.000 civiles muertos y más de 2,5 millones de personas sin hogar.

    En un periodo de seis meses, LeMay bombardeó 67 ciudades. Continuó lanzando bombas incendiarias sobre ciudades japonesas incluso después de que se arrojaran las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki. (Vea: Crimen Yanqui Caso #97: 6 y 9 de agosto de 1945 — La incineración nuclear de Hiroshima y Nagasaki). Se estima que la cifra de víctimas civiles de todos estos ataques ascendió a 300.00025. Esta cifra de muertos superó a la de los bombardeos atómicos combinados. En un periodo de tres meses, los bombardeos incendiarios de LeMay devastaron entre 194 y 233 kms cuadrados de las cuatro ciudades más grandes de Japón26. Aproximadamente el 50 % de Tokio (una ciudad del tamaño de Nueva York) quedó reducido a cenizas27. Los bombardeos incendiarios incineraron más de 337 kms cuadrados del país28.

    Poco después del ataque japonés a Pearl Harbor, el teniente coronel James H. Doolittle elaboró ​​planes para utilizar bombarderos B-25 en ataques contra varias ciudades japonesas. El 18 de abril de 1942, Doolittle inició la incursión bombardeando Tokio, Nagoya, Osaka y Kobe. Aunque los bombardeos causaron daños limitados y cobraron 50 vidas, sentaron las bases para que Estados Unidos desarrollara operaciones de bombardeo de largo alcance que culminarían en los brutales e inhumanos ataques con bombas incendiarias de 194529.

    En total, la cifra de civiles japoneses fallecidos a causa de todos los ataques aéreos sobre el archipiélago nipón, así como en Okinawa y Saipán, durante la Segunda Guerra Mundial ascendió a unos 553.00030.

    Los criminales

    General Curtis LeMay: LeMay, comandante del XXI Mando de Bombarderos en el Pacífico, fue el encargado de dirigir los escuadrones de B-29 en dicho teatro de operaciones. Fue el artífice absoluto de todos los aspectos de las incursiones de bombardeo incendiario. LeMay declaró: “No existen civiles inocentes. Es su gobierno, y estás luchando contra un pueblo; ya no intentas combatir a una fuerza armada. Así que no me preocupa demasiado matar a los llamados transeúntes inocentes”31. “Hay que matar gente”, afirmó, “y cuando matas a suficientes, dejan de luchar32“.

    This September 7, 1945 photo shows makeshift housing from galvanized iron roofing of burned buildings amidst residential districts razed by U.S. firebombing of Tokyo in March.

     

    Esta fotografía del 7 de septiembre de 1945 muestra viviendas improvisadas, construidas con techos de hierro galvanizado provenientes de edificios incendiados, en medio de zonas residenciales arrasadas por los bombardeos incendiarios estadounidenses sobre Tokio en marzo.     Foto: AP

    En 1965, LeMay escribió: “Sabíamos que íbamos a matar a muchas mujeres y niños cuando incendiáramos [la] ciudad [Tokio]. Había que hacerlo”33.

    Más tarde se informó que LeMay había dicho: “...si hubiéramos perdido la guerra, todos habríamos sido procesados ​​como criminales de guerra”34.

    En sus memorias, se cita a LeMay diciendo lo siguiente sobre Vietnam del Norte: “Los bombardearemos hasta devolverlos a la Edad de Piedra”. Más tarde, LeMay afirmó que dicha cita fue “inventada”35.

    En 1968, LeMay se postuló a la vicepresidencia junto al candidato presidencial George Wallace, exgobernador de Alabama y supremacista blanco. Durante la campaña, LeMay abogó por el uso de armas nucleares para forzar una victoria rápida en Vietnam.

    Las fuerzas armadas yanquis:

    Henry “Hap” Arnold, general de la Fuerza Aérea, fue quien situó al general Curtis LeMay en el puesto desde el que este pudo dirigir las incursiones de bombardeo incendiario. Arnold fue uno de los pocos altos mandos militares que tenía idea de lo que LeMay planeaba hacer. El 7 de marzo, dos días antes del ataque a Tokio, Arnold declaró: “No debemos ablandarnos; la guerra ha de ser destructiva y, hasta cierto punto, inhumana y despiadada”36.

    Los pilotos y las tripulaciones que pilotaron los bombarderos B-29 en los ataques aéreos.

    Los químicos y las empresas que elaboraron las bombas de napalm durante la Segunda Guerra Mundial:

    Un equipo de científicos: Louis Fieser, profesor de química de la Universidad de Harvard; el Dr. E. B. Hershberg, profesor de química de la Universidad de Harvard; y Hoyt C. Hottel, profesor de ingeniería química del MIT, elaboraron el napalm en el laboratorio de química de Harvard37.

    La empresa Nuodex Products Company produjo el polvo de napalm original utilizado en las bombas.

    Standard Oil de New Jersey construyó las bombas de napalm38.

    Presidente Franklin D. Roosevelt: En un discurso ante el Congreso el 8 de diciembre de 1941, Roosevelt declaró: “Por mucho tiempo que nos lleve superar esta invasión premeditada, el pueblo estadounidense, con su justa fuerza, logrará la victoria absoluta”39. Este discurso pasó a conocerse como el discurso del “Día de la Infamia”, ya que fue pronunciado al día siguiente de que Japón atacara las bases militares estadounidenses en Pearl Harbor, Hawai’i.

    Inicialmente, Roosevelt se oponía a los bombardeos masivos de zonas urbanas; prefería ataques de precisión contra instalaciones militares. Winston Churchill, primer ministro del Reino Unido, era partidario de los bombardeos masivos y los empleó contra Alemania. Dado el éxito de esta estrategia, convenció a Roosevelt de apoyar los bombardeos incendiarios masivos sobre las ciudades40.

    Presidente Harry S. Truman: Truman asumió el cargo el 12 de abril de 1945, cuando murió el presidente Roosevelt. Truman fue presidente durante algunos de los bombardeos incendiarios contra Japón. Truman obviamente conocía el terrible sufrimiento resultante y lo defendió. Dijo: “A pesar de sus grandes pérdidas en Okinawa y el bombardeo incendiario de Tokio, los japoneses se negaron a rendirse. El bombardeo de saturación de Japón tuvo un costo mucho mayor y causó de lejos más estragos que la bomba atómica. Muchos más. El bombardeo de Tokio fue una de las cosas más terribles que jamás hayan sucedido, y no se rindieron después de eso, aunque Tokio quedó casi completamente destruida”41.

    La coartada

    La justificación de los bombardeos incendiarios masivos contra Japón residía en la convicción de Estados Unidos de que, si fuera necesaria una invasión terrestre para ganar la guerra, las bajas estadounidenses serían muy elevadas, con una cifra de muertos estimada entre 50.000 y 250.00042.

    Para evitar dichas bajas estadounidenses, se dio luz verde al general Curtis LeMay para hacer lo que mejor hacía: reducir ciudades a cenizas y matar a civiles. Estados Unidos esperaba, sin duda, que, al infligir daños considerables a la población civil japonesa, la moral de los japoneses se viera afectada. Se sostuvo que el bombardeo incendiario de Tokio tenía como objetivo quebrantar la voluntad del pueblo japonés43.

    El New York Times informó que LeMay declaró: “Si la guerra se acorta, aunque sea un solo día, el ataque habrá cumplido su propósito”44.

    El verdadero motivo

    En septiembre de 1945, la Segunda Guerra Mundial concluyó con la rendición formal de Japón. En los meses previos, se asestaron golpes devastadores a Japón para forzar su rendición y establecer las bases del equilibrio de poder mundial en la posguerra.

    teaser REVOLUTION 42

     

    “El imperialismo — y la guerra imperialista: cuál es y cuál no es su motivación fundamental, su naturaleza y su papel, y cóo se le puede poner fin finalmente”. Escuche este mensaje en inglés en las redes sociales de @BobAvakianOfficial o léalo en español.     

    Estados Unidos temía que la Unión Soviética (URSS) invadiera Japón y tomara el control del país, expandiendo así la esfera de influencia comunista en Asia, de manera similar a lo que la Unión Soviética estaba haciendo en Europa del Este en ese entonces. En agosto, la Unión Soviética invadió y derrotó a los japoneses en las islas Kuriles, situadas frente a la costa de Rusia y a 1126 kms al norte de las islas principales de Japón. Posteriormente, en agosto de 1945, la Unión Soviética declaró la guerra a Japón. Estados Unidos tenía motivos fundados para temer una invasión soviética de Japón. A medida que la derrota de Japón se volvía inminente, la Unión Soviética tomó el control de Corea del Norte, en virtud de un acuerdo alcanzado con Estados Unidos y los Aliados para dividir la península coreana. Además, la URSS apoyaba a los comunistas chinos en su guerra civil. La influencia y el control de la URSS en esa región iban en aumento. Cualquier incursión adicional de la Unión Soviética en esa zona del mundo se percibía como una amenaza mayor para los planes de Estados Unidos de dominar gran parte de la cuenca del Pacífico. Derrotar a Japón y tomar el control del país antes de que la Unión Soviética pudiera desplazar sus fuerzas militares más al sur hasta Japón y ganar más territorio era algo esencial para Estados Unidos en el contexto de su rivalidad con la Unión Soviética. Estados Unidos no quería perder su posición estratégica ni su influencia en una zona que había conquistado durante la Segunda Guerra Mundial.

    Hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos vio la oportunidad de ampliar su influencia en todo el mundo; para lograrlo, necesitaba derrotar definitivamente a Japón y poner fin a la guerra. Al referirse al verdadero propósito de los horribles bombardeos atómicos sobre Japón, Bob Avakian declaró:

    Se motivó en lo fundamental por las necesidades e imperativos del imperialismo capitalista estadounidense. Lo hicieron como parte de las maniobras para establecer a Estados Unidos como el “Número Uno” al salir de esa guerra — el opresor imperialista número uno, el número uno en el saqueo y destrucción de personas y el medio ambiente. Fue una declaración de supremacía estadounidense —y una advertencia—, sobre todo para la entonces socialista Unión Soviética, que de hecho había sido una aliada de Estados Unidos durante la guerra, pero que al fin de la guerra volvió a ser considerada un enemigo que representó el principal obstáculo a la dominación imperialista estadounidense en el mundo45

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    American Crime People flee Bombing of Gaza meme

     

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    NOTAS:

    1. El material combustible de las bombas incendiarias que no contenían napalm era la termita, una mezcla de polvo de aluminio y óxido de hierro que arde a una temperatura muy elevada. La carcasa de este tipo de bomba está compuesta de magnesio, un metal que también arde a alta temperatura al ser encendido por la termita. Las bombas incendiarias de tipo intensivo están diseñadas para incendiar edificios mediante su intenso calor.  [volver]

    2. En 1942, el napalm fue desarrollado por los profesores de química de la Universidad de Harvard, el Dr. E. B. Hershberg y Louis Fieser, junto con Hoyt C. Hottel, profesor de ingeniería química de la universidad Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT). Hottel, profesor del MIT, ayudó a desarrollar el napalm utilizado en las bombas a partir de un descubrimiento de la corporación DuPont. Hottel fue el responsable de construir estructuras de estilo japonés en Utah para probar el uso del napalm en dichos edificios. (Véase The Bomber Mafia, de Malcolm Gladwell, págs. 146-156, Little Brown and Company, 2021). Las bombas M-69 utilizadas en los ataques aéreos sobre Japón fueron fabricadas por Nuodex Products Co. y Standard Oil of New Jersey. Malcolm Gladwell escribe: “Lanzas la bomba y el gel se dispersa. Y no se limita a consumirse sin más. Grandes masas de gel salen despedidas en todas direcciones; esas masas se adhieren a cualquier superficie donde caen y siguen ardiendo, y ardiendo, y ardiendo”. (The Bomber Mafia, pág. 153). Gladwell escribe: “Nunca hubo dudas sobre el uso planeado del napalm. Estaba destinado a ser utilizado contra Japón” (The Bomber Mafia, pág. 157).  [volver]

    3. Durante la guerra, se recurrió a analistas para determinar la mejor manera de bombardear Japón. Las ciudades japonesas no estaban construidas con ladrillo y argamasa. Estaban hechas de madera, papel grueso y estuco fino. En su interior usaban el “tatami” (petate). Las casas japonesas eran un polvorín. Las calles eran estrechas, lo que significaba que el fuego podía propagarse fácilmente de un lado a otro. Los analistas determinaron que la mejor forma de destruir una ciudad japonesa era incendiarla por completo. (The Bomber Mafia, pág. 157).  [volver]

    4. Para hacerse una idea de la magnitud: “El ataque arrasó con fuego una superficie equivalente a todo el centro de Manhattan, incluida gran parte de la zona ribereña de Brooklyn y las áreas urbanas circundantes”. (Black Snow: Curtis LeMay, The Firebombing of Tokyo, and the Road to the Atomic Bomb, James M. Scott, W.W. Norton Company, 2022, p. 253.  [volver]

    5. Black Snow, James M. Scott, W.W. Norton Company, 2022, p. 250.  [volver]

    6. Japanese Homeland: Firebombing”, Evan Luke y Dr. Christie Lau, Narratives of World War II in the Pacific, 20 de noviembre de 2018, Texas A&M University, Corpus Christi Library.  [volver]

    7. The Untold History of the United States, Oliver Stone y Peter Kuznick, pp. 157-158, Gallery Books, 2012.  [volver]

    8. The Bomber Mafia, p. 185.  [volver]

    9. Lea el relato completo de la historia oral de Funato, “Hiroko died because of me”. Cook, Haruko Taya, y Cook, Theodore Failor; Japan at War: An Oral History, London: Phoenix, 2000, en https://library.tamucc.edu/exhibits/s/hist4350/page/patek. [volver]

    10. Antes de los bombardeos del 9 y 10 de marzo, los B-29 de LeMay operaban a gran altitud, lo que garantizaba la seguridad de los aviones. LeMay llegó a la conclusión de que, a esa altura, las probabilidades de alcanzar cualquier objetivo eran escasas. Para el ataque a Tokio de los días 9 y 10 de marzo, ideó un plan sumamente arriesgado: bombardear a una altitud muy baja —de entre 1500 y 2400 metros— y llevar a cabo un bombardeo de saturación con bombas incendiarias de napalm, utilizando todos los B-29 (que iban sobrecargados) que tenía a su disposición. (Vea, Black Snow, James M. Scott, W.W. Norton Company, 2022, p. 169.)  [volver]

    11. Black Snow, James M. Scott, W.W. Norton Company, 2022, p. 158  [volver]

    12. Perdition: A Forgotten Tokyo Firebombing Raid“, Richard Sams, Asia Pacific Journal, Japan Focus, diciembre de 2016.  [volver]

    13. “The Great Tokyo Air Raid and the Bombing of Civilians in World War II, del Asahi Shimbun Culture Research Center”, The Asia Pacific Journal, Vol 8, Issue 2, Number 2, 15 de marzo de 2010.  [volver]

    14. Perdition: A Forgotten Tokyo Firebombing Raid“, Richard Sams, Asia Pacific Journal, Japan Focus, December, 2016, y Black Snow, James M. Scott, W.W. Norton Company, 2022, p. 295.  [volver]

    15. 67 Japanese Cities Firebombed in World War II  [volver]

    16. Las cifras sobre el tamaño de terreno incinerado o destruido por el bombardeo provienen de tres fuentes: “Bombs Bursting in Air: State and citizen responses to the US firebombing and Atomic bombing of Japan“, Mark Selden, 1 de octubre de 2014, The United States Strategic Bombing Surveys (European War, Pacific War), Air University Press, octubre, 1987, y Black Snow, James M. Scott, W.W. Norton Company, 2022, pp. 295-298.  [volver]

    17. Doolittle Raid 18 April 1942, Naval History y Heritage Command.  [volver]

    18. Counting All The Dead“, Richard B. Frank, American Heritage, Vol. 68,No. 5, agosto de 2023.  [volver]

    19. Sherry, Michael (septiembre 10, 1989). The Rise of American Air Power: The Creation of Armageddon, p. 287 (de “LeMay’s interview with Sherry”, entrevista “de posguerra” p. 408 n. 108). Yale University Press. ISBN-13: 978-0300044140.  [volver]

    20. Curtis Lemay’s Brutal Bombing Campaign Laid Waste to Tokyo—And That Was Just the Start“, James M. Scott, historynet.com, diciembre 15 de 2022.  [volver]

    21. Black Snow, James M. Scott, W.W. Norton Company, 2022, p. 319.  [volver]

    22. “The Most Notorious General You’ve Probably Never Heard of, by Alex Remnick“, RetroReport, 1 de junio de 2021.  [volver]

    23. The Bomber Mafia, Malcolm Gladwell, pp. 200-201, Little Brown and Company, 2021.  [volver]

    24. Black Snow, by James M. Scott, W.W. Norton Company, 2022, p. 197.  [volver]

    25. The Bomber Mafia, Malcolm Gladwell, pp. 146-156, Little Brown and Company, 2021.  [volver]

    26. Who Made that Firebomb, by Alex Wellerstein“, A Nuclear History Blog, 30 de agosto de 2013. [volver]

    27. Franklin Delano Roosevelt Pearl Harbor Address to the Nation, 8 de diciembre de 1941  [volver]

    28. Black Snow, James M. Scott, W.W. Norton Company, 2022, p. 48.  [volver]

    29. Harry Truman’s Decision to Use the Atomic Bomb, National Park Service.  [volver]

    30. Invasion Most Costly“, Norman Polmar y Thomas B. Allen, agosto, US Naval Institute, 1995 Proceedings Vol. 121/8/1,110 (Nota: Existían diversos escenarios respecto al posible número de bajas estadounidenses en caso de una invasión de Japón; se barajaban cifras que oscilaban entre las 50.000 y las 250.000, o incluso superiores.)  [volver]

    31. Japanese Homeland: Firebombing“, Evan Luke y Dr. Christie Lau, Narratives of World War II in the Pacific, 20 de noviembre de 2018, Texas A&M University, Corpus Christi Library.  [volver]

    32. Curtis LeMay, biografia, David Stubblebine, World War 2 Database  [volver]

    33. BOB AVAKIAN REVOLUCIÓN #42: El imperialismo — y la guerra imperialista: cuál es y cuál no es su motivación fundamental, su naturaleza y su papel, y cómo se le puede poner fin finalmente. Revcom.us, 22 de mayo de 2024. [volver]

  • ARTICLE:

    Crimen Yanqui Caso #55: El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) de 1994

    DE LA REDACCIÓN: El régimen de Trump y Pence ha atacado al TLCAN porque supuestamente “elimina empleos” y es un “mal acuerdo” para Estados Unidos. Esa demagogia encubre la realidad del tratado, como cuáles vidas en realidad ha arruinado. Trump atacó al tratado como parte de su campaña contra los inmigrantes, la promoción de la xenofobia “Estados Unidos Ante Todo”, y fortalecerá de manera aún más despiadada y depredadora la dominación que Estados Unidos ejerce sobre México y otros países. Recomendamos que compartan ampliamente esta entrega de Crimen Yanqui. Es indispensable en estos tiempos del fascismo de Trump y Pence.

    Bob Avakian escribe que una de las tres cosas que tiene “que ocurrir para que haya un cambio duradero y concreto hacia lo mejor: Las personas tienen que reconocer toda la historia propia de Estados Unidos y su papel en el mundo hasta hoy, y las correspondientes consecuencias terribles”.

    Tres cosas que tiene que ocurrir para que haya un cambio duradero y concreto hacia lo mejor: 

    1) Las personas tienen que reconocer toda la historia propia de Estados Unidos y su papel en el mundo hasta hoy, y las correspondientes consecuencias terribles. 

    2) Las personas tienen que adentrarse con seriedad y ciencia en la manera en que el presente sistema del capitalismo-imperialismo funciona en los hechos, y los correspondientes resultados concretos en el mundo.

    3) Las personas tienen que examinar profundamente la solución a todo eso.

    Bob Avakian 
    1 de mayo de 2016

    En ese sentido, y en ese espíritu, “Crimen yanqui” es una serie regular de www.revcom.us. Cada entrega se centrará en uno de los más de cien peores crímenes de los gobernantes de Estados Unidos, de entre un sinnúmero de sanguinarios crímenes que han cometido por todo el mundo, de la fundación de Estados Unidos a la actualidad.

    Crimen Yanqui

    La lista completa de los artículos de la serie Crimen Yanqui

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    En 1994, con mucho bombo y platillos, entró en vigor un tratado de “libre comercio” entre Estados Unidos, Canadá y México, llamado el TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte). En realidad, fue un tratado rapaz que condujo a la intensificación del cruel y desenfrenado saqueo de México y su población. Pero los peores efectos del tratado se vieron en los cambios que operó en el campo, donde infligió una destrucción buitre a millones de campesinos pequeños y medianos, especialmente a los maiceros. En la imagen, una protesta de campesinos en contra de la eliminación de las protecciones contra la importación para los cultivos de maíz y fríjol, Ciudad de México, 2008. (Foto: AP)

    El crimen:

    En 1994, con mucho bombo y platillos, entró en vigor un tratado de “libre comercio” entre Estados Unidos, Canadá y México, llamado TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte). Se declaraba que el tratado negociado en secreto, que consta de 2.000 páginas, era una medida para impulsar la prosperidad de las poblaciones de los tres países. Pero en realidad, fue un tratado rapaz que condujo a la intensificación del cruel y desenfrenado saqueo de México y su población.

    Bajo el TLCAN, se expandió dramáticamente el sistema de maquiladoras a lo largo de la frontera entre México y Estados Unidos. A poco tiempo de la ratificación del TLCAN, más de mil maquiladoras empleaban a más de un millón de trabajadores, el 75% de ellos mujeres, en condiciones opresivas para fabricar productos a bajo costo para empresas estadounidenses por una fracción de los salarios que pagaban a los trabajadores en Estados Unidos.

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    Bajo el TLCAN, el sistema de las maquiladoras se expandió dramáticamente a lo largo de la frontera entre México y Estados Unidos. Aquí vemos a unas mexicanas trabajando en las máquinas de coser en una maquiladora en Guadalajara, México. (Foto: AP)

    Pero los peores estragos que deja el tratado están en los cambios operados en el campo de México. Millones de pequeños y medianos campesinos, especialmente los maiceros, fueron sometidos a una destrucción buitre.

    El maíz no es solo el principal cultivo mexicano, es prácticamente sinónimo del propio México, es parte de un sistema alimentario agrícola que se remonta a los tiempos antes de la invasión europea. Los campesinos mexicanos son agricultores altamente experimentados que, a lo largo de los años, y por medio de cuidadosos métodos de selección, desarrollaron cientos de variedades de maíz nutritivo adaptadas a la tierra, el clima y otras condiciones de cultivo en diferentes partes del país. Estos campesinos principalmente pequeños y medianos usaban los recursos a la mano para mantener la fertilidad del suelo y cultivos sanos sin recurrir a fertilizantes artificiales o venenos industriales —herbicidas y pesticidas— de uso común en las granjas capitalistas modernas. Eran agricultores “orgánicos” antes de que entrara en uso el término. Pero para los que redactaron el tratado, tanto de Estados Unidos como de México, los campesinos mexicanos eran atrasados y un impedimento para el “progreso”.

    Antes del TLCAN y como preludio del mismo, el gobierno mexicano del presidente Carlos Salinas de Gortari modificó la Constitución de la época revolucionaria, que había protegido las tierras comunales de los campesinos conocidas como ejidos. El cambio permitió la venta de los ejidos de los campesinos y así se quedaron a la merced de las condiciones del mercado.

    Bob Avakian, “¿Por qué viene gente de todo el mundo?”

    Antes del tratado, los campesinos mexicanos eran una población explotada, pero existían subsidios del gobierno para los campesinos y aranceles para mantener la estabilidad de los precios y proteger los medios de vida de los campesinos. El TLCAN eliminó esos aranceles. Tal como se redactó originalmente y promovió, eliminaría por etapas estas tarifas durante un período de 15 años. Pero eso no es lo que sucedió. Al contrario, eliminaron las tarifas en un lapso de unos pocos años, lo que abrió los mercados de México a una inundación de maíz barato de Estados Unidos. A medida que el maíz y otros productos básicos baratos de Estados Unidos inundaron a México, los precios de producción cayeron hasta un 70% y los pequeños campesinos se quedaron sin manera de ganarse la vida.

    Los defensores del TLCAN decían que los bajos precios del maíz no les perjudicarían a los campesinos de subsistencia, porque éstos no dependían del mercado. Eso reflejaba una ignorancia total — y probablemente intencional. Incluso los campesinos que podían subsistir de su propia producción dependían de la venta del maíz para poder comprar productos y servicios que ellos mismos no podían producir, como servicios médicos. La vida de estos agricultores quedó devastada.

    Al mismo tiempo, a pesar del ingreso del maíz barato desde Estados Unidos, de hecho los precios de comestibles para el consumidor aumentaron, como el precio de la tortilla, tan indispensable para la dieta mexicana. Por ejemplo, en México en 1994, el salario mínimo (aproximadamente 4.20 dólares al día) cubría 20 kilos de tortillas. Para el 2003, el salario mínimo compraba solamente 8.5 kilos.

    Desde la entrada en vigor del TLCAN, Estados Unidos y unas corporaciones han engullido los recursos humanos y naturales de México a una escala casi increíble. El ganado ha dejado de ser para las pequeñas granjas y el mercado local, y ha pasado a ser producto industrial, en manos de corporaciones como Tyson, Smithfield, y Pilgrim’s Pride.

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    En los primeros años del TLCAN, unos 1.3 millones de mexicanos fueron expulsados del campo. La inundación de trabajadores hacia las ciudades provocó una caída de los salarios industriales de un 10%. Aquí vemos a unos migrantes sobre un tren que se dirige hacia la frontera con Estados Unidos, en Juchitán, del sur de México. (Foto: AP)

    Una vez que el TLCAN entró en vigor, millones de mexicanos ingresaron a las filas de los hambrientos. La desnutrición es mayor entre las familias del campo, que antes cultivaban suficiente comida para toda la población. En el México post TLCAN, el 42% de los alimentos que se consumen son de importación.

    Antes del TLCAN, México gastaba 1.8 mil millones de dólares para alimentos de importación. Para el 2011, la cifra ya había subido a 24 mil millones de dólares, porque se volvió dependiente de la importación de arroz (80%), soja (95%), fríjol (33%) y trigo (56%). Bajo el TLCAN, el pujante sector de lácteos de México resultó devastado, y México pasó a ser el importador número uno de leche en polvo del mundo, un factor ligado a la crisis de la desnutrición infantil.

    El TLCAN aumentó el porcentaje de la población sin acceso a alimentos de primera necesidad, y el número de niños que padecen desnutrición aumentó a 20%.

    En los primeros años del TLCAN, unos 1.3 millones de mexicanos fueron expulsados de sus tierras. La inundación de trabajadores hacia las ciudades causó que los salarios industriales cayeran en un 10%. Para las familias encabezadas por mujeres el índice de pobreza aumentó en un 50%.

    En los estados agrícolas, el índice de suicidios se disparó como consecuencia directa de la destrucción de la vida del campo y el aumento de la pobreza y el hambre provocados por el TLCAN. En 2005, los estados de Campeche y Tabasco registraron tasas de suicidio de 9.14 y 9.85 por cada 100.000 personas — casi el triple del promedio nacional.

    Ante la experiencia del hambre y la desnutrición como una realidad cotidiana y la inanición como una verdadera posibilidad para ellos y sus familias, muchos campesinos consideraban que les quedaban pocas opciones salvo abandonar la vida del campo y dirigirse hacia el norte, a Estados Unidos.

    “‘Antes del TLCAN, todo el mundo cultivaba maíz. La gente no ganaba mucho, pero nadie pasaba hambre’, dice [Griselda] Mendoza, de 23 años, compartiendo los dichos populares de su región. Ella nació justo después de la firma del TLCAN. A medida que el maíz estadounidense barato llegaba desde la frontera, tuvo un efecto devastador en su familia. Su padre, Benancio Mendoza, no podía competir y ganar un salario digno vendiendo maíz. Tuvo que renunciar y trasladarse a Estados Unidos en busca de un trabajo. Tomó un empleo como cocinero en Tennessee, ahorrando dinero para enviar a casa para que sus hijos pudieran asistir a la escuela. Fue al norte buscando un trabajo y no lo volví a ver durante 18 años”, dice Mendoza…” (“El TLCAN nos destruyó”.- Hija de agricultor mexicano”, Expansión,  13 de febrero de 2017). 

    De hecho, los arquitectos del tratado previeron los efectos gravosos que tendría para millones de mexicanos. En 1993, en una declaración ante el Congreso, la comisionada de la Migra, Doris Meissner, antes de que se aprobara el TLCAN, dijo: “Para responder ante los efectos de corto y mediano plazo del TLCAN, se requerirá fortalecer nuestros esfuerzos de aplicar la ley a lo largo de la frontera tanto en los puertos de entrada como entre éstos”.

    “Fortalecer nuestros esfuerzos de aplicar la ley” significó un aumento dramático de militarización de la frontera, la construcción de un muro a lo largo de la frontera, y las leyes que criminalizaron a los inmigrantes que se aprobaron durante la administración del presidente Bill Clinton. Las condiciones mortíferas que crearon esas leyes represivas resultaron en que miles de inmigrantes murieran y han impedido que millones regresaran de visita, lo que en efecto los separa indefinidamente de sus hogares y familias.

    Los criminales:

    El presidente George H. W. Bush (1989-1993): Inició las negociaciones para integrar a México en el recién firmado tratado de “libre comercio” entre Estados Unidos y Canadá.

    El presidente Bill Clinton (1993-2001): Impulsó la ratificación del TLCAN de 1994 con el apoyo activo de la Mesa Redonda de Negocios de Estados Unidos e importantes corporaciones y grupos financieros. Clinton dijo que el tratado beneficiaría a las poblaciones de todos los países. Pero a partir de 1994, en anticipación del aumento del flujo de inmigrantes a raíz de los efectos del TLCAN, la administración de Clinton aprobó varias medidas mortíferas y opresivas: la Operación Guardián (1994) y la Ley de Reforma de Inmigración Ilegal y de Responsabilidad Migratoria (1996). En conjunto, estas medidas hicieron el cruce en la frontera entre México y Estados Unidos mucho más peligroso y ha resultado en miles de muertos, masivas deportaciones y el tratamiento criminal de millones de inmigrantes que llegan al norte desde México y Centroamérica.

    El presidente mexicano Carlos Salinas de Gortari: Presidió las negociaciones de México sobre el TLCAN. Bajo Salinas, un miembro del PRI (Partido Revolucionario Institucional) que había gobernado a México desde fines de los años 1920, el gobierno modificó el artículo 27 de la Constitución mexicana para eliminar las protecciones a las tierras comunales indígenas. Este cambio permitió que la agroindustria internacional “comprara, arrendara y se asociara” con los ejidatarios (campesinos comunales). Esto fue uno de los pasos intermedios hacia el TLCAN. Salinas supervisó la privatización de la compañía telefónica y la banca de México entre otras mil entidades públicas, algunas a precios regalados y a amigos personales, y al capital extranjero, especialmente al estadounidense. Con el apoyo de poderosas empresas mexicanas, Salinas de Gortari promovió el TLCAN, diciendo que elevaría a México hacia las filas de los países del “primer mundo”. Pero al terminar su mandato en 1994, la economía mexicana se desplomó y Salinas huyó al exilio, de una manera que recordaba a la gente de Porfirio Díaz, el tristemente célebre autócrata mexicano cuyo gobierno engendró la revolución mexicana.

    La coartada:

    El TLCAN que fue negociado principalmente bajo George H. W. Bush y luego fue aprobado durante la presidencia de Bill Clinton (después de que un tratado entre Estados Unidos y Canadá fue negociado), fue promovido como una gran oportunidad en beneficio de la gente común de los tres países, con la creación de más y mejores empleos y mayor prosperidad. Se dijo que la suspensión de los aranceles crearía un “marco de oportunidades de igualdad” que permitiría que los salarios y las condiciones de vida se nivelaran aún más con el paso del tiempo.

    El verdadero motivo:

    La creación de un “marco de oportunidades de igualdad” y la igualación de los salarios y condiciones de vida jamás fueron la intención del TLCAN (ni eso jamás fue posible bajo el capitalismo-imperialismo).

    Después del hundimiento de la Unión Soviética, George H. W. Bush empleó la frase “un nuevo orden mundial” como indicación de la intención de Estados Unidos de afianzar su dominio militar, económico y político del mundo. Se puede decir que el TLCAN es un componente clave de este “nuevo orden mundial”.

    El propósito del TLCAN fue de crear una “zona de libre comercio” en respuesta a los retos de la rivalidad mundial de parte de la Unión Europea, el Japón y las emergentes economías de Asia oriental. La meta de Estados Unidos era de combinar sus fuerzas económicas y financieras junto con las de Canadá, con la economía y gobierno de México que eran dominados por el imperialismo, y su gran población de trabajadores con salarios bajos y campesinos pobres. Al reducir los aranceles sobre los productos de importación y de exportación dentro de la zona de libre comercio de América del Norte, el TLCAN se proponía fortalecer a la economía estadounidense al trasladar una parte de su capacidad manufacturera a México, donde los bajos salarios, las leyes ambientales inexistentes y las míseras protecciones laborales les daban a estas empresas una ventaja en el juego mundial de acumulación de ganancias. Por ejemplo, la eliminación de los aranceles permitió que las compañías automotrices de Estados Unidos pudieran producir refacciones en otros países y así reducir el costo de sus vehículos.

    A diferencia de México, en Estados Unidos la siembra del maíz es del dominio de enormes conglomerados agroindustriales que utilizan métodos agropecuarios industriales altamente capitalizados y mecanizados. Con el papel-guía de monopolios agroindustriales como Cargill y Archer Daniels Midland (ADM), en Estados Unidos se cultiva el maíz en vastas extensiones de tierra con métodos técnicos avanzados para reducir el costo del cultivo de maíz por unidad. No seleccionan o modifican genéticamente las semillas de maíz para mejorar su contenido nutricional o adaptarlas a las condiciones locales, sino para que rindan el máximo al menor costo.

    Para colmo, en el 2000, los subsidios gubernamentales de Estados Unidos eran 10 veces más grandes que el presupuesto total de México para el sector agrícola, y el sector de maíz de Estados Unidos era el mayor recipiente de pagos del gobierno federal. Por lo tanto, las enormes empresas de la agroindustria estadounidense tenían acceso a enormes excedentes de maíz a precios artificialmente deprimidos.

    Todo eso resultó en que el maíz estadounidense se vendía a precios muy por debajo de lo que podían ofrecer los campesinos pequeños mexicanos. Como dijo Oxfam en un informe sobre el TLCAN: “Lejos de operar en un ‘marco de oportunidades de igualdad’, los pequeños campesinos de Chiapas y otras partes de México, se encuentran en el lado equivocado de una cancha de juego con una fuerte pendiente que va cuesta abajo desde los estados centrales de Estados Unidos. No están compitiendo con los agricultores estadounidenses, sino contra los contribuyentes en Estados Unidos y contra la tesorería más poderosa del mundo. Es difícil imaginarse una ilustración más contundente del comercio injusto en la práctica”.

    Así que, la reducción de los aranceles mexicanos sobre los alimentos abrió México a los productos agrícolas estadounidenses producidos a menor costo y con subvenciones, como el maíz, así como otros productos agrícolas estadounidense. Y esto implicó ganancias potencialmente enormes para la agroindustria estadounidense, que con el tiempo llegaron a controlar el mercado alimentario de México y causó la ruina de más de un millón de campesinos mexicanos tan solo en los primeros años del TLCAN.

    Además de destruir a los maiceros, el TLCAN abrió las compuertas para las inversiones en otros sectores de la producción agropecuaria mexicana. Una buena parte de las inversiones que llegaron se dedicaron a la compra de la capacidad productiva existente, como las operaciones ganaderas y lugares para almacenamiento. Un ejemplo de esto es cómo las corporaciones Tyson y Pilgrim’s Pride absorbieron la producción de pollos mexicana.

    Las exportaciones netas del norte de México crecieron después de aprobarse el TLCAN, pero esa expansión palidece ante las nuevas importaciones de cereales, oleaginosos y carnes desde Estados Unidos. Después de 10 años bajo el TLCAN, México dependía de Estados Unidos por una buena parte de sus alimentos.

    Bajo el TLCAN se preveía que los millones de campesinos y sus familias expulsados del campo se convertiría en mano de obra barata en las fábricas de dueños estadounidenses en México y en los campos y otros centros de trabajo en Estados Unidos.

    En 1997 ante una convención del sindicato AFL-CIO, el presidente estadounidense Clinton, al mencionar los desafíos de sus rivales económicos a la hegemonía económica estadounidense, reconoció que el libre comercio “tiene que ver con cómo el 4% de la población del mundo [o sea, Estados Unidos] puede seguir controlando el 20% de la riqueza del mundo”.

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    Imperialismo quiere decir enormes monopolios e instituciones financieras que controlan las economías y sistemas políticos —y la vida de la gente— no solamente en un país sino en todo el mundo. Imperialismo quiere decir explotadores parasíticos que oprimen a centenares de millones de personas, condenándolas a incalculable miseria; financistas parasíticos capaces de hacer pasar hambre a millones simplemente presionando una tecla de una computadora y trasladando de esa manera grandes cantidades de riqueza de un lugar a otro. Imperialismo quiere decir guerra —guerra para suprimir la resistencia y rebelión de los oprimidos, y guerra entre los estados imperialistas rivales—, quiere decir la capacidad de líderes de estos estados de condenar a la humanidad a increíble devastación, quizás hasta la aniquilación total al oprimir un botón.

    El imperialismo es el capitalismo en la etapa en que sus contradicciones básicas han alcanzado un nivel extremadamente explosivo. Pero el imperialismo también significa que habrá revolución —el levantamiento de los oprimidos para derrotar a sus explotadores y atormentadores— y que esta revolución será una lucha mundial para barrer a ese monstruo global, el imperialismo.

    —Bob Avakian, Lo BAsico 1:6

    Fuentes:

    Cockcroft, James, La esperanza de México: un encuentro con la política y la historia. Siglo XXI, 2001.

    Fanjul, G. y Fraser, A, “Dumping sin fronteras: Cómo las políticas agrarias estadounidenses están destruyendo los medios de vida de los cultivadores de maíz de México”. Documento de posicionamiento de Oxfam. Oxfam International, Washington, D.C., 2003.

    Krooth, Richard, Mexico, NAFTA and the Hardships of Progress [México, el TLCAN y las penurias del progreso]. McFarland and Co., Inc. No. Carolina, Londres, 1995.

    López, Ann, The Farmworkers’ Journey. Imprenta de la Universidad de California, 2007.

    Nadal, Alejandro, The Environmental & Social Impacts of Economic Liberalization on Corn Production in Mexico [Los impactos sociales y ambientales de la liberalización económica sobre el cultivo del maíz en México]. Oxfam, septiembre 2000.

    Nevins, Joseph, Operation Gatekeeper and Beyond: The War On “Illegals” and the Remaking of the U.S. ‒ Mexico Boundary [Operación Guardián y más allá: La guerra contra los “ilegales” y la reconfiguración de la frontera entre México y Estados Unidos], 2002, segunda edición, 2010.

    El NAFTA (TLC) está hambreando a México”, Laura Carlsen, directora del Programa de las Américas para el Centro de Política Internacional en la Ciudad de México.

    Patel, Raj, Stuffed and Starved [Lleno y hambriento]. Melville House, 2012.

  • ARTICLE:

    Crimen Yanqui Caso #52: El TLCAN (Segunda parte): La profundización del saqueo y dominación de México y de la explotación y opresión de los obreros ahí, sobre todo las mujeres

    Actualizado

    Bob Avakian escribe que una de las tres cosas que tiene “que ocurrir para que haya un cambio duradero y concreto hacia lo mejor: Las personas tienen que reconocer toda la historia propia de Estados Unidos y su papel en el mundo hasta hoy, y las correspondientes consecuencias terribles”.

    Tres cosas que tiene que ocurrir para que haya un cambio duradero y concreto hacia lo mejor: 

    1) Las personas tienen que reconocer toda la historia propia de Estados Unidos y su papel en el mundo hasta hoy, y las correspondientes consecuencias terribles. 

    2) Las personas tienen que adentrarse con seriedad y ciencia en la manera en que el presente sistema del capitalismo-imperialismo funciona en los hechos, y los correspondientes resultados concretos en el mundo.

    3) Las personas tienen que examinar profundamente la solución a todo eso.

    Bob Avakian 
    1 de mayo de 2016

    En ese sentido, y en ese espíritu, “Crimen yanqui” es una serie regular de www.revcom.us. Cada entrega se centrará en uno de los más de cien peores crímenes de los gobernantes de Estados Unidos, de entre un sinnúmero de sanguinarios crímenes que han cometido por todo el mundo, de la fundación de Estados Unidos a la actualidad.

    Crimen Yanqui

    La lista completa de los artículos de la serie Crimen Yanqui

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    Para 1998, 3.700 fábricas ya empleaban a más de un millón de obreros en el montaje de aparatos electrónicos, prendas de vestir, juguetes, refacciones para autos y otros productos para la venta en Estados Unidos. Hasta un 75% de los obreros contratados en las maquiladoras eran mujeres, en su mayoría de 16 a 23 años de edad. (Foto: AP)

    El crimen

    El tratado de “libre comercio” entre Estados Unidos, Canadá y México, conocido como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), fue ratificado, con mucho bombo y platillo, en 1994. Se decía con mucho alarde que el tratado de 2.000 páginas, negociado en secreto, generaría una mayor prosperidad para los tres países. Pero, en realidad, el TLCAN fue un pacto depredador que condujo a la intensificación del cruel y destructivo saqueo de México y su población, principalmente mediante la rápida expansión del sistema de “maquiladoras” fronterizas de baja paga para los obreros. Las empresas de Estados Unidos han exprimido enormes ganancias a cientos de miles de obreros mexicanos de baja paga.

    Bajo el TLCAN, las corporaciones de Estados Unidos podían intensificar su explotación de México y los mexicanos. Por ejemplo, el TLCAN eliminó los aranceles para los productos que cruzan la frontera, lo cual benefició enormemente al sector agroindustrial corporativo estadounidense altamente mecanizado. También eliminó impuestos para los productos, como los aparatos electrónicos, que entran a México para que se ensamblen y luego regresen a Estados Unidos. En el primer año del tratado unos $100 mil millones de nuevas inversiones extranjeras directas inundaron a México.

    Mientras tanto, millones de pequeños campesinos mexicanos y empresas de dueños mexicanos no pudieron sobrevivir. El desempleo creció, y los salarios de los obreros mexicanos, que de por sí ya eran bajos, cayeron más. Desde todas partes de México la gente, desesperada, se fue a las ciudades fronterizas para buscar trabajo, en lugares como Ciudad Juárez, Tijuana y Nuevo Laredo en las fábricas propiedad de las corporaciones como General Motors, General Electric, Zenith, AT&T y muchas otras.

    El TLCAN sentó las bases económicas para que las compañías no mexicanas, en su mayoría con sede en Estados Unidos, pudieran expandir sus operaciones o abrir nuevas fábricas. ¡Muchos tenían ganas de sacar provecho del “ambiente” favorable para las “ganancias” en México donde los salarios, por el mismo trabajo, eran 12 veces menores que en el lado estadounidense de la frontera! Para 1998, 3.700 fábricas ya empleaban a más de un millón de obreros en el montaje de aparatos electrónicos, prendas de vestir, juguetes, refacciones para autos y otros productos para la venta en Estados Unidos.

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    Los dueños de las fábricas contrataban a las mujeres por su destreza y energía juvenil. Pero también las preferían porque en las sociedades dominadas por el patriarcado y la misoginia (en ambos lados de la frontera), es más fácil explotar a las mujeres, de hacerlas trabajar horas largas y agotadoras, a menudo sin descansos y un corto almuerzo y con una paga menor que para los hombres. 

    Hasta un 75% de las personas contratadas en las maquiladoras eran mujeres, en su mayoría entre 16 y 23 años de edad. Muchas acababan de llegar de aldeas y pueblitos del campo. Los dueños de las fábricas las contrataban por su destreza y energía juvenil. Pero también las preferían porque en las sociedades dominadas por el patriarcado y la misoginia (en ambos lados de la frontera), es más fácil explotar a las mujeres, de hacerlas trabajar horas largas y agotadoras, a menudo sin descansos y un corto almuerzo y con una paga menor que para los hombres. Como mujeres, las consideran “fuentes de ingresos suplementarios”.

    Ciudad Juárez tiene una de las mayores concentraciones de maquiladoras. Un tercio de las mujeres que trabajan en las fábricas de la costura en esta ciudad son cabezas de familia. Si bien las mujeres son vulnerables a la manipulación por los hombres en posiciones de autoridad, las madres solteras son especialmente vulnerables porque su sustento y el bienestar de sus hijos están en juego. Las madres y los padres dependen del trabajo de turnos adicionales o del tiempo extra para tener lo necesario. Se sabe que los supervisores de las fábricas utilizan esta necesidad para chantajearlas. Por ejemplo, los obreros de una compañía se quejaron de que los supervisores les exigían una mordida de 50 pesos a la semana para que fueran elegibles para trabajar horas extra. Castigaron a los obreros que se quejaban de este tipo de humillación enviándolos a un área de trabajo especial que los obreros llaman “la prisión”, o simplemente “el infierno”.

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    Muchos obreros de las maquiladoras viven en comunidades de hogares improvisados hechos de cartón, paletas descartadas o cajas de embalaje de las fábricas, o en tugurios sin tubería interna, sin electricidad o alumbramiento público. Unos construyen sus hogares al lado de los rellenos sanitarios. Con frecuencia las casas son peligrosas y cuentan con poco aislante. (Fotos: MtHolyoke.edu)

    Muchos obreros de las maquiladoras viven en comunidades de hogares improvisados hechos de cartón, paletas descartadas o cajas de embalaje de las fábricas, o en tugurios sin tubería interna, sin electricidad o alumbramiento público. Unos construyen sus hogares al lado de los rellenos sanitarios. Con frecuencia las casas son peligrosas y cuentan con poco aislante. Especialmente en el invierno los padres de familia se preocupan de que al dejar a sus hijos a solas con un calentador para calentar el hogar corran peligro de un incendio en las altamente inflamables estructuras. Y para colmo, existe el constante problema de la inseguridad alimentaria. En realidad, los salarios en las maquiladoras están por debajo del nivel necesario para sobrevivir. Por ejemplo, hasta el 2015, un operador de línea de montaje ganaba 650 pesos, o 39 dólares, a la semana, pero los precios de la comida a veces son mayores que en el lado estadounidense de la frontera. Esto obliga a las familias trabajadoras a emprender una constante lucha por disponer de comida y otros artículos de primera necesidad.

    En las maquiladoras, obligan a los obreros a trabajar rodeados de polvo y sustancias químicas que les arruinan la salud, y se saben que a veces causan malformaciones congénitas. Un estudio de 1994 fue el primero en demostrar que las obreras de las maquiladoras daban a luz más bebés de bajo peso que en otras industrias. Sus viviendas con frecuencia están cerca de las fábricas donde las condiciones ambientales son peligrosas. Los habitantes de la zona fronteriza viven expuestos a una atmósfera con niveles altamente elevados de contaminantes, como altos niveles de carbón de monóxido. Otro problema a lo largo de la frontera es la pésima calidad del agua potable. Las promesas hechas de que las disposiciones del TLCAN garantizarían protecciones para el medio ambiente han resultado inservibles. Como resultado de los desperdicios tóxicos que emiten las maquiladoras, se ha dado un deterioro gradual de las comunidades urbanas donde están ubicadas las fábricas.

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    En las comunidades urbanas donde están ubicadas las fábricas, se ha dado un deterioro ambiental como esta nube de niebla marrón que cubre a Ciudad Juárez (arriba), y la contaminación de las fuentes de agua como resultado de los desechos tóxicos de las maquiladoras, como este lago que tiene niveles de plomo más de 3.000 veces más altos que los estándares de Estados Unidos (abajo). (Fotos: MtHolyoke.edu)

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    Como condición de contratación, muchas compañías someten a las mujeres a humillantes pruebas de embarazo. Advierten a las mujeres que contratan que si se embarazaran, podrían perder su trabajo. La organización Human Rights Watch documentó casos en los que el personal de las maquiladoras obligaban a las obreras embarazadas a trabajar tiempo extra sin pago, les asignaban los trabajos físicamente difíciles o las negaban pago de tiempo extra, con el fin de obligarlas a renunciar.

    Mientras tanto, hay muchas historias sobre gerentes y supervisores depredadores que usan su posición de poder para obtener favores sexuales a cambio de un empleo o seguridad laboral. La negativa a aceptar esta situación o los intentos de denunciar el acoso sexual podrían resultar en la pérdida de un trabajo, de horas extra necesarias o alguna otra forma de castigo. Para las mujeres y sus familias, estas son cuestiones de vida o muerte.

    Desde 1993, según las autoridades mexicanas, hasta 1.500 mujeres habían sido asesinadas en Ciudad Juárez, colindante con la frontera entre México y Estados Unidos. Se han encontrado los cadáveres de cientos de estas mujeres en la zona desértica alrededor de las maquiladoras. Muchas fueron atacadas mientras se desplazaban en condiciones peligrosas de ida y vuelta al trabajo. Otras, al parecer, fueron asesinadas en otros lugares, y luego los cadáveres fueron tirados en el desierto. Muchas de ellas habían sido violadas, golpeadas y mutiladas antes de matarlas.

    Las empresas maquiladoras han hecho poco en respuesta a los asesinatos. Según algunas estimaciones, queda sin resolver un 98% de estos asesinatos. Un familiar de una víctima dijo: “En cierto sentido se dice que las mujeres no valen la pena.... Existe muchísimo desprecio por las mujeres pobres y morenas. Existen una actitud racista y una actitud clasista”. La madre de una mujer “desaparecida” dijo: “Hemos abierto la puerta muy ancha, nuestra frontera con Estados Unidos, para dejar que las grandes multinacionales se establezcan en nuestra ciudad. Les damos un permiso para hacer absolutamente todo. No tienen que garantizar los aspectos más elementales de la vida, de los salarios con los que las mujeres pueden vivir a los servicios básicos en nuestras comunidades, o incluso simplemente la seguridad”.

    Muchos factores contribuyen a estos asesinatos. El chocante aumento de estos asesinatos coincidió con el crecimiento galopante de las maquiladoras —las mujeres pobres que emigraban a la frontera desde todo México en busca de empleo— que trabajan largas horas, se desplazan en condiciones peligrosas al amanecer y salen del trabajo después del anochecer. Janette Terrazas, una artista plástica y activista, dijo: “Las maquiladoras crearon espacios públicos violentos”. Además, el estrés y las condiciones sociales en las maquiladoras han contribuido a los conflictos en los matrimonios, al abuso de los niños y a la violencia doméstica contra las mujeres. La salida del hogar de las mujeres para trabajar en las maquiladoras desafía la “tradición” de la subordinación de las mujeres a los esposos y a las “tareas domésticas”, lo que agrava una situación en la que más de cuatro de cada diez mujeres dicen que habían sufrido violencia doméstica.

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    Imperialismo quiere decir enormes monopolios e instituciones financieras que controlan las economías y sistemas políticos —y la vida de la gente— no solamente en un país sino en todo el mundo. Imperialismo quiere decir explotadores parasíticos que oprimen a centenares de millones de personas, condenándolas a incalculable miseria; financistas parasíticos capaces de hacer pasar hambre a millones simplemente presionando una tecla de una computadora y trasladando de esa manera grandes cantidades de riqueza de un lugar a otro. Imperialismo quiere decir guerra —guerra para suprimir la resistencia y rebelión de los oprimidos, y guerra entre los estados imperialistas rivales—, quiere decir la capacidad de líderes de estos estados de condenar a la humanidad a increíble devastación, quizás hasta la aniquilación total al oprimir un botón.

    El imperialismo es el capitalismo en la etapa en que sus contradicciones básicas han alcanzado un nivel extremadamente explosivo. Pero el imperialismo también significa que habrá revolución —el levantamiento de los oprimidos para derrotar a sus explotadores y atormentadores— y que esta revolución será una lucha mundial para barrer a ese monstruo global, el imperialismo.

    —Bob Avakian, Lo BAsico 1:6

    Los criminales:

    El presidente estadounidense George H. W. Bush (1988-1992): El precursor del TLCAN fue un tratado bilateral entre Estados Unidos y Canadá. Las negociaciones para incluir a México empezaron bajo la administración de George H.W. Bush.

    El presidente mexicano Carlos Salinas de Gortari: Presidió las negociaciones del TLCAN por México, así como la privatización de la empresa telefónica y los bancos de México y miles de otras empresas paraestatales. Unas fueron vendidas a precios de ganga a amigos personales, y a empresas extranjeras, especialmente de Estados Unidos. Salinas promovió el TLCAN respaldado por poderosas empresas mexicanas, con el pretexto de que impulsaría a México hacia las filas de los prósperos países del “primer mundo”. Pero al fin de su mandato en 1994, la economía mexicana colapsó y Salinas huyó al exilio.

    El presidente estadounidense Bill Clinton (1992-2000): Impulsó la ratificación del TLCAN con el respaldo de U.S. Business Roundtable (La mesa redonda de empresas estadounidenses) y grandes corporaciones de Estados Unidos. Clinton alegaba que el tratado elevaría el nivel de la vida para las poblaciones de los tres países.

    La coartada:

    Los defensores del TLCAN prometían que el tratado iba a aliviar muchos de los problemas en la zona fronteriza causados por la zona de libre comercio existente. El TLCAN, se decía, iba a ayudar a mejorar las condiciones laborales, iba a mejorar la aplicación de las leyes ambientales e iba a disminuir la alta concentración de maquiladoras en la zona fronteriza.

    El presidente estadounidense George H. W. Bush dejó en claro que apoyaba la creación de más tratados de libre comercio y ligó la expansión de los mercados para los empresarios y agricultores de Estados Unidos con mayor libertad por todo el mundo. Alegó que el aumento del libre comercio entre los países, sin importar las disparidades en tamaño y riqueza entre los socios comerciales, conduciría a la ampliación de las libertades civiles y políticas.

    El presidente Clinton dijo que apoyaba el tratado porque confiaba en que iba a traer empleos y prosperidad para todos.

    El verdadero motivo:

    En los años 1970, las corporaciones de Estados Unidos empezaron a trasladar sus fábricas a los países que pagaban bajos salarios a fin de apuntalar sus ganancias y competitividad. Para 1994, el 40% del personal de las corporaciones trasnacionales con sede en Estados Unidos estaba ubicado en las naciones oprimidas (del “tercer mundo”) y un tercio de su comercio interno se realizaba con sus empresas afiliadas en esas naciones.

    Las primeras maquiladoras se establecieron a mediados de los años 1960, para aprovechar la mano de obra barata a una distancia corta de la frontera sur de Estados Unidos. Estas fábricas fronterizas se convirtieron en una jugosa zona para sacar ganancias para los inversionistas de Estados Unidos y otros países. La importancia de las ganancias de esas empresas creció para las corporaciones estadounidenses en un mundo cada vez más competitivo.

    Las maquiladoras se convirtieron en islas de modernidad, en enclaves de la economía globalizada que distorsionaban el desarrollo económico de México y pusieron cada vez más el control sobre su economía en manos extranjeras.

    La acelerada competencia global capitalista que le siguió al colapso de la Unión Soviética y el ascenso de una China capitalista económicamente más fuerte motivaron las acciones de Estados Unidos hacia una explotación aún mayor de los pueblos y los países. Se dio un renovado interés en México, que desde 1848 ha sido una importante fuente de riqueza del capitalismo estadounidense. La economía dependiente mexicana y la élite “compradora” gobernante, facilitaron la entrada de las corporaciones estadounidenses para aumentar su penetración de la economía mexicana.

    Estados Unidos se ha beneficiado desde hace muchos años de los obreros mexicanos y la explotación de México y los mexicanos, lo cual ha nutrido la expansión de un imperio. Por lo tanto, el TLCAN y el sistema de maquiladoras han sido tanto una manera de continuar como de intensificar la larga historia de la acumulación de riqueza para Estados Unidos, derivada del saqueo de su vecino al sur, y un contrapeso ante la creciente fuerza económica de la Unión Europea, Japón, China y otros países competitivos.


    Fuentes:

    James Cockcroft, La esperanza de México, Siglo XXI Editores, 2001. 

    Mexico’s Maquiladoras: Abuses Against Women Workers”, Human Rights Watch, 17 de agosto de 1996.

    Patricia Fernández Kelly, “The ‘Maquila’ WomenNACLA Report.

    Sierra Jorgensen, “Maquiladoras and the Exploitation of Women’s Bodies”.

    David Bacon, “The Maquiladora Workers of Juárez Find Their Voice”, Nation, 20 de noviembre de 2015.

    Elyse Bolterstein, “Environmental Justice Case Study: Maquiladora Workers and Border Issues”.

    Gil Villagrán, “Maquiladoras, NAFTA’s Sweatshops”, 2 de mayo de 2009.

    Mexico: Wages, Maquiladoras, NAFTA”, Migration News, febrero 1998.

    Evelyn Nieves, To Work and Die in JuárezMother Jones, mayo/junio 2002.

    Jessica Livingston, “Murder in Juárez: Gender, Sexual Violence, and the Global Assembly Line”, Frontiers: A Journal of Women Studies, vol. 25, número 1, 2004.

    Alana Semuels, “Upheaval in the Factories of Juárez”, Atlantic, 21 de enero de 2016.

     

  • ARTICLE:

    Una apreciación y un llamado a estudiar, interiorizar, y empuñar “Comunismo: Un mundo completamente nuevo y la emancipación de toda la humanidad — no ‘Los últimos serán los primeros, y los primeros serán los últimos’” de Bob Avakian

    Lo siguiente es reposteado de TheBobAvakianInstitute.org. El audio de la charla está en inglés.

    Comunismo: Un mundo completamente nuevo y la emancipación de toda la humanidad — no ‘Los últimos serán los primeros, y los primeros serán los últimos’” es el audio (en inglés) en dos partes de una charla de Bob Avakian de 2006 (haz clic en estos enlaces para escuchar la Primera parte y la Segunda parte, en inglés).

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    Siete charlas de Bob Avakian   

    Como una gran y expansiva obra de arte, obra de teatro o concierto, esta charla merece y recompensa que se le escuche repetidas veces. También, en mi opinión, es una parte criminalmente infravalorada y subutilizada de la extensa obra de BA. Toparse con ella es como descubrir una sesión de estudio perdida, o las cintas del sótano de Bob Dylan, encontrar un cuadro olvidado en la esquina de algún desván. Para mí, esta charla en particular debe ser abordada muy seria y profundamente en este mismo momento por todos los que están dentro y alrededor del movimiento para la revolución, así como popularizada de forma más amplia entre todos los que se tomen en serio el deseo de un mundo mejor.

    En esta charla, Bob Avakian (BA) comienza con la abolición de las 4 todas. (Las “cuatro todas” se refieren a una formulación de Marx en la que ofrece un resumen básico de los objetivos de la revolución comunista. Marx escribió que el Estado socialista, o la dictadura del proletariado, es el tránsito necesario para la abolición de todas las distinciones de clase (o de las distinciones de clase en general); la abolición de todas las relaciones de producción sobre las que se basan esas distinciones de clase; y la revolución de todas las ideas que corresponden a esas relaciones.)

    Estas 4 todas siguen siendo la atalaya para el resto, la referencia mediante la cual BA evalúa una variedad de enfoques, teorías, marcos filosóficos y programas que no quedan cortos ante lo necesario, posible y deseable: la emancipación de toda la humanidad. Su argumento inicial es este: masas de personas, por millones, al ser ganadas a la revolución, y formar la columna vertebral de esta lucha, lo harán principalmente SIN basarse en una comprensión científica y compromiso con la larga lucha por abolir estas 4 todas, sino en esencia, en el sentimiento de que “Ya tenían su oportunidad. Ahora es nuestro turno.” Esto será contradictorio; la gente tendrá una “revoltura” de pensamientos de este tipo y de otros más elevados. Pero este es un hecho científico que la fuerza de vanguardia debe entender, y correctamente manejar. Vivir con él y transformarlo. Sin embargo, el siguiente punto, planteado hace veinte años, es de suma importancia, aún no bien comprendido entre las filas de la revolución, y es claro que seguimos (en gran medida) saliendo perdiendo en este aspecto: Aunque esta será la orientación de millones de masas que conformen el pueblo revolucionario, NO PUEDE ser la orientación (al menos no principalmente) de la vanguardia (la tercera condición para una situación revolucionaria1).

    También hay una explicación increíblemente rica, detallada y viva de “¿qué son las clases?” tal y como lo describió Lenin (los tres componentes de las clases), como parte de la exposición de BA también increíblemente rica, detallada y viva de las cuatro todas. Es aquí donde realiza la siguiente observación extraordinaria (y estoy parafraseando): Ante toda la complejidad que implica las clases, y las relaciones de producción sobre las que se basan las clases, que no solo implica la cuestión de la propiedad, sino también la división social del trabajo y la división de la riqueza social (así como los medios por los cuales se distribuye esa riqueza), se hace evidente que todos los marcos que BA desmonta a lo largo de esta charla no se acercan a abolir ni siquiera una (o dos) de las cuatro todas.

    BOB AVAKIAN: UN LÍDER RADICALMENTE DIFERENTE — UN MARCO COMPLETAMENTE NUEVO PARA LA EMANCIPACIÓN HUMANA

     

    Lea más   

    Toda esta charla es importante, y la crítica (en detalle) de varios marcos políticos — el anarquismo y anarcosindicalismo, la elevación de la Comuna de París en oposición a los avances posteriores de las revoluciones rusa y china, el desarrollo de una “república obrera” y el asociado “obrerismo” y economicismo, la reificación del proletariado, realismo determinista, la sed de venganza y “los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos,” la teoría de las fuerzas productivas, la teoría de crisis (mencionada brevemente), el menchevismo y más — es una clase magistral (o una serie de clases magistrales), y debe ser estudiada en profundidad.

    Pero quisiera centrarme en la sección sobre la reificación y el positivismo, el economicismo y el sindicalismo, el materialismo vulgar en lugar de materialismo dialéctico, en particular. Para empezar, la refutación de la reificación. BA está identificando, de una manera que creo que presagia a lo que estamos enfrentando ahora, cómo la reificación es un problema tanto de larga duración en el movimiento comunista internacional como entre los revcom (la historia del Partido, el maoísmo en general, el Movimiento Internacionalista Revolucionario, etc.), Y está muy ligada a la política de identidad que hoy existe en un nivel completamente distinto (es decir, su iteración “woke” mutada) que hace 20 años cuando se dio esta charla. BA también señala que la reificación del proletariado (u otros grupos oprimidos) adopta formas tanto flagrantes como más sutiles. La forma flagrante se ilustra en su ejemplo del menchevismo dentro de la dirección del propio Partido en el momento de la escisión en torno al golpe de estado en China, donde alguien argumentó, “¿Sería esto ‘UN PARTIDO DE LOS OBREROS’ o un partido comunista,” siendo la primera un culto casi abiertamente religioso a los proletariOS, o (correspondiente a la segunda) ¿el reconocimiento del potencial histórico científicamente entendido del proletariADO como clase? Pero, como explica BA, esta reificación también adopta formas menos evidentes. “¿Vamos a seguir a la cola de las masas, o de alguna ‘masa’ en particular, porque vienen de entre los oprimidos o del proletariado?” Esto es algo con lo que, como movimiento, todavía luchamos, por decirlo suavemente. Y está conectado con lo que BA aborda a continuación: el positivismo.

    El positivismo como visión del mundo, o marco epistemológico, reduce el conocimiento a lo que es inmanentemente observable a través de los cinco sentidos; a la experiencia sensorial, o, quizás, a “cadenas de sucesiones causales que en cierto sentido son planas y lineales.” Niega el salto del conocimiento perceptivo al racional/conceptual, el proceso de análisis y síntesis, y el papel de la abstracción de la realidad sensorial para identificar patrones, correlaciones entre fenómenos y relaciones entre diferentes formas de materia en movimiento. Por tanto, niega la ciencia y su necesidad. Este enfoque empirista, positivista, reduccionista, materialista mecánico (y por tanto no materialista) para comprender y actuar sobre la realidad es, en mi opinión, la raíz de muchos de los problemas subjetivos que enfrenta actualmente el movimiento revolucionario basado en el nuevo comunismo, y por tanto merece más atención. Voy a ampliar brevemente aquí, pero la charla en sí, y quizás otros recursos que ya existen o puedan desarrollarse, debería (en mi opinión) ser seriamente abordada, incluyendo y recurriendo a ejemplos en nuestro propio pensamiento y práctica, mientras compara/contrasta con el enfoque de BA.

    Como ya se mencionó, existe un vínculo importante entre el positivismo y la reificación: si todo conocimiento derivara de la experiencia sensorial, o fuera inmanentemente conocible, disponible en la superficie sin las herramientas de la ciencia, la abstracción, la extrapolación de diferentes esferas de la realidad y el conocimiento, etc., pues el proletariado y otros grupos oprimidos, en virtud de su experiencia de opresión (su posición en la sociedad), tendrían el conocimiento necesario de dicha opresión: de dónde viene, cuál es su causa, cómo superarla. Todo ese conocimiento sería comprensible a través de la experiencia vivida, o al menos gracias a la sabiduría acumulada de estos grupos sociales. Así, la negación de la necesidad de la ciencia, el método científico, la teoría y, por tanto, el liderazgo, los líderes avanzados, etc.

    Así que la reificación y el positivismo están estrechamente relacionados. Y ambos son problemas muy grandes en nuestro movimiento: el positivismo en relación con la reificación (y la reificación no se puede reducir al positivismo como falacia) y como se manifiesta de otras formas. Por ejemplo, BA analiza en esta charla la relación entre el positivismo y diversas formas de determinismo, incluyendo el enfoque realista determinista de no reconocer la posibilidad de un cambio cualitativo, y la conexión entre la dinámica subyacente de las cosas que interactúan con el accidente, o con otros fenómenos en una esfera diferente, para conducir a transformaciones radicales en la situación objetiva. El positivismo es una forma de “rozar la superficie”, en que uno resulta zarandeado básicamente por la realidad mientras quizá parezca pensar como un materialista (analizando las “causas materiales” de los fenómenos, pero solo en el sentido más lineal, bidimensional, reduccionista y sin dialéctica).

    Por último, quiero hablar sobre el papel de la conciencia tal y como lo desarrolla BA en esta sección de la charla. Tras una importante discusión sobre la aplicación del reduccionismo positivista al estudio de la sociedad humana, donde a menudo se manifiesta como determinismo económico y una negación de la autonomía relativa de la superestructura en relación con la estructura/base económica (así como el papel del accidente y la contingencia en la causa del cambio no lineal en contraste con tales visiones deterministas), BA se basa en el libro de Lenin ¿Qué hacer? al enlazar el determinismo (que, a su vez, como él muestra, deriva del enfoque epistemológico del paquete positivista, aplicado al estudio de la historia y la sociedad humana) al revisionismo.

    Una característica marcada de este revisionismo determinista es una comprensión poco científica de la conciencia. La conciencia humana, como expone aquí BA, es una forma particular de materia en movimiento. Pero es realmente particular; un fenómeno absolutamente único que puede comprender y actuar sobre la necesidad (muy compleja), transformándola en libertad. Es un fenómeno increíblemente dinámico: capaz de trabajar con abstracciones y crearlas, desarrollar conocimientos conceptuales a partir del análisis y la síntesis de abstracciones, etc. Y, lo que es importante, en oposición a las representaciones positivo-reduccionistas que ven la conciencia como una extensión más o menos directa de factores económicos y sociales (o genes), la conciencia está tanto en última instancia arraigada en la realidad material de la que deriva; Y no se puede reducir a eso. De la misma manera en que la teoría puede y debe “adelantársele” a la práctica, la conciencia puede avanzar y de hecho avanza por delante de las condiciones materiales de las que emerge.

    Así que, aunque hay más de lo que se puede decir sobre esto, la cuestión es que hay una discusión increíblemente científica, materialista dialéctica aquí sobre la conciencia, demarcada en contraste con una variedad de puntos de vista no científicos (pero ampliamente aceptados y propagados) sobre la conciencia. Además, esta comprensión científica del papel dinámico de la conciencia en la configuración de la realidad (no desanclada de la realidad material tal y como existe, sino basada en una comprensión profunda de ésta y en acción para transformarla,) está en el meollo del conjunto de la obra de BA, y del nuevo comunismo, especialmente de su método y enfoque. Como dijo recientemente un querido camarada y amigo, BA es un “anti-inevitabilista”. ¿Por qué? Debido a sus rupturas con formas de pensar y actuar en el proyecto comunista que iban en contra de la ciencia, incluyendo el determinismo, la reificación, elementos del positivismo, reduccionismo, etc. Por eso, LUCHAR A MÁS NO PODER CON LAS MASAS DE PERSONAS, LA COLUMNA VERTEBRAL FUTURA DE ESTA REVOLUCIÓN, es CENTRAL para los avances de BA en orientación y estrategia revolucionaria (que, como todos sus avances, en última instancia provienen de su ruptura epistemológica2).

    Notas al pie:

    1. En una importante charla reciente, Avakian describe las tres condiciones para la revolución de la siguiente manera:

    Una revolución se vuelve posible, incluso en un país poderoso como Estados Unidos, cuando se hayan gestado tres factores principales:

    Una crisis en la sociedad y en el gobierno que sea tan profunda y que trastorne tanto “la manera acostumbrada de hacer las cosas”, que aquellos que nos han gobernado, durante tanto tiempo, ya no puedan hacerlo de la forma “normal” la que, por su condicionamiento, la gente acepte.

    Un pueblo revolucionario que cuente con millones y millones de personas, cuya “lealtad” a este sistema se haya roto, y su determinación de luchar por una sociedad más justa sea más grande que su temor por la represión violenta de este sistema.

    Una fuerza revolucionaria organizada —conformada por cantidades cada vez más grandes de personas, de entre los más oprimidos pero también de muchas otras partes de la sociedad— una fuerza que se base en el enfoque más científico para impulsar y luego llevar a cabo una revolución y que trabaje sistemáticamente por aplicar ese enfoque, y a la cual masas de personas recurran cada vez más para que las dirija a fin de realizar el cambio radical que se necesita con urgencia. (LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura?) [volver]

    2. El carácter de esto se describe en la primera de las Seis Resoluciones del Comité Central del Partido Comunista Revolucionario:

    Primera Resolución:

    La nueva síntesis del comunismo desarrollada por Bob Avakian, a partir de 40 años de trabajo revolucionario, representa un avance cualitativo del enfoque científico de hacer la revolución y emancipar a la humanidad. Sienta las bases y punto de partida de una nueva etapa de la revolución comunista que urge tanto en el mundo de hoy.

    Dondequiera que haya opresión, habrá resistencia — las masas populares se levantarán a continuo contra las condiciones de su opresión y contra aquellos que refuerzan tal opresión. Pero, sin la necesaria teoría y dirección científicas, la lucha de los oprimidos se verá contenida y seguirá confinada en el marco del sistema que es la fuente de la opresión, y seguirán y seguirán los horrores de los cuales las masas son objeto. La nueva síntesis y la dirección de Bob Avakian representan y encarnan el análisis y enfoque científicos que las masas de oprimidos necesitan para hacer la revolución que les hace falta —una revolución cuyo objetivo final es un mundo comunista— para emanciparse a sí mismas y a la larga a la humanidad en su conjunto.

    Como Bob Avakian ha señalado, la nueva síntesis:

    representa y encarna una resolución cualitativa de una contradicción crítica que ha existido en el comunismo y en su desarrollo hasta este momento, entre su método y enfoque fundamentalmente científicos, y los aspectos del comunismo que han ido en contra de eso.

    Y:

    Lo más fundamental y lo más esencial de la nueva síntesis es el mayor desarrollo y síntesis del comunismo como un método y enfoque científico, y la aplicación más consecuente de este método y enfoque científico a la realidad en general y en particular a la lucha revolucionaria para derrocar y arrancar de raíz todos los sistemas y relaciones de explotación y opresión y avanzar a un mundo comunista. Este método y enfoque sustenta e informa todos los elementos centrales y componentes esenciales de esta nueva síntesis.

    Al igual que todos los enfoques científicos de conocer y transformar la realidad, es necesario que el comunismo siga desarrollándose, y se ha dado en el mismo un desarrollo cualitativo mediante la nueva síntesis, lo que es un salto más allá de lo que ha habido anteriormente, y en algunos sentidos importantes, constituye una ruptura con lo que ha habido anteriormente. El reconocimiento de lo anterior es la línea divisoria esencial de hoy entre los auténticos comunistas revolucionarios y aquellos que quizá profesen que están a favor del comunismo y la revolución, pero quienes en los hechos no lo están. Tal como en 1975 ser un comunista quería decir ser un seguidor de Mao y el camino que él había forjado, por lo mismo, hoy, ser un comunista quiere decir seguir a Bob Avakian y el nuevo camino que él ha forjado. [volver]

    Bob Avakian ABRIENDO BRECHAS (Breakthroughs)

     

  • ARTICLE:

    Se desenvuelve un salto peligroso en la represión política:

    Cargos de conspiración con el fin de aplastar la protesta política y suprimir el pensamiento político

    Supporters with signs for defendants convicted in Immigration detention center shooting case, Fort Worth, Texas, June 23, 2026.

     

    Simpatizantes con pancartas en apoyo a los acusados condenados por el tiroteo ocurrido en el centro de detención de inmigrantes, en Fort Worth (Texas), el 23 de junio de 2026.    Foto: AP

    En todo el país, en tres casos importantes, se está sentando un precedente extremadamente peligroso para la dura criminalización del discurso político y la protesta. Incluso el derecho básico a la privacidad está bajo ataque. Hay que afrontar la gravedad de estas medidas represivas, y gente de diversas perspectivas políticas debe unirse para defender con vigor a todos los que están bajo ataque.

    ** El 24 de junio, ocho manifestantes anti-ICE, condenados en marzo de 2026 por cargos de terrorismo, fueron sentenciados a un total combinado de 450 años de prisión por participar en una protesta del 4 de julio de 2025, frente al Centro de Detención Prairieland, cerca de Fort Worth, Texas.

    ** El 16 de junio, funcionarios de Seguridad Nacional invadieron residencias y arrestaron a 12 de los 15 manifestantes que los fiscales federales acusan de “conspirar para interferir con las fuerzas del orden” por protestar contra la invasión de ICE en Minnesota a principios de este año.

    ** El 29 de mayo, los manifestantes “Spokane 3” fueron condenados en el estado de Washington por cargos federales de conspiración por impedir la transferencia de presos inmigrantes para deportación por parte de ICE46.

    Estos casos forman parte del asalto fascista más amplio para aplastar toda protesta política. El régimen fascista de Trump ha revelado explícitamente un plan para esto en la orden ejecutiva de Trump firmada el pasado septiembre: “Designando a Antifa como organización terrorista interna”. Tres días después, Trump firmó el “Memorándum Presidencial de Seguridad Nacional/NSPM-7: Luchar contra el Terrorismo y la Violencia Política Organizada”, que tenía como objetivo involucrar a todo el gobierno en la campaña represiva.

    El NSPM-7 dejó claro que este esfuerzo de “contraterrorismo” incluía perseguir ideas que el régimen dice que alimentan el “terrorismo”, incluyendo “antiamericanismo, anticapitalismo y anticristianismo; apoyo al derrocamiento del Gobierno de los Estados Unidos; extremismo con respecto a migración, raza y género; y hostilidad hacia quienes sostienen las ideas tradicionales estadounidenses sobre la familia, la religión y la moralidad”.

    Esto se llevó aún más allá en un documento reciente de la Casa Blanca que detallaba su “Estrategia Antiterrorista”. Presente la imagen de un Estados Unidos bajo ataque de “enemigos, extranjeros y nacionales”, en la que se crean nuevas categorías de amenaza, entre ellas: “Narcoterroristas y bandas transnacionales; terroristas islamistas legados; extremistas violentos de izquierda, incluidos anarquistas y antifascistas”. En la introducción de este documento, Trump escribió: “si haces daño a estadounidenses, o planeas hacerles daño, ‘Te Encontraremos Y Te Mataremos’”.

    Para permitir esto, el régimen está destripando el debido proceso y violando los derechos que se supone deben estar protegidos por la Constitución. Y con los cargos en estos casos, ¡el régimen está atacando específicamente el discurso político, el pensamiento y las protestas protegidas en la Constitución!

    Todas estas órdenes fascistas señalaron a “Antifa” como la supuesta fuente de “terrorismo” que debe ser erradicada y destruida. El Departamento de (In)Justicia afirma que Antifa es una “empresa militante compuesta por redes de individuos y pequeños grupos que se adhieren principalmente a una ideología que explícitamente pide el derrocamiento del Gobierno de Estados Unidos, las autoridades policiales y el sistema legal”.

    Esto es una mentira peligrosa. ¡“Antifa” no es una organización ni siquiera una red organizada! No tiene “miembros”, ni oficinas, ni líderes, ni ideología, programa, estrategia o táctica unificados. Antifa es la abreviatura de “antifascista” y refleja una orientación hacia enfrentarse a fascistas, racistas y diversas formas de injusticia.

    Estos casos reúnen a amigos y camaradas, o a veces a completos desconocidos, en “conspiraciones”. Los procesos judiciales presentan las actividades de protesta habituales —como trabajar juntos para planificar una protesta, distribuir literatura política, intentar comunicarse de forma privada y vestir de negro en las protestas— como prueba de estas conspiraciones para cometer “terrorismo interno” o “violencia política”. ¡Incluso el término “terrorismo interno” es en sí mismo una categoría inventada con el único propósito de atacar la protesta política!

    ¡Estos procesos, sentencias y condenas extremos son atrocidades ilegítimas! Todos deben apoyar a los Acusados de Prairieland, los Minneapolis 15, los Spokane 3 y a todos los que estén bajo ataque feroz. ¡Protestar contra el fascismo no es un delito! Al mismo tiempo, todos deben reconocer que estos casos ponen en el punto de mira a cualquiera que odie las medidas fascistas del régimen MAGA Trump.

    Los Acusados de Prairieland reciben condenas de 30 a 100 años por protesta política

    Screengrab from rally in support of the Prairieland Defendants, February 17, 2026

     

    Concentración de apoyo a los Acusados de Prairieland frente al juzgado el día de la sentencia, el 13 de marzo.    IG: dfwsupportcommittee (captura de pantalla) 

    A los acusados les dieron los castigos más severos posibles, de entre 30 y 100 años, por participar en una protesta anti-ICE frente al Centro de Detención ICE de Prairieland en Alvarado, Texas, el 4 de julio de 2025. El caso en sí ha sido un campo de pruebas para los intentos del régimen de criminalizar a “antifa” — atacar el discurso político, las revistas anarquistas e incluso el derecho a la privacidad — pintando a los manifestantes como si estuvieran involucrados en una conspiración criminal porque no quieren que el estado rastree sus comunicaciones.

    La protesta del 4 de julio comenzó como una manifestación de ruido con fuegos artificiales. Uno de los manifestantes sí disparó un arma (alegando defensa propia), y un policía recibió un disparo en el hombro, causando una herida grave pero no mortal. La fiscalía afirmó que el disparo fue una “emboscada” preparada, pero sin ninguna evidencia real. En el juicio, el policía herido admitió en el contrainterrogatorio que sacó su arma sin ver una amenaza evidente, y que pudo haber estado apuntando con su arma a la espalda de una persona que huía justo antes de recibir un disparo. Esto concuerda con la declaración del acusado, Benjamin Song, quien calificó la idea de que pretendía una “emboscada” la noche del 4 de julio de “imposible”. En cambio, cuando vio al policía bajarse del radiopatrulla y apuntar con su arma a otro manifestante, el acusado disparó en dirección al policía, diciendo que había visto su “peor pesadilla” y temía un caso de brutalidad y asesinato policial.

    Por ello, Benjamin Song, exreservista del Cuerpo de Infantes de la Marina de Estados Unidos, fue condenado por tres cargos de intento de asesinato en marzo de 2026 y acaba de recibir una condena de 100 años de prisión por parte del juez.

    Utilizando esto como pieza central de su caso, los fiscales acusaron a los demás manifestantes de participar en la misma conspiración. Pero la evidencia de esta supuesta conspiración se basa casi en su totalidad en discursos políticos y comunicaciones protegidas por la Primera Enmienda.

    Procesamientos políticos manifiestos

    El juicio se basó en criminalizar a “antifa” como grupo terrorista. La fiscalía llamó a un “testigo experto” vinculado al centro de pensamiento fascista Center for Security Policy para explicar al jurado la ideología y organización “antifa”, reforzando la mentira de que los acusados eran miembros de un “movimiento extremista coordinado” y no simplemente individuos que compartían ideas políticas actuando juntos contra la injusticia. El Departamento de Justicia incluso persistió en llamar a los acusados una “célula Antifa del Norte de Texas”. Lo que eran era un grupo de amigos que celebraban reuniones, organizaban ayuda mutua, hablaban entre ellos por Signal y compartían una indignación justa contra el régimen fascista de Trump.

    ¡Un acusado, Daniel Sánchez-Estrada, ni siquiera estaba en la protesta cuando ocurrió el disparo! Pero aun así fue condenado por “conspiración para ocultar documentos” y cargos relacionados de obstrucción. Recibió 30 años de condena. ¿Su delito? Mover cajas de revistas políticas.

    Para presentar a este grupo como una “conspiración terrorista”, los fiscales presentaron como pruebas cosas como libros anarquistas, revistas políticas, guías legales de protesta y obras de arte anti-ICE. El estado incluso utilizó cosas como la aplicación de mensajería cifrada, Signal y bolsas de Faraday47 como justificación para este proceso. Esto se basa en la idea de que si insistes en el derecho a la privacidad, debes estar haciendo algo sospechoso. ¡Mentira! La gente tiene derecho a vivir su vida, hablar y viajar libremente sin un estado ferozmente represivo que les espíe a cada paso.

    Todo el juicio y la sentencia se basaron en cuestiones políticas, no en una acusación penal. Incluso en la sentencia, según el Comité de Apoyo a los Acusados de Prairieland, el juez dijo que ordenaba las penas máximas de prisión permitidas en cada caso porque “el estado quiere enviar un mensaje a cualquiera que comparta una ideología similar”.

    Reflexiona sobre eso. Este juez, y el régimen fascista, están diciendo que si compartes las mismas ideas que estos organizadores anarquistas y antifascistas, ¡tú también deberías recibir cargos criminales y ser encarcelado durante décadas!

    Las redadas del FBI en Minneapolis

    Protesters in Minneapolis with sign "we are not afraid of ICE"

     

    Manifestación en Minneapolis tras el asesinato de Alex Pretti, el 24 de enero de 2026.    Foto: AP

    Photo from the Dept. of Justice June 16, 2026 press release of Direct Action Minnesota protest.

     

    Foto del comunicado de prensa del Departamento de Justicia del 16 de junio de 2026 sobre la manifestación de Direct Action Minnesota.    Crédito: Justice.gov

    Protesters stand outside federal court in St. Louis, Minnesota, June 16, 2026.

     

    Manifestantes en apoyo a los Minneapolis 15 que se enfrentaban a cargos en un tribunal federal de St. Louis, Minnesota, el 16 de junio de 2026.    Foto: AP

    El 16 de junio, los fiscales federales presentaron cargos penales contra 15 personas, en su mayoría de Minnesota, acusadas de “conspirar para interferir con las fuerzas del orden” durante la invasión y ocupación de Minnesota por parte de ICE a principios de este año. El fiscal federal del Distrito de Minnesota comenzó su rueda de prensa afirmando que “la violencia política es una plaga nacional en nuestros tiempos”. No se refería a los asesinatos de Alex Pretti y Renee Good por ICE; o el hecho de que 50 personas hayan muerto en los infiernos de ICE desde el inicio del fascismo Trump 2.0. No, para estos fascistas, la “plaga nacional de nuestros tiempos” son las protestas anti-ICE que estallaron después de que Trump ordenara una invasión masiva de ICE en Minnesota el invierno pasado —Operation Metro Surge (Operación Inundar la Ciudad)— que llevó a los asesinatos de Pretti y Good.

    El fiscal federal afirmó que las fuerzas del orden federales están “combatiendo” la “violencia” de los manifestantes, y que los 15 acusados participaron en una “conspiración para impedir o herir a agentes federales” ¡Esto, aunque ni siquiera todos formaban parte de las mismas manifestaciones!

    El fiscal también afirmó, repitiendo una y otra vez, que los acusados eran miembros o asociados de dos grupos “Antifa” con sede en Minneapolis que “se oponían violentamente a la aplicación de la ley federal” en Minnesota. Los llamó “alborotadores anti-ICE” a pesar de que las protestas políticas fueron abrumadoramente pacíficas — salvo por los violentos rufianes de ICE que brutalizaban, golpeaban, rociaban pimienta y arrestaban violentamente a la gente.

    La acusación48, que abarca 94 páginas, es evidencia escalofriante de cómo la policía política presenta a los grupos activistas políticos y a la organización de costumbre de protestas, como el extremismo violento asociado a los llamados grupos “antifa”. Como en el caso en Texas, esto incluye la afirmación de que usar Signal49—aplicaciones de mensajería cifrada para la correspondencia— son “pruebas” de que los manifestantes estaban “conspirando” entre sí para cometer delitos contra ICE.

    Y de nuevo, al basar su caso en cargos de conspiración, los fiscales no tienen que demostrar que ninguno de los presuntos conspiradores cometiera algún delito ellos mismos. Todo lo que necesitan para demostrar es que los acusados “llevaron a cabo un acto manifiesto” que contribuyó a un “objetivo ilícito” general. El objetivo ilegal era defender a sus vecinos contra la brutalidad ilegítima de ICE.

    La mayor parte de la acusación detalla mensajes de texto y chats entre los acusados, o grupos de discusión en los que participaban, que están discutiendo y coordinando la logística de una protesta que bloquea las instalaciones de ICE. Los fiscales presentan esto como un “acto manifiesto” para que los 15 acusados sean condenados por conspirar para cometer violencia contra las autoridades.

    Con la directriz explícita del NSPM-7 de categorizar la protesta como terrorismo, la desobediencia civil se equipa ahora con disturbios violentos, y la solidaridad con la conspiración. Todos los acusados en este caso estaban entre los que en Minnesota (y en todo el país) condenaban y protestaban contra los dos brutales y públicos asesinatos de Good y Pretti cometidos por la Gestapo armada de ICE. El fiscal federal de Minnesota indicó que podría haber más cargos mientras continúan investigando la respuesta a la agresión contra inmigrantes en Minnesota. Dijo: “Si estás conspirando activamente para obstaculizar a las fuerzas del orden... deberías asumir que estamos vigilando, y te pillaremos”.

    Frente al juzgado donde los acusados hicieron su primera comparecencia, decenas de personas se reunieron para pronunciarse contra los cargos. Un expresidente del National Lawyers Guild (Gremio Nacional de Abogados) habló ante la multitud: “¿Qué tiene de malo ser ingobernable?” Calificó los cargos de “delitos de pensamiento” y un “acto de represalia política” destinado a suprimir la disidencia. Más tarde, agentes federales usaron gas lacrimógeno y gas pimienta para obligar a la multitud a retirarse.

    Como dijo un abogado que defendía a algunos de los acusados: “Esta es una acusación fascista. Se está procesando a la gente por disidencia política pacífica”.

    Los Spokane 3: Los cargos de “conspiración espontánea” criminalizan toda protesta política

    Graphic: Support the Spokane 3, three people convicted for blocking immigrant prisoners from being transferred.

     

    Los Spokane 3 eran tres personas condenadas por impedir el traslado de presos inmigrantes.    Imagen: PJALS

    Protest to support Spokane 3 as trial starts, May 19, 2026.

     

    Manifestación en apoyo a los Spokane 3 al inicio del juicio, Spokane, Washington, 19 de mayo de 2026.    IG rangemedia4all

    El 29 de mayo de 2026, un jurado en Spokane, Washington, declaró culpables a tres manifestantes —los “Spokane 3”— de cargos federales de conspiración basándose en la falsa teoría de los fiscales de que los tres se habían juntado en una “conspiración” durante la propia protesta “para obstaculizar el cumplimiento de sus funciones a los agentes federales”. Esto surgió a raíz de una protesta de cientos de personas en junio de 2025 frente a una oficina de ICE en Spokane. Los manifestantes intentaron impedir que ICE transportara a dos hombres venezolanos que estaban legalmente en Estados Unidos. Los manifestantes rodearon pacíficamente el autobús, se enlazaron los brazos, se sentaron en la calzada y retrasaron el traslado durante varias horas. Los rufianes de ICE se abalanzaron agresivamente sobre la multitud, agarrando a la gente por los brazos y el cuello y tirándolos al suelo. Hubo pintadas con spray y alguien desinfló las ruedas de los vehículos de ICE, pero no hubo heridos. 31 personas fueron arrestadas, principalmente por no dispersarse, cargos que, en su mayoría, fueron retirados posteriormente.

    Eran personas actuando heroicamente juntas para detener una grave injusticia ilegal e inmoral.

    En las semanas posteriores, el Departamento de Justicia fascista de Trump envió un memorándum a los fiscales federales de todo el país insistiendo en que procesaran y darán a conocer públicamente sus procesos contra manifestantes anti-ICE. Un mes después de esta exigencia, acusaron a nueve manifestantes de Spokane de “conspirar para herir o impedir a agentes federales”. ¡La condena conlleva una pena de prisión de hasta seis años y una multa de hasta $250.000!

    Un abogado defensor dijo después que le parecía surrealista todo el veredicto y, francamente, “Si no resultó herido ni un solo agente de policía y ninguno de [los tres acusados] estuvo implicado en daños a la propiedad, simplemente no sé cómo se puede acusar en este caso”.

    Se puede acusar usando los mismos cargos generales y vagos de conspiración que mencionamos antes. Pero en este caso, como argumentó la defensa, los fiscales argumentaban que existía una “conspiración espontánea”. Los fiscales afirmaron que, simplemente por el hecho de que todas las personas estuvieran en la misma protesta —aunque no se conocieran— estaban involucrados en una “conspiración”. Por tanto, no necesitan demostrar que los acusados dañaron personalmente los vehículos de ICE, sino que podrían simplemente presentar fotos y pruebas en vídeo de las diversas acciones de los acusados en la protesta, insistiendo en que los tres acusados trabajaban para facilitar, ayudar o proteger la destrucción de propiedad cometida por otros en la multitud. Incluso el juez instruyó al jurado que una conspiración no requiere una reunión preestablecida.

    Los acusados han presentado lo que se denomina una moción bajo la Regla 29, pidiendo al juez que anule sus veredictos de culpabilidad porque las pruebas de los fiscales en el juicio eran tan débiles que ningún jurado racional debería haberlos declarado culpables. Si el juez no lo concede, se espera que los tres apelen.

    Estos veredictos de culpabilidad deberían ser anulados de inmediato, pero aun así, piensa en la lógica peligrosa: con esta ridícula acusación de “conspiración espontánea”, cualquier reunión de personas que actúen contra el régimen fascista de Trump podría considerarse una “conspiración”.

    Unir a todos los que pueden unirse para derrotar esta represión

    Como dijo el líder revolucionario Bob Avakian en su reciente charla importante, LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura?:

    … es necesario que se prepare, activa así como ideológicamente en cuanto a orientación, para encontrar y derrotar a esta represión, lo que incluye la amplia movilización de personas en oposición a esta represión, entre ellas gente que tiene desacuerdos políticos con aquellos que están bajo persecución en un momento dado.

    Y por medio de esta lucha, es necesario ganarnos a más personas, desarrollar más fuerzas organizadas, para la lucha contra el fascismo de Trump y MAGA, respecto a la situación inmediata, y por el objetivo fundamental de una revolución — dándole vida a lo que describimos como el fenómeno R/CR/Más R (es decir, revolución y resistencia contra el sistema, enfrentada por la contrarrevolución de la represión de parte del régimen, y a su vez enfrentarla convocando a una resistencia más poderosa y haciendo preparativos para la revolución). Esto va a constituir un eje y frente extremadamente agudo de la lucha contra el régimen de Trump y para la posibilidad de que cambie algo aún más fundamental. Así que es necesario, como dije, que estemos preparados tanto ideológica como prácticamente, y que hagamos que este tema se conozca y debata entre las masas, y demos vida a la orientación de unir a todos los que se pueda unir contra esta represión, independientemente de incluso las diferencias significativas entre aquellos que así se unan — pero, al mismo tiempo, sin permitir que esto, por serio que es probable que se vuelva, cause que las personas entren en pánico y retrocedan de la lucha contra el régimen y por el cambio más fundamental. 

    LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia el abismo, o forjar una salida a la locura? Bob Avakian

     

    _______________

    NOTAS:

    1. Aunque este caso fue investigado antes de la emisión del NSPM-7, este caso anticipaba la misma argumentación básica. [volver]

    2. Se trata de estuches en los que puedes guardar tu dispositivo electrónico para “silenciarse”, impidiendo que otros, de forma no deseada e ilegal, lo rastree tu localidad o escucharlo. [volver]

    3. Acusación, Estados Unidos contra Sant, et al [volver]

    4. Aún no está del todo claro cómo el estado logró acceder a estos chats de Signal, pero parece probable que las fuerzas del orden hayan accedido a los dispositivos físicos de algunos de los acusados.  [volver]

  • ARTICLE:

    Sobre la importancia de la meteorología

    Reseña de “Dangerous, Dirty, Violent & Young” [Peligrosos, sucios, violentos y jóvenes], de Zayd Ayers Dohrn

    La biografía familiar de Bernardine Dohrn, Bill Ayers y sus hijos ha suscitado numerosos comentarios porque, como era de esperar, los medios de comunicación dominantes se han aprovechado del libro para “demostrar” dos pilares fundamentales del pensamiento dominante: que la violencia siempre es un error y no tiene cabida en la vida estadounidense, y que la familia siempre debe ser lo primero.

    Dangerous, Dirty, Violent and Young book cover.

     

    Bernardine Dohrn y Bill Ayers fueron dos líderes de un grupo de acción política de los años 60 y 70 conocido popularmente como los Weathermen [Meteorólogos]. El nombre proviene de su manifiesto fundacional titulado “No hace falta ser meteorólogo para saber en qué dirección sopla el viento”.

    La historia, las acciones y el pensamiento de los Weathermen han sido temas polémicos entre los radicales desde los años 60. El grupo llevó a cabo varios atentados con bomba contra símbolos del imperialismo estadounidense, se enfrentó a la policía y defendió un programa político que, en su opinión, conduciría a un cambio revolucionario en este país.

    El nuevo libro de Zayd, el hijo de Bernardine y Bill, ofrece una visión de la vida del movimiento Weatherman, pero, lamentablemente, no aborda la cuestión fundamental de qué significa realmente ser revolucionario en un país imperialista y cómo los Weathermen se equivocaron en este aspecto crucial.

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    Fred Hampton, September 1969.

     

    Fred Hampton, septiembre de 1969.    Foto: UPI (Creative Commons)

    B-52 bomber dropping streams of bombs over Vietnam.

     

    Un bombardero B-52 lanzando una lluvia de bombas sobre Vietnam (sin fecha).    Foto: U.S. Air Force

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    Destrucción en Hanói, la capital de Vietnam del Norte, tras 12 días de bombardeos estadounidenses ininterrumpidos, diciembre de 1972   

    En el fondo, Weatherman no creía que fuera posible una revolución real en Estados Unidos, aunque la deseaban con todas sus fuerzas. En cambio, creían que el cambio social revolucionario solo podía venir de fuera y que la tarea de los “revolucionarios” en EE. UU. consistía en actuar en apoyo de las revoluciones del Tercer Mundo. Eran seguidores del líder comunista chino Lin Biao, quien defendía que “el campo rodeara a las ciudades” a escala mundial, imitando la (acertada) estrategia utilizada en la revolución china.

    Partiendo de las ideas de Lin Biao, el manifiesto de Weatherman afirma: “El objetivo es la destrucción del imperialismo estadounidense y el logro de un mundo sin clases: el comunismo mundial”. La conquista del poder estatal en EE. UU. se producirá como resultado de que las fuerzas militares de EE. UU. se extiendan en exceso por todo el mundo y sean derrotadas poco a poco; la lucha dentro de EE. UU. será una parte vital de este proceso, pero cuando la revolución triunfe en EE. UU., habrá sido obra de los pueblos de todo el mundo. Definir el socialismo en términos nacionales dentro de una nación opresora tan extrema e histórica como esta no es más que chovinismo nacional imperialista por parte del ‘movimiento’.”

    En otras palabras, no tenía mucho sentido trabajar para conseguir que millones de personas de este país se levantaran y derrocaran el régimen capitalista. E incluso intentar hacerlo sería una forma de chovinismo nacional, que se adelantaría al papel de los pueblos del Tercer Mundo.

    Esta era su interpretación “teórica”. Mucho más fundamental para la motivación real de Weatherman era un deseo visceral de rebelarse contra los crímenes que la gente se veía obligada a presenciar cada día en la televisión. Las manifestaciones de la supremacía blanca estaban por todas partes y hechos como el asesinato policial del líder de las Panteras Negras, Fred Hampton, exigían una respuesta. La gente veía cómo se abrían las compuertas de los B-52 y observaba cómo llovían sobre el pueblo de Vietnam torrentes de explosivos de alta potencia. De hecho, Estados Unidos lanzó más toneladas de bombas sobre el pequeño país de Vietnam que en todos los teatros de operaciones de la Segunda Guerra Mundial. Había que haber vivido esas experiencias para comprender cómo afectaban a la gente.

    La gente decente de todas partes quería hacer algo para que todo aquello se detuviera. Pero, ¿qué?

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    El 27 de julio de 1968, la revista Ramparts publicó el diario de Che Guevara sobre su intento de liderar una revolución en Bolivia. Era absolutamente fascinante. Me quedé despierto toda la noche para terminarlo. Probablemente sea lo más triste que he leído nunca.

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    Mao Zedong se dirige a sus seguidores durante la Revolución China, 1944    Dominio público

    En 1968, ya conocía bastante bien las líneas generales de la revolución en China, que sirvió de modelo para muchos movimientos revolucionarios en todo el Tercer Mundo. Mao Tsetung había analizado las clases sociales de China y el papel de la intervención imperialista. Había trazado la estrategia de un frente único que reuniera a todas aquellas fuerzas que deseaban ver a China libre de la dominación extranjera y liberada de la carga del feudalismo. Mao sostenía que, tras tal victoria, la revolución debía avanzar casi de inmediato hacia el poder estatal socialista. Consideraba que el campesinado sería fundamental para esta revolución; y argumentaba de manera decisiva que, debido a las características peculiares de China como nación oprimida —con su atraso impuesto y el aislamiento del campo—, la revolución podía y debía ponerse en marcha allí casi de inmediato y, en esas condiciones particulares, adoptar la forma de guerra de guerrillas. Sostenía que, para apoyar la lucha revolucionaria, el partido debía liderar la construcción de bases de apoyo con respaldo de masas, de modo que los revolucionarios pudieran ser [entre las masas] como “peces que nadan en el mar”. Esto difiere de la estrategia en los países imperialistas avanzados.

    Mao también acuñó la expresión “acelerar mientras se espera” para caracterizar su labor revolucionaria: fortalecer las fuerzas revolucionarias populares con vistas al día en que pudieran pasar a la ofensiva y llevar a buen término la revolución.

    Todo ello se basaba en la participación consciente y activa del pueblo, ganado a la causa y comprometido con una “revolución de nueva democracia”, seguida de una transición al socialismo como parte de un movimiento mundial hacia la sociedad comunista.

    Che Guevara captured by the CIA in Bolivia, 1967.

     

    El Che Guevara, capturado por la CIA en Bolivia, 1967.    Dominio público

    Eso es lo que hizo que resultara tan insoportablemente triste leer el diario de la desventura boliviana del Che. No había nada de eso allí. No había ni análisis ni estrategia. Solo la idea de que un pequeño pero decidido foco de guerrilleros pudiera inspirar a una nación a rebelarse. Lo peor de todo es que, en lugar de apoyarse en el pueblo, el Che descubrió que la gente no le servía de nada: “Hablar con estos campesinos es como hablar con estatuas. No nos prestan ninguna ayuda. Peor aún, muchos de ellos se están convirtiendo en informadores”. El Che se topó con el hecho de que, en la mayoría de los casos, las masas no desean espontáneamente la revolución ni siquiera la comprenden. Hay que luchar con ellas y ganárselas para ello, incluso en condiciones de extrema pobreza y terrible opresión.

    A finales de 1967, el Ejército boliviano, “asesorado” por Estados Unidos, rodeó el foco del Che y lo ejecutó en el acto, sin juicio.

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    Weathermen during Days of Rage in Chicago, September 30, 1969.

     

    Miembros de Weathermen durante los “Días de la ira” en Chicago, el 30 de septiembre de 1969.    Foto: Wikipedia

    FBI Wanted Poster of the Weather Underground, 1972.

     

    Cartel de “Se busca” del FBI sobre el Weather Underground, 1972.    CC BY-NC 2.0

    Explosion in Greenwich Village, New York City, apartment,  where bombs were being made,

     

    Explosión en un apartamento de Greenwich Village, en la ciudad de Nueva York, donde se fabricaban bombas, el 6 de marzo de 1970.    Foto: Steven Denenberg (Creative Commons)

    Por desgracia, leer Dangerous, Dirty, Violent & Young fue tan triste como leer el diario del Che. El libro está muy bien escrito, en capítulos cortos y fáciles de leer. Cuenta la historia de personas tan comprometidas y desinteresadas como los guerrilleros del foco del Che. Estaban dispuestos a dar la vida si era necesario (y algunos lo hicieron) para librar al mundo del racismo y el imperialismo. Pero carecían de conocimientos científicos, de comprensión de lo que se necesitaría, y de una estrategia real para llevarlo a cabo.

    Como resultado, simplemente se lanzaron contra el supuesto enemigo; literalmente, durante los “Días de la Ira”, cuando los grupos de los Weathermen se abalanzaron contra las filas policiales empuñando porras y llevando cascos de fútbol americano —una táctica que el líder de las Panteras Negras, Fred Hampton, describió acertadamente como temerarias e imprudentes—. Poco después de este fiasco, los Weathermen pasaron a la clandestinidad y comenzaron una serie de atentados con bombas dirigidos contra instituciones del imperialismo estadounidense.

    Su objetivo declarado era renunciar al “privilegio de la piel blanca” y demostrar que los “radicales de la madre patria” blancos apoyarían a los afroamericanos que se enfrentaban a diario a la amenaza de muerte a manos de la policía, así como asestar golpes a la maquinaria bélica en solidaridad con el pueblo de Vietnam. En un artículo de opinión publicado en 2020 en el New York Times, el veterano de los Weathermen Mark Rudd escribió: “A todos nos abrumaba tanto el dolor por la violencia de este país como la vergüenza de no haber podido detener la guerra. Esa vergüenza también provenía de nuestros privilegios de clase y raza. No éramos nosotros a quienes bombardeaban sin piedad en Vietnam ni quienes nos enfrentábamos a turbas racistas y a los sheriffs en Misisipi” (énfasis añadido).

    Ante esto, el líder revolucionario Bob Avakian ha respondido con un sencillo “‘¡¿Y qué?!’ … el hecho de que ellos no estuvieran sometidos directamente a esa situación, sino que estaban indignadas por esa situación y estaban decididas a hacer algo para detenerlo, es exactamente lo que tenía de correcto su orientación. El problema fue que abandonaron y rechazaron el camino de construir un movimiento revolucionario de masas decidido a poner fin no solo a la matanza en Vietnam y a la violenta opresión y represión ‘en casa’, sino a todo el sistema…”. Vale la pena leer este artículo completo de Avakian y es muy recomendable para cualquiera que quiera comprender todo el fenómeno de los Weathermen y las verdaderas lecciones que encierra para quienes buscan un cambio fundamental.

    Los Weathermen hablaban de “lucha armada”. Fuera lo que fuera lo que quisieran decir con eso, tenían muy poca idea de cómo organizar a millones de personas para que se levantaran contra el poder del Estado, con el objetivo de derrotar y desmantelar las fuerzas de represión e instaurar un nuevo sistema económico y político; ni del trabajo que eso conllevaba50.

    En cambio, lo que siguió fue una serie de atentados con bomba bastante espectaculares (precedidos de llamadas telefónicas de advertencia) contra símbolos de la autoridad imperial, entre ellos la jefatura de policía de Nueva York, el Pentágono, el Departamento de Estado y el Capitolio, así como la dramática liberación de los presos políticos Timothy Leary y Assata Shakur. Todo ello, unido a la total incapacidad del FBI para capturar a ninguno de los Weathermen, resultó profundamente vergonzoso para el Gobierno.

    Pero los Weathermen no hicieron nada para reclutar realmente a las masas en un auténtico movimiento revolucionario que derrotara y desmantelara el poder armado del Estado, y lo sustituyera por algo mucho mejor. En un país como Estados Unidos, este tipo de lucha requiere una situación revolucionaria que lo haga posible. En lugar de eso, pasaron a la clandestinidad en pequeños grupos a los que llamaban “focos”. Fred Hampton volvió a dar en el clavo al preguntar: “¿A quién van a organizar en la clandestinidad? ¿A los topos?”. Al final, tanto los Panteras Negras como los Weathermen se dividieron en facciones y se extinguieron, al concluir la guerra de Vietnam y al terminar el auge popular de los años sesenta.

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    Sí, no hace falta ser meteorólogo para saber en qué dirección sopla el viento. Pero sí se necesita un meteorólogo profesional para saber si va a llover este fin de semana o si hay posibilidades de que se forme un tornado. La importancia de la ciencia radica en que te ayuda a comprender qué hay detrás de la apariencia superficial inmediata de los acontecimientos. Te permite entender el sistema que da lugar a esos acontecimientos y lo que puede suceder a continuación. Y te dota de las herramientas necesarias para comprender qué tendrías que hacer para alterar de forma fundamental esos acontecimientos.

    Volviendo a recurrir a Avakian: “Para entender por qué nos enfrentamos a la situación en la que nos encontramos, es necesario no solo responder a lo que está pasando en la superficie en un momento dado —y de hecho dejar que semejante situación nos zarandee de un lado para otro—, sino explorar debajo de la superficie, para descubrir los resortes principales subyacentes y causas de las cosas, y llegar a entender el problema fundamental y la solución real. Esto significa llegar a entender de manera científica que vivimos bajo un sistema, y lo que ese sistema es en realidad (el sistema del capitalismo-imperialismo); trabajar para captar las relaciones y dinámicas más profundas de este sistema y la forma en que eso está determinando el marco para la manera espontánea de pensar y de reaccionar de los diferentes sectores de la sociedad en relación a los acontecimientos en la sociedad y en el mundo, y cuál es el camino posible hacia adelante para transformar todo eso en concordancia con los intereses de las masas de la humanidad y, en última instancia, de la humanidad en su conjunto.”

    La guerra de Vietnam fue causada por un sistema —el sistema del capitalismo-imperialismo—, el sistema económico y político vigente en Estados Unidos. En la década de 1960, Estados Unidos había salido de la Segunda Guerra Mundial como la principal potencia imperialista del mundo y se encontraba en pleno proceso de hacerse con las antiguas colonias de Inglaterra, Francia y los Países Bajos. En Asia Oriental, Estados Unidos había sido expulsado de China, pero comenzó a afirmar su hegemonía regional al arrebatar Indonesia a los holandeses e Indochina a los franceses, además de continuar con la ocupación de Corea del Sur.

    Pero esta era también la época de las revoluciones anticoloniales. La gente se fijaba en el ejemplo de la “guerra popular” en China, que demostraba que un pueblo débil y pobre podía derrotar a una potencia hegemónica rica y poderosa. Con la derrota de los franceses en Indochina en 1954 y las advertencias sobre el “efecto dominó” en toda Asia Oriental, Estados Unidos estaba desesperado por demostrar que podía derrotar a la guerra popular y que era capaz de impedir que los países de Asia Oriental cayeran en manos de sus propios pueblos. Este fue el origen de la guerra de Estados Unidos contra Vietnam.

    Aunque algunas guerras pueden terminar sin cambiar el sistema que las genera, para evitar que la guerra depredadora se convierta en un fenómeno recurrente —o, en particular, para prevenir una guerra mundial interimperialista—, es necesaria una revolución socialista que acabe con el propio sistema del capitalismo-imperialismo. El rechazo por parte de los Weathermen de un enfoque científico les llevó a acabar rechazando la revolución y a cambio arremeter contra los símbolos del opresor. La falta de fe en la posibilidad de la revolución es algo que comparten tanto los “terroristas nacionales” como los reformistas abyectos. Este punto en común facilitó que muchos antiguos miembros de Weathermen acabaran hoy en la política reformista.

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    Dangerous, Dirty, Violent & Young es también la historia de una familia, escrita por un hijo de radicales que creció en la clandestinidad y que más tarde tuvo que visitar a su madre en la cárcel. Al igual que muchos hijos de aquella época, Zayd Ayers Dohrn sigue teniendo sentimientos encontrados respecto a toda esa experiencia. ¿Cómo se asimila el hecho de que, a pesar del cariño y el cuidado que siempre te brindaron tus padres, para estos “la revolución” siempre fuera lo primero?

    Existe una contradicción real entre el compromiso con una revolución liberadora y el cuidado de los hijos que has traído al mundo. Pero no es una contradicción antagónica; no es como si tuviera que ser una cosa o la otra. Una revolución verdaderamente emancipadora para la humanidad crea una vida mejor para todos los hijos, no solo para los propios. Es ese conocimiento el que ayuda a los padres revolucionarios a resolver las contradicciones reales —y a menudo difíciles y dolorosas— que surgen inevitablemente, y a ayudar a sus hijos a “darles sentido”.

    Pero esta contradicción no solo afecta a los revolucionarios. Zayd habla del dolor que sintió cuando, con cinco años, supo que su madre había “elegido” ir a la cárcel (al negarse a testificar ante un gran jurado), en un momento en el que ella ya había dejado de creer en la revolución, incluso en los términos distorsionados en los que la había concebido. Cuando le pide a su hermano Malik que reflexione sobre aquella experiencia ahora que ambos son adultos, Malik responde: “Supongo que es extraño, salvo que las personas con carácter y valores siempre se mantienen fieles a sus principios, ¿no? Las personas con otros valores, valores religiosos, ante decisiones que a nosotros nos parecerían difíciles, también se mantendrían fieles a sus valores, ¿no?”.

    En este mismo pasaje, el propio Zayd señala que “Mi madre siempre ha creído, desde que la conozco, que a la gente —especialmente a los estadounidenses blancos— le resulta fácil centrar nuestra atención en quienes tenemos más cerca y utilizar el amor por nuestras propias familias y comunidades como excusa para eludir la responsabilidad ante las injusticias más amplias del mundo. Luchar por nuestros barrios, nuestras ciudades, nuestras escuelas y nuestros hijos a costa de todos los demás. Mi madre nunca fue —ni podría haber sido— esa persona. Aunque sus propios hijos acabaran siendo víctimas colaterales, sus compromisos más profundos no eran personales, sino globales”. Como muestra la cita, la contradicción sigue sin resolverse para Zayd Dohrn. Pero no se trata de unas memorias amargas y lacrimógenas; hay respeto y admiración por su trayectoria, y esto ha calado entre algunas personas no revolucionarias que lo han leído e incluso en algunas reseñas de la prensa generalista.

    El libro también contiene momentos cómicos encantadores, como cuando unos agentes del FBI fueron a interrogar a los padres de Bernardine en su residencia de jubilados de Florida, ¡y la madre de Bernardine les preparó galletas con trocitos de chocolate!

    En los años transcurridos desde los que se relatan en este libro, Bernardine y Bill han tenido que aguantar muchas tonterías por todas partes, siendo acusados de todo, desde traición hasta maltrato a sus hijos, pasando por participar en terrorismo interno o ser personalmente responsables de la disolución de Estudiantes por una Sociedad Democrática, que en su momento fue la mayor organización progresista y pacifista del país, con secciones en cientos de campus universitarios.

    Sí, eligieron un camino que, en última instancia, no llevó a ninguna parte. Pero es un mérito perdurable de Bernardine y Bill que, a día de hoy, sigan sin arrepentirse de haber tomado partido por la lucha por la liberación negra y por el pueblo de Vietnam.

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    LA HUMANIDAD AL BORDE DEL PRECIPICIO: ¿Una marcha forzada hacia al abismo, o forjar una salida a la locura?

     

    Entonces, ¿cómo debería la gente “ver las cosas” hoy en día?

    Gran parte del momento que vivimos queda plasmado por Yeats en su famoso poema de 1919 “La segunda venida”. En el auge actual del fascismo, vemos cómo “todo se desmorona; el centro no se sostiene”, así como que “a los mejores les falta toda convicción, mientras que los peores están llenos de intensidad apasionada”.

    Sin embargo, la sociedad, como todas las cosas, no es más que materia en movimiento y está sujeta al conocimiento científico, al igual que todo lo demás. En los Estados Unidos de hoy vemos cómo el sistema se está topando con sus límites. No ofrece ninguna solución positiva para los continuos asesinatos de jóvenes negros a manos de la policía, la subordinación constante de las mujeres, la difamación y las redadas contra los inmigrantes, la destrucción del medio ambiente o la amenaza cada vez mayor de una guerra mundial. El poder ha sido usurpado por un ala fascista de la clase dominante, decidida a intensificar las manifestaciones más extremas de todo esto bajo el lema “Hagamos que Estados Unidos vuelva a ser grande”. Al mismo tiempo, el sector mayoritario de la clase dominante, que se ha agrupado en torno al Partido Demócrata, no va a luchar contra los fascistas de la forma que sería necesaria para detenerlos de verdad. Podría incluso producirse una guerra civil, con las fuerzas gobernantes divididas de una forma que no se ha visto desde 1859.

    Todo esto tiene implicaciones trascendentales. Por un lado, significa que ya existe la primera de las tres condiciones necesarias para una situación revolucionaria: una división insuperable en la clase dominante que la incapacita para gobernar de forma efectiva.

    En cuanto a la segunda condición necesaria —que las masas consideren que la situación es intolerable y que solo una revolución puede resolverla—, estamos muy rezagados, aunque nadie puede predecir hasta qué punto los acontecimientos, por ahora imprevistos, empujarán a la gente en esta dirección.

    En cuanto a la tercera condición —la existencia de una fuerza revolucionaria con la comprensión, el plan, el liderazgo, la organización y el programa para una sociedad posrevolucionaria que pueda tanto impulsar como liderar una toma del poder exitosa—, también nos quedamos atrás en este aspecto. Pero aquí es importante comprender que sí contamos con el núcleo de ese ingrediente esencial en el Nuevo Comunismo desarrollado por el líder revolucionario Bob Avakian, así como en su liderazgo actual —un núcleo que debe asumirse con firmeza y difundirse en este próximo período crucial—.

    Este no es el lugar para explicar el Nuevo Comunismo, pero, para animar al lector a profundizar en él, incluiré dos párrafos de algo que escribí el año pasado:

    Es importante comprender que el conjunto de las obras que Avakian ha creado no es una adición, un refinamiento o una aplicación particular del marxismo. Más bien, constituye un salto cualitativo en la ciencia misma, comparable al salto que dio Marx. En la época de Marx, el capitalismo había consolidado el poder estatal en Estados Unidos y en los principales estados de Europa, y se extendía por el mundo como un cáncer metastásico. La humanidad no tenía nada con qué enfrentarse a él salvo la democracia burguesa, el sindicalismo o los conceptos utópicos del socialismo, a menudo basados en la religión. Marx cambió todo eso con una explicación científica del sistema capitalista y lo que había que hacerse para abolirlo.

    Hoy, con la derrota de las grandes revoluciones del siglo 20, la globalización de la producción capitalista, la amenaza climática existencial para el planeta y la expansión mundial de los movimientos fascistas, se ha demostrado que las viejas herramientas del liberalismo burgués, los movimientos laborales socialdemócratas e incluso lo mejor del pensamiento comunista del pasado para nada son adecuados para asumir los desafíos que enfrenta la humanidad. Es en este momento que Bob Avakian ha dado un paso al frente para abordar lo que hay que hacer, pero con un método y enfoque cualitativamente transformado y más científico, basado en la evidencia. Avakian ha brindado a la humanidad las herramientas para su próximo gran salto.

    * * * *

    En la sección final de Dangerous, Dirty, Violent & Young, Zayd Ayers Dohrn escribe: “En cada época, los jóvenes tendrán que estar a la altura de un momento único. Algunos, por supuesto, perderán su oportunidad o rechazarán su responsabilidad. A otros les faltarán las cualidades innatas o el contexto cultural que convierte a los idealistas en revolucionarios. Pero en cada generación, algunos serán arrastrados por la ola de la historia. Unos pocos encontrarán la manera de cabalgarla. De situarse en su cima. Y de mostrarnos un nuevo camino a seguir”.

    El camino fundamental para salir de esta locura es una revolución real, que ponga fin y desarraigue todo este sistema y lo sustituya por otro que sea fundamentalmente diferente y verdaderamente emancipador. Ahora es necesario que más personas remonten la ola y ayuden a impulsar a la humanidad hacia ese futuro nuevo y mejor, uno que ahora se vuelve más posible a medida que los acontecimientos se desarrollan a un ritmo cada vez más rápido.

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    NOTAS:

    1. Del importante documento Puntos esenciales de orientación revolucionaria: “La revolución es un asunto sumamente serio y hay que abordarla de manera seria y científica, y no con expresiones subjetivas e individualistas de frustración, alardes, poses y acciones que van en contra del desarrollo de un movimiento revolucionario de masas cuya meta es un mundo radicalmente diferente y mucho mejor, y cuyos medios coinciden fundamentalmente con esa meta y sirven para plasmarla en realidad. La revolución, y especialmente la revolución comunista, es y tiene que ser la acción de las masas populares, organizadas y dirigidas para librar una lucha cada vez más consciente para abolir todos los sistemas y las relaciones de explotación y opresión, y llevar a la humanidad a trascenderlas.”. [volver]

  • ARTICLE:

    “WOKE” ES UNA FUERZA DESTRUCTIVA
    en la vida política, intelectual, artística y ética de una sociedad

    Reglas estrafalarias y caprichosas aplicadas mediante amenazas de la cultura de la cancelación. Afirmaciones no científicas pretensiosas de “representar a los marginados”. La insistencia en que la gente “permanezca en su carril” en la lucha contra la opresión. La demencia “woke” (concienciada) manifiesta mucho de lo que es perjudicial con el sistema capitalista-imperialista y su cultura dominante, ¡contribuyendo a la pesadilla para la humanidad!

    Woke” solía significar una conciencia justa de la opresión racial, pero desde hace mucho se ha transformado en una demencia fanática y mentalidad de viles turbas. Una sed de sangre para singularizar y rebajar a los individuos, a la vez que elude de manera cobarde, y a menudo, obstaculiza activamente la verdadera y necesaria lucha contra el sistema, ¡especialmente su derrocamiento por medio de una revolución real!

    La Demencia Woke y la aplanadora fascista la que está recorriendo la sociedad se encuentran en una danza mortal, se oponen mutuamente, a la vez que impulsan y se ceban la una de la otra. El fascismo es, con mucho, el peligro más grande, pero en esta dinámica, la descarada supremacía blanca y misoginia engullen a la gente “woke” y vencen sus bravuconadas quebradizas.

    En momentos de cambios inauditos —cuando “los de arriba” se chocan entre sí y están desgarrándose las normas que cohesionan a Estados Unidos— existe una oportunidad mucho más grande de hacer caer todo este entramado opresivo. Tenemos la oportunidad de proponernos algo radicalmente diferente; tenemos la responsabilidad de luchar por algo realmente liberador. Debemos aprovechar esta oportunidad y asumir esta responsabilidad.

    Por amor a la humanidad y al planeta, por un profundo respeto a la verdad y a la ciencia y por una necesaria determinación revolucionaria a emancipar a toda la humanidad, defenderemos y debatiremos lo siguiente, en la plaza pública y en el discurso público.

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    Demencia Woke: Insistir en que no existe una realidad objetiva; cada persona es “dueña” de su “verdad”

    La Demencia Woke niega la existencia de una realidad objetiva a la vez que dicta de forma tosca cuáles son las partes de la realidad sobre las que se permite comentar o actuar a las personas de diferentes “identidades”. Si la realidad objetiva es simplemente un constructo “europeo blanco” o “masculinista”, pues trata de atravesar la autopista a la hora pico sin ser atropellado por la realidad de los automóviles a toda velocidad.

    La verdad no es un compuesto de “narrativas”. La verdad es lo que corresponde a la realidad objetiva. Se puede determinar mediante métodos científicos basados en la evidencia. Las experiencias vividas directamente pueden contribuir a este proceso, pero la ciencia, y el método científico, es decisivo para determinar lo que es verdad, y para actuar sobre esa base para cambiar radicalmente el mundo.

    Demencia Woke: Una obsesión destructora por cambiar palabras — y una fea borradura de las mujeres

    La Demencia Woke no distingue entre intenciones maliciosas, neutrales o benignas. Las humillaciones rituales de personas bienintencionadas por usar palabras “incorrectas” son los mezquinos juegos por el poder de los bravucones del patio de la escuela. Cambiar palabras no sustituye a cambiar el MUNDO.

    En ninguna parte es esta obsesión más destructiva que en borrar a las mujeres. ¡Hace falta luchar vigorosamente contra los ataques cada vez más implacables y despiadados contra las personas trans! Pero hace daño la sustitución de la palabra “mujer” por falsos sinónimos deshumanizantes como “personas con útero” y “personas que dan pecho”, aparentemente por la “inclusión trans”. Ante el asalto más grande a la vida de las mujeres en generaciones —la revocación del derecho al aborto—, la negativa del establecimiento woke a utilizar siquiera la palabra “mujer” enturbió el eje de este ataque, melló su peligro y desmovilizó la resistencia. Esto refuerza la cruzada fascista cristiana para afianzar la maternidad obligatoria y los roles de género tradicionales.

    Demencia Woke: “Yo, yo, yo” — enquistada en un Imperio Estadounidense que se ensaña con el mundo

    El único privilegio que los wokester rara vez denuncian es el privilegio de los estadounidenses. De hecho, muchos wokester quieren todo lo que puedan conseguir de ese privilegio.

    La chusma woke tuitea sus acusaciones de “privilegio” y “colonización” desde teléfonos móviles que les han proveído la sangre y las lágrimas de los niños en El Congo que extraen el cobalto que requieren esos teléfonos. A aquellos cuyos horizontes no van más allá de la mera “inclusión” e “igualdad” dentro del imperio más sangriento jamás conocido, les dedicamos estas letras de Bob Dylan: “Saqueamos y expoliamos en costas lejanas. ¿Por qué mi parte no es igual a la tuya?”

    Demencia Woke: Esconderse de la realidad con “avisos de desencadenantes”, “espacios seguros” y “cultura del trauma”

    Bajo este sistema, le ocurren cosas terribles a la gente. Ponerlo al descubierto no es “porno del trauma”. Todos tienen que estar enterados y hacer frente a la bárbara historia de la esclavitud y la supremacía blanca y la continua realidad de la opresión racial.

    Actuar como si los oprimidos fueran seres frágiles que se derrumbarán ante un fenómeno “desencadenante” es el sello distintivo de los salvadores condescendientes. El trauma de este sistema es real y espeluznante, pero es necesario, y es posible, dirigirlo hacia la lucha contra la fuente de la opresión y la injusticia.

    Las mejores cosas que pueden ocurrir en las universidades son los desafíos intelectuales, debates y pensamiento crítico, aprender sobre el mundo... tomar posición por una gran causa aun a riesgo de la propia seguridad, y cambiar radicalmente el mundo con alegría revolucionaria.

    Demencia Woke: Vorágines de la “cultura de la cancelación” de la turba woke con el fin de rebajar a los individuos

    En lugar de una lucha justa para poner al descubierto y transformar las instituciones opresivas, la cultura woke desata cazas crueles de brujas para destruir reputaciones, carreras y la vida de las personas. Eso es venganza, no justicia. La Demencia Woke juzga a las personas por un solo error, o incluso por una mera acusación, en lugar de por el arco de su vida. ¡Imagínense que este criterio se aplicara a todos ustedes!

    El mundo woke invoca a la Reina Roja de Alicia en el País de las Maravillas: “Sentencia primero, veredicto después”. Estado de derecho, presunción de la inocencia y evidencia: ni hablar. Con respecto a los siglos de horrorosas agresiones sexuales, lo que se necesita urgentemente es una atmósfera en la que las mujeres puedan expresarse, ser tomadas en serio y en la que exista el debido proceso, todo como parte de llegar a un mundo radicalmente diferente.

    Demencia Woke: Acusaciones de “apropiación” a fin de censurar la expresión artística

    Los buscavidas de la identidad han convertido la censura del arte en una forma de arte en sí. Cancelar a autores, crear listas negras de obras de ficción, tapar murales, censurar el arte porque el creador es de la identidad “equivocada” — o porque no es “su” historia para contar. La Demencia Woke considera el diverso florecimiento de culturas y luchas de nuestro planeta como propiedad para poseer y comercializar, proteger con mezquindad contra la “apropiación”. Si el arte y la ficción se limitaran únicamente a la experiencia directa, ¿se quedaría algo?

    Demencia Woke: Insistir en que todos sigan al “liderazgo BIPOC”, ¡cuando no existe semejante cosa!

    ¿Quién es “liderazgo BIPOC”, dígame? ¿AOC? ¿Kamala Harris? ¿Candace Owens? ¿Clarence Thomas? Cuando los niños en Yemen, Pakistán y Afganistán temen mirar a un cielo azul despejado por culpa de los aviones no tripulados de Obama que lanzan una lluvia de bombas y siembran terror, ¿se cree que les importa un comino que él fuera el primer presidente negro?

    Hace falta no evaluar a los líderes en función de su “identidad”, sino en si están identificando correctamente la fuente del problema, señalando los caminos hacia la liberación de la humanidad y activando a otras personas para hacer lo mismo.

    ***

    En las palabras de Bob Avakian, líder revolucionario y autor del nuevo comunismo:

    En lugar de “quedarse en su carril” y “meterse en el yo”, mientras este sistema avanza para aplastar aún más decisivamente cualquier esperanza de un mundo en el que valga la pena vivir, es necesario que las personas vean el panorama más amplio, se centren en los intereses más excelsos de la humanidad y en la posibilidad de un mundo mucho mejor — y actúen para hacerlo realidad...

    En lugar de soltar bajezas y comentarios criticones los unos a los otros, y estar divididas por “identidades”, es necesario que las personas trabajen para unificar a todos, de todas las partes de la sociedad, quienes es posible unificar en la lucha en contra de la opresión y la injusticia, con el objetivo de poner fin a este sistema que es la fuente de esta opresión e injusticia.

  • ARTICLE:

    Puntos esenciales de orientación revolucionaria — en oposición a los alardes y poses infantiles y las tergiversaciones de la revolución

    Actualizado

    La revolución es un asunto sumamente serio y hay que abordarla de manera seria y científica, y no con expresiones subjetivas e individualistas de frustración, alardes, poses y acciones que van en contra del desarrollo de un movimiento revolucionario de masas cuya meta es un mundo radicalmente diferente y mucho mejor, y cuyos medios coinciden fundamentalmente con esa meta y sirven para plasmarla en realidad. La revolución, y especialmente la revolución comunista, es y tiene que ser la acción de las masas populares, organizadas y dirigidas para librar una lucha cada vez más consciente para abolir todos los sistemas y las relaciones de explotación y opresión, y llevar a la humanidad a trascenderlas.

    Un concepto científico esencial del desarrollo de tal movimiento revolucionario es:

    Este sistema se basa en la explotación, aquí y por todo el mundo. Carece completamente de valor y nada podrá mejorar fundamentalmente hasta derrocarlo.

    Y que:

    En un país como Estados Unidos, solo se puede hacer una revolución para tumbar este sistema cuando se dé un cambio mayor y cualitativo en la situación objetiva, de modo que toda la sociedad esté en una profunda crisis, debido fundamentalmente a la naturaleza y al funcionamiento del sistema, y cuando junto con eso surja un pueblo revolucionario, de millones y millones de personas, consciente de la necesidad de un cambio revolucionario y resuelto a luchar por él. En tal lucha, el pueblo revolucionario y quienes lo dirigen tendrán que enfrentar la fuerza represiva violenta de la maquinaria del estado que encarna e impone el sistema de explotación y opresión, y para triunfar, la lucha revolucionaria tendrá que enfrentar y derrotar esa fuerza represiva violenta del viejo orden de explotación y opresión.

    Antes del desarrollo de una situación revolucionaria —y como la clave para hacer surgir un pueblo revolucionario en un país como Estados Unidos—, quienes ven la necesidad de una revolución y quieren contribuir a ella tienen que concentrar sus esfuerzos en elevar la conciencia política e ideológica de las masas y en forjar una gran resistencia política a las principales maneras en las que la naturaleza explotadora y opresiva de este sistema se concentra en las medidas y acciones de la clase dominante y sus instituciones y dependencias — todo esto con el objetivo de habilitar a más y más gente a captar la necesidad y la posibilidad de la revolución, cuando surjan las condiciones necesarias por medio del desenvolvimiento de las contradicciones del sistema, así como del trabajo político e ideológico de los revolucionarios.

    Sin tal situación revolucionaria —y en contraposición a la orientación revolucionaria y el trabajo político e ideológico revolucionario necesario—, iniciar o propugnar acciones violentas aisladas, de individuos o pequeños grupos divorciados de las masas, que intentan sustituirse por un movimiento revolucionario de las masas, es totalmente incorrecto y supremamente dañino. Incluso —o especialmente— si esto se hace en nombre de "la revolución", irá contra y de hecho perjudicará el desarrollo de un auténtico movimiento revolucionario de las masas, y el desarrollo de resistencia política a las infamias e injusticias de este sistema antes de que surja una situación revolucionaria. Coadyuvará a las medidas de las fuerzas altamente represivas del sistema existente para aislar, atacar y aplastar a las fuerzas revolucionarias y las fuerzas de la oposición política general que tratan de forjar una resistencia política masiva y lograr cambios sociales importantes y profundos por medio de la actividad e iniciativa política consciente de las masas.

  • ARTICLE:

    Carta de un lector:

    A los que están en los Revcom y en el Movimiento para la Revolución y sus entornos, y a todos los que anhelen un cambio fundamental

    Actualizado

    Aquí va una pregunta que quizá parezca sencilla pero en realidad es muy importante para que nos detengamos un minuto para reflexionar al respecto:

    ¿Por qué, después de 50 años en el camino revolucionario, Bob Avakian (BA) sigue siendo tan prolífico?

    ¿Por qué, por ejemplo, ha escrito todos los múltiples artículos que ha escrito, tan sólo desde principios de 2020?

    ¿Por qué sigue escribiendo artículos que abordan temas de gran envergadura — para dar unos pocos ejemplos rápidamente: la lucha por el derecho al aborto y la emancipación de las mujeres más en general; el Hermoso Levantamiento contra el asesinato policial en el verano de 2020 y la opresión y liberación del pueblo negro más en general; el constante auge del peligro del fascismo en Estados Unidos y sus muchas expresiones; los venenosos escollos y obstáculos presentados por las muchas diferentes tendencias del pensamiento “woke” (concienciado) y de la política de identidad; los impactos devastadores del parasitismo, la religión y el derrotismo entre los más oprimidos en la sociedad — una vez más, esto es tan sólo una pequeña muestra de los múltiples temas amplios los que BA ha abordado en el último par de años, todos desde la perspectiva de la relación de estas cuestiones particulares con hacer una revolución.

    Pero, una vez más, ¿por qué BA sigue haciendo todo este trabajo?

    ¿Por qué no simplemente concluye que, en vista de que él ya ha hecho avanzar la ciencia y ha desarrollado el marco, método, estrategia y visión que la humanidad necesita para hacer la revolución y crear un mundo radicalmente diferente —todo encarnado en el nuevo comunismo que él ha desarrollado—, que la única tarea sea simplemente repartir la obra que él ya ha hecho de manera amplia en la sociedad para ganarse a millones de personas a ésta y a la revolución que él está dirigiendo?

    Para ponerlo claro, hacer todo lo anterior no sólo ES importante, sino que es decisivo en determinar si la humanidad tendrá un futuro digno de vivir, o no.

    Pero, ¿por qué BA sigue haciendo todo el trabajo y escribiendo todos los artículos que sí hace?

    Una vez más, toma un momento para reflexionar sobre esa pregunta, aunque quizá creas que conozcas la respuesta…

    Ciertamente BA no lo hace “por diversión”. Es dudable que su motivación sea que encuentra “interesantes” en abstracto los temas los que aborda, o porque esté tratando de “educar” o “convencer” a sus lectores en un vacío.

    No. Yo sostengo fuertemente que la respuesta tiene una estrecha relación con nuestro entendimiento de lo que es la dirección —y la dirección de BA en particular— y lo que verdaderamente significa seguir a esa dirección.

    En nuestra sociedad, la manera en que la gente piensa tan frecuentemente acerca de la dirección está mal de pies a cabeza. Habitualmente perciben y presentan la dirección en términos muy estrechos, inmediatos y estrictamente prácticos: en cuanto a dar orientación para lo que las personas deben estar haciendo en una situación particular, en un contexto particular o en un momento particular. No obstante, si bien en algunas ocasiones quizá sea importante esta forma de dirección en un marco más amplio en la sociedad, según sean la naturaleza y los objetivos de esa dirección —y aunque en el caso específico de BA, él sí está dando dirección práctica críticamente importante de manera continua— la dirección en el sentido más importante y fundamental es algo mucho más profundo:

    El aspecto más esencial e importante de la dirección continua de BA se halla en la manera en que él identifica —en el sentido más panorámico y elevado— lo que la humanidad enfrenta; por qué nos encontramos en esa situación; dónde podemos ir y necesitamos ir; cómo llegar ahí; y todos los obstáculos que se nos interponen en el camino.

    Y en esto hay algo que no se entiende de manera adecuada, incluso dentro de las filas de la revolución: todos los elementos enumerados arriba, incluido “lo que enfrentamos” y “los obstáculos que se nos interponen en el camino” no se tratan simplemente del estado capitalista-imperialista y sus ejecutores armados, aunque obviamente esto es extremadamente significativo.

    NO. “Lo que enfrentamos” y “los obstáculos que se nos interponen en el camino” también, en un sentido muy crítico, incluyen el modo de pensar de las personas. Todos los modos completamente incorrectos y dañinos de entender y abordar la realidad. No solamente entre los enemigos de la revolución, sino entre sus amigos — de hecho, entre los que más necesitan esta revolución y constituirán la columna vertebral de sus fuerzas.

    Cabe releer el párrafo precedente porque es tan crítico, carajo, de entenderlo si queremos alguna oportunidad de aprovechar este momento poco común en que la revolución se vuelve posible.

    En términos simples: Tenemos cero oportunidades de activar a millones de personas para hacer una revolución sin transformar de manera masiva y radical el modo de pensar de las personas.

    Y tenemos cero oportunidades de cambiar de manera masiva y radical el modo de pensar de las personas sin una lucha ideológica férrea y contundente para arrancar a las personas a todas las necedades —y ¡existen muchas!— en que están envueltas, y ganárselas a la revolución.

    Eso es la razón más fundamental por lo que BA escribe todos los artículos que escribe. Cuando BA aborda cualquier cuestión y modo incorrecto de pensar, lo hace porque esa cuestión o modo incorrecto de pensar representa un importante obstáculo en el camino de ganarse a las personas a la revolución — un obstáculo al cual tenemos que transformar luchando con cuerpo y alma con las personas en un sentido ideológico a fin de cambiar radicalmente su modo de pensar a una escala masiva en toda la sociedad.

    Además, BA da dirección sobre cómo llevar a cabo esta lucha ideológica — el método y los principios para hacer frente a estos obstáculos ideológicos, para desmenuzar y darle vida a la profundidad y el contenido relacionados con varias cuestiones y contradicciones de una manera que es simultáneamente sencilla y compleja.

    ¿Quieres saber lo que significa ser dialéctico y materialista —aplicar el materialismo dialectico, el entendimiento de que toda la realidad consta de materia en movimiento que contiene contradicciones que a su vez abarca dentro de sí el potencial para el cambio radical— a cada cuestión y a cada aspecto de la realidad, al nivel más alto y de la manera más avanzada? Estudia lo que BA está haciendo y cómo lo hace.

    Todos nosotros debemos hacer esto, y todos nosotros debemos no solamente estudiar y absorber el método y dirección de BA sino también aplicar este método y dirección al salir nosotros a las calles y al mundo más amplio —en la vida real (“IRL” por sus siglas en inglés), en el Internet y por las redes sociales— y librar la lucha ideológica férrea y necesaria para arrancar a las personas del marco de este sistema e introducirlas en el marco de la revolución y la emancipación humana.

    No, no vamos a hacerlo al mismo nivel que BA — él ha forjado todo un nuevo marco para la revolución y la emancipación humana a lo largo de décadas, y sigue aplicando e incluso desarrollando y enriqueciendo más ese marco al nivel más alto.

    Pero urge que hagamos lo mismo que está haciendo BA al nivel más alto posible — estudiando, discutiendo y profundizando nuestra comprensión de las cuestiones ideológicas y barreras con las cuales él forcejea y el método científico con el cual él las aborda, y aplicando todo esto a lo que estamos haciendo en todo nuestro trabajo revolucionario y en luchar por activar a un pueblo revolucionario.

    Con cada escrito que sale de BA, debemos interrogar y examinar a fondo —y dirigir a los que estamos activando para que interroguen y examinen a fondo— preguntas clave como:

    ¿Por qué BA escribió esta obra particular que aborda esas cuestiones particulares?

    ¿Qué tiene que ver esto con hacer una revolución y con lo que enfrentamos en esa actividad?

    ¿Con cuál método, enfoque y principios BA aborda estas cuestiones? ¿Cuáles lecciones debemos sacar de esto y aplicar?

    ¿Cómo es inmensamente diferente la manera en que BA aborda estas cuestiones a las maneras de abordarlas que son populares o “de moda” en nuestra sociedad?

    Así es lo que significa ser pensadores críticos en el sentido más significativo.

    Así es lo que significa ser no solamente un fan de BA —lo que definitivamente necesitamos— sino de aún más importancia, un seguidor científico de BA.

    Así es cómo vamos a equiparnos ideológicamente —y activar, orientar y entrenar a muchas otras personas— para librar la lucha necesaria para arrancar a las personas del modo de pensar según los términos de este sistema y conseguir que piensen como emancipadores de la humanidad.

    Así es cómo vamos a hacer una revolución.

  • ARTICLE:

    En los años 1960, el gobierno propagó mentiras a fin de fomentar conflictos violentos al interior del movimiento

    Hoy es necesario volver a aprender las lecciones de esos años

    Actualizado

    ¿Sabía que de 1956 a 1971, el FBI llevó a cabo un programa cuyo propósito era fomentar conflictos al interior de los movimientos revolucionarios, así como de los movimientos más amplios para la reforma — conflictos que no sólo paralizaron estos movimientos, sino que sirvieron de tapadera para llevar a cabo inculpaciones falsas e incluso el asesinato directo de luchadores y activistas revolucionarios?

    ¿Sabía que metieron personas encubiertas en estos movimientos específicamente para crear o amplificar los conflictos? ¿Sabía que se basaban en chismes sin fundamento y a menudo en invenciones, así como en documentos falsificados, como parte de su arsenal?

    ¿Sabía que sacaban declaraciones de contexto para tergiversar los verdaderos puntos de vista de activistas y luchadores revolucionarios y las utilizaban como pretextos para campañas de difamación e intentos de enjuiciamiento?

    Todo esto salió a la luz en 1971, cuando algunos individuos valientes y heroicos se apropiaron de los expedientes que revelaban este programa, en un operativo nocturno para entrar en una oficina del FBI y sacar a la luz estas actividades criminales de parte del gobierno. Como resultado, muchas personas de los movimientos de la época, e inclusive más allá en la sociedad en general, adoptaron diferentes normas para resolver los inevitables conflictos sobre política e ideología de una manera basada en principios, y para impedir que la policía, el FBI y otras agencias gubernamentales propagaran calumnias, fomentaran conflictos y pusieran en peligro la vida de las personas activas en la lucha por la justicia.

    Muhammed Kenyatta waves stolen FBI documents, 1971.

     

    Muhammed Kenyatta agita documentos robados al FBI, 1971.    Foto: AP

    Ahora, décadas después, una nueva generación desconoce en una medida demasiado grande las actividades del FBI o los protocolos ampliamente adoptados. Vimos los resultados de eso en 2022, con la campaña de calumnias viles y muy peligrosas que se lanzó en contra de Rise Up 4 Abortion Rights (De Pie Por el Derecho al Aborto), los Revcom, Bob Avakian y Sunsara Taylor. Y hoy, a la luz de la mayor represión de parte del fascismo de Trump y las normas debiluchas que existen entre las personas en general, volvemos a postear este artículo.

    Instamos a nuestro lectorado a leer y difundir el artículo que aparece a continuación, y a insistir en la discusión y el debate basados en los principios en relación a los desacuerdos y a oponerse a todas las campañas peligrosas de mentiras, desinformación y tergiversaciones.

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    El FBI lanzó COINTELPRO en secreto en 1956 en el contexto del creciente movimiento por los derechos civiles, y posteriormente la administración Kennedy “se suscribió” a COINTELPRO. Su alcance fue amplio y despiadado. El FBI, en trabajo sincronizado con los “Escuadrones Rojos” de la policía local (policía política), redactó volantes para fomentar los conflictos entre los diferentes grupos. Enviaron cartas anónimas para advertir a los padres de familia y a los administradores de las escuelas de lo que supuestamente hacían sus hijos y alumnos. Llevaron a cabo vigilancia y represión policial en contra de los cafés antiguerra que se abrían cerca de las bases militares. Y aquellos que el FBI identificaba como líderes, en particular, los singularizaban para “neutralizarlos”, un eufemismo para presentarles graves cargos criminales falsos o matarlos.

    Uno de los operativos primeros, más feos y más graves del FBI puso en la mira a Malcolm X. Hace poco cubrimos esta persecución, y lo incluimos aquí como complemento de este artículo.

    La persecución a Martin Luther King mediante calumnias y acoso personal

    Uno de los elementos de los ataques de COINTELPRO contra el movimiento de los derechos civiles fue la difusión por parte del FBI de acusaciones sobre la vida sexual de Martin Luther King que no tenían nada que ver con la lucha por los derechos civiles, ni con los debates al interior de ese movimiento o en la sociedad en general. El FBI puso micrófonos en la habitación de King (¡!) y luego, directamente o haciéndose pasar por “individuos preocupados”, les envió supuesta “evidencia” grabada a los medios de comunicación y a otros, incluidos a las universidades a las que King había sido invitado a hablar, exigiendo que se le desinvitara. Hasta enviaron dicha grabación a su esposa, Coretta Scott King, con la esperanza de causar angustia y hacer desintegrar el matrimonio.

    El FBI también hizo circular acusaciones de que el movimiento de King tenía conexiones organizativas y financieras con comunistas, haciéndose aprovechar los prejuicios anticomunistas, para presionar (y proporcionar un pretexto) a los liberales blancos y a lo que el FBI identificaba como “la comunidad negra responsable” para que se mantuvieran alejados del movimiento de los derechos civiles en un momento en que la policía y el Ku Klux Klan atacaba brutalmente y mataban a activistas de los derechos civiles, y como tapadera para la vigilancia masiva contra el movimiento de los derechos civiles. Independientemente de que las autoridades estuvieran directamente inmiscuidas, o no, en el asesinato de King en Memphis en 1968, como han insistido su familia y sus allegados, el operativo COINTELPRO creó las condiciones que facilitaron su asesinato y se prolongó durante un año después de su muerte.

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    Documentos del FBI contra Martin Luther King, Jr.   

    La persecución al Partido Pantera Negra: Fomentar conflictos a fin de asesinar a su liderazgo

    Uno de los principales objetivos y ejes de COINTELPRO era aislar y poner trampas para poder atacar a las fuerzas más revolucionarias de la época, especialmente al Partido Pantera Negra (BPP). El director del FBI, J. Edgar Hoover, en un memorando secreto, escribió un directriz que pidió que las oficinas regionales tomaran “medidas de contrainteligencia imaginativas y contundentes a fin de paralizar al BPP”. (Énfasis añadido.)

    Al igual que le hicieron a Malcolm X (véase el artículo acompañante), el FBI a menudo se centró en conseguir con falsos pretextos que otros individuos hicieran su trabajo sucio. Por poner un ejemplo infame, el FBI falsificó una carta, supuestamente de alguien en la comunidad, dirigida a Jeff Fort, el líder de los Blackstone Rangers, una pandilla de Chicago de la época, en la que se afirmaba que el Partido Pantera Negra estaba preparando un atentado en su contra. En este caso, en el ambiente de la época en el que existía una amplia cultura de alerta ante las maniobras de las autoridades para falsificar acusaciones con el fin de tender trampas a la gente, y en el que existía un amplio respeto por el BPP y la revolución, Fort decidió que la carta amenazadora no era creíble. Esta carta formaba parte de un operativo más amplio de COINTELPRO que puso en marcha los acontecimientos que condujeron al asesinato del líder del BPP, Fred Hampton, por parte de la policía de Chicago y el FBI en 1969.

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     La policía de Chicago con el cuerpo de Fred Hampton.    Foto: AP

    En otro operativo COINTELPRO, la oficina del FBI en Los Ángeles fraguó un plan para falsificar una carta en la que se afirmaba que la US Organization (Organización de Esclavos Unidos), que había estado atacando al BPP, creía que el BPP tenía un contrato para matar a su líder. La oficina del FBI en Los Ángeles escribió que el objetivo era que “esta medida de contrainteligencia [resultara] en una venganza entre Esclavos Unidos y el BPP”. El operativo fue parte de lo que llevó al terrible asesinato de los líderes de los Panteras Negras, John Huggins y Alprentice “Bunchy” Carter, a manos de miembros de Esclavos Unidos en Los Ángeles.

    Black Panthers, Bunchy Carter and John Huggins

     

     Bunchy Carter y John Huggins, líderes de los Panteras Negras, asesinados en 1969.   

    Una vez más, que había verdaderas cuestiones que resolver, cuestiones que investigar y debates que resolver mediante lucha entre aquellos que luchaban por un mundo diferente y mejor de diferentes maneras, procedentes de diferentes puntos de vista en aquel momento, al igual que ahora. El patrón y la práctica de COINTELPRO era: sacar provecho de estas contradicciones a fin de convertirlas en ataques personales viles y destructivos, con el objetivo de hacer desintegrar los movimientos para el cambio social, y en un eje de aislar y poner trampas a las fuerzas y los líderes más radicales y revolucionarios para lo que los documentos de COINTELPRO eufemísticamente llamaron “neutralización”.

    Conclusión: no se deje llevar —y no tolere— el tipo de comportamiento que emula lo que el FBI ha utilizado para destruir los movimientos sociales. Denúncielo.

    FBI surveillance files on Bob Avakian.

     

    Expedientes de vigilancia del FBI en contra de Bob Avakian.    

    Identificar y perseguir a Bob Avakian desde temprano

    En su autobiografía, From Ike to Mao and Beyond, Bob Avakian (BA), que emergió como revolucionario en la década de 1960 y hoy lidera al movimiento para la revolución, habla de la manera en que fue un objeto de vigilancia. En una manifestación, se le acercó el jefe del “escuadrón rojo” de la policía de Berkeley y le dijo a BA que éste y la Unión Revolucionaria (la UR, en cuya formación BA desempeñó un papel fundamental) estaban bajo vigilancia.

    BA ha escrito de haber estado en Chicago para la Convención de Nueva Política y de volver a su coche y encontrar a un tipo que era “obviamente del escuadrón rojo de Chicago o del FBI” en un coche detrás de su coche “anotando cosas”. Una solicitud para la divulgación de información de espionaje en su contra bajo la Ley de Libertad de Información (FOIA) reveló que la Cámara de Representantes había elaborado “todo un informe y una investigación sobre la UR”. Otra solicitud bajo la FOIA también mostró que BA estaba bajo vigilancia en Maywood, un suburbio de Chicago, y que el FBI había hecho un croquis del interior de su casa, “que indicaba a través de cuáles ventanas se podían ver las diferentes cosas que ocurrían dentro de la casa”. Se trataba de un tipo de croquis similar al que utilizaron el FBI y los policías de Chicago que les permitió asesinar a Fred Hampton, líder del Partido Pantera Negra de Chicago.

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    Forro de la autobiografía de Bob Avakian, libro en inglés. Hay pasajes en español aquí.   

    Recursos:

    El libro The COINTELPRO Papers, de Ward Churchill y Jim Vander Wall, contiene una inmensa colección de memorandos e informes originales del FBI que incluyen documentación sobre los incidentes descritos en este artículo. Está disponible en forma de pdf en línea.

    Este artículo se basa en las entregas de la serie Crimen Yanqui en revcom.us: Crimen Yanqui Caso #41: COINTELPRO — El FBI pone en la mira a la Nueva Izquierda, 1964-1971 y Crimen Yanqui: Caso #42: COINTELPRO — el FBI pone en la mira a la lucha por la libertad negra, 1956-1971.

    Una importante carta que extrae lecciones, para hoy, del operativo COINTELPRO contra Malcolm X: Una reflexión sobre las cochinadas — antes y ahora.

  • ARTICLE:

    “No digan nada”: un principio fundamental para resistirse a la represión y defender los derechos del pueblo

    El fascismo de Trump y MAGA [Hacer que Estados Unidos vuelva a tener grandeza] se está imponiendo agresivamente en esta sociedad en muchos sentidos horrorosos, infundiendo miedo y presiones para cooperar con las autoridades gubernamentales. Una de las formas en que están haciendo frente a las personas con este fascismo se halla en situaciones en las que paran a las personas mientras realizan sus actividades cotidianas en la escuela, el trabajo o al ir de compras para comida y artículos de primera necesidad. En este momento, esa es una realidad viva para las personas que están en la mira como inmigrantes “ilegales”, en función de su apariencia o su forma de hablar. Pero hay otras situaciones que pueden ser igualmente aterradoras: como cuando arrestan a un individuo en una protesta política o en relación con ésta, o cuando la policía interroga a un individuo el que no tiene ni idea de qué se trata. En todos los casos, las personas necesitan conocer cuál es la mejor manera de responder para impedir que estas agencias gubernamentales hagan un gran daño.

    En la cultura popular en que las películas y programas de televisión, todas las series policiacas omnipresentes de una forma u otra, e inclusive las noticias, pregonan el mismo tema: si la policía quieren hablar con un individuo, ya que supuestamente es culpable de un delito. Cuando el individuo ejerza sus derechos legales propios, consideran que eso es otra prueba de culpabilidad; incluso se refieren con desdén al derecho más básico —el de tener un abogado para defenderse contra la arremetida legal e ilegal de la policía, de los fiscales y de los jueces— como que al ejercerlo al “contratar a un abogado”, el individuo fuera culpable o tuviera algo que ocultar.

    Miranda Rights, four points.

     

    DERECHOS MIRANDA 
    1. Tiene derecho a guardar silencio. 
    2. Cualquier cosa que diga puede y será usada en su contra en un tribunal judicial. 
    3. Tiene derecho a contar con un abogado. 
    4. Si no puede pagar un abogado, el tribunal le asignará uno.  Fuente: abogado.com   

    A veces se oye a los policías leer lo que se llama Derechos (Advertencia) Miranda (vea el recuadro) a un individuo al que pretenden interrogar, indicando que éste tiene el derecho a permanecer en silencio y el derecho a contratar a un abogado. Pero luego todo avanza como si el individuo interrogado estuviera mostrando su culpabilidad al negarse a responder a las preguntas y al contratar a un abogado que lo represente.

    Pero en situaciones de la vida real, el mejor consejo que los abogados dan a cualquier individuo al que la policía arresta, interroga o contacta de cualquier forma es: NO DIGAN NADA.

    Es importante que las personas conozcan los derechos con los que SÍ cuentan cuando los agentes de la represión vienen husmeando. Y es especialmente importante insistir en esos derechos inclusive cuando las personas están bajo ataque cada vez más.

    Bob Avakian ha abordado este tema en su e-mensaje @BobAvakianOfficial REVOLUCIÓN #106:

    Como hemos dejado en claro los revcom (comunistas revolucionarios) en la Declaración NECESITAMOS Y EXIGIMOS: UNA FORMA COMPLETAMENTE NUEVA DE VIVIR, UN SISTEMA FUNDAMENTALMENTE DIFERENTE: “Mientras sigamos viviendo bajo el dominio de este sistema del capitalismo-imperialismo, defenderemos a las personas contra los ataques a su vida y a los derechos que se supone que garantiza la Constitución de los Estados Unidos”.

    Así que, ¿cuáles derechos, según la Constitución de los Estados Unidos, se supone que deben aplicarse durante un arresto o en cualquier contacto con la policía o las agencias gubernamentales? ¿Cómo es que las personas deban defender sus derechos individual y colectivamente, y qué tipo de cultura se necesita para resistir a las fuerzas represivas del gobierno?

    El derecho a quedarse callado — No digan nada

    Al encontrarse frente a los agentes de la represión del gobierno (aquí nos referimos a la policía y los fiscales locales, agentes del orden público a los niveles federal o estatal, o diversos organismo gubernamentales), el principio de “No digan nada” es un principio legal importante en general, y es crucial en la lucha para proteger a los varios movimientos de resistencia y de la revolución contra la represión gubernamental. Los abogados defensores en derecho criminal y las organizaciones de derechos civiles recalcan muy fuertemente este principio: usted tiene un DERECHO de permanecer en silencio.

    Muchas organizaciones de derechos jurídicos, tales como la Unión Americana de Derechos Civiles (ACLU) y el Gremio Nacional de Abogados (NLG), han publicado materiales para informar a las personas acerca de sus derechos. Lo más importante que recomiendan es ejercer su derecho de NO responder a preguntas.

    Por ejemplo, lo siguiente es de un folleto publicado por la ACLU del Sur de California:

    QUÉ DEBE HACER SI LA POLICÍA, UN AGENTE DE INMIGRACIÓN O EL FBI LO DETIENE

    • Usted tiene el derecho de permanecer en silencio. Si desea ejercer ese derecho, dígalo en voz alta.
    • Usted tiene el derecho de negar permiso a un registro de su persona, vehículo o casa.
    • Si no está bajo arresto, tiene el derecho de irse con calma.
    • Usted tiene el derecho a un abogado, si lo arrestan. Pida uno inmediatamente.
    • Sin importar de su estatus migratorio o de ciudadanía, usted tiene derechos constitucionales.

    El NLG da consejos sobre lo que usted debe hacer si un agente del FBI o de la policía viene tocando a su puerta:

    No abra la puerta. Declare que va a quedarse callado. No conteste a ninguna pregunta ni dé su nombre. Pueden usar todo lo que usted diga, por tan inocuo o insignificante que parezca, en contra de usted u otros. Pídales a los agentes que deslicen su tarjeta de presentación por debajo de la puerta y dígales que su abogado se les pondrá en comunicación. Si el agente u oficial explica sus razones por tratar de entrevistarse con usted, tome unos apuntes y déle esa información a su abogado51.

    ¿Cómo sería perjudicial si yo hablara?

    Hay muchos mitos y mentiras promovidos en la cultura imperante y por la propia policía que dejan a las personas confundidas y con la sensación de que no tienen ninguna opción salvo cooperar. Eso es totalmente erróneo y peligroso para cualquier movimiento de resistencia entre las personas.

    Mito #1: Cooperar hará que se larguen las autoridades.

    De hecho, a menudo eso tiene exactamente el efecto opuesto. Después de todo, si identifican a un individuo como “hablador” o un eslabón débil, se aprovecharán para sacarle toda la información que puedan. Pueden volver con más preguntas o seguir con este enfoque hacia la interrogación con otros.

    Mito #2: Hablar impedirá la detención.

    Las autoridades fomentan la ilusión de que una persona debe tratar de “salvarse el propio pescuezo” cooperando y hablando. En realidad, como recalcan la ACLU y el NLG, en muchas circunstancias hablar puede aumentar la posibilidad de que arresten a una persona y puede rematar el caso en su contra y en contra de otras personas.

    Mito #3: Siempre que la información proporcionada sea inocua, hablar no tiene nada de mal.

    Cuando las personas no conocen sus derechos y hablan voluntariamente con las autoridades, eso puede perjudicar mucho, sin importar qué información den.

    Eso se debe a que en primer lugar la persona no conoce la agenda completa de las autoridades, no tiene bases para evaluar si la información es “inocua” o no. Aunque las autoridades dicen que están investigando algo que no tiene ninguna relación con su política o sus actividades políticas (o aquellas de otros), las apariencias engañan. Las autoridades pueden tergiversar y tergiversarán cualquier información para sacar provecho a su favor.

    En segundo lugar, el acto de hablar anima a las autoridades a usar esta táctica y a perseguir a otros.

    En último lugar y de más importancia, hablar alimenta los esfuerzos del gobierno de eliminar a cualquier movimiento de oposición y disentimiento, mientras que mantenerse firme y no hablar como asunto de principios contribuye a forjar una cultura de resistencia y desafío.

    Mito #4: Si no coopero, ¿no les dará la impresión de que tengo algo que esconder?

    Según el Centro por los Derechos Constitucionales (CCR):

    Ésta es una de las preguntas más frecuentes que se hacen. La respuesta tiene que ver con la naturaleza de las investigaciones de “inteligencia” política y el trabajo del FBI. Los agentes tratarán de hacer que usted se preocupe de que “dará una mala impresión” si usted no coopera. Muchas personas que no conocen los métodos del FBI se preocupan por la no cooperación.... Ellos [el FBI] están resueltos a conocer las costumbres, opiniones y afiliaciones de las personas de las que no tienen sospechas de haber hecho algo mal....

    Harán cualquier cosa para conseguir que una persona hable: desde estrategias de policía bueno/policía malo (con el objetivo de que la persona “se abra” al policía más comprensivo) hasta amenazas y brutalidad abierta. También utilizan “juegos mentales” como decir que otros ya han delatado sobre una persona; o van al extremo de decirle falsamente a una persona que un miembro de su familia ha muerto a fin de conseguir que la persona baje la guardia y revele información sobre sí misma o sobre otras personas.

    Cualquier información que proporcione una persona, sin importar qué tan insignificante parezca, puede ser tergiversada y utilizada en contra de esa persona misma, o en contra de personas y organizaciones las que ponen al descubierto y se oponen a los crímenes de este sistema. El gobierno tiene un largo historial de mentir sobre los hechos y de fabricar “pruebas” para incriminar a los activistas del movimiento y a los revolucionarios. Toman la información obtenida de una variedad de fuentes y la utilizan de las formas más siniestras, incluido el asesinato. En consecuencia, no hay razón por la que estar en lo más mínimo a la defensiva sobre no hablar o no cooperar con las autoridades.

    Si una persona piensa que puede decirle “tonterías” a un agente, eso también es una trampa. Los investigadores están entrenados para ser “amables” y escuchar las historias de las personas. Para citar un libro de texto sobre técnicas de interrogatorio: “Dejar que el sujeto diga algunas mentiras, y que aparentemente se salga con la suya, es una técnica excelente, y funciona bien con muchos tipos de sujetos. Hemos visto que las mentiras de parte del sujeto funcionan en beneficio del interrogador…”. El NLG ha señalado:

    Tenga en cuenta que, aunque ellos cuentan con permiso para mentirle a usted, mentirle a un agente del gobierno es un delito. Permanecer en silencio no es ningún crimen. Las cosas más seguras que se pueden decir son “Voy a permanecer en silencio”, “Quiero hablar con mi abogado” y “No doy mi consentimiento a un allanamiento o registro”. [énfasis añadido]52

    Conclusión

    Según se ilustra en este artículo, como parte de tratar de desbaratar a los movimientos de resistencia y revolución, los agentes del gobierno (sean de la policía, el FBI, los fiscales, etc.) han desarrollado métodos para engañar, intimidar y brutalizar a las personas para que cedan sus derechos y protecciones jurídicos establecidos por el sistema jurídico en Estados Unidos. Hay que entender nítidamente esta dinámica y verdad básica, y si varias organizaciones y movimientos toman en serio los retos que enfrentan, tienen que debatir y ver cómo resistir tal represión, apoyándose principalmente en los movimientos de masas de personas.

    La historia ha mostrado que cuando la gente decente se niega a ceder la autoridad moral sobre lo que está bien y lo que está mal, está en mejores condiciones de resistir la represión y seguir desarrollando la resistencia. Si no adoptan esta orientación, se encuentran en una situación en la que: “Aquello a lo que no resistas ni te movilices para detenerlo, aprenderás a aceptarlo o te verás obligado a aceptarlo”. Parte de desarrollar una cultura de desafío y resistencia entre las personas que se oponen al fascismo y a los crímenes de este sistema es negarse a permitir que el gobierno intimide o embauque a las personas para que renuncien a la resistencia, y negarse de cualquier manera a ser cómplices de esa intimidación y represión.

    En este contexto, los principios jurídicos que subyacen al “No digan nada” asumen mayor importancia. Cuando los agentes policiales aborden a las personas, éstas no deben dejarse engatusar de modo que cedan los derechos legales que sí tienen, pues si hacen eso, eso simplemente llevará a fortalecer el aparato represivo del estado, y contribuirá a minar la capacidad de desarrollar un movimiento para una revolución para derrotar este sistema y crear un sistema fundamentalmente diferente y mucho mejor.

    Immigrant Legal Resource Center red cards

     

    Tarjetas rojas

    Se está distribuyendo miles de tarjetas rojas en las comunidades de inmigrantes en todo Estados Unidos, aconsejando a la gente sobre sus derechos. A continuación una versión en español de las “tarjetas rojas”:

    No deseo hablar con usted, contestar sus preguntas, o firmar o entregarle ningún documento, basado en mis derechos por la V Enmienda, bajo la Constitución de los Estados Unidos. No le doy permiso para ingresar a mi casa basado en mis derechos por la IV Enmienda, bajo la Constitución de los Estados Unidos, a menos que usted tenga una orden de ingreso, firmada por un juez o magistrado con mi nombre en ella, y que usted la deslice por debajo de la puerta. No le doy permiso de registrar ninguna de mis pertenencias, basado en mis derechos por la IV Enmienda. Yo elijo ejercer mis derechos constitucionales. Estas tarjetas están disponibles por igual para ciudadanos y no ciudadanos.

    • NO ABRA LA PUERTA si un agente del servicio de migración toca a la puerta.

    • NO CONTESTE NINGUNA PREGUNTA del agente del servicio de migración si éste trata de hablar con usted. Usted tiene derecho a mantenerse callado.

    • NO FIRME NADA sin antes hablar con un abogado. Usted tiene el derecho de hablar con un abogado.

    • Si usted está fuera de su casa, pregúntele al agente si tiene la libertad de irse y si él le dice que sí, váyase con calma.

    • ENTRÉGUELE ESTA TARJETA AL AGENTE. Si usted está dentro de su casa, muestre la tarjeta por la ventana o pásela debajo de la puerta.

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    NOTAS:

    1. Operation Backfire: A Survival Guide for Environmental and Animal Rights Activists, Gremio National de Abogados, 2009 (en inglés). [volver]

    2. “Know Your Rights! What to Do if Questioned by Police, FBI, Customs Agents or Immigration Officers”, del Gemio Nacional de Abogados, capítulo del Área de la Bahía de San Francisco, la ACLU del Norte de California y el Comité Anti-Discriminación Árab-Estadounidense (ADC-SF), 2004 (en inglés). [volver]